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Alma Velia Ayala Garay José Luis Jolalpa1

ResuMen

L

a importancia del sector agrícola en México radica en que cumple diversas funciones como la seguridad alimen- taria, la conservación del medio ambiente, el paisaje rural, entre otras. El intenso proceso de globalización y las transformaciones económicas han llevado a un nuevo entorno a la agricultura en este país.

Algunos datos relevantes sobre este tema son los siguientes: el 57.9% de las unidades de producción agrícola tienen una superficie de tres hectáreas o menos, la superficie de unidades de producción agrícola en el 2007 fue de 19.4% del total de las hectáreas produc- tivas, el 96% de las unidades de producción en México carecen de crédito o seguros.

Las tendencias del mercado mundial han influido de manera decisiva en la estructura del sector agropecuario actual. La competiti- vidad para un país, es la capacidad de enfrentar la competencia a nivel mundial, lo que implica exportar y vender en los mercados externos.

Se emplearon diferentes indicadores para determinar la competitividad del sector agropecuario, entre estos se encuentran: la balanza comercial, el valor del Producto Interno Bruto Agrope- cuario, la participación del valor Agregado Agrícola, la productividad laboral agrícola, el salario por productividad, la autosuficiencia alimentaria y el índice de apertura comercial total y agrícola.

Algunos de los resultados que se obtuvieron son que el incre- mento en la dependencia alimentaria mexicana ha alcanzado grandes dimensiones, las importaciones de granos básicos repre- sentaron 30.9% del consumo nacional aparente, y que la actividad del sector agropecuario se ha estancado a lo largo de los últimos años. En cuanto a los indicadores de la apertura comercial, México es el país más abierto del mundo y presenta un índice de apertura comercial al exterior del 70%, pero paradójicamente es uno de los países menos competitivos.

IntRoduCCIón

En México el sector agrícola es un pilar fundamental para la economía y el desarrollo del país, la importancia de este sector radica en que cumple diversas funciones como la seguridad alimentaria, la conservación del medio ambiente, el paisaje rural, y contribuye a la viabilidad de las áreas rurales al proveer fuentes de empleo y favorecer un desarrollo territorial equilibrado (Crecente, 2002). Algunas características económicas importantes en este sector son:

En el periodo 2000-2007, el sector primario aportó en promedio •

el 5.7% del PIB nacional, la industria de alimentos y bebidas el 5.1% y el sector agroalimentario el 10%.

En 2009, el Producto Interno Bruto Agroalimentario (PIBA) •

contribuyó con el 3.3% del PIB total.

Desde 1980 a 2009 ha mostrado un crecimiento en términos reales positivo, su tasa de crecimiento medio anual (TCMA) es de 1.23%.

Sin embargo, el intenso proceso de globalización y las trans- formaciones económicas han llevado a un nuevo entorno a la agricultura en México. A pesar de sus aportaciones a la economía nacional, destacan algunas características que hacen que este sector enfrente problemas de competitividad: en México la exten- sión de la superficie agrícola de las unidades de producción del país es de 8.0 hectáreas, aunque 57.9% de las unidades de producción agrícola tiene una superficie de tres hectáreas o menos, es decir, existe el minifundio (INEGI, 2009).

Otra característica es que en 1991 la superficie de unidades de producción agrícola alcanzó 24.6% de las hectáreas productivas y en contraste esa cifra cayó a 19.4 % del total en 2007 (INEGI, 2009), es decir, cada vez menos unidades de producción podrían ser competitivas.

Otra característica importante es la falta de financiamiento en las unidades de producción en México, ya que 96 % carecen de crédito o seguros. En general, las unidades de producción enfrentan diversos obstáculos que ocasionan problemas de renta- bilidad. Por ejemplo, 78% de las unidades padecen dificultades por cuestiones climáticas y 33% por altos costos de insumos, pérdida de fertilidad, inconvenientes en la comercialización y escasa capacitación (INEGI, 2009), lo que conlleva a problemas de falta de competitividad.

