A raíz de la creación de la Dirección General, la aviación pasó a controlar directamente sus procesos administrativos y logísticos y los separó completamente de la estructura existente del Ejército. En 1933 estableció el sistema de kardex en la sección de suministros a fin de simplificar la estadística y facilitar el suministro de datos. La autonomía fue necesaria para el arma aérea en plena expansión, ya que las adquisiciones procedentes de Bogotá y del centro del país, debían ser trasladadas para la construcción nuevas bases aéreas, aeródromos y la operación aérea en el sur del país: “para obtener mayor capacidad administrativa, posteriormente se le asignaron al Departamento de Intendencia las funciones de esta sección, con la excepción de pedidos urgentes…provisionalmente todos los artículos adquiridos entran al almacén general de la Dirección General; los destinados a las bases sólo se guardan por el estricto tiempo necesario para su despacho”217.
216
Sarria, Fuerza Aérea Colombiana, mi personaje inolvidable, 37.
217Memoria del Ministro de Guerra al Congreso Nacional de 1936
El Ejército también perdió control sobre las operaciones aéreas y terrestres de la aviación militar. Antes de 1933, los vuelos militares estuvieron condicionados a la existencia de infraestructura del Ejército y aérea comercial por la limitada capacidad de la aviación militar. Sin embargo, a partir de 1934, la Sección de Operaciones de la Dirección, debido a la compra de sus propios equipos de comunicaciones y de radiotelegrafía y a la creación de las secciones de observación, aerología y de radio218, pudo establecer comunicación permanente con las bases aéreas y los aeródromos civiles existentes. Esto le permitió conocer y comunicar a las tripulaciones de las aeronaves militares y civiles, los cambios atmosféricos de las rutas aéreas y dejó de depender del sistema de comunicaciones de las unidades del Ejercito ubicadas en los principales centros urbanos.
El reconocimiento aéreo se hizo autónomo, ya que no respondió exclusivamente a los necesidades del Ejército. Las rutas aéreas y la elaboración de cartas de navegación, dependieron hasta 1934 de la capacidad y experiencia de Scadta y en menor medida, de las demás compañías de aviación. A partir de ese año, la Dirección pasó a controlar directamente los trabajos de aerofotografía219 que servían a los propósitos generales del Estado a raíz de la creación del Instituto Geográfico Militar en 1935, antecesor del Instituto Geográfico Agustín Codazzi220. La Escuela en este marco, inició en 1934, la capacitación de oficiales en la especialidad de Observadores Aéreos; varios oficiales del Ejército fueron destinados al Instituto y recibieron posteriormente capacitación en Estados Unidos221.
218
En 1935 ingresó el primero curso de observadores “después de una rigurosa selección entre más de 60 aspirantes, se ha llevado a cabo un curso de 4 meses de aerología teórica y práctica y recientemente han sido graduados como observadores más de 10 estudiantes”. Memoria que el ministro de guerra presenta al Congreso de 1935, (Bogotá: Imprenta del Ministerio de Guerra, 1935), 12-14.
219
La realización de una sola plancha de fotografía aérea, demandaba “como mínimo 12 horas de vuelo útil lo que equivale a 36 horas de vuelo efectivo, bajo el supuesto de campos de aterrizaje próximos”. Memoria de Guerra de 1937, 211.
220
“En 1935, el Departamento de Levantamiento del Estado Mayor General del Ejército comenzó a funcionar con el nombre de Instituto Geográfico Militar.Este instituto, dependiente del Estado mayor del Ejército, se
creó ante la propuesta, persistencia y prestigio de Belisario Ruiz Wilches, quien justificó la necesidad de
conformar esta institución con el fin de mejorar las técnicas y los equipos de levantamiento de la triangulación geodésica, el trabajo aerofotogramétrico y la restitución cartográfica para desarrollar la trascendental empresa de realizar el levantamiento de la carta topográfica exacta del país”. Gustavo Montañez Gómez. “Elementos de historiografía de la Geografía colombiana”. Consultado Junio 5, 2015, Revista de Estudios Sociales (res.uniandes.edu.co/pdf/descargar.php?f=./data/Revista_No_03), 11.
