La intervención en crisis familiar tiene una fructífera historia, construida so bre el supueso de que las familias en crisis están más di!>]mestas a ayudar que durante ls tiempos más estables, y de que la terapia tiene la
probabilidad de pr0duc1r resultados más rápidos en las primeras etapas de la crisis, de lo que
podrfacuanclo ésta ha tenninado (Langsley y Kaplan, 1968; MacGregor, 1971; MacGregor Y otros, 1964; Ritchie, 197.1). Los terapeutas familiares se enfocan dmanera específica sobre los lineamientos organizacionales de la familia, más bien ue en las variables individuales, tales como las dimensiones CASIC
crttas en este capítulo (Madanes y Haley,
l9n; Minuchin, 1974). A primera
VISta,.deberíar
tant.oparecerquelascuatrolareasparalaresoluc ióndelacrisis descrttas anterionnente se aplicarían primero a las intervenciones individuales Y que serían menos útiles para
las intervenciones familiares. Un análisis cercano de las cuatro tareas -supervivencia física, manejo de los sentimientos,
* Sepublicó pn" mero encuadem do ba" 1 • lo · · ·
p · lFactor: Sun1111111g a11d Growing through ersona Cns1s. . . JO e hlu de The Phoemx
(Boton; Houghlon Miffiin Campa11y, 1985).
gro:
Intervención de segunda instancia •191
domiruo cognoscitivo y adaptaciones conductuales/interpersonales- revela, sin embargo, que estas mismas cuatro dimensiones pden proveer una estruc tura para las intervenciones familiares. Esto se eftua al tom_ar en cuenta el funcionamiento físico de la familia (como la segundad financiera). el control familiar de los sentimientos (en el modo y el tono), el dominio cognoscitivo de la familia (mitos, identidad, reglas, tnma de decisiones, estructura del poder), Y las adaptaciones conductualeslinterpersonales la msma (comuncación, coaliciones, el uso del poder, lo mismo que otras mfluenc1asde unos miembros de la familia sobre otros).
Como soporte para esra indicación, considérese la " pia breve famili3:f", modelo descrito por Watzlawick y otros (1974),el cual distingue entre cambios superficiales de primera instancia (dentro del-siste en lgar de cambiar al sistema familiar en sí mismo) y cambios de segunda mstancia (que se pretende que logren que el sistema familiar opere de modo diferente). La distinción de Watzlawick y otros (1974) con respecto a los cambios de primera Y segunda instancia se equipara de manera estrecha con la distinción etre la intervción en crisis de primera y segu instancia en el present: libro_; los pnm?.s auxilios psicológicos en realidad pueden verse como un camb10 sperfi1al • puesto que sepretende que ellos ayuden a la pec:-ona a dar os p:isos ¡ tatos hacia el enfrentamiento (sin cambiar la personalidad o la dmám1ca fanubar), en tanto que la intervención de segunda instancia realmente se dirige al cambio individual y familiar, de mOdo usual en las estructuras CASIC del.inividuo Y en las del sistema familiar, tOdo con el objetivo de reforzar el crecumento Y el desarrollo.
Como un ejemplo de larelación entre el comportamiento del individuo y de la familia, existen tres vías dentro de las cuales las familias pueden manejar mal las acciones conductuales (y, por tanto, actuar en sentidos disfuncionales), cualquiera de las cuales puede volverse manifiesta en una crisis famil, y, a
partir de ello, convertirse en el objeto de la intervención durante la terapia para crisis (Goldenberg y Goldenberg, 1985):
t. Una acción puede no tomarse aun cuando sea necesaria ejemp, cuando un padre de familia no busca trabajo aunque la familia necesite dinero).
2. Se puede emprender una acción cu<'U1do no es necesario hacerlo (los recién casaclos pueden separarse porque el matrimonio no es tan ideal como los miembros del mismo se imaginaron que serla). 3. Puede emprenderse una acción en el nivel equivocado (un
miembro del matrimonio está deacuerdo con "esfonarseaún más"ocon enviar flores después de una pelea, en lugar de analizar las estructuras e comunica ción básica y toma de decisiones que condujeron al eontllcto).
