necesita una baraja de 32 cartas y además dos cartas iguales, por ejemplo dos Nueves de Estas dos cartas se colocan sobre la baraja y el de Picas de la baraja debe ocupar la penúltima posición.
Charla:
Los de cartas suelen hacer- se a una cierta distancia. A mí me gusta al contrario: Cuanto cerca mejor, sobre todo si hay damas presentes.
Le pido, por favor, que tome una carta. La que usted quiera.
Mire la carta, por recuér- dela bien y vuelva a introducirla aquí en la baraja.
El número de cartas es demasiado grande para yo saber qué carta ha elegido usted. Pero para ello voy a emplear recursos psicológicos y me permitiré hacerle dos preguntas.
Procedimiento:
A un caballero;
Se hace el Salto y se fuerza él Nueve de Picas que estaba en la posición superior y luego se hace otro Salto, llevando así el segundo Nueve de Picas a la posición supe- rior.
La mano derecha levanta una por- ción de la baraja, que está en mano izquierda. espectador coloca el Nueve de Picas sobre el paquete de la mano izquierda y se coloca encima el paquete de la mano derecha, obteniendo separación con el meñique izquier- do.
Durante estas palabras se lleva el Nueve de Picas centro de la baraja a la posición segunda por
arriba mediante una mezcla. Los dos Nueves de Picas ocupan ahora las posiciones segunda y tercera de la baraja. Para la "mezcla para subir" se procede de esta manera: La mano derecha coge el paquete de encima de la separación con el pulgar por el lado izquierdo [sobre dorso del paquete] y los dedos índice, mayor y anular derechos [por el lado derecho, con sus ye- mas] en contacto la cara del paquete (por debajo). Más adelante, en la siguiente versión de este juego, se da a entender más claramente que las cartas de mano derecha se como en abanico, como muestra la figu- ra. Obsérvese que el resultado es el mismo que el de la mezcla Za-
El pulgar izquierdo empuja el Nueve de Picas que está encima de la baraja y los dedos mayor y anular de la mano derecha ducen las cartas que están en esa mano (empezando por las inferio- res) entre el Nueve de Picas y el resto de las cartas de la mano izquierda. Esta mezcla, que tiene la apariencia de una imbricación,
¿Se ha fijado bien en carta? ¿No la olvidará?
¡Sí! ¡No! Sus respuestas
muy seguras, pero yo ni siquiera sé cuál es su carta. Pero entre las tres cartas que le voy a
tiene que estar la suya. Pues de- claro que la primera de estas cartas es la suya.
¿No?
dejo aquí sobre la mesa.
no es otra cosa que destizar unas cartas encima de otras, y debe realizarse de un modo ágil y ral. Se corta entonces por cual- quier lugar y se repite la "mezcla para subir" una carta, dejando los dos Nueves de Picas en las posicio- nes segunda y de la baraja.
Sí. No.
Pero esta sí tiene que ser su carta.
¿Cómo? ¿Que esta tampoco es?
El artista coge la carta superior por su esquina derecha y la enseña. El espectador dice: No.
Esta carta equivocada es secreta- mente cambiada por el Nueve de Picas que está encima de la baraja (enfile por arriba). Una vez que esto ha
Sin llamar la atención a ello, se inserta en la baraja la carta rente que ha quedado encima de la misma. Así segundo Nueve de Picas es llevado a la posición supe- rior. El artista coge entonces una carta cualquiera del centro de la baraja y la enseña.
espectador dice: No.
Durante estas preguntas se hace el Enfile, cambiando esta carta indife- rente por el segundo Nueve de Picas.
Vaya! Pues ta dejamos aquí sobre la mesa. Entonces tiene que la de abajo. Fíjese
que la baraja está mezclada. El artista extiende las cartas, suje- a la altura del pecho, de la mano izquierda a la mano derecha. El va empujando las cartas, empezando por las superio- res, y la mano derecha las va reci- Antes de exponer el Nue- ve de Picas, que es la penúltima carta, e) artista baja las manos y coloca pulgar izquierdo encima de dicha carta. El pulgar
desliza esa un poco hacia atrás y, al mismo tiempo, mano derecha cierra la y re- compone la baraja. El Nueve de Picas queda sobresaliente aproxi- madamente un centímetro por el extremo interior. La mano derecha coge ahora la baraja con tas puntas de los dedos, por el extremo exte- rior, y con ella un cuarto de circunferencia, llevando el extremo interior de la baraja hasta las puntas de dedos izquierdos sin el Nueve de Picas en cuestión. La baraja queda ahora horizontal mente entre las puntas de los
esta su carta? ¿Tampoco?
Entonces voy a tener que recurrir a de una dama. Si las damas son capaces de hacer mara- villas con una mirada, ¿Qué les impide tener una milagrosa influen- cia sobre las
Por favor, señora dígame cuál de estas tres cartas quiere usted que sea la que el señor ha elegido.
