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COMORBIDITIES Underweight

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COMORBIDITIES Underweight

Históricamente el abasto de agua en los poblados y ciudades que dan vida a los Llanos de Apan ha estado ligado a la presencia de técnicas para captar y almacenar agua de lluvia o al manejo de agua de manantial en acueductos; ejemplo de esta técnica para el abasto de agua es el ya celebre acueducto del Padre Tembleque, también conocido como Acueducto de Zempoala.

En la región la técnica generalizada para retener y almacenar agua de lluvia o escorrentía es el jagüey, pero, como señalan algunas monografías municipales no menos importantes fueron las norias o aljibes.

La monografía municipal de Epazoyucan, en referencia a los cuerpos de agua superficiales apunta, “… contamos con 2 presas y más de una docena de jagueyes de los cuáles sólo 4 tienen agua todo el año”, la monografía de Singuilucan refiere que en el municipio “…existen dos manantiales, aunque son pequeños siempre tienen agua, uno está situado en un lugar llamado Las Canoas, en la comunidad de Francisco I. Madero, y el otro en Las Fuentes, cercano a la Cabecera

municipal… existen otros 21 cuerpos de agua, de donde se extrae la misma para sus diferentes usos”. La monografía de Zempoala hace referencia a la hidrografía municipal diciendo: “…la hidrografía está constituida por jagüeyes, aljibes, pozos de agua y pequeñas presas que frecuentemente son utilizadas para dar de beber al ganado y algunas veces, cuando tiene agua suficiente se utilizan para regar terrenos. Entre ellas se encuentran la Presa Enciso, la Presa de Arcos y la Presa de San José… El único río que corre en el municipio es el río Papalote, de más historia que agua, pues ayudó a la construcción de la arquería más alta del mundo”, esto último en referencia al acueducto construido por el fraile Francisco de Tembleque.

La monografía del municipio Emiliano Zapata únicamente refiere la existencia de “...algunos pozos, manantiales y presas” sobre el territorio municipal, para el municipio de Tlanalapa, las referencias a presencia de cuerpos de agua superficiales señalan que, “…dentro del Municipio se encuentran algunos riachuelos y uno que otro depósito en zonas áridas y un arroyo grande que cruza el Municipio”9, el resto de municipios que conforman la región, no hacen referencia a la presencia de cuerpos de agua superficiales, de manera concreta no hacen referencia a la presencia de jagüeyes.

Manantiales y abasto de agua: de los manantiales que existen en la región, las referencias más antiguas se concentran sobre el acueducto de Tembleque. Respecto al manantial que alimentaría con su cauce a éste acueducto, la Relación de Cempoala (Acuña, 1985) documenta: “…los pueblos de la congregación de Cempoala son cuatro cabeceras, llamadas Cempoala, Tlaquilpan, Tzacuala y Tecpilpan….Trajeron esta dicha agua de una legua de donde están congregados, del pie de un cerro que llaman Tlecaxtitlan, que quiere decir cerro hecho a manera de bracero porque, en la cumbre de dicho cerro ésta un llano hecho como brasero. Trajeron el agua por unos arcos de cal y canto hasta en medio de la congregación, en un a fuente en medio de la plaza de los cuatro dichos pueblos, y corre por todas las calles.”10

Durante los recorridos de campo se corrobora que este manantial aún mana agua y que esta es utilizada, para su abasto domiciliario, por la comunidad de Santa María Tecajete. A ésta localidad la dotación de agua le fue asignada con el reparto de tierras y agua al ejido del mismo nombre, la administración y distribución del agua de éste manantial la hace el Comité de Aguas de Santa María Tecajete, institución comunitaria cuyos cargos son honoríficos y que se ha mantenido en funcionamiento desde la década de 1940.11

No sólo en Zempoala se utilizaron los caudales de los manantiales para llevarlos al centro de las congregaciones; las relaciones geográficas de Epazoyucan y Tepeapulco mencionan que “…Éste

9

Enciclopedia de los Municipios de México www.elocal.gob.mx (marzo del 2006)

