Erikson denomina propósito a la fuerza del ego de la edad preescolar.
considera que del propósito surge un sentido de identidad. Si ha existido un desarrollo saludable hasta la edad preescolar, el niño pensará: "Puedo confiar en el mundo, en mí mismo, y soy especial y único. Soy un niño (una niña). Puedo empezar a prever mi futuro, aunque no tengo que saber exactamente qué quiero hacer."
La fuerza proviene de tener una identidad: la fuerza para tomar decisiones. Un preescolar sano piensa: "Puedo ser yo y tengo la vida por delante. Puedo actuar como mamá o papá. Puedo soñar en ser un hombre como mi papá, o una mujer como mi mamá. Puedo soñar en ser un adulto y crear mi propia vida."
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DESORDEN DEL CRECIMIENTO
El desorden del crecimiento en esta etapa muestra los resultados a largo plazo de los problemas familiares. Los niños dependen de sus padres para que-éstos les proporcionen modelos saludables de conducta. Si la mamá y el papá son adultos codependientes basados en la vergüenza, será imposible que sus niños establezcan relaciones íntimas saludables.
Los adultos, al haber sepultado mucho antes sus yo auténticos y perdido su sentido del Yo Soy, no pueden darse a sí mismos porque no tienen ningún yo que ofrecer. Cuando los adultos se casan, eligen a una persona que sea la proyección de sus padres; alguien que posea los aspectos positivos y negativos de sus padres. Un "cuidador héroe" a menudo se casa con una "víctima", ya que cada uno puede desempeñar su papel. Cada uno invierte grandes cantidades de estimación en el otro, lo que se hace más evidente cuando tratan de separarse. U no o ambos pueden desear suicidarse, alegando no poder vivir sin el otro. Con frecuencia, un adulto que tiene impulsos posesivos se casará con otro adulto que alberga temores de ser abandonado. Al cabo de un período de separación, la persona con impulsos posesivos se sentirá lo suficientemente solitaria como para permitir que el cónyuge con temores de ser abandonado se acerque un tiempo. Este último, recordando la pasada separación, pronto se volverá posesivo y absorberá al otro cónyuge. Este ir y venir continuará durante todo el matrimonio.
¿Recuerda cuando hablamos de dos adultos que pesaban noventa y sesenta y cinco kilos, y que tenían tres años de edad? Usted y yo representamos al menor de treinta kilos y cinco años. Debemos recordar que a nuestros padres les ocurrió exactamente lo mismo, Cuando el niño herido que vive dentro de su padre o su madre comprende que su compañero no va a hacer el padre que anhela, se vuelve hacia sus niños para conseguir lo que sus padres no le dieron.
Tomemos como ejemplo a la familia Lavender. E¡ Bronco Lavender viajante de comercio. Es adicto al sexo. Raramente está en casa, pero . cuando esto sucede, finge tener una relación muy íntima con su esposa, Glory, cuyo padre (también un adicto del sexo) le dio ese nombre, en honor de la "gloria" del Señor. Glory es exageradamente codependiente y tiene un romance con su teólogo. Bronco y Glory tienen tres hijos, dos varones de dieciséis y trece años, y una niña de once. El hijo mayor es un atleta muy admirado. Es la estrella de la escuela y es el mejor amigo de su papá.
Desde que tenía doce años hasta los catorce, violó con frecuencia a su hermana; ésta es terriblemente obesa y su madre la regaña constantemente.
Yo conocí a la familia cuando atendía terapéuticamente a la niña por su problema de peso. El hijo menor es el consentido de la mamá Se inclina por las artes, no tiene habilidad atlética y es muy religioso, lo que satisface mucho a su mamá. Su padre no lo quiere y lo fastidia llamándolo mariquita o tonto. Es su chivo expiatorio. He aquí un diagrama de la familia Lavender .
