of V is bounded above by the
3.4 The classes of a wreath product
3.4.6 COMPARISONS AND COMMENTS
Ya que tenemos que entrar en la mente del alumno, y pensar en cómo van a recibir nuestra enseñanza de la química, presentamos a continuación los avances en el marco
19 Johnstone, A., y Wham, A. (1982). Demands of Practical Work, Education in Chemistry, 19(3), 71-73. 20 Mancy R. y Reid N., (2004), Aspects of cognitive style and programming, paper presented at the 16th
workshop of the Psychology of Programming Interest Group, Carlow, Ireland.
21 Coll, R., Ali S. y Bonato, J. (2006). Investigating first year chemistry learning difficulties in the South Pacific:
a case study from Fiji, Int. J. Sci. Math. Educ., 4, 365-390.
22 Mc Laughlin, S. (2003). Effect of modelling instruction on the development of proportional reasoning II:
[online], disponible en: http://modeling.asu.edu/modeling/McLaughlinS_PropReas-II_03.pdf [acceso 23 Julio 2007].
del cómo aprenden los estudiantes. En esta línea podemos destacar la compilación desde la enseñanza y aprendizaje de la ciencia, desde una perspectiva constructivista en Taber (2006)23. Podemos encontrar en Bodner (1986)24 versión más compacta, según en cita de Ausubel: ‘El factor más importante que influye en el aprendizaje es lo que el alumno ya sabe’ (1968)25. Cuando enseñamos, tenemos que recordar que los nuevos hechos y las ideas que se proponen no se incorporan directamente a la mente del estudiante sin una previa transformación si no que tienen que instalarse en las estructuras ya existentes en la mente.
Por otro lado, el origen del aforismo: ‘el conocimiento no se transmite de forma intacta de un individuo a otro’ puede ser atribuido a Piaget (1973)26 que estudió el desarrollo intelectual de los niños. Sus influyentes ideas formaron la base para muchas de las teorías sobre el cómo se aprende, y llevó en parte al desarrollo del concepto que ahora se conoce como constructivismo. Para los interesados en profundizar más sobre las aplicaciones de las ideas de Piaget a la enseñanza de la química, el trabajo de Craig (1976)27, o los más de catorce trabajos publicados en el Journal of Chemical Education recogidos por Herron (1984)28 proporcionan una visión bastante amplia del tema. Regresando al trabajo de Bodner, rescatamos una frase que comprime toda la teoría constructivista: ‘el conocimiento (p.e., químico) es construido en la mente del alumno’. Para ampliar esta idea hemos seleccionado algunas citas:
[…] Los alumnos construyen su comprensión. No son simplemente espejo y reflejo de lo que se les dice o de aquello que leen. Los alumnos buscan el sentido y tratarán de encontrar aquella regularidad y orden en los acontecimientos del mundo, incluso en ausencia o presencia de la información […] (von Glasersfeld, 1984; Cardellini, 2006)29.
[…] Cada uno de nosotros recibe una señal del medio ambiente a través de uno de nuestros órganos sensoriales, la señal se interpreta de acuerdo con algunos ‘esquemas’ o modelo que hemos construido, y luego es incorporado en forma modificada como nuevo conocimiento […] (Herron, 1984).
23 Taber, K. (2006). Beyond Constructivism: the Progressive Research Programme into Learning Science.
Studies in Science Education, 42(1) 125 – 184.
24 Bodner, G. (1986). Constructivism: A theory of knowledge. J. Chem. Educ., 63, p. 873.
25 Ausubel, D., Novak, J., y Hanesian, H. (1978). Educational Psychology: A Cognitive View (2da ed.), Holt,
Rinehart & Winston: New York, (1ra edicion, Ausubel, 1968).
26 Piaget, J. (1973). The Child’s Conception of the World. St. Albans: UK (1ra edición por: Routledge & Kegan
Paul, 1929).
27 Craig, B. (1972).The philosophy of Jean Piaget and its usefulness to teachers of chemistry. J. Chem. Educ.,
49, 807.