10 Sin duda alguna la referencia corresponde al actual cerro del Tecajete, volcán apagado que al pie de su pendiente sur cuenta con algunos manantiales. En la relación se acompaña el texto con una pintura que indica el lugar del manantial y el acueducto de cal y canto con dos flujos, uno hacia el centro de Zempoala y el otro hacia los arcos construidos por Tembleque.

es el asiento del pueblo de Epazoyuca. Está en la falda de un cerro que se llama Tlaloc, tierra seca. Y se trae el agua de tres leguas, que mana de unos cerros altísimos que se llaman Itztli.,” con referencia a Tepeapulco la relación señala que “… el agua de donde se provee éste pueblo, la trajeron los naturales de un ojo de agua que se llama Ozumba, que ésta a cuatro leguas de éste pueblo, habrá cuarenta años.”(Acuña, 1985: 74-79)

Escorrentía, jagüeyes y abasto de agua: las Relaciones Geográficas también señalan la presencia de jagüeyes en algunos poblados de la región Llanos de Apan.

La Relación Geográfica de Tepepulco menciona que “…de este pueblo de Tepeapulco a Apan, hay dos leguas, la una de sierra no muy agra, subida y bajada… y la otra legua, de sabana, tierra llana que, en tiempo de aguas, con muchas lagunas”, asimismo, la Relación de Cempoala

documenta que “…los pueblos de la congregación de Cempoala son cuatro cabeceras, llamadas Cempoala, Tlaquilpan, Tzacuala y Tecpilpan… están todos estos cuatro pueblos juntos, por donde le llaman congregación… Congregáronse, por estar juntos a la doctrina y por causa del agua, que antes no la tenían sino en jagüeyes.”

Con lo anterior se puede afirmar que en las comunidades de los Llanos de Apan y entre sus habitantes existe un conocimiento de mas de quinientos años para el manejo de aguas de escorrentía (su captación y almacenamiento en jagüeyes), y para el manejo y conducción de aguas vivas transportadas desde el nacimiento de un manantial hasta la plaza central de un poblado, actividades un tanto difíciles de realizar de manera individual, lo cual supone la presencia de cohesión y organización social para llevar acabo dicha tarea.

Otra pequeña obra para captar y almacenar agua de escorrentía, los Pocitos: además de los jagüeyes, con los recorridos de campo en la zona de estudio se identificaron otras obras para captar y almacenar agua de lluvia, obras que no registra la cartografía utilizada y a las que los pobladores locales denominan pocitos.

La técnica para retener y almacenar escorrentía dentro de éstas obras es similar a los jagüeyes, se integra por un área de captación, en algunos casos de obras de conducción, y de una obra de almacenamiento. La ubicación de estas obras puede ser en el traspatio de la vivienda o en la parcela, lo cual depende del uso que se le de al agua almacenada dentro de estas: consumo humano o consumo animal.

Respecto a los pocitos que almacenan agua de lluvia para consumo humano José Valencia, habitante del Barrio Chapultepéc, señala que “anteriormente había como 12 pocitos en el Barrio, pero hace como quince años que se abandonaron… algunos los están tapando para construir sobre el lugar que ocupa.” Por su parte Isabel Juárez, ama de casa de una vivienda aislada que no cuenta con agua entubada, señala que desde que recuerda el pocito de su casa ya lo tenían sus padres y

asegura que “siempre han tomado de esa agua y la ocupan para cocinar porque siempre mantienen limpia la atarjea por donde se junta el agua.”

Los pocitos para consumo animal se ubican en las parcelas, generalmente debajo de un árbol para que éste le proporcione sombra y el agua almacenada no se evapore rápido. Durante los recorridos de campo se ubicaron tres de estas obras, dado que la investigación versa sobre los jagüeyes no se indago más acerca de los pocitos, pero se deja constancia de la presencia de estos para ilustrar el conocimiento local para el manejo de escorrentía y la importancia de la captación de lluvia en la zona de estudio.

III.4.- Aguas subterráneas en los Llanos de Apan y el abasto de agua entubada a

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