Las características más sobresalientes del Blanco Oreji- negro son las que definen su nombre: el pelaje de color blanco, con orejas negras interna y externamente, y piel fuertemente pigmentada. Los terneros nacen con la piel rosada, pero ésta se va tornando negra debido a la acción de los estímulos externos, especialmente de la radiación solar, hasta completar el proceso de pigmentación alrede- dor de los 24 meses. También son de color negro la punta de los cuernos, la trompa o morro, la lengua, el paladar, los alrededores de los ojos, el ano, la vulva, el periné, el es- croto, la ubre, los pezones y los miembros, especialmente la cara anterior del tercio distal y las pezuñas.
El pelaje o capa presenta algunas variaciones en su color, longitud y distribución: en el “blanco” simple o co- mún predomina la capa blanca y se presenta en un 55% de los animales. En la variedad “peludo” la longitud del pelo es mayor, pero es de muy baja ocurrencia. El tipo “dos pelos” tiene pelos negros diseminados en todo el cuerpo, siendo negras las mucosas, pestañas, extremi- dades y borla de la cola. El “azul pintado” se caracteriza por tener pintas negras pequeñas, especialmente en el tronco y tren anterior, lo que le da un aspecto gris-azul, mosqueado o sardo, es el tipo que predomina en los de- partamentos de Caldas y Huila. El “Blanco Orejimono” es una variedad recesiva que posee orejas rojizas, mucosas rosadas y piel clara. Su frecuencia se estima en un 3 a 4% de la población y, según creencia de los campesinos, es el tipo más productor de leche; sin embargo, no existen datos experimentales que lo corroboren.
La conformación del Blanco Orejinegro es muy varia- ble, pero, en general, es un animal típico de doble utilidad. La cola delgada y de inserción alta, el anca caída, el dorso ensillado y la estrechez de los isquiones, son característi- cos del ganado BON. La inserción alta de la cola aumenta el diámetro de la pelvis para facilitar el parto; el anca caída y el dorso ensillado son típicos en animales de montaña, características que los habilitan para transitar por los terre- nos quebrados que predominan en la región de origen.
Características fisiológicas y productivas
Debido al proceso de selección natural que se ha dado en la raza BON por un largo periodo de casi 500 años, se han logrado fijar características de máxima importancia eco- nómica, como la habilidad para reproducirse y sobrevivir; y la rusticidad, expresada en su capacidad de pastorear y aprovechar forrajes toscos, fibrosos y de escaso valor nutritivo, así como –algo muy importante en su hábitat natural– una gran destreza para transitar por terrenos es- carpados, no mecanizables, además de un temperamento
Página opuesta. El BON se caracteriza por la habilidad materna.
tranquilo y dócil, condiciones que lo han calificado desde siempre como un excelente animal de carga o tiro.
De especial importancia económica es su resistencia al nuche (Dermatobia hominis) y a las garrapatas. El es- caso daño que le produce la larva del nuche se le ha atri- buido a varios factores, entre los que se destacan el gro- sor de la piel, la cual difícilmente es franqueada por las larvas; la fuerte pigmentación de la misma, que produce un olor repelente para las moscas que actúan como vec- tores del insecto; el color de la capa, ya que el ganado de colores es más susceptible, existiendo la creencia de que las moscas vectoras son ciegas para el color blanco; y, por último, la inmunidad congénita, atribuible a la acción de genes mayores con acción dominante.
Desde el punto de vista meramente productivo, el BON se caracteriza por la habilidad materna de sus va- cas, que se expresa con claridad por el acortamiento de la lactancia y la inhibición de la bajada de la leche en ausencia del ternero. Es también notorio su aporte en la producción de híbridos de excelentes rasgos productivos para la producción de carne y leche, especialmente con las razas cebuínas de tipo Brahman, que predominan en el país, y con razas lecheras como la Holstein y Jersey.
Las hembras híbridas de BON-Cebú (tipo Brahman), comparadas con las razas puras BON y Cebú, reducen sig- nificativamente, entre 12% y 27 %, la edad al primer parto y el intervalo entre partos; igualmente, aumentan la super- vivencia de las crías y, entre 12,5% y 26,8 %, los pesos a las diferentes edades: nacimiento, peso adulto y sacrificio.
Además de la mejora ostensible de los anteriores índices de comportamiento en los híbridos, el BON les aporta también un incremento de los rendimientos y ca- lidad de la carne y la leche. En los cruzamientos con la raza Holstein, además del ya mencionado mejoramiento en su comportamiento reproductivo, es evidente la ga- nancia en cantidad y calidad de leche, además del apor- te en resistencia a mastitis, en habilidad para aprovechar
forrajes toscos y en destreza para transitar por las abrup- tas breñas de la geografía de su área de influencia.
Todos los anteriores aspectos hacen que el BON sea una alternativa viable, competitiva y sustentable para mejorar la rentabilidad de los sistemas de cría, leche y doble propósito, no solo en la zona cafetera del país sino en otras zonas del trópico húmedo americano.
Quizás por las características tan particulares de la raza, los ganaderos y campesinos de clima medio de la región donde se aclimató, la hicieron muy suya y la si- guieron criando sin mezclarla con las otras razas venidas de la península Ibérica, en lo que constituía una especie de “asociación de hecho”, la cual, sin embargo, sólo se formalizó hasta el 11 de abril de 1989, mediante Resolu- ción 0224, por medio de la cual se reconoció la persone- ría jurídica a la Asociación Colombiana de Criadores de Ganado Blanco Orejinegro (Asobon).
Posteriormente, cuando se hace evidente la necesi- dad de aglutinar a las razas criollas alrededor de los ob- jetivos de su preservación y difusión, el 28 de marzo de 2000, por decisión de la Asamblea General Ordinaria de Socios, se decide cambiar de razón social, convirtiéndo- se Asobon en Asocriollo, la Asociación Nacional de Cria-
dores de Razas Criollas y Colombianas. El BON es una raza resistente al nuche y a las garrapatas.
Página opuesta. El BON tiene la destreza para transitar por terrenos escarpados, no mecanizables, además de un temperamento tranquilo y dócil.