Aquí tiene, señor, su carta, ¿No?
Señora mía, si usted hubiese tenida que elegir entre estas dos, ¿Cuál hubiese elegido?
No.
La mano izquierda coloca la baraja en la mano derecha (con un cuarto de giro), de modo que el Nueve de sobresalga por el extremo En ese mismo instante, las manos descienden y la mano izquierda extrae el Nueve de Picas y lo coloca en la mesa junto a otras dos cartas. Se pasa la baraja & la mano izquierda. Se hace el Salto, o se introduce carta infe- rior por el centro de la baraja.
A una dama:
La dama sigue las instrucciones. El artista coge la carta por su
interior derecha,
El caballero: Una vez ense- ñada la carta se el Enfile, cambiándola por la carta superior de la baraja y se coloca esta última, supuestamente un Nueve de Picas, cara abajo sobre la mesa. Entonces dirigiéndose a una dama y refirién- dose a las otras dos cartas que están en la mesa:
Durante estas preguntas se trans- fiere el Nueve de Picas de la posi- ción superior a la inferior de
¿Esta? Entonces esta es la carta del señor.
Pero si solamente hubiésemos tenido esta carta,
ya no tendríamos elección, enton- ces le pido que coquetee usted un poco con ella y enseguida se con- vertirá también en la carta del caballero.
Yo sé lo que ustedes, respetables damas y están pensan- do. Ustedes creerán, seguramente, que esta carta
está repetida tres veces, o sea aquí, aquí y aquí.
Pero no es así, porque la carta está solamente aquí,
y
baraja mediante un Salto, se empal- ma la carta en la mano y se introduce discretamente en el bolsillo. Mientras tanto, la dama ha indicado una de las dos cartas.
Se coge la carta señalada por la esquina interior derecha y se ense- ña. Después de varios comentarios con esta carta en la mano, se hace una vez más el cambiándola por la carta superior de la y se coloca esta última, supuestamen- te el segundo Nueve de Picas, cara abajo sobre la mesa. Entonces a la dama:
Indicando la última de las tres.
levanta la última carta, se enseña que es un Nueve de Picas y se deja sobre la mesa cara arriba.
Señalando el Nueve de Picas que está cara arriba,
señalando ei Nueve de Picas que está
señalando las dos cartas que quedan cara abajo.
Señalando el Nueve de Picas que cara arriba,
volteando una de las otras cartas cara con ayuda del Nueve de
Si ahora ustedes miran de pronto
hacia abajo,
la ahajo, y ya no está.
Picas sujeto por la mano derecha, volteando la carta restante cara arriba también con el Nueve de Picas de mano derecha.
Después de haber recogido las dos cartas y haberlas [enseñado perdido en la baraja, se transfiere la a la mano derecha, que la coge por los extremos, y se sujeta de modo que la carta inferior quede hacia los espectadores, con el por extremo y otros dedos por el extremo inferior.
Mientras se dice esto, se coloca la baraja en la mano izquierda y se transfiere inmediatamente el Nueve de Picas de la posición superior a la inferior mediante un Salto. Entonces el e índice dere- chos cogen Nueve de Picas, que está cara arriba sobre la mesa, por la esquina interior [se vuelve la carta cara abajo], y se hace instantáneamente un
cambiándola por la carta indiferente que ha quedado encima de la bara- ja. Apenas efectuado el Enfile, la mano izquierda gira para mostrar el Nueve de Picas del fondo de la baraja a los espectadores, exten- diendo el índice izquierdo para que se vea claramente la carta inferior. Inmediatamente después del Enfile:
Ahora se gira la mano.
Se señala la carta con la carta de la mano derecha,
Si yo la baraja sobre mesa,
¿Está usted seguro de que su carta está aquí abajo?
Se la enseño una vez inris,
porque si no hay convicción no hay sorpresa. ¿Seguro que está abajo?
si yo digo: "Carta, ¡Sube!", aparece la carta aquí arriba, y deja de estar aquí abajo.
derecha y se inserta en la Entonces coge la baraja por los extremos en las puntas de los dedos de la mano derecha, de modo que todos puedan ver el Nueve de de la posición inferior.
Entonces, dirigiéndose al caballe- ro:
Hecho. Sí (o
Se levanta la baraja, se enseña la carta, y se vuelve a colocar la baraja sobre la mesa.
Sí.
Se voltea la carta superior (Nueve de
Al pronunciar estas palabras se coloca el pulgar derecho sobre el dorso de la baraja, la cual es reco- gida con ayuda de los otros dedos derechos (que se introducen bajo el exterior). El extremo interior de la baraja se mantiene apoyado sobre la mesa hasta que la baraja esté bien dentro de la mano. Entonces se encorvan los dedos, ejerciendo una ligera presión sobre la última carta hasta que esta quede empalmada, se coge resto de la baraja cara arriba entre el índice y el pulgar y se da a examinar:
Tenga, por favor. Una baraja de 32 cartas.