Del total de la población en el estado de Querétaro, alrededor de un millón 45 mil son mujeres, lo que representa más del 51% de la población local. En nuestro estado, 798 301 son personas económicamente activas, de las cuales 498 513 son hombres y 299 788 mujeres, dentro de las cuales el 28.4% son las únicas proveedoras en la familia.
Sobre a la prevalencia a nivel nacional de la violencia contra las mujeres de 15 años y más, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los
32
García-Falconi, S, (2015), en el que se incluyó una encuesta a 938 personas, se evidenció que la mayor cantidad de acoso se da en los espacios públicos y, de alguna manera, se ha naturalizado en la vida de las personas, sin cuestionar los efectos, principalmente en las mujeres.
Nivel y espacios donde sucede el acoso. Fuente: (Meza-de-Luna, M., Duering, E. García-Falconi, S, 2015).
En este contexto, el Instituto Queretano de las Mujeres ha implementado acciones de vinculación con instancias estatales para generar estrategias que permitan atender y resolver las diversas problemáticas que desfavorecen a las mujeres; en lo que respecta a este Manual, a su participación en el proceso de producción de la obra pública y a la vivencia en condiciones de seguridad del entorno modificado. Una de las estrategias propuestas en este Manual para atender esta situación, es la identificación de zonas de alta prevalencia de violencias. El contar con esta información mediante la articulación y reforzamiento de las bases de datos sobre violencia de género (BANAVIM, BAESVIM, SSP), permitirá crear un mapa o cartografía de lugares de alto riesgo, que contribuya a Hogares 2016, ENDIREH (INEGI, 2017), determinó que
el 66.1% de población femenina al 2016, sufrió al menos un incidente de violencia emocional, económica, física, sexual o de discriminación a lo largo de su vida, en al menos un ámbito (escolar, laboral, hogar, comunidad). Los principales resultados para Querétaro de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2012, ENVIPE (INEGI, 2012), muestran que, del total de 272,080 víctimas de algún delito denunciados en el Estado de Querétaro, el 47.1% son hombres y el 52.9% son mujeres, principalmente en el rango de 18 a 19 años de edad. De los delitos, los de mayor incidencia son: la extorsión, el robo parcial o total de vehículos, fraude y otros delitos.
En cuanto a la violencia contra las mujeres, Querétaro se ubica entre los estados que presentan un índice de violencia por arriba del porcentaje nacional (66.1). entre los tipos de violencia con mayor incidencia, se encuentra en primer lugar en violencia en el ámbito escolar (32.5), el tercer lugar en violencia laboral (33.6) y, el quinto lugar en violencia comunitaria (46.8).(INEGI, 2016)
Tan sólo para delitos comunes, el INEGI calculó, como promedio nacional y de delitos, el 93.2 % de cifra negra (casos no denunciados) para el año 2017, pero para algunos delitos la cifra es aún mayor.
En los delitos clasificados como “otros”, que incluyen delitos sexuales, la cifra llega a ser del 98.3% (INEGI, 2018). El 90.9% no presentó denuncia ante alguna autoridad ni solicitó apoyo de alguna institución. En un estudio realizado por Meza-de-Luna, M., Duering, E.
9 8 7 6 5 4 3 2 1 0 8.55 7.57 6.83 6.74 6.36 6 5.48 5.09 4.74 3.96 3.4 2.83 Cal le Autobús Escuela Ár
eas para ejer
cicio Par que Plaza Centr o comer cial Estacionamiento Taxi Bicicleta Restaurante Automóvil part icular
33
Vulnerables enfoca su atención a cuatro grupos: Niños, adolescentes, adultos mayores y personas con discapacidad.” (CESOP, 2006).
A partir de las entrevistas realizadas con expertos/as para fines de este manual, se identificaron los siguientes grupos en situación de riesgo que se enumeran a continuación: • • • • •
Otros factores que pueden contribuir a crear o favorecer condiciones de vulnerabilidad tienen que ver con los horarios de salida de las escuelas o los trabajos, el portar carriolas, sillas de ruedas, bolsos voluminosos o el uso de ciertos uniformes.
El efecto más notorio de la vulnerabilidad es la pobreza. En tanto, la división sexual del trabajo se mantiene como un factor estructural de las desigualdades e injusticias que afectan a las mujeres en diversos ámbitos. El género, junto con otras cualidades como la etnia, la edad, la ubicación geográfica, etc., inciden en la pobreza principalmente de las mujeres. “El concepto de feminización de la pobreza surge al analizar el fenómeno de pobreza desde una perspectiva de género, reconociendo que su afectación ocurre de manera diferenciada para hombres y mujeres, y que son estas últimas quienes la resolver situaciones concretas que tienen que ver con
la obra pública, y a la vez de tomar medidas de prevención de las violencias.
Ante ello, el ejercicio del Estado en la producción de la obra pública es fundamental en la reproducción de esquemas de género, puesto que, por un lado, define las formas de participación ciudadana en la producción de los espacios y bienes públicos; por otro lado, modifica el entorno definiendo usos del espacio, símbolos y normas de comportamiento que a largo plazo son parte de las formas de relacionarnos en la vida cotidiana.
2.2.1 Grupos en condiciones de alta
vulnerabilidad
Si bien las mujeres representan más de la mitad de la población en el mundo, por la exclusión y discriminación de la que han sido objeto históricamente, se encuentran en condiciones de vulnerabilidad. “El concepto de vulnerabilidad se aplica a aquellos sectores o grupos de la población que por su condición de edad, sexo, estado civil y origen étnico se encuentran en condición de riesgo que les impide incorporarse al desarrollo y acceder a mejores condiciones de bienestar.(...) Mientras que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos considera una amplia gama de grupos vulnerables que incluye a las mujeres violentadas, refugiados, personas con VIH/SIDA, personas con preferencia sexual distinta a la heterosexual, personas con alguna enfermedad mental, personas con discapacidad, migrantes, jornaleros agrícolas, desplazados internos y adultos mayores, la Comisión de Atención a Grupos
Niñas y niños en situación de calle. Mujeres jóvenes y adolescentes.
Mujeres en localidades rurales con alto índice de migración masculina.
Mujeres migrantes.
Mujeres adultas mayores y/o con dificultad motriz.
34
procesos del gasto público y tributación, evaluar la eficiencia de las políticas públicas y de la obra pública en función de su ajuste a la meta de igualdad de género, a la vez que se favorece la autonomía económica de la población femenina.