El tercero de estos incisos es el más común, por cuanto las personas con problemas de manera usual intentan, lidiar oon.el.los. e un mOdo e es consecuente en ténninos de los marcos de referencia mdlVlduales y familiares. Los repetidos fracasos conducen a aturdimiento y a "más de_Io mismo", hasta que el sistema total del comportamiento se pone al descubierto y cae en un colapso durante una crisis. . . . . ,
Al aplicar las cuatro tareas para la resolución de la i:is1s a l sistemas familiares se incluye la introducción de los constructos familiares ba1ocada una
192 •InteTVención en crisis: Manual... (Capítulo 8)
de las cuatro tareas. Por ejemplo, las familias deben sobrevivir físicamente a las crisis (al no decaer en lo financiero y al preservar la salud física de cada uno de los miembros). También las familias deben
lidiar con un complicado conjunto de sentimientos con frecuencia conflictivos entre los distintos miem bros de las mismas. ¿Cuál es el modo
o el tono de la vida familiar, y cómo se compara est con los estados afectivos de cada uno de los miembros? ¿Cuáles son los conflictos que la
depresión precipitó en un miembro de la familia que, a su vez, desencadenaron la ira en otro, y emociones aletargadas en otro más? ¿De qué mo característico la familia lidia con estos sentimientos? ¿Se
habla de las emociones denlro de la unidad familiar o no? ¿Los sentimientos fuertes se derraman hacia 01ros sistemas sociales o de pareja (como un amorío extramarital) o se ocullan, para que más tarde se manifiesten como males somáticos de un "paciente identificado"? ¿Cómo opera la disfunción en el sistema emocional de la familia a través de las generaciones (Bowen, 1976)'! Con respecto al dominio cognoscitivo, ¿,cuáles mitologías familiares se manifiestan por la crisis (Ferreira, 1966)? ¿Cuáles normas y valores antiguos y ocultos en la fruniliase vuelven abiertos? ¿Qué piensa de sí misma la familia en términos de límites, lineamientos y poder (Minuchin, 1981)? ¿La tareas
en el hogar seasignan según el género sexual, por intereses comunes o por competencia? ¿Cuáles cambios conductuales e interpersonales se requerirán en la
vida de la familia, con el fin de
lrafar
con la ctisis en curso? ¿Qué cambios senecesitará realizar en c?i_nunicadón, negociación y toma de decisiones, lo misinoque rolesY respons.'lbtbdades dentro de la unidad familiar'? (Watzlawick y otros, 1%7; Haley, 1976. 1984, página 195) ¿Cuáles estructura y acuerdos se necesitarán para crear cambios significativos en la división de responsabilidades, la dis ciplina de los hijos o el fortalecimiento de la
intimidad sexual? (Libennan 1970b, 1976.) •
Intervención de segunda instancia •193
componentes de los primeros auxilios pscológ_icos sii;en c?mo mapas cognos
citivos para la intervención en crisisde pnmeramstan,c.Esunponante recordar que cada paciente presentará problemas
r
desafíos umco.y que.el orden de laconsumación de las tareas (y la cantidad de tiempo requenda) variará de un caso a olrO. Nuestra experiencia es que el terapeuta debería valorar el progr ode las tareas con cada paciente durante cada contacto y esfuerzo terapéuuco, para lograr cierto progreso (o poner un fundamento) para cada una de las tareaS en cada sesión. Más alláde estapauta general, la materia
decuyos temas seabordará y cuyos ajustes ya comenzados deberían crecer a pai:tir de un _pr de negociación enrre el terapeuta y l Pílciente. '."-1 .decidir cómo d1stnbu1r las energías terapéuticas, debería considerarse lo s1gmente:
1.Determinar cuáles problemas son los más reevantes para el_ paiente en ese momento. Los mismos pueden ser pesadt \las acerca dehnc1dete d crisis, temores sobre el futuro,
o exigencias conductuales del medio. S1 existe duda, se debe ir al área en la que el paciente experimenta el mayor
dolor. . .
2.Considerar, al comienzo de una actividad para la resolución de cns1s, que la misma es la más fácil de tratar, esto es, la más susceptible de cambiar. El comenzar con éxito puede incrementar la autocofiza del paciente y movilizar energías para translaborar otras áreas difíciles.
3.Buscar la actividad para la resolución de la crisis que parezca rsponder a lamayoría de las variantes en \a desorganización total del pc1ente.Es posible que una cognición malograda sea tratada de manera dll'ecta. ara deeste modo abrir la puertaparasentlmientos más grandes de autoesta y rápido cambio ¿onductual. Por otra parte, el pacien puede n1tar
la realiZación de un cambio conducblal de modo rápido, por ejemplo, hallar un empleo o confrontar a un empleado, para preparar el terreno que sepresenta aquíy las varias escuelas de terapia familiar está de
manera claí:a másalládelalcan:e.deestecap tulo. Sinembargo, los anteriores, optimistamente,
para cambios en otraS áreaS. .
4. Consagrar atención, en las primeras síl?
aones de la . te?1P1a
Pllf'.1
. . crisis, a apoyarán a los clm1cos, estudiantes y profesores en la integración de lastareas para la lución de la crisis con los varios modelos de crunbio representados en la bibliografía acerca de terapia familiar. En suma, se sugiere que las cuatro tareas para la resolución de la crisis pueden aplicarse al cambio familiar tanto com.o al individual. Los distintos componentes utilizados por los principales teóncos de la familia pueden incluirse bajo los encabezados de la resolución de la crisis acerca de "la supervivencia física de la familia", "el control fami liar delos sentimientos","el dominio cognoscitivo de lafarnilia" y "adaptacio nes conuctu nterpersonales de lafamilia".Incluso si un modelo particular de terapia familiar seenfoca de manera exclusiva sobre las variables del sistema familia: (al soslyar los subsistemas CASIC de la persona co.mo inadecuados la mtervenc1ón), las cuatro tareas para la resolución de la crisis se pueden utihzar como una guía para el proceso de intervención.