Hilary King * Emory University
3. Commit Analysts to Develop and Implement Food Producer’s Ideas
En teoría, los mercados competitivos son más eficientes que aquellos en que existen monopolios y esto está en función de su poder de mercado, es decir, la capacidad de elevar los precios a los cuales se ofertan los productos. Por lo general, un productor monopolista tiene el control de los precios de los productos que comercializa. En el otro extremo, los consumidores o compradores fuertes tienen el poder de bajar los precios hasta por debajo del costo marginal. Cualquiera de éstas dos situaciones no son deseables, incluido el comercio de la energía eléctrica. En el caso de la electricidad, se nota que en el mundo están surgiendo mercados eléctricos que generan señales económicas, tanto para las empresas que se dedican a la generación de electricidad como a los consumidores. Los precios de la electricidad están muy cercanos a los costos marginales de los nodos, que toman en cuenta todos los costos de generación y transmisión, incluyendo los congestionamientos en las redes y el precio que los usuarios están dispuestos a pagar. Los costos marginales proporcionan las señales claras que optimizan la generación y el consumo de la energía eléctrica.
Los sistemas eléctricos son un caso muy particular, pues generalmente son o nacieron como monopolios naturales, verticalmente integrados, controlados por el estado. Para introducir competencia en este sector, o simplemente llegar a tener algún grado de apertura, se requiere de una regulación detallada, promovida por el gobierno, que entre otras cosas, garantice el libre acceso al transporte de la energía. De la correcta combinación de todos los factores, que inciden en el mercado eléctrico, depende el éxito de las empresas que tienen como misión: proporcionar energía eléctrica con un costo competitivo y una calidad aceptable.
En los Estados Unidos de Norte América opera la Comisión Federal Reguladora de Energía, FERC, que es una agencia independiente que regula la transmisión inter- estatal del gas natural, el petróleo y la electricidad. También regula los proyectos relacionados con el gas natural y energía hidráulica. La Comisión exige que en el caso de los mercados eléctricos existan “Operadores Independientes de Sistema” que tienen la obligación de hacer respetar las reglas del mercado competitivo. Con el paso del tiempo se han desmembrado las operaciones verticalmente integradas, dejando por un lado a las
compañías generadoras de electricidad y por el otro a las empresas encargadas de distribuir la energía eléctrica.
Para poder lograr un mercado competitivo es necesario que exista un acceso indiscriminado para todos los participantes del sistema, ya sean compradores o vendedores de energía. Es por eso que el transporte de la energía eléctrica debe ser un derecho de todos los usuarios que lo soliciten. En los Estados Unidos existen organizaciones que manejan los sistemas de transmisión a niveles regionales llamadas Organizaciones Regionales de Transmisión o RTO (Regional Transmission Organizations por sus siglas en inglés), los cuales deben operar para garantizar que el servicio de transmisión esté disponible para todo aquel que lo requiera y pague por el servicio una cuota justa e imparcial.
En un mercado de energía existe la posibilidad de comprar energía por medio de contratos bilaterales, es decir, cuando el consumidor de energía compra la electricidad directamente a la compañía generadora por medio de un acuerdo negociado y firmado por ambas partes. También existe la posibilidad de comprar energía en grandes volúmenes para luego volver a venderlos, o se puede comprar la cantidad que se necesite en bloques de energía, o bien, se puede obtener energía a través de un mercado en tiempo real o “mercado spot”, para absorber las pequeñas variaciones de demanda no prevista en los contratos.
Asociado al flujo y consumo de energía eléctrica, existen diversos servicios que son necesarios para asegurar la continuidad y calidad del servicio, es decir, servicios como: la energía de respaldo, la regulación del voltaje y la frecuencia, los arranques negros, el mantenimiento de equipo, el despacho y programación de la plantas generadoras para producir energía de manera económica, y la producción de potencia reactiva entre otros, son elementos vitales para el correcto funcionamiento de cualquier sistema eléctrico, ya sea vertical u horizontalmente integrado o cualesquiera que sean los matices de este. En los mercados competitivos de electricidad, esto da lugar a una serie de sub-mercados y servicios. En los mercados pueden participar libremente las empresas y compañías que lo deseen, sin embargo ciertos servicios están reservados únicamente a los RTO para garantizar que ninguna compañía participante pueda de manera directa o indirecta acotar la participación de sus competidores.
Cabe señalar que la piedra angular para que un sistema eléctrico, que permita de algún modo la participación de empresas privadas con fines de lucro, pueda operar de manera justa, tanto para los participantes como para los usuarios finales, quienes son los que pagan al final por todos los servicios asociados, es la existencia de un ente regulador, que observe y dicte las normas necesarias para lograr transparencia en las operaciones y los precios justos para la energía de los consumidores, aún cuando se da el caso de que estos precios se determina en base a la oportunidad y no al costo de producción. En el caso de los Estados Unidos de Norteamérica, la Comisión Federal Reguladora de Energía formuló la orden No. 888, la cual sentó las bases en 1996 sobre las cuales están constituidos actualmente los ISO que se verán en el tema siguiente.