Chapter 2: Recognizing and Rewriting Contaminated Histories – A Literature Review
2.5 Community Development Corporations (CDCs)
Se han sistematizado diversos conflictos en torno a la disponibilidad, calidad y gestión de los recursos hídricos en cuencas transfronterizas en Bolivia. Sin embargo, es necesario avanzar en el análisis más completo para poder orientar la elaboración de estrategias de intervención del VCRH, en estos casos concretos para la implementación y, fortalecimiento de la gestión de agua en cuencas transfronterizas.
Análisis y tratamiento de casos:
a) La cuenca del Río Mauri
El transvase de aguas en la cabecera de la cuenca del Río Mauri, en la parte del Perú y canalizado hacia Tacna, afecta negativamente a los campesinos de la cuenca en la parte de Bolivia, tanto en calidad (mayor concentración de contaminantes) como en cantidad (menos agua para los pastos, bofedales y la producción agropecuaria).
La Organización de Regantes en la cuenca plantea y busca rehabilitar infraestructuras de riego para cultivos de altura, pastos, conservación de suelos y aumentar los caudales de agua. La acción de la Comisión Binacional no logro alcanzar resultados concretos. La situación en la cuenca del río Mauri afecta los usos de aguas abajo, particularmente en la cuenca del río Desaguadero.
En este caso, se requiere de ajustes al acuerdo bilateral y la reactivación de dicha Comisión Binacional que permitirá la toma de decisiones. Asimismo, se constituirá en un buen inicio para el accionar de los actores locales en la parte boliviana de la cuenca.
Los usuarios y campesinos en la parte peruana también son afectados por los transvases y riesgos por la presencia de empresas mineras. Surgen intereses comunes en ambos lados de la frontera y oportunidades de colaboración local, intercambio de experiencias, conocimientos, visitas, pasantías en la perspectiva de formular una visión compartida.
La ALT y el sistema TDPS
Los problemas centrales en el sistema TDPS son la disponibilidad de la cantidad de las aguas y su distribución, los transvases de Perú y de Chile, la calidad del agua y la contaminación urbana de aguas servidas (Puno, bahía de Cohana desde el Alto, y las otras ciudades con un fuerte crecimiento urbano), el crecimiento de las empresas pesqueras, la contaminación minera de Ramis y Suches, la demanda por agua potable y saneamiento circunlacustre, agua de riego en la parte baja en Bolivia, deterioro ambiental y de bio-diversidad, uso eficiente del agua en todos los lugares, degradación de las cuencas y cabeceras de cuenca, riesgos crecientes de contaminación minera y frente a todo eso una muy limitada gobernabilidad hídrica y gestión coordinada o articulada de las agua.
Por lo pronto se ve todavía dos partes de gestión propia y separada del TDPS sin o con el ALT, una en el Perú y otra en Bolivia. Un eventual punto de interés compartido podría ser la laguna de Aguallamaya como sistema de regulación de aguas complementarias para la parte de la cuenca en Bolivia, que tiene demandas crecientes para riego, agua potable e industrial, así como para ecosistemas de humedales, lagunas y salares.
Existe la necesidad de conducir acciones hacia la reorientación de la ALT en cuanto a su carácter autónomo, técnico y administrativo, la sola dependencia de las Cancillerías y no de las entidades gubernamentales técnicas, la poca rotación de cargos directivos entre Perú y Bolivia, la necesidad de reformular el Plan Director y desarrollar un proceso más participativo de planificación, la ausencia de una relación efectiva con los actores y usuarios en la cuenca, el no involucramiento en asuntos de carácter social, la escasa difusión de la información, repercuten en la falta de un rol efectivo de organismo gestor en el marco de los acuerdos binacionales para la facilitación del desarrollo de una gestión compartida del agua.
Se ha generado una situación y coyuntura de la ALT y del sistema TDPS que requiere una profunda reorganización y reorientación como organismo de apoyo a la gestión integrada de los recursos hídricos, es tarea y responsabilidad del VCRH apoyar este proceso.
El VCRH puede abordar esta tarea por dos lados: por un lado, vía acciones concretas en partes de la cuenca que permitan promover relaciones directas de mejoramiento de una gestión compartida; con el caso del río Mauri y la cuenca del río Suches (contaminación minera), hay intereses comunes: descontaminación bahías del Lago, desarrollo ambientalmente sano de la pesca, el tema del agua potable y saneamiento en centros poblados y ciudades circunlacustres, reforzar estudios estratégicos sobre la cantidad, calidad y gestión social del agua en la parte boliviana y las perspectivas de una regulación de aguas abajo del punto de Desaguadero, así como apoyar ejemplos de mejor uso eficiente y productivo del agua.
Por otro lado, el VCRH puede orientar un proceso de reorganización y re-orientación de la ALT y proporcionar ideas y propuestas al respecto, basadas entre otras en las nuevas políticas y principios para el desarrollo y el “vivir bien” y a la vez en la participación de los actores de la parte boliviana de la cuenca y el Sistema TDPS.
El caso de la cuenca del Río Lauca
La cuenca del Río Lauca principalmente tiene su cabecera en territorio chileno, zona de tholares, pastos naturales y bofedales de producción de ganado camélido; luego discurre hacia territorio boliviano donde se ubica el parque nacional Sajama. La parte media de la cuenca, cuenta con centros poblados, la parte baja tiene características lacustres y desemboca en el salar de Coipasa, que es un ecosistema particular que requiere de flujos de agua.
