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Adapting to the changing context

3.3.4 Component 3: Human resources development

El primer método que te presento es el de la meditación. Es un método que invita a acercarse al texto empleando fundamentalmente la racionalidad, la voluntad y la memoria.

El esquema básico de la meditación es: contacto consigo mismo(a), ponerse en la presencia de Dios, hacer la petición, orar el contenido y finalizar con el coloquio.

Contacto consigo m ism o (a) : es decir, generar la Conexión interna consigo mismo (a) ,

cerrando el círculo de energía que ayude a la concentración. Esto se hace con respiración, relajamiento. Sobre todo respirando con el vientre.

Ponerse en la presencia de Dios: atender al canal primordial de comunicación de cada

persona (auditivo, visual, sensible). Y buscar la presencia de Dios en el pasado de la manera que se acopla más al modo propio de ser.

H acer la petición: punto central de la oración. Hay que pedir por donde ya se ha

venido recibiendo. Para esto es necesario tener en cuenta las peticiones básicas que tienen que ver con lo que llamamos consigna. La consigna es la petición primordial, es decir, la consigna se hace petición. (Vr. Gr.: si la consigna es confía, la petición será Señor, que yo confié... si es cree y entrégate, la petición será Señor que yo crea y m e

entregue... )

Esta petición se hace, en primer lugar encontrando la lógica y la necesidad de pedir lo que se está demandando. Luego se pasa al corazón, donde se encuentran los deseos y se enfocan los afectos hacia esa petición. Las entrañas son fuente de oración, en cuanto se introduce toda la pasión para desear lo que se pide. La genitalidad me abre

desde el polo más íntimo de comunicación a la experiencia anhelada de Dios. Las

m anos y los pies se ponen en movimiento para realizar lo que ya se está pidiendo. La

petición moviliza, por tanto, todo el cuerpo. Finalmente, se expresa corpóreamente la petición, se hace una escultura de ella con el propio cuerpo, y ahí se está listo para dialogar co rporalmente en la escena evangélica...

El contenido: es lo que da carne a la petición, son las fuentes con las que se alimenta la

oración. Estas fuentes son tres básicamente:

La histona de Salvación: la Palabra de Dios en la Escritura. Se buscan previamente textos

que inviten a considerar eso de la petición, a la luz de la Revelación. El Evangelio es aquí fuente de la oración. También se pueden seguir los textos de la liturgia, viendo cómo ellos revelan algo de lo que se está pidiendo o cómo dan algo nuevo.

La biografía: se busca en la historia personal, en el propio proceso, elementos, datos,

referencias, que den contenido y adjetivación a esa petición.

La historia real: se busca en la vida de la gente, en la vida de los más necesitados y

necesitadas, datos, elementos, ejemplos que ayuden a profundizar en la petición.

C oloquio: es el cierre de la oración, es un diálogo que se establece "com o un am igo habla a otro am igo". Es una conversación libre sobre lo que se ha estado considerando. Una manera de hacerlo, sobre todo en temas importantes o de mucha trascendencia personal e histórica, es realizando lo que Ignacio llamó en sus Ejercicios Espirituales el triple

co lo q u io [EE 147J: pedir la intercesión de María para que me ponga con el Hijo y luego

establecer como "procesiones": que el Hijo me lleve al Padre, y éste, a su vez, me envíe su Espíritu para realizar la tarea.

2. LA RUTA DE LA CONTEMPLACIÓN

El segundo método que quiero proponerte es el de la contemplación. Este método posibilita una mayor implicación del cuerpo porque es una invitación a pedir ser incluidos(as) en la escena. Toda experiencia de oración es gratuita, pero en la contemplación se experimenta muchísimo más la dimensión de don que tiene la oración, pues no es uno(a) mismo(a) quien hace contemplación, sino que recibe como regalo, como gracia, esta posibilidad.

Resaltamos dos maneras de poder vivir la experiencia de la contemplación, una, la más típicamente ignaciana, propone pedir estar en la escena viendo lo que hacen y escuchando lo que dicen, sirviendo en sus necesidades como es clav ito indigno [EE 114]; una segunda manera, es un tipo de contemplación que podríamos llamar gestáltica: estar en la escena asumiendo el rol de cada uno de los personajes que allí aparecen.

El esquema básico de la contemplación en sus primeros pasos es similar al de la meditación, su especificidad se caracteriza en el momento de tomar el cuerpo (el contenido) de la oración.

Conectarse consigo m ismo(a): tomarse el tiempo de conectar consigo mismo(a)... sólo cuando se ha logrado esto es posible disponerse a recibir la gracia de la contemplación.

Ponerse en la presencia con Dios: emplear todos los canales donde se reconoce que Él se mueve para cada uno(a): visual, auditivo, sensible. Tratar de involucrar los tres canales.

Petición: es el timón de la oración, desdobla y da el objetivo... Es lo que mantiene el rumbo, lo que lleva al cauce nuevamente, en caso de distracciones. La petición es como un estribillo para "amarrar" la Palabra de Dios que se está contemplando. Se hace el paso de lo que se pide por todas las instancias y luego se esculturiza la petición".

Contenido de la oración. -Esquema básico para la contemplación-:

- Leer el texto pausadamente... Se vuelve a leer...

- Se representa, se escenifica con el cuerpo y se p id e constantem ente ser incluido/a)...

-Dejar que la lectura lo tome: que el texto invite... Hasta que de pronto le tire... M eterse es gracia... la contem plación necesita mucho m ás favor de Dios para gozar de la inclusión a su m isterio",

Estar "como si presente m e hallase": ver las personas, oír lo que dicen, ver lo que hacen. Estar en la escena como "esclavito indigno" sirviéndoles en sus necesidades.

Hacer "como si fuera" alguno de los personajes... sentir com o sentiría cada uno; es decir, contem plar el texto en forma gestáltica, asumiendo cada uno de los personajes del texto.

- Reflectir para sacar algún provecho... descubrir qué se saca de haber estado presente en el episodio del Evangelio que se contempló, es como

"echar pan en la m ochila para el cam ino... es decir, aprender de esa experiencia y guardarlo para llevarlo a la vida.

Coloquio: fluir espontáneo con la Trinidad, de igual modo que en la meditación. La aplicación de sentidos es otra manera de vivir la contemplación; la introducción

del cuerpo es mucho más intensa, puesto que no sólo se implican la vista y el oído sino que se vinculan todos los sentidos a la escena: ver, o ír: oler, gustar, tocar... Es hacer una total inversión corpórea en la oración...