1.5 Useful Formulas from Chapter 1
2.1.4 Computational illustration in Splus
Antiguamente se creía que la picadura de la tarántula producía una enfermedad denominada tarantismo, en la que la víctima empezaba por llorar y brincar antes de entregarse a una danza frenética. Sin embargo está demostrado que tal araña no es peligrosa para los seres humanos. La denominación de tarántula se aplica a cualquier araña de la familia de los terafósidos integrada en el grupo de los arácnidos. Inicialmente se designó así en Europa a la araña lobo
(Lycosa tarentula, familia licósidos) que abundaba en la ciudad italiana de Tarento. Su cuerpo mide unos 2,5 cm de largo. Como otras arañas, no teje una tela, sino que persigue a sus presas para cazarlas.
Se encuentran miembros de la familia de los terafósidos en el sudoeste de los Estados Unidos, en México y en la América tropical. Muchas de ellas hacen madrigueras en el suelo. Se
alimentan de insectos principalmente y, en ocasiones, de sapos, ranas y ratones, principalmente de noche. Las tarántulas del sudoeste de los Estados Unidos, del género Aphonopelma, pueden llegar a medir 5 cm de cuerpo y hasta 12,5 cm en las patas. Son de color oscuro y movimientos lentos, con el cuerpo y las patas peludas. Los terafósidos son inofensivos para los seres humanos, aunque su picadura puede ser dolorosa.
La tarántula más común en Norteamérica es Eurypelma californicum, cuyo hábitat comprende California, Texas, Arizona y el norte de México. El cuerpo de las tarántulas sudamericanas mide 7,5 cm; tejen telas muy grandes y se alimentan de pájaros pequeños.
Termita
Aunque sólo un 10% de las especies de termitas conocidas tienen hábitos destructivos muy perjudiciales, se suelen considerar todas ellas como una plaga.
Las termitas son insectos sociales del orden de los isópteros, denominados también hormigas blancas aunque no tengan relación con las hormigas, que son himenópteros. La mayoría de las 1.000 especies de termitas catalogadas se encuentran en zonas tropicales, pero también existen representantes en las zonas templadas, y se han extendido a zonas extrañas a su hábitat natural, transportadas dentro de objetos de madera.
Probablemente las termitas han evolucionado a partir de un tipo de cucaracha. Son animales muy antiguos y se han encontrado termitas fósiles de hace 130 millones de años, del período cretácico. Viven en colonias con un sistema de castas bien definido: reproductoras, obreras y soldados, de los dos sexos. Solamente las reproductoras tienen órganos sexuales totalmente desarrollados, y suele haber una pareja por colonia, un rey y una reina. Los soldados y las obreras son estériles, siendo estas últimas las más numerosas. Unos y otras son ciegos. Se alimentan de celulosa y otros materiales vegetales. Para digerirlos poseen una flora intestinal especial. Las obreras son las únicas que se pueden alimentar por sí mismas y alimentan al resto de la colonia.
Las termitas construyen nidos dentro de la madera o debajo del suelo, cerrados para mantener la humedad elevada y con poros de ventilación y galerías internas hechas de madera y
sustancias fecales que parecen de cartón. Los nidos pueden tener forma de cono o de cuña y su superficie exterior es de tierra endurecida.
Otras termitas hacen sus nidos en los árboles, pero siempre están conectados con el suelo por galerías ocultas. Algunos invertebrados, pájaros, serpientes y lagartos comparten los nidos con ellas.
El rey y la reina, que tienen alas, preparan un nido o cámara nupcial en el que se encierran para aparearse. La reina puede poner hasta 36.000 huevos diarios, y durante cincuenta años. La pareja reproductora puede llegar a vivir de sesenta a setenta años, y las obreras y los soldados de dos a cinco.
La pareja reproductora pierde las alas después del apareamiento. Las termitas experimentan varias metamorfosis, con una serie de mudas de la ninfa. En las primeras fases de una colonia todas las ninfas se convierten en obreras y soldados y, cuando se han desarrollado bien, aparecen las termitas aladas.
Tiburón
Rápido y certero en sus ataques, el tiburón es el más temido de cuantos animales pueblan los ámbitos acuáticos.
