APRENDE A ESPERARLE
Tú deseas casarte.
Es lógico, es perfectamente natural.
Cuando al salir del trabajo ves a tu compañera marchar feliz y risueña del brazo de su novio; cuando un día la mejor de tus amigas te confiesa, sonriente y ruborizada, que “él” se le ha declarado y que ella le ha aceptado, o cuando contemplas el ajuar o la exposición de regalos de una antigua condiscípula, piensas con impaciencia en que tu momento no ha llegado todavía y miras a tu alrededor, impaciente, porque también tú lo deseas.
Y por ello, cuando Julio te invita a salir, aceptas quizá con mucho más entusiasmo del que tendrías si tu impaciencia no fuera tan intensa.
Por eso debes tener cuidado.
No dejes que te ciegue la ilusión de lo externo haciéndote decir que“sí”a la primera declaración que recibas, a poco simpático que el muchacho te resulte.
Piensa que no es un novio lo que debes buscar.
Novios hay muchos, créeme. Cualquier chico sirve para ello. Y románticos paseos a la luz de la luna, marchas nupciales y regalos de boda, los tendrás con cualquiera de ellos. Pero, ¿y después?
Para después, para el después que llega siempre cuando la ilusión ha desaparecido ya, necesitas un hombre. Y no uno cualquiera, sino una determinado. El único capaz de comprenderte y el único también al que tú podrás comprender por completo. Aquél cuyo carácter pueda completar el tuyo, y para quien el tuyo sea
122 Economía doméstica (quinto curso y sexto curso), Madrid, Sección Femenina de FET y de
también el complemento. El único de quien tú podrás enamorarte por completo, quedando entonces relegado a un segundo término todo lo que ahora sueñas, creyéndolo primordial.
Aprende, pues, a esperarle, muchacha.
Silvia Valdemar (Sissi, núm.69, 1959)
Toda la vida de una muchacha depende de la elección de su futuro esposo, por lo tanto, además de esperar pacientemente a que aparezca, esta muchacha debe conocer las cualidades que han de adornar a este varón modelo que ha de ser su marido, y también a aquel modelo negativo, del que necesariamente tiene que huir.
Lo primero que se debe señalar es que lo más adecuado es que el varón sea conocido, por ella, preferiblemente desde la infancia, y por la familia; que no sea un extraño. Por eso es una figura recurrente el amigo del hermano mayor de la joven, presentado como novio ideal; así como que el futuro esposo sea introducido en la vida de la joven por su padre. Estos varones se presentan ya como adecuados para la muchacha porque responden favorablemente a la opinión de las personas que tienen autoridad sobre la joven, su hermano mayor o su padre.
Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones el varón no pertenece al estricto círculo de amistades de la joven, no obstante, tanto en un caso como en otro, existen un conjunto de virtudes que definen al varón modelo, teniendo en cuenta, como decía Silvia Valdemar unas líneas más arriba, que la finalidad de
la relación entre ambos es el matrimonio; por lo cual se privilegian los valores internos, frente a la apariencia externa.
- Modelo masculino positivo: honrado, sincero, trabajador y serio. Es muy importante esta última cualidad, aunque no esté bien definida, sino que participa de los valores anteriores, de hecho, los reúne todos, y va unida a un tipo iconográfico determinado: joven alto, moreno, vestido de traje, algo mayor y responsable. Pero sobre todo es un joven que va con buenas intenciones, es decir, que busca una muchacha que se adecue al modelo femenino estipulado para casarse.
-Es un chico que se interesa por los fenómenos de la vida y los estudia con entusiasmo. Mira de frente y tiene una sonrisa leal.
("Prodigio de juventud", Blanca, núm.4, 1961)
-Ideal completo de marido, dominante y capaz de hacer la felicidad de una mujercita hacendosa...
("Consultorio Sentimental", Sissi, núm.45, 1959)
- Modelo masculino negativo: muy atractivo físicamente, vago y frívolo. Este tipo de varón no tendrá intención de casarse, sino como mucho, divertirse, y esto es algo que una muchacha no se puede permitir porque, en las relaciones con los varones, lo que está en juego es su futuro.
-Es muy divertido, demasiado divertido para marido. Pero él nunca me pedirá en
matrimonio. Ni yo lo aceptaría.
- (Él cree que ella quiere a otro) Porque tiene dinero ¿verdad? - No, César, trabaja. ¿Sabes tú qué es eso? Tra-ba-ja.
("Elvirita: La pirámide de la Luna", Florita, núm.465, 1958)
La revista juvenil femenina Chicas (núm.229, 1955), también creyó necesario explicitar cuáles eran las características que debía cumplir un chico ideal:
1. Ese chico que domina sus deseos de hacer gracia a la pandilla a costa de tu pelo o tus sentimientos.
2. Ese chico que organiza él mismo planes estupendos teniendo en cuenta tus preferencias.
3. Ese chico que siempre sabe cómo vestirse y comportarse sin presumir de bohemio todo el día, con una camisa negra, ni estrechar fuertemente la mano de mi madre, tartamudeando nervioso y hablándola de tú.
4. Ese chico que no se aburre nunca de decirte frases agradables y sentidas ni de demostrarte el cariño que te tiene sin intentar ocultarlo como si fuera algo vergonzoso.
Evidentemente, este muchacho es más joven y de una clase social superior a los de los ejemplos anteriores, pero es que Chicas también es una revista distinta.
2.3.2.3. Las relaciones entre los sexos.