Fecha: 20/10/2014 Horario: 12.34 pm
Duración: 29 min. 31 seg. Lugar: Realizada vía skype.
Diana: ¿Cómo llegas a optar por la carrera diplomática?
Alexandre: Yo escogí ser diplomático por dos razones, primero porque yo vivía en
Fortaleza en esa época. Hacía la facultad allá, no estaba satisfecho con vivir ahí y quería salir de Ceará, de alguna manera y la carrera diplomática me pareció una alternativa posible porque mi abuelo fue cónsul honorario de Portugal en el Estado de Ceará durante más de 40 años entonces cuando el embajador de Portugal visitaba Ceará, él estaba con mi abuelo... En fin, la figura del diplomático era familiar para mí, en mi familia siempre aparecía algún diplomático por allí, por causa del consulado honorario de mi abuelo. Entonces cuando pensé en una alternativa para salir de Ceará la diplomacia apareció naturalmente en mi cabeza.
Diana: Por lo que ví eres un diplomático asumido... Alexandre: Asumido en qué sentido, ¿homosexual?
Diana: Sí...
Alexandre: ¡Soy! Siempre fui...
Diana: ¿Cuándo se asumió dentro del ambiente diplomático?
50 Esta entrevista fue traducida en su totalidad al momento de la transcripción para facilitar la lectura, ya que fue realizada tanto en portugués como en español. Cualquier error de traducción es pura y exclusivamente responsabilidad de la autora.
Alexandre: Cuando yo entré en la diplomacia yo no era asumido ni para mi mismo,
nunca había tenido ninguna relación homosexual, nada... cero, yo fui así... un late.. very late bloomer sabes? Mi primer contacto homosexual fue con 31 años, ya estaba consolidado... consolidado no, pero ya tenía mi carrera, ya había servido en Nueva York que fue mi primer puesto, y hasta mi primer puesto no era homosexual, por lo menos no era de mi conocimiento que era homosexual. Ahí, en Nueva York, mi vida personal dio un giro. Conocí un hombre y nos enamoramos, y allí fue que comenzó mi vida homosexual.
En Nueva York yo era segundo secretário en la misión junto a ONU y a partir de allí no tuve mucho problema... A partir del momento en que yo me asumí para mi mismo que quedó claro que yo era homosexual, no tuve problemas en decirles a los otros, fui diciendoles uno a uno, gradualmente y nunca tuve problemas... es decir tuve algunos episodios incómodos, pero en general no me perjudicó. No tengo la sensación de que me haya perjudicado o de que haya sentido alguna represión.
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Diana: En la entrevista que haces con el diputado federal Jean Willys, él te presenta como el único diplomático gay asumido que conoce...
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Alexandre: Lo que pasa es que Jean allí tomó una licencia poética, al decir que yo
soy el único... yo no soy el único abiertamente gays, hay varios, lo que no hay son diplomáticos de alta patente abiertamente gays, públicamente gays. El embajador en X51 es gay, solamente quien sabe es la persona que va a la cama con él... Hay varios
embajadores de esos, pero que no asumen una actitud política para nada, para nada... Ellos son gays en la vida sexual pero no en la vida civil, en la vida política ellos no se identifican con ningún tipo de activismo... y allí sí, yo creo que soy uno de los pocos diplomáticos que tiene un activismo en favor de los derechos LGBT, públicamente, abiertamente, pero yo no soy el único que lleva una vida abierta, hay 51 No se colocó el nombre de la ciudad ni el país, cambiandolos por “X” para poder preservar la identificación de la persona.
mucha gente que lleva una vida abierta, pero es así... en círculos sociales restrictos... con amigos, con el ambiente de trabajo más próximo, pero de los que asumen una figura pública homosexual creo que soy uno de los pocos. Pero los más nuevos ya vienen con otro chip de fábrica, gracias a dios.
Diana: Por qué esas personas no toman una postura política, en tu opinión? Alexandre: Creo que las personas son muy egoístas en el punto que no tienen
mucha responsabilidad social y están mucho más preocupadas con la decoración del apartamento o con el carro nuevo que van a comprar de que hacer el país más justo o tornar el dolor de un semejante en menos aguda.
Yo tengo muy en claro que... ¿qué es lo que gano siendo abiertamente gay o me exponiendo o peleando políticamente? Yo no gano nada, al contrario, gano una exposición que no es necesariamente positiva, pero tengo una preocupación social, solidaridad social de un chico o chica gay que está en el interior de Brasil, sufriendo discriminación creyendo que es la única persona en esa situación y creo que tengo el papel de mostrar que la homosexualidad no limita sus posibilidades existenciales en el mundo, ni personales ni profesionales y tengo un curriculum para probarlo.