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Nadie en esta familia tiene identidad real. Tanto la madre como el padre son víctimas no tratadas de incesto no físico. Los dos fueron esposos sustitutos para sus padres del sexo opuesto. El padre de Bronco fue un alcohólico que lo abandonó cuando tenía tres años. Bronco llegó a ser el orgullo y la alegría de su madre; todo lo hacían juntos. Mamá se vestía delante de Bronco y utilizaba el baño mientras él se estaba bañando. "Ella me convirtió en su vida". me dijo Bronco con lágrimas en los ojos. Su madre ya falleció, y Bronco se queja con frecuencia de que "ya no hay buenas mujeres".
Según su padre, Glory fue un regalo de Dios. Ella lo acompañaba los domingos, cuando él predicaba. Su madre era una hipocondríaca que se pasaba enferma la mayor parte del tiempo. Glory cocinaba y lavaba y era una verdadera bendición para su padre. Ella también durmió con él hasta que tuvo once años. Y aunque no hubo intimidad física, resulta claro que ella era una esposa sustituta para su padre.
Bronco y Glory estaban acostumbrados a llenar la soledad en la vida de su madre y su padre, respectivamente. ¡Pensemos en lo que sentían al ser utilizados! La utilización es un abuso, y provoca ira y dolor duraderos.
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Tanto Bronco como Glory idealizaban a su madre y a su padre; los consideraban casi santos. Los dos tenían delirios y negaciones. No tenían conciencia de su identidad. ¿Cómo podían haberla tenido? Nunca hubo nadie que fuera para ellos y no podían ser quienes eran. Tenían que cuidar la necesidad y la soledad de sus padres. Éste es un caso de abuso sexual no físico.
Glory y Bronco llevaron sus heridas espirituales a su matrimonio y mantuvieron la misma dinámica equivocada en su nueva familia.
Bronco manifestaba el abuso que había sufrido abusando de una mujer tras otra. Cada vez que rechazaba a una mujer, obtenía una victoria simbólica sobre el control de su mamá. Por supuesto, esto era inconsciente. Él ni siquiera sabía que sentía ira hacia su madre porque había sido educado para idealizarla. Glory estaba destrozada de vergüenza por su romance. Yo la ayudé a ver que su padre la había utilizado y que utilizaba a otras mujeres en la iglesia. Glory usaba su religiosidad para ocultar su profundo enojo y tristeza. Ella también era incestuosa, de manera no física, con su hijo menor. Él era su "hombrecito sensitivo". Ella podía hablar de la Biblia con él. Daban largos paseos los domingos y meditaban sobre la gloria de la palabra del Señor. Ese hijo llenaba el vacío para la niña herida que vivía en Glory, mientras el hijo mayor atendía la vergüenza y el dolor de su padre. Su hija comía para llenar el vacío de ira, dolor y soledad que afectaba a su familia. Sus padres la identificaban como "el problema en la familia" y la trajeron para que yo solucionara ese problema.
Los Lavender lucían bien los domingos en la iglesia. Nadie podía vislumbrar el profundo sufrimiento que se alojaba en ellos. Todo el grupo familiar carecía de identidad porque, en la etapa preescolar no se habían satisfecho las necesidades de ninguno de sus miembros.
Esa familia es un ejemplo de cuán dañinos espiritualmente pueden ser los problemas en un matrimonio. Cuando los hijos llenan el vacío en la vida de sus padres, este enlace vertical, dañino, entre generaciones, resulta devastador para la identidad sexual de los niños. Es diferente de los enlaces padre/hijo, madre/hija que ya mencioné. En este caso, los padres no creaban el ambiente propicio para que los niños pensaran, sintieran e imaginaran.
Al asumir los papeles de sus padres, ellos tenían que mantener a la J. familia unida. Pero en esa etapa de su desarrollo, los niños necesitan ser independientes, curiosos, probar su individualidad, hacer preguntas y pensar en cosas que no pueden alcanzarse. Los Lavender eran codependientes. Cada uno de ellos seguía directivas externas. Nadie tenía tiempo para poner atención en sus propias guías.
