where X represents the vector of observed variables based on the content strand scores; Λ
Chapter 7: Comparability of Paper-based and Computer-based Tests: A Review of the Methodology
STEPHEN L . M ACKNIK Y SUSANA M ARTÍNEZ- CONDE
L
a percepción visual comienza cuando nues- tras retinas detectan los bordes de los obje- tos del mundo. Mecanismos nerviosos subsiguientes analizan estas fronteras, valién- dose de su información para rellenar el interior de los objetos y construir así la percepción de las superficies. ¿Qué sucede cuando estos bordes, tra- ma fundamental donde se teje nuestra realidad visual, se manipulan? La representación interna de los objetos falla y la capacidad de nuestro cere- bro para representar la realidad deja de funcionar con exactitud. Errores en apariencia de poca mon- ta dan pie a muy deformes percepciones, propias de un mundo ilusorio.¿PLOMADA TORCIDA?
No, los arquitectos del edificio que aparece sobre estas líneas no se encontraban ebrios cuando proyectaron el inmueble sobre su mesa de dibujo. En realidad, la estructura es perfectamente rectilínea en todos los sentidos. No existen sesgos, ni inclinaciones, ni curvas: solo clásicos y robustos ángulos de 90 grados. El es- tudio de arquitectura australiano Ashton, Raggatt y McDougall se inspiró para el diseño de la fachada del edificio Port 1010 de Melbourne en un célebre enga- ño visual conocido como la ilusión de la pared del café, que popularizó Richard Gregory, de la Universidad de Bristol. Mark McCourt, de la Universidad estatal de Dakota del Norte, ha demostrado que las posiciones de las losetas negras y blancas invocan un efecto de contraste inverso (o inducción de brillo), causante de que el mortero parezca un cordón torcido. Akiyoshi Kitaoka, de la Universidad Ritsumeikan, ha demostrado este efecto en versión minimalista, reduciéndolo a una sola hilada de mortero con bloques (arriba). La alternancia de las posiciones negras y blancas de los ladrillos resulta en una dirección alternada del torcimien- to del mortero. El cerebro interpreta que el cordón que forma el mortero se halla ligeramente inclinado, dependiendo del sentido del sesgo.
PE TER B EN N ET TS ILUSIONES
RAZONAMIENTO CIRCULAR
De forma similar a su efecto en la ilusión de la pared del café, las hebras retorcidas de los cordones también deforman la percepción de simples círculos. El par de cordones circulares concéntricos (izquierda, arriba) muestra que este sutil efecto local puede tener consecuencias globales sobre nuestra percepción de las formas, incluso tan engañosamente simples como los círculos. Para convencerse de que son perfec- tamente redondos, vea el vídeo youtu.be/aXndBs0dvdg
La torsión de las cuerdas funciona incluso cuando los elementos torcidos no se tocan, como en la espectacular Intertwining illusion (arriba, derecha) de Baingio Pinna, de la Universidad de Sassary. Dado que los elementos visuales en interacción ya no se hallan en contacto, la ilusión de Pinna es máxima si se usa la visión periférica, es decir, desde el ra- billo del ojo. Las neuronas visuales que procesan la información periférica poseen una resolución espacial pobre: solo les permite «ver» los detalles gruesos, por lo que incluso cuadraditos inclinados y algo distantes pueden inducir la percepción de un cordón retorcido. La escasa resolución de las neu- ronas visuales periféricas también interviene en la desconcertante ilusión ¡Prometo que es un círculo!, de David Whitaker, de la Universidad de Bradford y uno de los diez finalistas del concurso Mejor ilusión
del año en 2007 (www.illusionoftheyear.com). El círculo de la parte inferior izquierda solo se ve redondo si se mira de frente. Sin embargo, si se ob- serva al bies, con el rabillo del ojo, resulta anguloso. El círculo formado por elementos menores (derecha,
abajo) parece más redondo, independientemente de
donde lo situemos en la retina, pues sus pequeños componentes se difuminan en gris en la periferia visual.
UN IMPOSIBLE CON LEGO
¿No cree que nada de lo ex- plicado sea verdad? ¿Piensa
que se trata una serie de trucos fotográficos? Si nuestra palabra no le basta, vaya a una tienda de Lego y adquie-
ra una placa base con por lo menos 43 × 43 puntos de enclavamiento, 946 piezas de construcción de uno por dos (554 negras y 392 blancas) más 196 tacos de uno por uno (la mitad negros y la mitad blancos). Podrá construir su propia versión en Lego de la ilusión Abombamiento, de Akiyoshi Kitaoka, de la Univer- sidad de Ritsumeikan. Para ver
esfumarse esta ilusión en un suspiro, acceda a este vídeo:
youtu.be/QKCSBkdEUXQ CO RT ES ÍA D E A N D REW T YMM C O RT ESÍ A D E A K IY O SH I K IT A O K A / U N IV ER SI D A D D E R IT SU M EI K A N ( arri ba , i zq ui er da ); B A IN G IO P IN N A / U N IV ER SI D A D D E S A SS A RI ( arri ba , de re ch a) ; C O RT ESÍ A D E D A V ID W H IT A K ER / U N IV ER SI D A D D E B R A D FO RD ( ab aj o, d er ec h a)
SILUETA CON CURVAS
El maquillaje femenino busca resaltar los rasgos faciales atractivos y ocultar los menos agraciados. He aquí un vestido que persigue similar e ilusoria proeza para la silueta. El vestido de la actriz Kate Winslet, un trabajo de la diseñadora Stella McCartney, recurre a piezas en contraste con el objetivo de acentuar las caderas, los hombros y resaltar la figura femenina. Si se quiere lograr la máxi-
ma eficacia, debe lucirse el traje contra un fondo negro.
EL BALANCÍN FIRME
Las distorsiones espaciales pueden medirse a partir de su capacidad para alterar la percepción. El primero de estos balancines parece caer hacia la derecha, aunque, en realidad, no se inclina en absoluto. Si se borra el rayado de su interior, vemos las tablas auténticas, rectas y sin sesgos. Una sagaz variante de esta ilusión, con una tabla que sí está físicamente inclinada, pero que por medios ilusorios parece nivelada, revela que la ilusión es, perceptivamente, equivalente a no menos de cuatro grados de inclinación real. Vea una bonita versión animada en www.moillusions.com/2009/02/slanted-seesaw-optical-illusion.html