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APPENDIX A: SAMPLE CODE

COMPARE MODELS TO FIND BEST THREE

“Vale la pena que te roben una lágrima, un suspiro, la risa o el aliento si el ladrón es un libro que entre sus hojas encuadernadas contempla mil historias de amor, de aventura, de suspense, de sentimientos enfundados en poemas que amanecen con emociones.” -Raquel Aldana

Llegamos entonces a una pregunta importante para este trabajo ¿qué es la traducción? Y más específicamente ¿qué es la traducción literaria? Para responder a la segunda pregunta necesariamente se tiene que responder a la primera. Por lo que entonces me permito entrar en materia a través de un exponente de la lingüística, Jeremy Munday (2016), quien afirma que el término, al igual que los dos anteriores, es de un alto carácter polisémico ya que dependiendo del contexto podemos estar hablando del sujeto de estudio, del área de estudios, del producto creado tras el ejercicio de pasar un texto de una lengua a otra, el proceso o el acto que resulta en el paso de un texto de una lengua a otra o de un código verbal a otro que pueden formar parte de la misma lengua. Sin embargo, para este contexto, la traducción va a ser tomada desde el proceso, retomando de una u otra manera su definición proveniente de su raíz latina traductio, que significa hacer pasar de un lado a otro. Por lo que, vale la pena aclarar, que al resultado de la traducción se le llamara entonces el texto de llegada (TL) como bien se le denomina dentro del gremio de los traductores.

Ya habiendo abordado esto de forma breve podemos remitirnos a la segunda pregunta ¿qué es la traducción literaria? Cuando hablamos de la traducción de literatura si bien seguimos hablando del proceso, tenemos que entender que la traducción se redefine de una u otra manera debido a la compleja naturaleza del texto a traducir. Ello debido a que, como diría Paz en concordancia con Bonnefoy (1983), la traducción de la literatura es un ejercicio difícil y

virtualmente imposible debido a, entre otros muchos aspectos, la topografía verbal propia del texto; pero que no por ello se va a dejar de llevar a cabo el proceso (Paz, (1971), p.12).

Frente a esta idea, Albir (2001), Venuti (2000) y Newmark (1988) retoman la noción de que uno de los mecanismos principales para la traducción desde la lingüística no aplica para traducir estas obras de arte, ya que ello podría llegar a implicar tergiversaciones del sentido, la domesticación de la obra o serios compromisos en el alma de la obra misma. Entonces, si no puede utilizar el sistema de las equivalencias ¿qué puede hacer el traductor? Albir responde a esta pregunta diciendo que un buen traductor literario posee una serie de competencias lingüísticas, creativas y literarias específicas, además de una serie de conocimientos en cuanto el funcionamiento del texto literario en cuestión y en cuanto a las influencias del autor que le permiten abordar esta demandante obra de la mejor manera a la hora de traducir (Albir, (2001), p.63).

Sumado a lo anterior, Edith Grossman (2010) y Venuti (2000) dicen que entonces la traducción literaria es una proceso de negociación14 entre los dos textos en donde ninguno se encuentra absolutamente alejado del otro ya que, como dice Walter Benjamin (2000), el TP contiene la ley que gobierna la traducción. Ante ello, Hassan (2011) agrega que la traducción literaria en si no debe entonces buscar acercar el texto al lector del TL, sino que por el contrario, si fue traducida por un buen traductor, debe acercar el lector a una cultura y a una historia que le es completamente ajena o –si es absolutamente necesario hacer compromisos más radicales– es deber del traductor llevar tanto el TP como al lector del TL a un punto de encuentro que se ubique en la delicada mitad existente entre los dos.

Este diálogo entre ambos textos caracterizados por la existencia de múltiples juegos del lenguaje y aspectos estéticos que se articulan para dar sentido y alma al texto es lo que entonces resulta ser el mayor punto de convergencia existente entre la lingüística y la literatura como áreas; de la misma manera en que resulta ser el paso necesario para proponer una definición de traducción literaria que satisfaga las necesidades de ambas áreas cuando se habla de este concepto. En ese orden de ideas ¿qué es traducción literaria?

