El interés por la visión de las víctimas, por conocer la experiencia de la desaparición desde los adolescentes, la forma cómo la significan, cómo afecta sus vidas y su construcción de sentido, llevaron a elegir el enfoque fenomenológico interpretativo como base para el análisis. Este enfoque, como su nombre lo denota, se origina en la fenomenología, que pretende entender los fenómenos sociales desde la perspectiva del actor, de cómo éste experimenta el mundo (Taylor & Bodgan, 1986). Esta perspectiva defiende la percepción que tiene cada persona como lo fundamental (Coolican, 2005), parte de la descripción de la experiencia sin pretender explicarla. Esta descripción permite acercarse al fenómeno, partiendo del fenómeno mismo, se promueve “la visión de horizonte como una ampliación que permite una mejor comprensión de la
complejidad del acontecer humano” (Builes & López, 2009, p. 251).
El Análisis Fenomenológico Interpretativo busca “preservar cabalmente esa validación de las percepciones del mundo que tiene la gente, tratando de introducirse en su mente y reflejar esa perspectiva única hasta donde sea posible” (Coolican, 2005, p. 158). Este enfoque de
investigación, introducido por Jonathan Smith desde 1990, está comprometido con la fenomenología en la medida que parte de la forma como las personas dan sentido a sus experiencias vitales importantes; busca explorar la experiencia en sus propios términos,
Por otra parte este enfoque reconoce que el acceso a la experiencia siempre es dependiente de que los participantes hablen acerca de ella y es el investigador quien interpreta lo que relata el participante para entender su experiencia, de aquí su énfasis en lo interpretativo (Smith et al., 2009). Es decir, aparece una doble hermenéutica porque el investigador trata de dar sentido a lo que el participante está tratando de dar sentido de su propia experiencia (Smith et al,, 2009).
El análisis fenomenológico interpretativo se interesa por los significados que le asigna una persona a sus experiencias particulares, eventos o estados. Busca profundizar en la experiencia personal, en cómo un individuo percibe o da cuenta de un objeto, evento, lugar, etc. Aquí la investigación es un ejercicio dinámico, donde el investigador juega un papel activo con su intención de acerarse al mundo personal de los participantes, dando sentido a lo que el participante relata convirtiéndolo en un proceso interpretativo (Smith, 2003).
El método IPA tiene sus raíces en la fenomenología, y también tiene estrechos vínculos con la hermenéutica y el interaccionismo simbólico (Smith & Osborn, 2008). Según la postura
fenomenológica, la percepción del mundo que tenga la persona es lo fundamental, el fenómeno es la experiencia, y es la forma como cada sujeto la vive y hace sentido sobre ella lo que esta investigación buscó. Según Rodríguez, Gil & García (1999) IPA busca preservar las
percepciones del mundo que tienen los participantes, trata de introducirse en su mente y reflejar esa perspectiva única hasta donde sea posible, evitando sobre interpretaciones, dejando que la experiencia salga por sí misma. En la investigación se procuró mantener el proceso de análisis lo más fielmente posible a la vivencia de los adolescentes, sin embargo, es preciso anotar, como nombran Rodríguez et al., (1999) que dentro del método IPA, los principios mismos de la
fenomenología dictan que cualquier esfuerzo por informar sobre la experiencia de otro individuo será irremediablemente distorsionado por la fenomenología del informante.
2.3.4.Participantes.
Para la realización de esta investigación se realizó un muestreo intencionado de voluntarios basado en las características de los informantes. Según Smith (2003) en el enfoque
fenomenológico interpretativo es importante encontrar una muestra bastante homogénea, determinada en un grupo estrechamente definido para el cual la pregunta de investigación sea significativa. Esta investigación se acercó a unas personas que han experimentado una vivencia determinada, identificando algunos aspectos comunes entre ellos y a la vez todas sus
particularidades, lo que permitió dilucidar la forma cómo esta experiencia ha afectado la vivencia de la etapa de la adolescencia.
Para la investigación se trabajó con una población de adolescentes entre los 13 y 19 años, de género masculino cuyo padre había desaparecido violentamente a causa de la violencia
sociopolítica, antes de los 10 años de nacido y se presuma que la desaparición fue perpetrada por parte de un grupo armado legal o ilegal. Todos los jóvenes son residentes de la Zona
del conflicto armado4. El contacto con estas asociaciones permitió mayores niveles de confianza
del entrevistado y de seguridad para él y su familia.
Para aplicar el método IPA en la mayoría de las investigaciones se utilizan muestras de pocos participantes, pues el objetivo es hacer un análisis muy detallado que sólo puede ser posible con muestras muy pequeñas. Según Smith (2003) “thus in simple terms one is sacrificing breadth for depth” (así en términos simples se sacrifica amplitud por profundidad). En este estudio el tamaño de la muestra fue definida en cinco participantes, una muestra que permite hacer un análisis detallado de cada uno y a su vez comparaciones entre ellos.
Para proteger la identidad de los participantes y para seguir el principio de confidencialidad se cambió el nombre de los participantes dentro de este informe, a continuación veremos una tabla donde se observan algunas de sus características demográficas (Tabla 1).
4 Se contactaron a través de las Asociaciones de atención a víctimas, pero no todos hacer parte de algún tipo de programa o servicio ofrecido por la asociación
Tabla1. Características demográficas. Seudónimo del
participante
Edad Ubicación geográfica Escolaridad Constitución familiar
Simón 17 años Medellín (Antioquia) –
Barrio Doce de Octubre Cursando 11°
Madre, tres hermanos menores y una hermana menor
Juan 13 años Medellín (Antioquia) –
Barrio Belén
Cursando 5°
Madre, dos hermanos mayores, una hermana mayor y uno menor
Lucas 15 años
Bello (Antioquia) Barrio Niquía Los Ángeles
Cursando 7°
Abuela, hermana mayor, tías y primos (aproximadamente 15 personas)
Mateo 19 años Medellín (Antioquia) –
Barrio 20 de Julio
Bachiller
Madre, dos hermanos menores y una hermana menor
Andrés 13 años
Medellín (Antioquia) –
Barrio Belén Cursando 6°
Madre, hermana mayor y cuatro hermanos menores