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Research design and data collection methods

Stage  2:   Comparative perspectives

R: Por sí solo, el yo personal no puede en realidad sobrevivir, y mucho menos prosperar, en un entorno complejo tanto interna como externamente. Lo que ha sido descrito es verdaderamente el mundo de la forma, pero el ser humano es algo más que un ego vulnerables porque la vida es apoyada por el poder de la dimensión no lineal del espíritu. Es la orientación primordial del espíritu lo que permite la supervivencia, a pesar de las afirmaciones del ego de lo contrario. El espíritu es como el regulador de un motor, sin el cual el motor podría revolucionarse hasta la auto-destrucción.

El espíritu en forma de conciencia integra toda la masa de datos instante a instante, y su salida es momento a momento la experiencia

subjetiva de la vida. Esto contrarresta la mayor impedimento del ego que es su incapacidad para discernir la verdad de la falsedad.

P: ¿Está la supervivencia determinada por el propio nivel de conciencia?

R: La experiencia subjetiva de la vida, cualquiera que sea su contenido, está profundamente influenciada por el nivel de conciencia, como lo son las elecciones que aparecen como opciones. Si el esfuerzo de la vida es satisfactorio o placentero depende de los propios posicionamientos, que determinan cómo se contextualizan las situaciones.

Si miramos a través de los niveles en la Escala de Conciencia

(apéndice B), podemos ver la posibilidad de las elecciones que están abiertas y que prevalecen dentro de los parámetros de un determinado nivel de

conciencia. El placer que resultaría del cumplimiento de las metas que caracterizan a ese nivel, y las emociones negativas que derivarían de no hacerlo.

La personalidad es compleja e incluye identificaciones y

subpersonalidades a veces llamadas "alter egos" que pueden conducir al conflicto. Una subpersonalidad a menudo tiene diferentes objetivos a otra. Estos pueden alternarse en el aspecto consciente debido a las circunstancias de la vida o los períodos de la edad. Las metas espirituales tienden a

sintetizar la compleja organización del ego y darle equilibrio. P: ¿Qué parte lleva a cabo el intelecto?

R: A través del intelecto, los posicionamientos son refinados e introducidos en símbolos abstractos y lenguaje. Todo esto es sumado bajo el requisito

general de la lógica y la racionalidad lineal. Si bien esto es operativamente útil, también refleja que el intelecto puede ser manipulado para hacer que cualquier posicionamiento parezca razonable. El intelecto, sin embargo, se ocupa no sólo de la forma sino que también es capaz de incorporar los valores espirituales en su racionalización. Esto sucede progresivamente a medida que se evoluciona en la Escala de la Conciencia. Cuando el intelecto se libera de los motivos ocultos, es capaz de una conceptualización abstracta refinada. El defecto básico, sin embargo, sigue estando en que es incapaz de distinguir la verdad de la falsedad o de comprender verdaderamente el

contexto, y tiende a ignorar los datos que entrarían en conflicto con sus posicionamientos.

Además, confunde los efectos de las “causas”, lo cual es uno de sus principales defectos. Es incapaz de comprender y contextualizar la diferencia entre los reinos de lo lineal y lo no lineal. También tiene tendencia a

complicar las soluciones a los problemas hasta el punto de convertirlos en prácticamente inviables.

Lo que aflora a la superficie de la sociedad parecen ser problemas multitudinarios, pero por el uso del análisis factorial crítico (véase Poder contra Fuerza), a menudo tienen una raíz común. Por ejemplo, podemos hacer una lista de los problemas sociales "sin solución", todos los cuales se considera que provienen de diferentes "causas" en el mundo, tales como la pobreza; autopistas atestadas, la inmigración masiva, el aumento de la gasolina y el consumo de energía; la destrucción del medio ambiente, las saturadas agencias del gobierno; la eliminación progresiva de los bosques

tropicales, la producción excesiva de CO2, los elevados impuestos, el

crecimiento interior de las ciudades donde el crimen y la pobreza prevalecen, el humo y la contaminación atmosférica; el calentamiento global, los

vertederos hacinados; los tribunales hacinados, las cárceles y prisiones, las habitaciones de emergencia hacinadas y el abrumador coste médico; el abrumador costes de la Seguridad Social, un servicio postal abrumado por el déficit, la falta de vertederos, la disminución de la fauna silvestre y los

recursos naturales; la amenaza de extinción de especies, la contaminación de los océanos; los casos excesivos en todas las áreas de bienestar y

servicios sociales; el abrumado servicio de protección de los niños; el alza en el coste del bienestar y los servicios sociales; largas esperas para ser

atendido en todos los organismos; largas filas en los supermercados; los atascos de tráfico, la escalada de los costos policiales, las escuelas

hacinadas; escasez de profesores; la escasez de enfermeras; el aumento de los niveles de contaminación acústica; la invasión de la privacidad a todos los niveles; la escasez de materias primas; la escasez de espacio en vertederos de materiales tóxicos; las sobrecargadas fuentes de energía, la

contaminación de los arroyos, lagos y ríos; la epidemia del SIDA, y las naciones y continentes hambrientos.

Una mera enumeración de todos estos problemas supuestamente diversos trae la consciencia que todos ellos provienen de una base única – una muy simple y obvia- de- ver, pero un hecho no noticiable el de la

sobrepoblación. Así, vemos la paradoja de que el envío de ayuda financiera a un país da como resultado un brote en la tasa de natalidad y un

empeoramiento del nivel de pobreza básica (por ejemplo, Haití). Las cargas ya evidentes para la sociedad de la llamada sobrepoblación ponen en tela de juicio la sabiduría de las políticas de inmigración no regulada que, a pesar de que son opuestas por el setenta por ciento del público Americano, son

favorecidas por el ochenta por ciento de los responsables políticos elitistas (Arizona Republic, 2002).

Durante los últimos siglos, el nivel de conciencia de la población humana del mundo se situó en 190. En este nivel, la superpoblación fue controlada por las inevitables consecuencias de la negatividad que

producían. Por ejemplo, las guerras más importantes del mundo acabaron con generaciones enteras, y las grandes epidemias acabaron con el veinticinco por ciento de la población. (Solo el experimento social del presidente Mao mató a más personas por inanición que la Primera Guerra Mundial, y el genocidio mató a más millones). En la época romana, el promedio de vida era de cuarenta años.

Por el contrario, muy recientemente, el nivel de conciencia de la humanidad dio el salto de un negativo 190 a un positivo 207. A pesar de que los puntos calientes siguen estando, el mundo civilizado ya no está de humor para el exterminio en masa. La Guerra Fría terminó, las guerras calientes se volvieron localizadas, y las naciones de Europa descendieron y pararon su escalada nacionalista que todo lo arraso.

En este nuevo nivel de conciencia, la destrucción masiva que había mantenido en jaque a la población se mitigó y la población mundial se

disparó, y la esperanza de vida se extendió. El país más poblado del mundo, China, fue obligado a tomar medidas serias. La población mundial se duplicó y luego se volvió a duplicar, el período de tiempo entre cada duplicación se

volvió cada vez más corto. Esto es común a cualquier población biológica cerrada, ya sean moscas de la fruta, conejos, o personas. En una sociedad más segura, donde los exterminios en masa son eliminados, cada generación exacerba la proliferación. La consiguiente población automáticamente

necesita más territorio, más comida y más servicios, y la expansión

metropolitana genera la expansión suburbana, lo que significa el final de un hábitat más del entorno natural.

El Ego y la Estructura Política de la Sociedad

P: Estamos buscando la forma en la que el intelecto cae en el error.