Pez selacio de piel cartilaginosa, perteneciente a la clase de los condrictios, el tiburón surgió en el período devónico, hace unos 320 millones de años. Su morfología se ha modificado muy poco con la evolución, aunque se han perfeccionado sus mecanismos de natación y
alimentación. Son característicos de todas las especies, fósiles y actuales, sus dientes afilados. Existen entre 200 y 250 especies, agrupadas en uno o varios órdenes (según los distintos autores). Ciertas especies grandes son peligrosas para el hombre, y algunas de las pequeñas se pescan comercialmente. La coloración de la piel varía del gris al pardo o al azulado. Los
tiburones presentan frecuentemente manchas, rayas o protuberancias, y sus nombres suelen hacer referencia al color. Se han hallado especímenes de tiburón ballena de hasta quince metros de longitud y varias toneladas de peso; estos tiburones son inofensivos y viven del plancton marino. Las demás especies marinas se alimentan de otros tiburones más pequeños, de calamares, de pulpos, de peces, de moluscos e incluso de desperdicios. El tiburón blanco, de doce metros, es muy voraz y ataca a las ballenas, tortugas, peces grandes y en ocasiones al hombre. La especie más rara es el pez martillo, denominado así por la forma de su cabeza. El tiburón macho posee un órgano copulatorio especial, derivado de las aletas pélvicas, mediante el cual introduce el esperma en la hembra. En la mayoría de las especies, las crías se desarrollan en huevos en el interior de la madre. Los tiburones recorren grandes distancias (se han detectado recorridos de 1.600 km en 129 días), y parece que sus movimientos están relacionados con actividades reproductivas o alimentarias, o con cambios estacionales. Algunos penetran en las aguas de los grandes ríos (Zambeze, Tigris, Éufrates, Ganges) y de ríos pequeños de Australia, Asia, Sudamérica, Centroamérica y el sur de Norteamérica. Se conocen especies de agua dulce en los lagos de Nicaragua e Yzabal (Guatemala). Los tiburones de río son especialmente voraces y fieros.
Los tiburones resisten durante períodos largos de tiempo sin comer y en cautividad pueden rehusar el alimento. Para descubrir a sus presas se sirven de su sentido olfativo, de su agudeza visual (adaptada a distancias próximas y alejadas y que les permite distinguir objetos móviles por los reflejos de la luz, más que por el color), y de unos órganos receptores en la superficie de su cuerpo que responden a las ondas sonoras producidas por el movimiento. Esta
La especie más temible es el tiburón blanco, que suele verse en las costas atlántica y pacífica de los Estados Unidos. En Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y otros lugares expuestos al peligro de los tiburones, las playas están vigiladas y provistas de sistemas de alarma. Además del tiburón blanco son peligrosos el tigre, el azul y el martillo. Cuanto mayor es su tamaño, más potente es su ataque, pero también hay que cuidarse de los pequeños. En las regiones
tropicales atacan durante todo el año, pero en las templadas lo hacen principalmente en verano.
Tigre
El tigre (Leo tigris) es un mamífero carnicero de la familia de los félidos. No debe confundirse con el jaguar, también llamado tigre americano. Se cree que tuvo su origen en el norte de Eurasia y que después se trasladó al sur. Su hábitat se extiende por una zona que abarca el este de Rusia, parte de China, la India y el sudeste asiático. Existen siete u ocho razas de tigres, aunque se cree que los de Bali y el Caspio han desaparecido; las subespecies de Java, Sumatra, Siberia y la India se encuentran en peligro de extinción.
Adaptado a las regiones selváticas y a las llanuras herbáceas, el tigre no soporta el calor extremado y prefiere la proximidad del agua. Nada bien y le gusta bañarse. Si se encuentra en peligro, puede trepar a los árboles. Caza por la noche, y entre sus presas figuran ciervos, jabalíes, monos, ganado doméstico y animales pequeños. Puede retraer las garras, por lo que sus pisadas no producen ruido y le es fácil sorprender a sus víctimas, de las que sólo forman parte las personas cuando está muy hambriento o es ya anciano. Su piel es de color pardo amarillento, blanquecina en la región ventral y surcada en la cabeza, el cuerpo y las
extremidades por numerosas rayas transversales de tonalidad oscura, que forman anillos en la cola. Las rayas son muy visibles en los animales jóvenes y se van difuminando con la edad. El pelo es corto, grueso y brillante, más largo, espeso y suave en las especies septentrionales. Los machos son mayores que las hembras. Miden de 1,75 a 2,15 metros desde el extremo de la cabeza a la base de la cola, que suele tener una longitud aproximada de un metro. La altura en la cruz oscila entre 1 y 1,15 metros.
Es un animal solitario. Sólo se reproduce una vez cada dos o tres años y las camadas son de dos a cinco cachorros. En cautividad su reproducción es mucho menos frecuente que la del león, y sus crías sobreviven con dificultad. Cuando se captura joven es relativamente fácil de
amaestrar.
El período de gestación dura 113 días como promedio. Los cachorros son rayados, y
permanecen con la madre hasta su segundo año, en que son casi adultos y pueden cazar solos. La hembra no vuelve a criar hasta que los cachorros son independientes. La vida media del tigre es de unos once años. En condiciones especiales, como es el confinamiento en un
zoológico, puede aparearse con el león. Al híbrido resultante se le llama tigrón cuando el padre es el tigre, y ligresa cuando el padre es el león.