Por otro lado, de los 5.5 millones de unidades de producción que existen en México, 3.7 millones mencionan tener actividad agrícola, mientras que el restante 1.8 no realizan ninguna actividad relacionada con las actividades agrícolas. de las que cuentan con actividades, solamente el 10.8% dispone de sistemas de riego, mientras que 83.0% es de temporal y 6.2% combina áreas de riego y áreas de temporal. Lo anterior, se ve reflejado en problemas de productividad y competitividad.

Aunado a lo anterior, las tendencias del mercado mundial han influido de manera decisiva en la estructura del sector agropecuario actual, lo cual ha ocasionado el aumento de la dependencia alimen-

taria. Así, por ejemplo, las importaciones agropecuarias al cierre de 2008 se ubicaron en 3 336.5 millones de dólares, mientras que las agroalimentarias globales ascendieron a 23 219 millones de dólares en 2008, en tanto que en 2007 estas habían sido de 19 380 millones de dólares y en 2006 de apenas 15 984 millones de dólares.

de acuerdo a World Economic, México ha tenido una estabilidad macroeconómica adecuada y una amplia libera- ción y diversificación de su economía en la última década, ha sabido aprovechar su privilegiada posición geográfica entre dos océanos y ser conexión con norteamérica y Latinoamérica, ha firmado múltiples tratados comerciales y ha aprovechado su gran mercado doméstico de más de 100 millones de personas (duodécimo en el mundo). De hecho, casi el 81 % de sus exporta- ciones en 2007 fueron manufacturas. En cuanto a infraestructura para la competitividad, tiene un desarrollo intermedio, ya que ocupa el lugar 58 en el orbe en la formación de clusters y el 59 en encadenamientos productivos. desafortunadamente, varios datos contradicen lo expuesto por el World Economic Forum (Sala-i-Martin et al., 2009). Por ejemplo, a pesar de que nuestro país ha suscrito tratados de libre comercio con más de 42 países, las exportaciones de México solo se han incrementado a una TCMA de 1994 a 2007, de 7.1 %. También se ha tenido un ligero incremento en las importaciones en este mismo periodo de 6.3%. (SAGARPA-SIAP, 2009).

de acuerdo a lo anterior, el sector agrícola en México enfrenta diversos problemas de competitividad, como el aumento de los volúmenes de importación y la desregulación del mercado, la falta de créditos y seguros, así como la pérdida de empleos. Por esta razón, el objetivo de la presente investigación es analizar la competitividad del sector agropecuario bajo las condiciones actuales, asumiendo que este concepto debe de ser examinado entendiendo el marco dentro del cual es posible diseñar una polí- tica de apoyo rural, que logre el concurso de los distintos sectores para garantizar la viabilidad del sector agropecuario, generando

encadenamientos que beneficien a la economía en su conjunto. De este modo, en los capítulos subsecuentes de este libro se encontrará un análisis específico de la competitividad del sector agropecuario en México para enfrentar los desajustes observados en los mercados, conjuntamente con la creciente dependencia alimentaria, siempre tomando como principal punto el garantizar el abasto de productos básicos a la población.

MetodoLogía

La competitividad para un país es la capacidad de enfrentar la competencia en el ámbito mundial, lo que implica exportar y vender en los mercados externos, la habilidad para crear, producir y distribuir productos o servicios en el contexto internacional, manteniendo ganancias crecientes de sus recursos y defendiendo su propio mercado doméstico respecto a una excesiva penetración de importaciones (Rojas, 1999). Kennedy y Harrison (1998), destacan que la competitividad “es la capacidad de crear o producir un bien de manera rentable y ofrecerlo en un mercado específico a precios iguales o menores que aquellos ofrecidos por otros oferentes; a través del liderazgo de costos o a través de productos diferenciados, se logra ser competitivos”.

De acuerdo a las definiciones anteriores, se emplearon dife- rentes indicadores para determinar la competitividad del sector agropecuario, tomando en cuenta los factores que actúan como determinantes en el nivel que se trate.