Al mismo tiempo que soy el único profesional políticamente activo en el Itamaraty, soy el único diplomatico que tiene un diploma de la Harvard Law School, soy uno de los pocos diplomáticos que escribe en un periódico de amplia circulación, yo tengo una carrera de escritor, soy un escritor premiado. Entonces ese tipo de reconocimiento que tuve en otras areas de mi vida yo coloco como... no fui yo, fue el homosexual que lo consiguió y usted que es homosexual no va a pagar un precio por ser homosexual... o no precisa pagar necesariamente un precio por ser homosexual. Esa es mi filosofía, ¿entendes? Quiero demostrar que sí se puede!
Diana: ¿Hace cuánto tiempo que estás separado de la carrera diplomática? porque por lo que sé estabas dedicandote a ser escritor...
Alexandre: Saqué un año sabático, mi carrera fue más o menos así, yo empecé en
Brasil empecé con la cuestión de Derechos Humanos, trabajé en el Secretariado General de Derechos Humanos y luego en la Presidencia de la República con el Presidente Cardozo, y al final de la Presidencia de Cardozo me fui a la embajada en Washington, luego México, luego un poquitín de Brasilia, luego Washington de nuevo y Toquio.
En Toquio lo que pasó es que gané un premio literario, y el libro tuvo éxito en la feria de Frankfurt y fue vendido a ocho paises o una cuestión así y yo necesitaría tiempo para hacer el lanzamiento internacional del libro, o sea irme a Frankfurt, irme a Paris, irme a Londres, todas esas ferias del libro que.. que... si yo estuviera en el Itamaraty no iba a ser posible porque yo tengo treinta días no más de vacaciones que tengo que partir en tres segmentos, o sea no saldría, y por ello yo decidí junto con mi agente y mi editorial sacar un año para estar disponible. Yo salí del Itamaraty en abril y creo que en febrero o marzo del próximo año ya voy a estar regresando al servicio porque me hace falta. Es que yo no quería comprometer la calidad de mi trabajo diplomático porque yo iba a ser muy requerido en el lado literario entonces quise hacer la cuestión separada.
Diana: Hace once años que estás junto a tu pareja y llevas tres años casado más o menos, ¿vos podés llevar a tu marido junto contigo a las misiones diplomáticas?
Alexandre: Mi marido el problema es que es un profesional muy exitoso, y se
encuentra en Estados Unidos entonces no tiene sentido económico que me siga a mí, entonces lo que hacemos es cada veinte días más o menos nos juntamos. Él viene a Brasil o donde esté yo, por ejemplo en los dos años que yo pasé en Japón él se fue veintidos veces. Entonces, no vivimos juntos. Hemos vivido juntos cuando estuve en Washington, por seis años compartimos casa, pero ahora que él está en Washington y yo estoy en Brasilia tengo todas las facilidades porque él tiene el pasaporte diplomático, es americano pero tiene pasaporte diplomático de Brasil, ahora que yo saqué licencia no pero normalmente lo tiene, tiene todas las visas correspondientes, además tiene seguro de salud, o sea es total, como una pareja
heterosexual no hace ninguna diferencia.
Diana: En la entrevista con Jean Willys vos nombrabas una difenciación jurídica, ¿cómo es eso?
Alexandre: En la legislación brasileña uno no tiene el casamiento homosexual directamente, hay que hacer una unión estable y luego convertirla en matrimonio, al fin y al cabo los dos matrimonios el de vía directa y el de vía indirecta dan igual, sólo que en el trámite hay un paso a más.
Pero una cosa que yo estaba pensando hoy por la mañana es que esta lucha por el matrimonio en Brasil es totalmente estúpida porque es innecesaria, ya tenemos matrimonio, no es un matrimonio vía legislativa pero da igual, es vía jurídica, y no veo como eso retrocedería, hay demasiada jurisprudencia ya...
Entonces, básicamente es eso, yo no me he sentido discriminado, pero yo no admito discriminación tampoco, creo que las personas saben un poco también eso.
Diana: Por lo que me cuenta ha estado destinado en varios países, ¿En ellos ha tenido contacto con otros diplomáticos homosexuales?
Alexandre: Sí, hay muchos. Los homosexuales y la diplomacia go back a long way,
yo creo que sobre todo tradicionalmente en los tiempos pasados. En las sociedades más conservadoras la diplomacia seria una salida de honor, digna, respetable para los homosexuales, que se alejaran de su familia y pudieran de alguna manera tener una vida propia sin estar bajo el control familiar, entonces creo que por ello en todos los servicios occidentales por lo menos, derivados de la revolución francesa, en todos hay un contingente de homosexuales visible yo diría que no es la mayoría, ni cerca de la mayoría, pero en todos los servicios hay una comunidad homosexual, sea los israelis, los americanos, los alemanes, lo que sea.
