As I have already indicated on other occasions if the proposal for merger control which has been pending now before the Council for 12 years is not enacted, the Commission will be
CHAPTER 6. INTERPRETATION OF THE RESULTS
6.2. COMPARING THE RESULTS: FACTOR INTENSITY
se toma la obra La construcción social de la realidad, de los sociólogos Thomas Luckmann y Peter Berger (2008). Para los autores la interpretación de la realidad tiene un eje fundamental y es el de la vida cotidiana, porque es el tiempo y espacio en donde se dan las interacciones de las personas que permiten la construcción de la realidad. “La vida cotidiana
se presenta como una realidad interpretada por los hombres y para ellos tiene el significado subjetivo de un mundo coherente”. (Luckmann & Berger 2008, pág. 36). Los autores manifiestan que los sociólogos hacen de esta realidad su objeto de estudio.
Luckmann y Berger se paran desde el análisis fenomenológico, desarrollando un estudio no solo descriptivo. En el trabajo se explica cómo los seres humanos nacen con una conciencia que les permite comprender que existen muchas realidades, pero es esta la que vivo en mí día a día la que es verdadera para mí: “Tengo conciencia de que el mundo consiste en realidades múltiples. Entre las múltiples realidades existe una que se presenta como la realidad por excelencia. Es la realidad de la vida cotidiana, su ubicación privilegiada le da derecho a que le llame suprema realidad”(Luckmann & Berger 2008, pág. 36). Esta realidad es verdadera porque en ella interactúo, me comunico, pienso y siento.
Lo que permite entender que es esta mi realidad, aparte de mi conciencia, es que esta realidad se organiza en el “aquí” de mi cuerpo, el cual se mueve, interactúa y siente en el momento presente; es la atención la cual permite percibir la materialidad de la realidad en que se sitúa mi cuerpo y como se relacionan.
Asimismo, esta realidad no es una experiencia que se vive en solitario ya que el sujeto se percata de que vive en un mundo intersubjetivo; el espacio donde vive es compartido: “El mundo de la vida cotidiana es tan real para los otros como lo es para mí, no puedo existir en la vida cotidiana sin interactuar y comunicarme continuamente con otros” (Luckmann & Berger 2008, pág. 36).Es el humano por lo tanto un ser social y en las interacciones que tiene en la cotidianidad construye la realidad y lo que es verdadero para él. Y aun cuando el sujeto sienta dudas sobre la realidad o el mundo que lo rodea, deberá suspender su actividad
intelectual y dedicarse a otras tareas de su superveniencia como comer o dormir, lo que da argumento que el mundo donde vive sí es real.
El otro componente del construccionismo social es la interacción con los demás. El día a día es compartido con otras personas, los autores denominan a esto el “cara a cara” y lo definen así:
En la situación cara a cara el otro se me aparece en un presente vivido que ambos compartimos, sé que en el mismo presente vivido yo me le presento a él. Mi “aquí” y “ahora” y suyo gravitan continuamente uno sobre otro… las relaciones con otros son sumamente flexibles es comparativamente difícil imponer pautas rígidas a la interacción y sean cuales fueren las pautas impuestas, serán constantemente modificadas por la enorme variedad y sutileza del intercambio de significados subjetivos que se producen”. (Luckmann & Berger 2008, pág. 36).
La construcción de la realidad se da en un espacio compartido con los demás, en el cuales las personas comparten su “aquí” y “ahora” en interacciones que son flexibles.
Los autores, demuestran la importancia que tiene la vida cotidiana para el estudio sociológico, ya que es el espacio donde se dan las interacciones y es la esencia de la estructura social. En conclusión, la cotidianidad debe ser parte fundamental del conocimiento sociológico por su capacidad de comprender las interrelaciones de los sujetos, siendo una gran herramienta para la transformación de la realidad.
Por último, es el lenguaje el gran articulador de esta construcción de la realidad que se da por medio de las interrelaciones. Luckmann y Berger definen el lenguaje como el sistema de signos vocales más importante de la sociedad humana: “La vida cotidiana por sobre todo, es vida con el lenguaje que comparto con mis semejantes…la comprensión del lenguaje es esencial para cualquier comprensión de la realidad” (Luckmann & Berger 2008, pág. 36). Por lo tanto, la interpretación de la realidad y del mundo se da por los significados lingüísticos que tiene un sujeto o que comparte una sociedad: “El lenguaje es capaz de transformarse en depósito de vastas acumulaciones de significados y experiencias, que se pueden preservar a través del tiempo y transmitir a las generaciones futuras”. (Luckmann & Berger 2008, pág. 36).
Los autores argumentan que los seres humanos hablan a medida que piensan y que esto es lo que permite el flujo constante, simultáneo y mutuo de las subjetividades y esquemas que han construido. Al hablar se da materialidad a nuestros pensamientos y sentires de nuestra cotidianidad. Siendo el gran materializador de nuestra individualidad, el lenguaje posee la capacidad de objetivar por medio de signos que las personas han construido: “El lenguaje tiene una expansión tan flexible como para permitirme objetivar una gran variedad de experiencias que me salen al paso en el curso de mi vida, también tipifica las experiencias permitiéndome incluirlas en categorías amplías, en cuyos términos adquieren significado para mí y para mis semejantes” (Luckmann & Berger 2008, pág. 36). La anterior cita demuestra la importancia del lenguaje, siendo el instrumento por el cual se agregan significados lingüísticos que son representados por símbolos y son transmitidos de generación en generación. Así, una sociedad o un país construyen sus cimientos en base a los significados lingüísticos que han elaborado por años, ya que como mencionan los autores el
lenguaje tiene la capacidad de transcender el “aquí” y “ahora” así como de hacer presente una diversidad de elementos que se hallan ausentes.
La aplicación del construccionismo social al trabajo investigativo permite entender como se ha construido una imagen del bicitaxismo, no como hecho objetivo sino como una realidad construida desde los sujetos, que permite enriquecer el trabajo investigativo ya que estos relatos develan los significados de los trabajadores, permitiendo tener un enfoque más íntegro y eficaz a la hora, si se quiere, de generar algunas políticas públicas o controles que mejoren el servicio y el trabajo.
El enfoque permitió entender mejor al fenómeno al que se acercaba, por ejemplo: con su concepto de cotidianidad se permitió conocer la manera en que trabajan, pero no simplemente como realidad objetiva sino también como realidad viva llena de emociones, pensamientos, imágenes, historias etc. En el cual el trabajador interacciona cara a cara con amigos, familiares, compañeros de trabajo creando significados tales como “bicitaxismo” “servicio pirata” “gratitud” “dolor en las rodillas” que dan cuenta de cómo ellos viven su realidad en específico.