De igual manera en la parte chilena existe un parque nacional, sin embargo, se ha implementado una infraestructura de captaciones y canales que transvasa aguas al valle de Azapa en la costa del Pacífico para la producción de cultivos y hortalizas. En general, se ha producido una creciente escasez en toda la cuenca, la que, por otro lado, aumenta sus demandas de agua para riego y uso doméstico. El transvase de aguas afecta la cuenca en territorio boliviano y los reclamos bolivianos son de larga data. Esta cuenca también permite la importante conexión de transporte comercial entre Bolivia y Chile, que influye fuertemente sobre la economía y los diferentes sistemas de vida en la cuenca.
Estando esta cuenca bajo presión de una degradación natural y antropogénica severa, el VCRH tiene el propósito de apoyar algunas iniciativas de manejo y conservación del agua y suelo. La perspectiva es de una mayor degradación; en consecuencia lo que queda es el comercio de frontera, mayor escasez de agua, paulatina y permanente sequía en la parte media y baja.
En la cabecera de la cuenca existen posibilidades de intereses comunes de los criadores de camélidos, asimismo, es indispensable iniciar acciones en la parte boliviana para asegurar la conservación de los bofedales, manejo de praderas nativas y pasturas, recuperación cobertura vegetal y la capacidad reproductora del ecosistema de altura, aludiendo las posibles amenazas de los efectos del fenómeno del cambio climático y la necesidad de adaptación al mismo.
En segundo lugar, ambos parques nacionales requieren estrategias de conservación y cosecha de agua. El VCRH puede liderizar iniciativas al respecto que resultarían en beneficios de las poblaciones fronterizas de Bolivia pudiendo generar efectos en ambos lados.
En el supuesto que el trasvase sería limitado o ampliado, correspondería lograr mecanismos de gestión compartido para el manejo integral de la cuenca con beneficios para ambos países. Probablemente Chile seguirá transvasando para seguir regando sus valles en producción, mientras no existan otras fuentes. Las estrategias tendrían que apuntar a la elaboración de un plan compartido de manejo y conservación de la cabecera de la cuenca como ámbito de producción y conservación de aguas de lluvia, recarga de acuíferos y explotación turística de un ámbito natural. La otra alternativa en caso de no lograr acuerdos negociados es encaminar reclamos formales a través de las instancias competentes..
Toda esta complejidad debería ser parte de una agenda del VCRH para identificar e investigar las oportunidades, en este territorio, de una gestión de agua y recursos naturales, de manera compartida y negociada con los actores locales de la otra parte y autoridades. Implica identificar escenarios deseables para proponer, discutir, difundir y sensibilizar, con acciones de educación ambiental. Una distribución equitativa de las aguas de la cabecera de la cuenca debe atender del mismo modo, las demandas de agua en ambos lados y no circunscribirse all trasvase. En ese sentido, se conjuncionan los aspectos políticos del derecho de agua en cuencas compartidas con los aspectos técnicos, productivos y ambientales.
El VCRH puede promocionar la eficiencia y el ahorro del uso de agua en la parte media y baja de la cuenca, orientando la implementación de tecnologías eficientes, fortalecer la organización de usuarios para una mejor gestión del agua, apoyando la implementación de algunos proyectos de ejemplo y aprendizaje.
Posteriormente, desde las enseñanzas y condiciones creadas a partir de las dos estrategias el VCRH podría promover mayores contactos entre los actores de la cuenca e incidir en la elaboración participativa de un plan de gestión de aguas y conservación de recursos naturales, en la cuenca, en función del sustento de los sistemas de vida y los ecosistemas vigentes. La voluntad política chilena y boliviana para un nuevo enfoque de gestión compartida depende de otros factores políticos y económicos. Sin embargo, el VCRH puede iniciar su intervención en la parte boliviana de la cuenca y desde allí incidir en un reconocimiento de intereses compartidos. El cálculo de beneficio/costo no será en este caso solo económico, sino más bien socio-político y ambiental.
El caso de los manantiales del Silala
Los manantiales del Silala, se encuentran ubicados en el Cantón Quetena, Provincia Sud Lipes del Departamento de Potos cuyas aguas brotan de ojos de agua formando zonas de bofedales en el territorio boliviano, Chile capta las aguas a través de infraestructuras consistentes en canales que conducen las aguas para diverso usos en su territorio. El uso histórico parece haber generado derechos que la minería pretende mantener en la actualidad. Por otro lado, Bolivia requiere estudiar alternativas de uso del agua en su propio territorio. Son aguas muy particulares que no se alimentan de aguas superficiales o de lluvia (que no hay en esta parte seca del altiplano y de salares) sino de fuentes subterráneas y muy probablemente de origen fósil.
El VCRH puede avanzar con estudios legales, valoración de las aguas, alternativas de uso, tomando en cuenta la importancia de la sostenibilidad de este ecosistema, en términos de su conservación como patrimonio natural de ámbitos desérticos de altura. Todo eso sirve probablemente como un instrumento para la negociación y eventualmente, establecer intereses comunes de conservación del recurso hídrico.
Fuente: Fernando Urquidi Barrau, Aprovechamiento de los Recursos Hídricos Localizados en la Frontera con Chile para el Desarrollo de Bolivia.