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CHAPTER 2: LITERATURE REVIEW

2.5 The resource-based view of capital

2.5.3 Differentiating forms of capital

2.5.3.3 The concept of human capital

Cuando hablamos de Trabajo social refiriéndonos a la intervención profesional que realiza con la mujer gitana, debido a la desigualdad y discriminación que hemos mencionado anteriormente, nos viene a la mente una palabra sobre la que girará todo el proceso de Intervención: el empoderamiento.

Así Lorente (2003) afirma que “El empoderamiento tiene como objetivo la reorganización de las relaciones de poder que producen formas de opresión sostenidas en el tiempo en diversos colectivos sociales y culturales” (p.89).

Lorente (2003) expone que, la acción de empoderar se dirige a: 1) democratizar los procedimientos de participación pública

2) a incluir necesariamente, las voces y decisiones de los otros distintos a la mayoría hegemónica, con la intención de generar visiones de la vida comunitaria que tiendan a una nueva concepción de ciudadanía política

3) a incidir con ello en la resignificación de ámbitos de la vida cotidiana que articulen nuevos sentidos de la existencia.

Para empezar a intervenir desde el Trabajo Social con la mujer gitana debemos comprender en qué situación se encuentra dentro de la sociedad actual, y como

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hemos visto anteriormente en este trabajo, se encuentra en una doble situación de marginación y discriminación.

Tal y como exponen Martínez y Belmonte (2006):

La mujer gitana se enfrenta a una doble exclusión, por un lado, ser mujer, y por el otro, ser gitana; genero y etnia se entremezclan para hacer, si cabe, más difícil el objetivo al que por derecho todos debemos poder llegar, a ser los que queramos ser. Pero los primeros pasos ya se han dado, y el protagonismo de la mujer gitana en todos los ámbitos empieza a brillar. (p.10).

Cuando hablamos del colectivo gitano, la sociedad tiene una visión de este estereotipada y llena de prejuicios, desde el Trabajo Social se trabaja para que estos prejuicios desaparezcan a la vez que nosotros no los aceptamos ya que supondrían una barrera para realizar una buena intervención, no debemos confundir los prejuicios con los valores y tradiciones culturales que ellos defienden.

Lorente (2003) expone que “El Trabajo Social con base en perspectivas de género fundamenta una práctica pluralista, que tiene en si misma intención política, la de reconocer como hecho social la diversidad” (p. 89).

De la misma forma Lorente (2003) reivindica que:

La toma de conciencia de las formas de opresión a las que está sometida una persona o sujeto colectivo, y la adquisición de recursos y habilidades con la finalidad de potenciar la capacidad de transformación que cada individuo o colectividad posee, conforman dos metas sucesivas de intervención social bajo el enfoque del empoderamiento”. (p.89).

Por ello debemos tener en cuenta estas dos metas a la hora de trabajar el empoderamiento con la mujer gitana. Una de los impedimentos o barrera que nos encontramos a la hora de trabajar el empoderamiento de la mujer gitana, es el Patriarcado al que están sometidas por su cultura. Así llegamos a un punto en el que nos planteamos ¿Qué hacer?, encontraremos la respuesta en Batliwala (1997).

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Batliwala (citado en León, 1997, p.195) dice que “El proceso de empoderamiento de las mujeres tiene que desafiar las relaciones patriarcales, por lo cual conduce, inevitablemente, a un cambio en el control tradicional de los hombres sobre las mujeres”.

Así podemos entender que aparte de luchar contra el Patriarcado a la vez que logramos el empoderamiento personal de la mujer, luchamos por cambiar el control que tiene el hombre sobre la mujer en la cultura gitana.

Batliwala (citado en León, 1997, p.193-194) resalta que:

Las metas del empoderamiento de las mujeres son desafiar la ideología patriarcal (dominación masculina y subordinación de la mujer), transformar las estructuras e instituciones que refuerzan y perpetúan la discriminación de género y la desigual dad social (la familia, la raza, la clase, la religión, los procesos educativos y las instituciones, los sistemas y prácticas de salud, las leyes y los códigos civiles, los procesos políticos, los modelos de desarrollo y las instituciones gubernamentales.

Las mujeres de la cultura gitana, en este siglo tienen la oportunidad de cambiar el concepto que se tiene de ellas en la sociedad y dentro de su propio colectivo.

