• No results found

Computational Attention Models

Designa a una persona para que actúe como practicante. Los demás pueden ponerse de pie alrededor de la persona en quien van a trabajar, y pueden tomarse de las manos o simplemente enviar su energía al Creador para que se mantenga allí a disposición del practicante.

El practicante debe colocar ambas manos de una forma que resulte apropiada en el cuerpo de la persona que recibirá la sanación.

1. Los que forman el círculo: Céntrate en tu corazón y visualízate (luyendo hacia abajo, entrando en la Madre Tierra, que es parte de Todo Lo Que Es.

2. Visualiza la energía de la Tierra fluyendo hacia arriba a través de tus pies, abriendo a su paso todos tus chakras, hasta llegar al chakra de tu coronilla y en una bella esfera de luz elévate hacia el universo.

3. Ve más allá del Universo, pasando las luces blancas, pasando la luz oscura, pasando la luz blanca, pasando la sustancia gelatinosa donde se encuentran las Leyes, hasta entrar en una luz blanca perlada, iridiscente, en el Séptimo Plano de Existencia.

4. Los que forman el círculo: Envía tu amor incondicional hacia arriba, al poder del Creador, y manténganlo allí para que el practicante lo pueda tomar.

5. Practicante: Elévate y da la orden: " Creador-de-todo-lo-que-es, te pido enviar amor incondicional a cada célula del cuerpo de (nombre de la persona) i» que sane en este día. Gracias. Está hecho. Está hecho. Está hecho ".

6. Practicante: Toma este amor incondicional y dirige esta energía hacia abajo, después envía esta energía a cada célula del cuerpo de la persona en una sanación en conjunto. 7. Practicante: Tan pronto haya concluido el proceso, báñate en luz y colócate de nuevo en

tu espacio. Visualiza tu energía penetrando en la Tierra, haz fluir la energía de la Tierra hacia arriba a través de todos tus chakras hasta llegar al chakra de tu coronilla, y haz el corte de energético.

8. Los que forman el circulo: Báñense en luz y colóquense de nuevo en su espacio. Visualicen su energía penetrando en la Tierra, hagan fluir la energía de la Tierra hacia arriba a través de todos sus chakras hasta llegar al chakra de su coronilla, y hagan el corte energético.

Capítulo 9.- Por qué Algunas Personas no se Sanan

A medida que el número de mis clientes comenzaba a aumentar, yo me daba cuenta de que aún me quedaba mucho por aprender. Algunas personas venían a verme, pero no sanaban. Le pregunté al Creador por qué y me dio numerosas razones. Sentí que algunas de ellas eran como una gran señal de "STOP" en el proceso creativo de sanación. Repetidamente me encontraba con los mismos problemas. En muchos de los casos el Creador me decía que el obstáculo era de índole genético. Creyendo que eso era algo que yo no podía cambiar ni resolver, le decía a mi cliente: "Lo siento mucho, es un problema genético". En ese momento todavía yo no tenía idea de que era posible sanar intuitivamente un defecto genético.

Cuando me diagnosticaron lo que se consideraba un defecto genético. Lo pregunté al Creador cómo podía sanar ese defecto. Como respuesta el Creador me mostró la forma de cambiar los defectos genéticos y me dijo que habría dieciséis lecciones más sobre el tema. Quedé asombrada, ya que la información sobre la activación del ADN que incluí en mi primer libro Go Up andSeek God la recibí en una sola lección. Con gran ansiedad me dispuse a hacer lo necesario y esperé para recibir las dieciséis lecciones. Después de recibir la primera lección para sanar los problemas genéticos, inmediatamente comencé a ponerla en práctica. Los resultados continuaron mejorando, pero aún había personas a quienes no lograba ayudar. Durante una sanación o lectura me elevaba al Creador y le preguntaba qué estaba bloqueando la sanación y oía una voz que me decía: "Esta persona cree que debe seguir enferma", o "esta persona cree que debe ser castigada", o "esta persona cree lo que le dice su médico", o "esta persona realmente se quiere morir". Pensando que yo no tenía derecho a cambiar las creencias de otros, y que ni siquiera remotamente debía pensar en ello, mandaba a la persona a casa después de decirle que tenía que tenía que trabajar en cómo se sentía acerca de sí mismo. Antes de 1999 yo había usado la hipnosis y diferentes técnicas para liberar las emociones con el objetivo de cambiar los patrones de la mente subconsciente. Con el uso de estas técnicas había podido cambiar lentamente apenas unos pocos patrones, uno a la vez, y no me parecía que estas técnicas funcionaban con la debida constancia ni lo suficientemente bien como para integrarlas en mi trabajo diario de sanación.