En el caso específico de la competitividad a nivel macroeco- nómico se utilizaron los siguientes:

La balanza comercial se relacionó con la política cambiaria exis- •

tente. Los efectos normales de una sobrevaluación2 de la moneda

2 Sobre o subvaluación. Es la diferencia porcentual entre el tipo de cambio nominal y el tipo de cambio teórico. Año base 1996. El signo negativo (-) indica subvalua- ción del peso mexicano, respecto al dólar americano y el signo positivo (+) indica sobrevaluación del peso con respecto al dólar americano.

ocasionan que las importaciones sean más baratas, los precios de las importaciones disminuyan y las empresas nacionales pierdan posición en el mercado (Dornbusch, 1996. 192).

El valor del Producto Interno Bruto Agropecuario (PIBA) y su por- •

centaje de participación en el Producto Interno Bruto nacional. Medición del ingreso por medio del Producto Interno Bruto •

(PIB) per cápita nominal. El PIB per cápita (también llamado renta per cápita o ingreso per cápita) como una magnitud que trata de medir la riqueza material disponible. Se calculó como el PIBA total dividido entre el número de habitantes (N):

N PIB PIBpc =

Participación del valor Agregado Agrícola (vAA) o PIBA en el •

PIB (en porcentajes). Se obtuvo estimando la relación del VAA y el PIB, ambos en dólares corrientes (IICA, 2008).

VAA (US$)/PIB (US$) * 100 •

Productividad laboral agrícola (VAA por trabajador PEA). Se •

calculó para indicar el valor de la producción de cada trabajador en el sector agrícola.

Salario por productividad: Se calculó este indicador para mostrar •

la evolución del salario en relación a la productividad media del trabajo (PMeL).

Salario/ Productividad laboral agrícola. •

La autosuficiencia alimentaria. Factor que nos permitió definir la •

competitividad que tiene un país en relación a su dependencia ali- mentaria y fue calculada con la siguiente fórmula: Autosuficiencia= Producción/ ((Producción+Importaciones)-Exportaciones). Exportaciones Agroalimentarias en relación al PIB. Se calculó •

la relación de las exportaciones agroalimentarias en función del Producto Interno Bruto Agropecuario:

( X/PIBA)*100 •

índice de apertura comercial total y agrícola. El indicador de •

apertura comercial se obtuvo de la suma de las importaciones más exportaciones como porcentaje del PIBA.

(Exportaciones+Importaciones)/PIBA •

índice de seguridad agroalimentaria. Este índice se calculó por •

medio del valor de las importaciones agroalimentarias entre las exportaciones totales del país.

ResuLtados

El sector económico y agroalimentario de México ha estado inmerso en un ambiente globalizado, el cual ha sufrido periodos de ajuste que no han sido sencillos por el reto que ha implicado enfrentar la competencia con otros países, como es el caso de Estados Unidos, su principal socio comercial. Aunado a lo anterior, la constante y significativa alza de precios de los alimentos en el mundo que se presentó desde 2007, provocó una crisis alimen- taria y una inestabilidad política, social y económica en diferentes países, incluido México.

Lo anterior ha tenido como consecuencia un incremento en la dependencia alimentaria mexicana que ha alcanzado grandes dimensiones: las importaciones de granos básicos representaron 30.9% del consumo nacional aparente (2005-2007); las de olea- ginosas, 93.2%; las de carnes de cerdo y res, 26.6%. En 2008 el déficit de la balanza comercial de productos agropecuarios se ubicó en cerca de 763.9 millones de dólares, en tanto que el saldo comercial de productos agroalimentarios fue de 6 361 millones de dólares (SIAP, SAGARPA: 2009)3.

Ante esta situación y con el fin de conocer la competitividad del sector agropecuario, los diversos indicadores que se describieron en la parte metodológica, se utilizaron para determinar cuál es la competitividad del sector agropecuario en México. Estos valores son analizados a través del tiempo, como indicadores dinámicos que presentan comportamientos y tendencias específicas. Uno de ellos es el Producto Interno Bruto Agropecuario (PIBA). El sector agropecuario en México ha tenido un crecimiento moderado, desde 1980 a 2009. El PIBA ha mostrado un crecimiento en términos reales positivo, su Tasa de Crecimiento Medio Anual (TCMA) es de 1.23%.