28 Herron, J. (1984). Using research in chemical education to improve my teaching. J. Chem. Educ., 61, 850. 29 von Glasersfeld, E. (1984). An introduction to radical constructivism. En Watzlawick, P. (ed.) The invented
reality. p. 17-40. Norton: New York.
Cardellini, L. (2006). The Views and Influence of Ernst Von Glasersfeld: An Introduction. Foundations of Chemistry, 10, 129–134.
[…]Cuando los aprendices tienen diferentes marco teóricos de los asumidos por el profesor, estos pueden parecer diferentes (o errores), hacer diferencias ó interpretaciones erróneas, ó a veces incluso negar vehementemente evidencia observacional de los conflictos, ante sus propios los puntos de vista. […](Gunstone, 1991)30.
El modelo constructivista descarta la visión tradicional sobre correspondencia entre conocimiento y realidad. Más bien se refiere a cómo se aproxima este constructo a la realidad (Izquierdo y Aliberas, 2004)31. Así, cuando el alumno se enfrenta con nueva información ‘lo único que importa es si el conocimiento que se construye funciona de manera satisfactoria en el contexto en el que surge’ (Bodner, 1986). Por lo tanto, los individuos pueden construir imágenes diferentes de la realidad a partir de la nueva información. Según Hodson (1996)32, con referencia de trabajo de laboratorio, ‘las predicciones, las percepciones y las explicaciones están muy influenciados por la comprensión conceptual previa, los estudiantes que tienen diferentes marcos de significado llevan a cabo investigaciones diferentes, que corresponden a diferentes resultados de aprendizaje’. Para los maestros, esta visión sobre cómo se construye el conocimiento les anima a descubrir más acerca de lo que los alumnos ya entienden, para construir sobre lo que ya saben, aunque esto sea más difícil por el hecho de que cada uno de los estudiantes cuenta con diferentes puntos de partida. En cualquier caso, saber lo que los estudiantes comprenden, es sólo el primer paso para hacer ‘conexiones entre lo que estamos haciendo y lo que se entiende’ (Herron, 1984). La adopción del modelo constructivista nos exige aceptar que no se puede transferir a las mentes de nuestros estudiantes lo que tenemos en nuestra propia mente. Nuestra propia mente no contiene la realidad, pero los modelos de la realidad que hemos cuidadosamente construido por nosotros mismos constituyen una abreviatura conveniente para tratar estos modelos como si fueran la realidad. Un problema que resulta es que muchos de los estudiantes de química no parecen darse cuenta de que sus conceptos de los átomos y las moléculas son en realidad modelos que han de contrastar con los fenómenos, y que se desarrollan desde principios simples a conceptos complejos. Casi todas las etapas en el desarrollo de nuestra comprensión actual de este tipo de reacciones han implicado una intensa polémica entre los químicos de la época. A menudo parece lógico que un químico con experiencia (que aparentemente ya ha construido este conocimiento en su propia mente), incorpora fácilmente los avances ante una información más actualizada sobre el modelo. No obstante la misma situación está un tanto distante a las acciones de los estudiantes. El problema es que los estudiantes no cuentan con un marco adecuado a partir del cual puedan construir un
30 Gunstone, R.F. (1991). Reconstructing theory from practical experience. En Woolnough, B.E. (Ed.), Practical
science: The role and reality of practical work in school science (pp. 67-77). Milton Keynes: Open University Press.
31 Izquierdo, M. y Aliberas, J. (2004). Pensar, actuar i parlar a classe de ciències. Bellaterra: Servei de
publicacions, UAB.
32 Hodson, D. (1996). Laboratory work as scientific method: three decades of confusion and distortion.
modelo complejo. Han de contar con lo que Taber (2000)33 describe como un ‘andamio’ (scaffold) más fácil de asimilar si el modelo se desarrolló de manera gradual, por etapas, antes de mostrar cómo tiene que ser modificado para tener en cuenta más observaciones (Merino y Sanmartí, 2008)34.