Esparcia (2009) destaca que las mujeres gitanas, se apoyan en estos pilares para cambiar su situación:

‒ Inserción laboral en nuevas ocupaciones: azafatas, peluqueras, jardineras… ‒ Acceso a la formación: cuidando de que sus hijas finalicen la formación básica y promoviendo que accedan a niveles más altos.

‒ Democratizando las relaciones: mediante la negociación de las decisiones en el entorno familiar, repensando los roles. Ahora se dialoga más que nunca en el mundo gitano.

‒ Participando socialmente: liderando proyectos, asociándose.

‒ Interrelacionándose con mujeres de otras culturas: tanto mayoritarias como minoritarias (p.220).

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Como trabajadores sociales debemos dirigir la intervención hacia el empoderamiento de la mujer gitana y en otorgarle los medios y herramientas suficientes para que sea ella misma la que tome sus propias decisiones y mejore sus condiciones vitales.

Martínez y Belmonte (2006) defienden que “Un trabajo social de acompañamiento, de mediación. Pero para poder acompañar, para poder mediar hay que estar próximo, hay que estar cercano y ese es el privilegio que los gitanos nos han concedido: el poder de estar con ellos” (p.2).

A la hora de intervenir, los trabajadores sociales nos enfrentamos a una sociedad multicultural y plural en su problemática, sin embargo a la hora de trabajar con las mujeres de etnia gitana, solemos tratar problemática común:

- Ayudas económicas - Ayudas postnatales - Violencia machista

- Solicitar ayudas en torno a los cuidados del medio familiar.

Esta problemática que afectan a las mujeres gitanas es común porque la vida de la mujer gitana está orientada por norma general a dedicarse al hogar y a servir a los hombres.

Martínez y Belmonte (2006) afirman que “para que los Trabajadores Sociales puedan ejercer como profesionales por y para el pueblo gitano deberán ser conocedores de sus costumbres, sus reglas, sus modos de vida, procedencia, valores, creencias, sus anhelos…” (p.3).

Así a la hora de intervenir con el colectivo gitano debemos tener en cuenta que:

 Su cultura y valores como la ley gitana, el respeto a los muertos, respeto a la familia y a los mayores…

 Para aprender sus valores, cultura, preferencias y modo de vida debemos intervenir con ellos, conoceremos al colectivo a través de la experiencia de intervenir con él.

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 Debemos establecer una intervención basada en la empatía para que las dos partes trabajen y colaboren juntas para lograr los objetivos.

 Si la persona gitana no puede adaptarse, seremos nosotros quienes nos adaptemos, tenemos que involucrarnos para que ellos se involucren a la vez.

 Se desenvuelven en entornos propios, cercanos y cerrados, habitualmente dentro del colectivo gitano.

 Cada miembro de la familia tiene un rol asignado y que hay que conocer, si queremos trabajar con ellos.

 Debemos ayudarles en su inclusión social, ya que nacen en exclusión social y sufren rechazo discriminación y por parte de la sociedad.

Por todo ello podemos tratar parte de esta problemática en conjunto con las mujeres, con el grupo como herramienta y oportunidad de expresar problemas y superarlos con el apoyo del grupo y de mujeres que se comprenden entre ellas.

La Fundación Secretariado Gitano es un ejemplo de lo expuesto anteriormente, formando asociaciones y creando proyectos y programas sociales para trabajar el empoderamiento de la mujer y así intervenir y evitar la problemática histórica que la ha perseguido durante toda su historia.

Así que centrándonos en la promoción del empoderamiento de la mujer gitana y el Trabajo Social, se entiende que si se trabaja en grupo y en conjunto abarcaremos una problemática común y necesaria de intervención, a la vez que la satisfacemos de forma grupal y sobre todo individual.

A continuación presentaré el proyecto social “Orgullosos de la mujer gitana”, centrado en trabajar con el grupo de mujeres y hombres, para hacer a los participantes protagonistas de la posibilidad de cambio. En el proyecto se les otorgarán las herramientas necesarias para que ellos mismos produzcan el cambio.

Un proyecto que ha tomado como referencias proyectos de la Fundación de Secretariado Gitano que tienen como objetivo el empoderamiento de las mujer gitana que es el mismo que se presenta con este Trabajo de Fin de Grado.

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.4. Proyecto social para el empoderamiento de la mujer gitana. “Orgullosos de la

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