3 Fuente: Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP-SAGArPA), con datos del Banco de México. http://www.campomexicano.gob.mx/por- tal_siap/Integracion/Estadisticaderivada/InformaciondeMercados/Mercados/ modelos/Indicadoresbasicos2009.pdf, 10 de junio de 2009

Figura 1. México: Producto Interno Bruto, sector agropecuario, silvícola y pesca.

Fuente: Banco de México, 2010.

Aunque lo anterior muestra que México ha tenido crecimiento sostenido, también hay algunos otros indicadores que muestran lo contrario. Por ejemplo, en los últimos años la contribución del sector agropecuario al Producto Interno Bruto nacional se ha redu- cido sistemáticamente. La actividad del sector agropecuario se ha estancado a lo largo de los últimos años con tasas de crecimiento promedio anual que son menores a las de otros sectores y conse- cuentemente una reducida participación del agro en la generación del PIB nacional. El PIBA como porcentaje del PIB ha decrecido y juega un papel cada vez menor en la economía. En el 2009, la agri- cultura representó tan solo el 3.4% del PIB, mientras que en 1980 era el 8.2%. Diversos factores determinan este comportamiento, no obstante, no se debe de perder de vista que el sector agrope- cuario es una rama importante y sensible en la economía, por la generación de empleos rurales, ingresos, seguridad y soberanía alimentaria y sobre todo por la contribución del sector agrope- cuario a la economía a través de la transformación, los insumos y los servicios que se requieren en la economía en general.

Figura 2. México: PIB Agropecuario en relación al PIB Total (%)

Fuente: Banco de México, 2010

Por otra parte, en el mismo periodo el PIBA per cápita ha tenido una tasa de Crecimiento Medio Anual negativa (tCMA) de -0.30% (Gráfica 3). Este indicador en 2009 resulta ser 7.67% menor al de 1980. Sin duda, la tendencia al descenso continuo no es una señal favorable para el sector, pues su crecimiento registra estancamientos por la política macroeconómica, dado que el tamaño del PIB agropecuario per cápita ha disminuido aun cuando el PIBA aumentó (TCMA 1.23%), pero la población creció a un ritmo mayor (TCMA 1.49%).

Figura 3: PIB per-cápita en México 1980-2007

Fuente: Para población. CONAPO (2010). México en cifras. 4 otro indicador que es importante en los factores que afectan la competitividad, es la productividad laboral agrícola, que es la relación del PIBA en función de la Población Económicamente Activa Agrícola (PEAA). Este valor no es más que el producto medio del factor trabajo en el sector y el resultado muestra que existe una tendencia positiva, con una tasa de crecimiento media anual de 1.55%, entre 2004 y 2009, como se puede observar en la Figura 4.

4 http://www.conapo.gob.mx/index.php?option=com_content&view=article&id =125&Itemid=203. PIB, Banco de México, 2010

Figura 4. México: productividad laboral agrícola.

Fuente: Cálculos propios con datos del InEGI. (2010). Encuesta nacional de ocupación y empleo y del Banco de México. 1/02/2010.

El valor anterior es resultado de la relación PIBA y Pobla- ción Económicamente Activa Agropecuaria (PEAA). Como ya se mencionó, el PIBA tiene una tendencia creciente, mientras que la PEAA se ha reducido en 17% en el periodo 2004-2009. La relación entre estas dos variables repercute directamente en que la productividad laboral agrícola muestre una tendencia creciente (Figura 5).

Figura 5. México: PIB agropecuario y PEA agrícola

Fuente: Cálculos propios con datos del InEGI. (2010). Encuesta nacional de ocupación y empleo y del Banco de México. 1/02/2010 y Banco de México (2010).

Un indicador más es el salario por productividad, que muestra la evolución del salario en relación a la productividad media del trabajo. Este valor se ve afectado por el deterioro de los salarios en el sector agrícola, que entre marzo de 2003 y diciembre de 2009, se redujeron en 15% y en general son menores que los que preva- lecen en otros sectores. La Figura 6 muestra el comportamiento del indicador, que exhibe un crecimiento negativo que es determinado por la tendencia decreciente del salario agropecuario, a pesar de que existe una productividad laboral creciente.