221
La aviación militar realizó levantamientos aerofotogramétricos en la frontera con Venezuela, en Arauca, Tolima, la Sabana de Bogotá, Valle del Cauca, Atlántico y Bolívar. Varios de los oficiales adelantaron cursos de cartografía y fotogrametría en el US Coast & Geodetic Survey de Washington, Estados Unidos. Teniente
La Sección de Armas de la Dirección pasó a administrar y controlar directamente la conservación del material aéreo y el armamento adquirido a raíz del conflicto con el Perú, de modo que los comandantes de las unidades debieron reportar mensualmente a la Dirección, el estado y novedades del material. La compra masiva de equipos e insumos determinó que la aviación construyera y administrara sus propios almacenes y se hiciera autónoma con relación a los batallones y almacenes del Ejército próximos a la Escuela y a las nuevas bases aéreas. Con ello, las bases pudieron formular sus propios pedidos de material a la Dirección, la cual autorizaba la obtención de todos los insumos y materiales requeridos para la operación aérea. El proceso en general, pasó a realizarse de la siguiente forma:
Debe obtenerse la cotización de 4, 5 o más casas del comercio local, de las más serias y acreditadas, las cuales vienen respaldadas con la firma y sello de los respectivos almacenes, en seguida se procede a hacer un estudio comparativo de los precios, calidades y demás condiciones de cada oferta. Definida la que más convenga, se formulan las órdenes de compra que con el sistema actual, sirven a la vez de pedido; orden de compra; factura de pago y acta de entrada para los almacenes. Llenadas estas formalidades se procede a recibir, empacar y despachar los cargamentos, con la intervención del almacenista de la Dirección General222.
El proceso de compras en el exterior también adquirió mayor autonomía. Las adquisiciones buscaron directamente las casas fabricantes, evitando hasta donde fue posible, la intervención de intermediarios y revendedores como sucedió en las décadas anteriores, lo cual incrementaba los costos por el recargo de porcentajes adicionales que cobraba el intermediador. La Dirección de Aviación determinó que el depósito general fuera la base de Palanquero, la cual elaboraba los pedidos al exterior por todo el material que requiriera el arma aérea, tanto en Estados Unidos, como en Europa. Con ello, el procedimiento de adquisiciones se simplificó considerablemente, dado que ya no debían consolidarse los pedidos a través del Ejército, sino que las ordenes eran aprobadas directamente por el Ministerio de Guerra, quien solicitaba las reservas a la Contraloría General de la República y situaba los fondos en el consulado respectivo223.
Coronel Álvaro Velasco Vera. MDN. Secretaría General. División Archivo General, Hoja de servicios No. 42326, folios 18-42.
222
Memoria de Guerra de 1937, 218.
223Memoria de Guerra
La autonomía se extendió igualmente al ámbito jurídico. Antes de 1935, todos los asuntos legales del ramo de la aviación estuvieron subordinados al Ministerio de Guerra en la selección de personal extranjero, en los contratos de adquisición de materiales, estudio de expedientes y proyectos de Decretos y Resoluciones. Sin embargo, la aviación pasó a contar con su propio abogado, quien entregaba conceptos, documentos y Resoluciones directamente a la Dirección General y no a la Sección de Justicia, como sucedió previamente, con lo cual se aceleraron los procesos administrativos. Solamente en 1935, el asesor jurídico resolvió 338 asuntos relacionados con la redacción de la ley de aeronáutica civil, la liquidación de contratos, asuntos legales de adquisición de predios y licencias de las nuevas bases aéreas y los aeródromos civiles que se construían en Bucaramanga y Neiva224.