Trust Production
3 METHODOLOGY, DATA AND MEASUREMENT
3.1 A combination of goods
El domingo 29, regresamos al Ushno (Pirámide Trunca), para realizar el trabajo central: irradiación al planeta, integrado por siete hermanos, según indica la comunicación de tal manera que sin proponérnoslo se cumplía la comunicación. Aquella mañana nos levantamos lo más temprano que pudimos y nos dirigimos a dicho lugar para realizar
nuestro último trabajo en el que uniríamos muchos puntos de la tierra a la gran red de energía.
Este trabajo fue dirigido teniendo en cuenta que nos encontrábamos en un lugar sacro, donde podías hacer lo que desearas, donde la misma naturaleza que rodea el entorno del complejo te direcciona, te invita a que hagas buen uso de tus posibilidades que se encuentran como archivadas, donde lo lógico era desempolvarlas y utilizarlas convenientemente, es así que se comenzó realizando las respiraciones dándole un sentido apropiado. La primera respiración fue la de entrar en un contacto total con la Causa Primera, el Padre Madre, sintiendo que en esta respiración teníamos la certeza de unirnos a Él, de darnos cuenta que tenemos a Dios en acción en cada uno de nosotros y que estamos ligados por siempre, este hecho planteado de esta manera, te impulsa hacia un mayor estado de conciencia y que puedes actuar sin temor a equivocarte porque tenemos cada uno un haz de luz de sus manifestaciones que nos convierten en seres de un potencial ilimitado, si tan solo pudiéramos tener presente este echo en cada momento de nuestra vida, otra sería nuestra realidad actual. La segunda respiración fue para entrar en contacto con la madre naturaleza, que al hacerlo de una manera simple y natural nos dio la posibilidad de entrar en una comunión, siendo parte de ella; esta realidad es evidente se encuentra al lado nuestro, tan cerca pero por nuestras contradicciones y dudas muy lejos de cada uno. La tercera respiración fue para entrar en un contacto total con quién dirige nuestra vida de una manera magistral, nuestro Maestro Interno, donde nosotros dejamos pasar sin agradecerle por todas las protecciones, orientaciones recibidas y ayudas sin fin, es oportuno que podamos reparar en este hecho trascendental. Hasta este momento con todo lo que estábamos viviendo de una manera intensa, comprendiendo nuestro verdadero papel, nos impulsó a traspasar a la otra dimensión paralela, aquella que se encuentra cerca de cada uno y realizamos una cuarta respiración invocando a todo los seres de luz que ayudan y orientan este planeta, naturalmente a los Guías de Rahma Misión, para que nos secunden en este trabajo. Pudimos visualizar a un anciano que tenía su cayado en la mano derecha, El entró en contacto con uno de nosotros y nos dirigió paso a paso el trabajo de Irradiación y reconexión con los centros de energía del Planeta Tierra. Dijo: “Pide que extiendan las manos para recibir y
concentrar las energías que viene del cosmos, deben creer en lo que están viendo y escuchando”. Así pasó unos minutos de vivir una realidad maravillosa, que esta cerca
nuestro. En seguida la voz del Anciano se escuchó nuevamente: “Vas ha decirles que
te acercarás a cada uno de ellos para que puedan darte la energía almacenada en sus manos, para concentrarlo en tus manos”. Nuestras acciones fueron tal como lo
pedía el Anciano que nos acompañó en el trabajo, lo hicimos con una entrega, quizás por vez primera haciendo buen uso de nuestras posibilidades que están en cada uno. A continuación el Anciano le indica: “Dirígete al centro de la Estrella (formada por los seis hermanos: 3 damas, 3 varones; haciéndonos recordar la presencia del activador 33)
y apartir de estos momentos iréis a proyectar la energía concentrada hacia los centros de energía que vais mencionando, nosotros apoyaremos en este trabajo, haciendo la parte que nos corresponde”. Una vez terminado el trabajo, se escuchó
nuevamente al Anciano que le dijo: “Pide que extiendan sus manos en actitud de
recibir, vas ha decir que te acercarás a cada uno y luego una vez depositado en sus manos, harás que lo integren en su pecho”. Estos momentos fueron indescriptibles,
cada uno vivió intensamente lo que le correspondía y luego agradecimos por todos los favores recibidos, no antes comprometiéndonos a trabajar por nuestra querida Misión, en donde nos toque desempeñarnos.
“Fue un hermoso trabajo donde se sentía la presencia de seres, muy cerca nuestro y luego finalizamos haciendo una gran cadena por nuestros hermanos en misión que nos estaban apoyando y por la hermandad entera, en este trabajo la energía era mucho más fuerte, tenía plena conciencia del sacrificio que debía hacer por la humanidad, que debía morir como individualidad para volver a nacer como un ser limpio que perdona todo, que no juzga que tiene paciencia y siempre muestra bondad hacía los demás y cuya voluntad se convierta en la fuerza que sirva de impulso para acercarnos más al corazón del Padre, que nuestra labor es servirle y contribuir cada vez con mayor compromiso en la realización del Plan Cósmico, me sentía muy emocionada y con lágrimas en los ojos, fue maravilloso”. (Elizabeth).
“Durante esta ceremonia importante visualicé un grupo de mariposas de color guinda que se dirigían a mi persona y estando cerca estas mariposas de tamaño pequeño se convierten cada una de ellas en banderitas de todos los países que habíamos nombrado en el trabajo, todos con colores claros y definidos”. (Augusto).
“vi. en el cielo unas manos muy grandes de color rosado como si se hubieran formado con las nubes estaba con las palmas hacia arriba y entre las dos sujetaba una esfera de color rosado que irradiaba mucha luz, luego se me acercó y volteo sus manos sobre las mías que estaban con las palmas de la mano hacia arriba como había indicado Miguel; y me entregó esa energía o esfera rosada luego se me acerco Miguel y yo le entregué lo que había recibido porque antes de que Miguel lo diga yo ya lo había visto, el iba diciendo lo que teníamos que hacer, mientras el hablaba yo ya estaba visualizando todo.
Casi al final de este trabajo pude ver como un tubo muy grande de piedra que en la base tenía un círculo y este a su vez tenía como un triangulo que servía de aguja que giraba como sí fuera un reloj solar de piedra de color rosado, era muy grande”. (Isabel).