La traducción literaria se podría llegar a definir como una labor humana donde se da un proceso de negociación, gobernado por las necesidades estilísticas y conceptuales de la obra conocida como TP, por medio del cual se guía a un lector que carece de los conocimientos 14 Como también lo diría Eco en su texto Decir casi lo mismo publicado en el 2003.

necesarios para entender un texto en una lengua extranjera y un TP de carácter literario a un punto de encuentro. Dentro de este proceso, es importante resaltar la necesidad de un conocimiento y un entendimiento profundo de la obra y de su topografía verbal, de la misma manera en que es necesario que la interpretación del traductor se pueda sustentar a partir de lo establecido por el texto de partida mismo. Sumado a lo anterior, la traducción literaria es un proceso que se debe llevar a cabo por un traductor con creatividad, habilidades lingüísticas y habilidades literarias que le permitan al traductor pelar las diversas capas que componen la obra literaria para ver, no solo como la obra puede llegar a carecer de rigor gramatical, sino también cómo los aspectos estéticos de la obra y los diferentes componentes del lenguaje que se utilizan a lo largo de la misma articulan el sentido del mensaje que se encuentra dentro de la obra, el cual no puede ser exitosamente transmitido si se emplean las equivalencias.

“La traducción es una manera interesante de estar involucrada tanto con la poesía como con el lenguaje que me he encontrado viviendo la mayor parte del tiempo. Creo que los dos se alimentan mutuamente.”

Capítulo 3 Método Investigativo

Cuando se habla de la investigación, sería posible extenderse con cierta tranquilidad sobre los diferentes métodos investigativos, principalmente de orden empírico. Hablamos entonces de entrevistas, estadísticas, recolección de datos y experimentación. Sin embargo, cuando se habla de este trabajo de grado en particular, lo empírico no necesariamente se ajusta a las necesidades de este. Es por esta razón que esta investigación se fundamentará en un investigación de corte hermenéutico.

En este orden de ideas, y teniendo en cuenta el método seleccionado, se elaborará una diligente bitácora en la que se explicará el proceso de la traducción del poema “Dreams” de Edgar Allan Poe. Dentro de la misma bitácora, se comentará cómo, a partir de esta traducción y a partir de ejercicios de traducción previos realizados a lo largo de los tres semestres del énfasis de traducción, se pudo determinar una serie de lineamientos aplicables para la traducción de poesía.

"There are few efforts more conducive to humility than that of the translator trying to communicate an incommunicable beauty. Yet, unless we do try, something unique and never surpassed will cease to exist except in the libraries of a few inquisitive book lovers."

Capítulo 4

Pre-traducción, traducción y post-traducción

“La poesía no tiene tiempo, el que la lee la rescata, la hace presente y luego la regresa a su eternidad.” -Doménico Cieri Estrada

Retomando por un momento los planteamientos de Grossman en Why Translation Matters (2010), partamos del principio de que la literatura es esencial para la percepción que la humanidad tiene de si misma; la literatura nos define y lo que leemos como individuos también tiene repercusiones en la propia personalidad del lector, por lo que la traducción literaria resulta tan importante. Es innegable que este proceso de negociación entre el traductor y la obra de arte a la que se enfrenta no resulta un proceso sencillo o que se pueda realizar con relativa rapidez. En realidad este es un proceso que exige, por sobre muchas cosas, una absoluta paciencia y un total compromiso con el proceso por parte del traductor.

En ese orden de ideas, y teniendo en cuenta que esto se va a responder a través de un ejercicio practico, llegamos a una de las preguntas más importantes de este trabajo: ¿qué guías se pueden plantear para traducir literatura? El proceso de la traducción literaria es, a su vez, similar y radicalmente distinto al de la traducción de otro tipo de textos donde la existencia de las equivalencias son una garantía del proceso, como resulta ser la traducción médica, científica o legal, donde la equivalencia otorga precisión al lenguaje y permite transmitir de mejor manera el mensaje y la idea central del texto. Sin embargo, como mencionaba con anterioridad, cuando se habla de obras literarias, la equivalencia puede llevar a la pérdida del ritmo de las obras, fallas en la topografía verbal de las mismas e incluso a la pérdida parcial o total del mensaje y la idea central de las obras. Es por esta sencilla razón que resulta radicalmente diferente. No obstante, las evidentes similitudes en el proceso permiten comenzar a estructurar una probable guía para el proceso, razón por la cual he decidido dividir la propuesta en pre-traducción, traducción y post-traducción.