Diana: ¿Y ellos son bien recibidos por sus propias instituciones?
Alexandre: En general el Itamaraty reconoce a las parejas gays, homosexuales
digamos de otros países diplomáticos siempre y cuando el país que manda el diplomático presenta el diplomático como pareja, a su pareja como pareja oficial. Si el gobierno que envia el diplomático acepta o reconoce como pareja el país que recibe también. En general, es eso, hay algunos países más complicados pero de esos yo quiero lejanía, así que ni sé. En todos los países en los que he estado no tuve ningún problema, incluso de recibir la gente, incluso por ejemplo, en las paradas gays de las ciudades hay una representación de las embajadas, y la embajada de Brasil en general se presenta, hacemos cuestión de estar presentes en estos eventos por la lucha de los derechos homosexuales, por lo menos en todas las embajadas en las que anduve yo hice que eso pasara.
Eso sirve como ejemplo para el país y fortalece el activismo nacional, ¿no? Porque le trae apoyo internacional. Creo que las personas tienen que identificar a los homosexuales, saber quienes son, qué hacen, saber por donde están, yo creo en eso mucho, mucho, mucho. Uno solo puede ser aceptado si es conocido, ¿cómo se va a aceptar una persona que ni siquiera tiene rostro para nosotros?
Diana: Vos nombraste en la entrevista junto al diputado federal Jean Willys, y también acá en nuestra entrevista la importancia de las nuevas generaciones que ingresaron al Itamaraty y que ellos en parte ya han entrado con otra mentalidad, ¿crees que ellas pueden traer consigo un cambio?...
Alexandre: Yo creo que en el caso del Itamaraty ellas ya han traído, por ejemplo es
normal hoy día que un tercer secretário llegue con su pareja ya, mientras que en las generaciones pasadas lo que pasaba es que ninguna clase de promoción del Itamaraty, yo diria del Instituto Artigas o de otras instituciones, no había ningún diplomático gay de salida, ¿no? Con el tiempo y con la seguridad que las personas consiguieron ir saliendo pero con una identificación muy tímida, nadie se asumía las personas que medio que pedían permiso para ser gays o se alejaban de la carrera o
en general los gays no buscaban carreras de destaque, ellos preferian carreras más discretas, en lugares más alejados. Eso cambió mucho, la generación nueva ya ve eso como un derecho, ya llega con esa cuestión resolvida y yo creo que como tuvimos un flujo muy grande de diplomáticos jovenes recientemente con esas turmas de cien diplomáticos que fueron cuatro o cinco seguidas, esa cultura de la aceptación de la homosexualidad vino junto, yo creo que de primero secretário para abajo es una cuestión totalmente resolvida, de primer secretario para arriba no, si piensas que Brasil no tiene ningún embajador abiertamente gay, tenés varios que son gays pero ninguno que se asume como gay, ninguno se presenta, recibe oficialmente con su compañero/a, había una diplomática que hacia eso, pero ella no era full ambassador ella estaba en el cargo de ambassador pero no era full, de los
full no encuentras ninguno, infelizmente.
Esperemos que cambie pronto, creo que tendré que ser yo el primer embajador abiertamente gay, políticamente gay, porque arriba de mí no hay nadie, ¿entendes? Que sea asumido.
Diana: Bueno, me has respondido muchas de las preguntas que tenía, querés agregar algo más?
Alexandre: No, es eso lo que quería decir ya mas o menos lo he dicho. Yo creo que
es muy importante que las personas se muestren que no solamente el diplomático, el panadero, el mecánico en el taller de autos, el médico, el basurero, para que se logre entre comillas una “normalización”, una banalización de la homosexualidad tenemos que mostrarnos mucho, cansar a la gente de vernos, es por ello que encuentro tan importante... Creo que no hay nada más político, ni más radical para un homosexual que salir del closet, ¿no? Porque en el momento ya influencia tu círculo, quienes están a tu alrededor y es así que la cosa va... Porque cuando uno quiere a un homosexual, cuando uno conoce a un homosexual y le cae bien, es también un hecho político muy grande, porque una cosa que digamos... Jugaba un papel negativo pasa a ser una banalidad o una cosa positiva, entonces yo encuentro que hay que trabajar con esta forma de contagio. La vida de uno mejora mucho