Figura 6. México: salario por productividad

Fuente: Cálculos propios con datos del InEGI. 2010. y Banco de México. 2010.

Los indicadores anteriores revelan que en México es necesario fortalecer al sector agropecuario, impulsando la producción, la productividad laboral y los ingresos agrícolas, con el fin de lograr una mayor competitividad.

IndICadoRes de La apeRtuRa CoMeRCIaL y eL CoMeRCIo InteRnaCIonaL

Sobre los indicadores de la apertura comercial, de acuerdo a Villarreal y Villarreal (2002, p. 18), México es el país más abierto del mundo y presenta un índice de apertura comercial al exte- rior del 70%, pero paradójicamente es uno de los países menos competitivo, al ocupar el lugar número 60 (Schwab, 2009, p. 26). En el Reporte Global de Competitividad 2009, ha retrocedido 29 posiciones con respecto al año 1999, cuando ocupaba la posición

número 31, lo que indica que los pilares que soportan el crecimiento a mediano plazo han perdido solidez y sustentabilidad con respecto a otros países.

Otro indicador que muestra competitividad es la autosufi- ciencia alimentaria, aunque este concepto deja de tener sentido cuando las economías se abren y permiten el comercio internacional. Las exportaciones de un sector podrían cubrir las importaciones de otro sector dentro del contexto macroeconómico abierto, lo cual haría menos probables las situaciones de emergencia. Sin embargo, la pérdida de la autosuficiencia alimentaria magnifica el impacto de la competencia internacional. El cálculo de este factor se muestra en la figura 7, donde la autosuficiencia del sector tiende claramente a disminuir.

Figura 7. México: índice de autosuficiencia alimentaria

Fuente: cálculos propios con datos del Banco de México.

La pérdida de la autosuficiencia alimentaria es resultado del incremento de las importaciones agroalimentarias y la disminución de las exportaciones, por eso México no ha logrado la autosufi- ciencia alimentaria y ha tenido que depender de las compras en el

exterior. Nuestro país ha tenido en los últimos años una balanza comercial negativa. Las exportaciones se han mantenido bajas y prácticamente sin diversificación. Las importaciones mexicanas tienen su origen en su mayor parte en Estados Unidos, quien en promedio ha aportado cerca del 80% de las compras en el mercado externo. (delgadillo et al., 2003, p. 204). Las condiciones de una balanza comercial deficitaria, sin especialización, diversificación ni producción agropecuaria ocasionan que México sea más dependiente de la oferta externa para satisfacer las demandas alimentarias, situación que hace que México sea cada vez más vulnerable (Delgadillo et al., 2003, p. 204).

El problema no es una balanza comercial deficitaria, sino la pérdida de competitividad que conduce a que en México no exista un bienestar social que garantice condiciones de vida óptimas para el desarrollo de los individuos (Figura 8). Es decir, que los estándares socioeconómicos que se adquieren a partir de las condiciones económicas, no generan las condiciones mínimas de carácter global para desarrollarse y sobrevivir.

La competitividad y el bienestar social deben mantener una importante interacción. Para lograr un nivel de bienestar social determinado, primero debe alcanzarse un mínimo de alimenta- ción de calidad (delgadillo et al., 2003, p. 182).

Figura 8. México:

balanza comercial y tipo de cambio

Fuente: cálculos propios con datos del Banco de México

La balanza comercial agropecuaria indica que México es un país deficitario, pues ha tenido que recurrir al mercado interna- cional para cubrir la demanda. Como parte de esto, la recurrente sobrevaluación del peso ha favorecido el aumento de las importa- ciones de alimentos en general, en tal grado que con excepción de 1995, debido a la fuerte devaluación, la balanza agroalimentaria ha sido negativa.

La política de un peso fuerte que utiliza el tipo de cambio como ancla antiinflacionaria desemboca en sobrevaluaciones crecientes nuestra moneda, lo que ha provocado, conjuntamente con la supresión de los precios de garantía, que los precios reales al productor tiendan a disminuir.

Entre los factores que afectan la competitividad está la polí- tica instrumentada desde los años ochenta en México, basada en programas neoliberales de estabilización y ajuste estructural preco-

nizados por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial,

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