En 1999 el Creador me mostró que es posible cambiar varios patrones en unos segundos. Vi entonces que podía modificar patrones de creencias como "no eres suficientemente inteligente", "no eres suficientemente bueno", "el dinero es malo", "el dinero es cosa del demonio", "no puedo ser psíquico", "no soy sanador" o "Estoy separado de Dios" Vi que también se podía trabajar con otros sistemas de creencias como "tengo que sufrir", "tengo que tener esta enfermedad" o "está en mis genes". Vi que estos patrones, y muchos otros, podían modificarse en unos pocos segundos.

Con el uso de las técnicas que había recibido del Creador comenzó a formarse patrón para las técnicas incluidas en este libro, un patrón que creo cambiará para siempre la sanación energética.

Una dinámica importante que he descubierto en mí trabajo como sanadora intuitiva es que cada persona es diferente y cada enfermedad que una persona padece es una especie de declaración individual sobre quién esa persona es. Tanto si sufre de contaminación por metales pesados,

venenos, toxinas o exposición a la radiación, como si la enfermedad ha sido causada por problemas emocionales como la ira, las perdidas, el odio o una tragedia personal, cada enfermedad es tan individual como la persona que la padece. Sea física, emocional, causada por las condiciones del medio ambiente o por una combinación de estas causas, cada enfermedad se debe tratar en forma individual.

Por ejemplo, cuando me curé del cáncer linfático yo estaba casada con un hombre que no me apoyaba en nada, mi matrimonio no funcionaba. Yo sentía que estaba como en el limbo, que era incapaz de cambiar mi situación y mi vida. Varias personas me dijeron que yo misma había creado el cáncer en mi cuerpo debido a estos sentimientos. Mi intuición me decía que eso no era verdad. Tenía la certeza de que el cáncer me lo había causado el envenenamiento por mercurio. Creía esto con tanta firmeza que me hice incontables limpiezas para eliminar las grandes cantidades de mercurio que yo sabía que tenía en mi organismo. Una vez eliminado el mercurio, sí creí merecer la sanación instantánea. El día que di la orden para sanarme con la técnica Sanando en Theta mi cuerpo se sanó en un instante. La razón por la cual se sanó en un instante fue mi creencia de que no tenía que estar enferma y que podía mejorar. Aprendí que los metales pesados como el mercurio "cargan" en sí mismos ciertas formas de pensamiento y creencias proyectadas que afectan a la persona en quien residen. Una vez eliminado el mercurio, estas influencias también quedaron eliminadas. El mercurio causó el cáncer, y debido a que el mercurio permanecía en mi sistema, yo era incapaz de creer que el cáncer se podía sanar. Las toxinas tienen sus propias influencias energéticas en el cuerpo, en forma muy similar a las emociones y los sistemas de creencias.

A lo largo de nuestra vida todos experimentamos una gran variedad de sentimientos y emociones que se convierten en sistemas de creencias. Por sí mismos, los sistemas de creencias también pueden causar enfermedades. El odio alimenta el cáncer, porque el cáncer crece como un medio para encapsular ese odio.

A medida que los sentimientos y las emociones se convierten en sistemas de creencias, los mismos cambian y evolucionan. En su aspecto negativo las creencias pueden afectarnos el corazón, la mente, el cuerpo y el espíritu. En el trabajo de sanación las emociones y creencias de ti persona a quien sanamos desempeñan un papel significativo en el proceso e influyen en

que esa persona pueda o no sanarse. Aclaremos: las emociones de una persona son un factor importantísimo en cuanto a creer que puede sanar o mejorar, o que debe seguir enferma e incluso morir.

En un periodo de mi vida, yo trabajaba catorce horas diarias seis días a la semana haciendo lecturas y sanaciones viendo a un cliente cada media hora. Estaba en el éxtasis que sólo puede venir de una conexión pura con el Creador. La energía sanadora del estado Theta me hacía volar con sus atas y así empecé a ver los patrones que comenzaron a salir a la superficie en la gente que venía a verme. Después de trabajar con miles de personas, me di cuenta de que los clientes que creían que debían seguir enfermos, en efecto, continuaban enfermos. Esa creencia hacía casi imposible sanarlos y lograr que continuaran disfrutando de buena salud. En el otro extremo estaban los que sí creían que se podían sanar, o que se debían sanar o que merecían sanarse, y en estos casos sí fue posible devolverles la salud. He visto esto suceder en nueve de cada diez casos.

Otro grupo de personas que encontrarás en tu trabajo son aquellos que desean morir. Cuando trabajes con este tipo de personas te darás cuenta de que no hay ninguna diferencia en cuanto a si creen o no creen en los sanadores, o si tú crees que se pueden sanar. Al final, debes respetar su decisión.