Todas las familias con problemas violan el sentido del Yo Soy de sus hijos. La disfunción puede provocar una adicción química, una adicción al trabajo, o violencia. En cada caso, un padre está involucrado con
su propia disfunción y el otro es adicto a él de modo codependiente.
Los niños están emocionalmente abandonados. Para empeorar las cosas, se enredan en la encubierta o abierta necesidad de mantener el precario y nocivo equilibrio de la familia. En las
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familias con problemas, nadie logra ser quien es. Todos están al servicio de las necesidades del sistema.
La consecuencia más habitual es que los miembros de una familia con problemas adoptan papeles rígidos, tal como sucede en una representación teatral, en donde a cada persona se le dicta cómo comportarse y lo que puede o no puede sentir. Los papeles alterados más comunes, en los años escolares, son: Súper responsable, Súper eficiente, Rebelde, Sub eficiente, Complaciente, Cuidador y Agresor.
En estas familias, es imposible que los niños desarrollen una conciencia saludable o una conveniente sensación de culpabilidad. La falta de individualidad les impide saber que tienen derecho a una vida propia, a . cambio de lo cual desarrollan una culpabilidad recurrente. Esto representa la muerte para el yo psicológico. La culpabilidad tóxica es una forma de tener poder en una situación de impotencia. Así usted se considera responsable de los sentimientos y conducta de otra persona; o puede pensar que su conducta causó la enfermedad de alguien, como cuando un padre grita: "[Miren lo que han hecho, muchachos! ¡Han provocado que su madre se enferme!" Esto genera en los niños un desmedido sentido de responsabilidad. La culpabilidad tóxica es una de las formas más dañinas con que fue herido su niño interior de edad preescolar.
CUESTIONARIO
A medida que recorra las etapas de su desarrollo, se le hará más fácil escribir su historia, aunque la mayoría de las personas no tienen muchos recuerdos de su vida anterior a los siete u ocho años de edad. Antes de ese período, usted pensaba de una manera mágica, egocéntrica, no lógica. Tal manera de pensar es como permanecer en un estado alterado de conciencia. Sin embargo, trate de recordar todo lo que pueda. Los sucesos traumáticos generalmente saltan a la mente, ya que fueron los que más amenazaron su vida y, por lo tanto, dejaron las huellas más poderosas. Escriba lo que recuerde de sus violaciones traumáticas en ese período. Asegúrese de plasmar los detalles concretos.
Anote también todo lo que recuerde sobre su sistema familiar. ¿Qué hacía su papá? ¿Qué hacía su mamá? ¿Qué sabe usted sobre su matrimonio, o qué supone que ocurría? Ponga mucha atención a sus corazonadas acerca de la familia. Piense que sus presentimientos son verdaderos y observe si así comprende mejor a su familia.
Uno de mis pacientes tenía el presentimiento de que el padre de su abuela había cometido incesto con ella. Su abuela creció en una granja y era la única mujer en un grupo de siete hermanos. Mi paciente nunca la oyó hablar de su padre. Ella padecía de agorafobia y era muy neurótica; parecía odiar a los hombres, y había contagiado su odio a sus tres hijas, una de las cuales era la madre de mi paciente. Éste por su parte evidenciaba todos los síntomas emocionales de una víctima de incesto. Exageraba su sexualidad "matando" a las mujeres por
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medio de la seducción. Les dedicaba poemas y les hacía regalos costosos. Cuando una mujer se rendía a su acoso, él la abandonaba, con lo que la ponía furiosa. . .
Aunque no existían pruebas fehacientes de que su abuela hubiera sido víctima de incesto, él escribió su historia familiar como si ello hubiera ocurrido, y, de esta forma, muchas cosas cobraron sentido.
Mientras escribe la historia de su niño herido en edad preescolar, pregúntese quién estaba con usted, cuál era el papel con el que: más se identificaba. ¿ Quién fue el primero en enseñarle a ser hombre? ¿O mujer?
¿Quién le habló sobre sexo, amor e intimidad?