Note 19 Accrued employee retirement rights
Note 23 Commitments, liens and contingent liabilities (cont’d)
Cada una de nosotras responde en forma diferente al dolor y al terror del incesto y del abuso sexual. Luchamos por encontrar formas de lidiar que nos permitan sobrevivir al trauma y continuar funcionando. En muchas ocasiones, los mecanismos que usamos para enfrentar con el trauma resultan problemáticos y dañinos. Algunos de los mecanismos que utilizan las víctimas de incesto y abuso sexual para lidiar con el trauma incluyen el daño propio, el abuso de substancias, los desórdenes alimenticios y la disociación.
EL HACERSE DAÑO A UNA MISMA El hecho de hacerse
daño a una misma, es un fenómeno que es mucho más común entre las mujeres que entre los hombres. Esto sucede cuando nos hacemos daño conscientemente, ya sea cortándonos, golpeándonos, quemándonos, etc. Por la vergüenza que rodea el daño a una misma, las mujeres mantienen este problema en secreto y no buscan el apoyo de otras. El daño a una misma no va unido al intento de suicidio. ¿Por qué se lastiman las mujeres a sí mismas? De acuerdo con un grupo de mujeres que lidian con este problema vemos que hay muchas razones por las que nos hacemos daño a nosotras mismas. Nadie parece poder
explicar el porqué. Algunos actos de daños a uno mismo son una manera de bloquear el daño emocional causado por el abuso en la niñez u otro trauma. Muchas de nosotras decimos que el dolor físico evocado por el daño a una misma disminuye de alguna manera el intenso daño emocional. Algunos estudios médicos dicen que el daño a sí mismo produce endorfinas en el cuerpo que funcionan como narcóticos contra el dolor. Estas endorfinas pueden reducir el nivel de ansiedad y proporcionar alivio al dolor emocional.
El daño a una misma puede ser también una manera de expresar furia y otros sentimientos cuando está prohibido expresarlos de otra manera. El daño a una misma puede hacer que se repita una experiencia abusiva para recuperar el control. Muchas de nosotras que nos dañamos a nosotras mismas somos también sobrevivientes del abuso ritual. Aquéllas que hemos sido maltratadas de esta manera, hemos sido programadas por los mismos agresores para dañarnos a nosotras mismas si revelamos cualquier información sobre el abuso. Los cultos también programan a sus víctimas para marcar sus cuerpos de cierta manera para ser identificadas, si es que la persona deja el culto.
EL ABUSO DE SUBSTANCIAS Muchas de aquellas mujeres que fueron violadas durante la niñez se encuentran sin una manera de canalizar los sentimientos asociados con el trauma del abuso sexual. Muchas de estas mujeres buscan sosiego en el alcohol y las drogas, como forma de lidiar con el terror, la angustia y la ira. Después del uso o abuso prolongado de alcohol y drogas, estas mujeres se encuentran
adictas y en necesidad de ayuda para enfrentar el problema de adicción (ver cap. 10). Aquellas de nosotras que comenzamos programas de rehabilitación de alcohol y substancias controladas, encontramos que al dejar de beber o usar drogas, muchos de los sentimientos asociados con el abuso sexual regresan. Si esto sucede, es indispensable que tengamos acceso al apoyo necesario para lidiar con los sentimientos asociados al abuso sexual conjuntamente con el problema de abuso de substancias. Muchos de los proveedores de programas de rehabilitación de alcohol y drogas se han dado cuenta de que muchas de las mujeres que recurren a estos programas fueron violadas o abusadas sexualmente durante la niñez. Es por este motivo que estos centros de rehabilitación están empezando a colaborar con aquellos programas diseñados para ayudar a las mujeres que han sido abusadas sexualmente, con el fin de asegurarse de que dichas mujeres obtengan el apoyo que necesitan.
Pensé que todo sería mejor una vez que dejara de beber, pero cuando lo hice las pesadillas de mi niñez regresaron. Esto hace que sea difícil cumplir mi promesa de mantenerme sobria.
LOS DESÓRDENES ALIMENTICIOS. Aquellos problemas asociados con algún desorden alimenticio pueden comenzar a observarse al poco tiempo después que la violación o el abuso sexual ha ocurrido. Las diferentes formas en que estos desórdenes se manifiestan incluyen: la bulimia, la anorexia y la sobrealimentación compulsiva. Cada una de las anteriores puede ser usada como un
mecanismo para lidiar con el trauma del abuso sexual y terminar convirtiéndose en un problema separado.
LA DISOCIACIÓN. Este es un proceso muy familiar para aquellas sobrevivientes del abuso sexual. La disociación es un proceso que produce una alteración en los pen- samientos, los sentimientos y las acciones de una persona de manera que, durante un período de tiempo, cierta información no es asociada ni integrada con otra información. Parecido al mecanismo de defensa conocido como negación, la disociación va más allá y casi siempre comienza a ocurrir durante el abuso cuando la niña se "desprende" de su cuerpo y "flota hacia el techo" para escapar del abuso. Desgraciadamente, la disociación puede continuar después del abuso y durante la vida adulta produciendo problemas tales como dificultad en la concentración, cambios drásticos en el estado emocional, separación emocional y hasta personalidades múltiples.
Si encuentras que la manera que has utilizado para lidiar con el abuso que sufriste cuando niña te está causando problemas como adulta, ¡puedes obtener ayuda! Acuérdate, hiciste lo que tenías que hacer en el momento para sobrevivir. Una vez que tu manera de "bregar" deja de funcionar o te trae otros problemas, puedes encontrar otras formas más saludables para responder a la violencia de la cual fuiste víctima. Trátate a tí misma con delicadeza y entiende que no tienes que enfrentar esta situación por tu cuenta y sin ayuda. Es posible crear una red de apoyo, así como practicar nuevas formas de cuidarte a tí misma.