Tortuga
La expresión "tortuga de Esquilo" como una referencia a la inevitabilidad del destino, se refiere a una leyenda según la cual este trágico griego consultó a un oráculo que le advirtió del peligro de que se le derrumbara encima una vivienda. Como precaución, Esquilo frecuentó los lugares al aire libre y una tortuga, desprendida de las garras de un águila que la había capturado, cayó sobre su cabeza y le produjo la muerte. Tal es una de las representaciones míticas de la tortuga, animal que por otra parte entronca en la cultura popular con la simbología de la tenacidad, la determinación y la longevidad.
La tortuga es un reptil quelonio caracterizado por el caparazón de dura consistencia que protege sus partes vulnerables. Se originó en el período triásico en su fase primitiva por lo que es uno de los más antiguos representantes del mundo animal.
La mayoría de las aproximadamente 250 especies existentes en la actualidad son total o parcialmente acuáticas. Se alimentan de plantas blandas y pequeños animales y se hallan extendidas por todo el planeta, si bien se desarrollan en mayor número de individuos y especies en el continente africano y, en particular, en la isla de Madagascar. Se distinguen dos subórdenes principales de tortugas: Pleurodira (pleurodiros), que curvan el cuello lateralmente para introducir la cabeza en el caparazón; y Cryptodira (criptodiros), con cuello y cabeza retráctiles al sumergirse dentro de la concha. Las tortugas utilizan la dureza de su caparazón como protección al ser atacadas por depredadores, situación en la que introducen
completamente su cabeza y sus patas en el mismo.
Entre las especies terrestres destacan la tortuga común europea (Testudo graeca) y las tortugas gigantes de las islas Galápagos (Testudo nigrita). Las matanzas indiscriminadas, las alteraciones en su hábitat natural y la introducción de otros animales que, como los cerdos y las ratas, devoran a las crías de tortuga y compiten con los individuos adultos en las escalas de alimentación, originaron una progresiva disminución del número de especímenes de tortuga gigante hasta su práctica extinción en algunas de las islas en que se desarrollaron durante milenios. Con sus alrededor de 150 kg y un caparazón de más de un metro de diámetro curvo, estas tortugas, denominadas corrientemente galápagos, constituyen la especie de mayor tamaño de este tipo de animales.
Z
Zorro
Animal sigiloso, adaptable a las más diversas circunstancias y capaz de sobrevivir como especie a pesar de la encarnizada lucha que contra él ha mantenido el hombre durante décadas, la zorra ha simbolizado desde antiguo la astucia en los cuentos populares, hasta el punto de haberse convertido en figura habitual del mundo de las fábulas.
La zorra común (Vulpes vulpes) es un mamífero carnívoro de la familia de los cánidos, emparentado con el lobo, el chacal y el perro. Los machos (zorros) alcanzan unos setenta centímetros de longitud y unos treinta de altura a la cruz, así como un peso medio de unos siete kilos. Presenta el animal un hocico agudo, orejas triangulares y erguidas, patas cortas y
una espesa y larga cola. El pelaje es de color pardorrojizo por las zonas dorsales y blanquecino en el vientre, cuello y punta de la cola. En muchas regiones se la conoce como zorra roja. Se halla distribuida la zorra por casi toda Europa, norte de África, áreas del sur de Asia y parte de Norteamérica. Se adapta a una gran diversidad de hábitats, desde el bosque a las tierras bajas e incluso los suburbios de algunas grandes ciudades. Es omnívora y come desde aves de corral y roedores, sobre todo ratones y ratas, o conejos, hasta bayas, huevos y carroña. Caza preferentemente de noche, pero también es activa durante gran parte del día. El período de gestación dura unos cincuenta días, y en cada camada suelen nacer unos cuatro cachorros. Otros mamíferos reciben también la denominación de «zorra» o «zorro», aparte de la zorra común, como son: la zorra ártica (Alopex lagopus), propia de las zonas circumpolares del hemisferio boreal, tanto en Eurasia como en Norteamérica; la zorra plateada (Vulpes fulva), buscada por su piel; el zorro del desierto o fenec (Fennecus cerda), del norte de África; el zorro de monte o cangrejero (Cerdocyon thous), de pelaje negruzco y amarillento, que habita en diferentes regiones de Sudamérica; el zorro gris (Urocyon cinereoargenteus), también conocido como chacalillo, de color grisáceo, con una franja dorsal negra, que se extiende por Norteamérica, América central y norte de Sudamérica; y el zorro de Bengala (Vulpes