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THE COMPELLENT PARADIGM AND THE IMPLICATIONS FOR ARMS CONTROL

ARMS CONTROL THEORY IN A PARADIGMATIC PERSPECTIVE

III. THE COMPELLENT PARADIGM AND THE IMPLICATIONS FOR ARMS CONTROL

Los conflictos presentados durante la segunda mitad del siglo XIX, estaban ampliamente relacionados con las reformas liberales emprendidas desde el primer gobierno de Mosquera y los posteriores de López y Obando, lo cual hacía parte de un proceso mucho más amplio relacionado con el impacto que estaba generando sobre la sociedad neogranadina, la influencia de las ideas demoliberales importadas desde el extranjero, entre ellas la Revolución Francesa de 1848; las políticas de libre cambio que llegaban a este territorio a través de los periódicos, libros, folletos, comunicados oficiales y por medio de los comentarios de los viajeros, generando fuertes expectativas o temores en amplios sectores de la población, quienes se debatían entre la tradición y el cambio hacia la modernidad.

Las ideas que estaban permeando a la sociedad neogranadina, fueron pieza clave para el ambiente de reconfiguración del Estado – nación colombiano, a través de reformas a las leyes y a la constitución, que pretendían vincular a Colombia con los mercados internacionales y acabar con las trabas económicas, políticas y socioculturales legadas desde la colonia; por eso durante el gobierno de López, se implementaron disposiciones gubernamentales relacionadas con la separación de la Iglesia y el Estado, la disminución de sus fueros eclesiásticos sometiendo a los clérigos a las leyes civiles, la expulsión de los jesuitas, la abolición de la esclavitud, el sufragio universal directo y secreto, la disminución de los miembros del ejército a una tercera parte, la sustitución de los funcionarios públicos conservadores de los puestos del Estado153, entre otras reformas que se instauraron durante los gobiernos de López y Obando, que caldearon el ambiente político durante los gobiernos liberales. Por supuesto, estas disposiciones iban en detrimento de los intereses de ciertos sectores tradicionales como la Iglesia, el ejército y los terratenientes esclavistas, muchos de los cuales habían gozado del respaldo del gobierno durante las administraciones anteriores al periodo en estudio, desde el régimen de los 12 años, que inició con el gobierno de José Ignacio Márquez.

La etapa de las reformas, también coincidió con un relevo generacional que subía al poder a nuevos jóvenes políticos, urbanos, civilistas, con profesión de abogados y comerciantes ilustrados, interesados en dirigir los destinos del Estado basados en las leyes, los cuales conformaron el ala radical o Gólgota del liberalismo. Estos sectores estuvieron acompañados de otra facción moderada frente a las ideas del liberalismo, cuyos miembros se caracterizaban por ser civilistas, seguidores de las ideas de Santander y gozaban del liderazgo de caudillos militares de vieja data como López y Obando; a ellos se unieron otros actores sociales como comerciantes de clase media, artesanos, esclavos y demás miembros de los sectores populares, quienes se involucraron activamente en la esfera política e hicieron parte de la opinión pública, tratando de defender sus propias reivindicaciones de acuerdo a las expectativas e intereses de cada grupo y aprovechando el espacio que les abría el

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Al respecto puede consultarse la carta dirigida por Ramón Espina al General Tomás Cipriano de Mosquera, Bogotá, 6 de febrero de1850. Citada por Helguera y Davis óp. cit., pp. 224 – 225.

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partido liberal con su filosofía de construir ciudadanos e individuos, libres para elegir a sus gobernantes por medio del voto popular.

3.3.1. Los nuevos actores sociales y su relación con los partidos políticos.

Los artesanos fueron el reflejo más latente de la vinculación en la escena política neogranadina de nuevos actores sociales, civiles y urbanos pertenecientes a las clases populares, que antes habían sido excluidos de la participación política a pesar de las proclamas de libertad, igualdad y fraternidad que se promulgaron durante las luchas de independencia y de las cuales ellos también habían tomado parte para lograr la emancipación. Después de casi medio siglo, muchos de los miembros de este sector de la población, ubicados en varias partes del país, vieron la posibilidad de agruparse masivamente en organizaciones políticas con un sentido y una orientación racional, que les permitía prepararse para luchar por sus intereses y reivindicaciones, de acuerdo a las necesidades que tenían en sus diferentes lugares de origen para confrontar a los grupos que tradicionalmente venían detentando el poder154.

A través de sus organizaciones, los artesanos se convirtieron en un apoyo clave de los grupos políticos liberales y conservadores aprovechando este tipo de agrupaciones para disputarse el poder con el fin de extender su influencia por toda la República. Por estar vinculados a uno de los dos bandos, este tipo de apoyo impidió que éste sector de la población lograra agruparse en su totalidad en un grupo compacto, porque los intereses y reivindicaciones de muchos de ellos se veían atravesados por costumbres y tradiciones que iban en contravía de varias de las políticas liberales que se estaban imponiendo a mitad de siglo, aunque algunos estuvieran a favor de muchas de ellas.

Muchos de los artesanos se habían organizado en sociedades denominadas “Democráticas”, cuyo origen se remonta al año de 1838, cuando se fundó la “Sociedad Democrática – Republicana de Artesanos y Labradores Progresistas, de Bogotá”, o también conocida como “Democrática Republicana”. Aunque esta sociedad duró sólo hasta 1840, cuando estalló la Guerra de los Supremos155, a partir de 1847 se fundaron muchas otras sociedades democráticas en la capital y en diferentes regiones del país con el propósito de defender la actividad artesanal, generar ayudas mutuas entre los asociados en casos de emergencia, enfermedades y muerte; establecer escuelas nocturnas que enseñaran a leer y escribir a sus miembros, quienes desempeñaban diferentes oficios como zapateros, sastres, herreros, costureros, entre otros; y ejercer una fuerte actividad política en defensa de sus derechos. De acuerdo con lo que plantea Alberto Gómez Martínez, estos grupos se convirtieron en “verdaderos centros culturales que desarrollaban

154 Sobre el surgimiento de las Sociedades Democráticas y su participación Política véase: Gaviria Liévano, Enrique, óp. cit., pp. 99 – 105.

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Sobre el surgimiento de las Sociedades Democráticas y su participación Política véase: Gaviria Liévano, Enrique, óp. cit., pp. 99 – 105.

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diversas actividades: escuelas de formación académica, cívica, cooperativa y esencialmente política” 156

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La labor de los artesanos se intensificó a partir de 1848, cuando se vincularon a sus filas algunos jóvenes liberales gólgotas, que se encargaron de la enseñanza en dichas escuelas, y al año siguiente se inscribieron también militares y empleados públicos, lo que denotaba el incremento considerable de sus miembros (Véase cuadro No. 4).

Cuadro No. 4. Liberales gólgotas que participaban de las Sociedades Democráticas. 1848. PRIMERA GENERACIÓN

GENERACIÓN DE JÓVENES