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LIMITATIONS, RECOMMENDATIONS AND CONCLUSION

6.5 CONCLUSION

estéril. (Geering).

Torus mandibular

Inexistente Poco pronunciado Pronunciado (torus)

El torus mandibular es considerado un obstáculo mayor que el torus palatino en el éxito de la construcción de una dentadura completa.

A la altura de los premolares, pueden observarse, en algunos casos, una exóstosis ósea que se ubica sobre la superficie alveolar lingual. La mucosa que cubre esa convexidad dura, es delgada y sujeta a una irritación contínua durante la función. (Shafer y col., 1983).

Este torus varía en tamaño igualmente que el torus palatino.

Es, generalmente, bilateral y, frecuentemente, impiden el sellado del borde lingual de la dentadura.

Cuando existe una gran reabsorción, se localiza casi al mismo nivel del reborde. Estos torus son, a menudo, grandes, alargados en sentido anteroposterior y presentan un contorno retentivo en la cercanía del surco lingual.

De manera que la remoción quirúrgica es la elección frecuente en el tratamiento preprotético. Sin embargo, la remoción puede dejar tejido cicatricial y zonas sensibles de manera que el torus debe ser removido, solamente, cuando sea muy necesario.

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De no ser posible su remoción, se realizará un alivio en esa zona que, por estar cubierta por una capa mucosa delgada, de extrema sensibilidad, determina una zona muy frecuente de inflamaciones y escaras.

Los torus pequeños pueden ser mantenidos a condición de un adecuado alivio sin comprometer la extensión y el sellado del borde de la dentadura.

A este mismo nivel y en el piso de la boca, se encuentran las glándulas sublinguales, situadas por arriba del músculo milohiodeo; se encuentran próximos a las crestas de los rebordes e impiden la extensión del flanco de la prótesis. En casos de reabsorción violenta, las glándulas cabalgan sobre los rebordes alveolares.

Hacia la línea media se encuentra el:

Frenillo lingual, tendón fibroso y fuerte originado en la superficie ventral de la lengua y que se extiende hasta el surco alvéolo-lingual.

Sensible y resistente, su función es la de impedir el basculamiento posterior de la lengua.

El alto y el ancho del frenillo lingual afectan grandemente la retención de la dentadura. Si es demasiado ancho o se inserta demasiado cerca de la cresta, es necesario una intervención quirúrgica. Es conveniente reproducir en la impresión el frenillo únicamente durante la función pues, en reposo, la altura de su inserción, es engañosa. Durante la función, generalmente, se aproxima a la cresta del reborde, mientras que en reposo se halla mucho más abajo.

El nivel de inserción es determinante para la elaboración del cierre sublingual. (Campagnoli).

La prótesis deberá ser suficientemente escotada para permitir libertad de movimiento al mismo, toda vez que su movilidad está regida por la movilidad de la lengua. A ambos lados del frenillo lingual se extienden las áreas sublinguales con las carúnculas sublinguales en la que desembocan los conductos submadibulares o de Warton por pequeños orificios llamados “ostium umbilicales” y el conducto sublingual mayor o de Rivinus.

El frenillo lingual corto o anquiloglosia, es una malformación congénita bastante frecuente y que se caracteriza por la adhesión muy hacia adelante del frenillo al piso de la boca o surco gíngivo-lingual. Esto limita, en diferente medida, la movilidad lingual.

Si el borde periférico de la dentadura cubre las carúnculas, se impide la salida de la saliva. Por ello, si el área sublingual es adecuadamente utilizada por el flanco lingual de la dentadura, será un factor determinante en la retención de la dentadura inferior. También en la línea media y por debajo del reborde alveolar, se encuentra una formación ósea extremadamente dura que son las apófisis geni, que constan de dos apófisis geni superiores y dos apófisis geni inferiores. Los superiores dan

109 inserción a los músculos genioglosos y los dos inferiores, a los músculos geniohioideos. Adquieren importancia en la construcción de una prótesis cuando existe una gran reabsorción del reborde alveolar anterior; esta formación puede ubicarse a la misma altura o sobrepasar la altura del reborde. Erróneamente no se cubre esta zona con la prótesis cuando, en realidad, debe hacerse un recubrimiento total del mismo siendo recordable efectuar luego un alivio en la prótesis terminada de tal manera que la base de la dentadura apoye sobre ella. La tratamos como una zona de alivio. Si la actividad del geniogloso desaloja la prótesis inferior o si el tubérculo no tolera el contacto del borde protético en esa región, se elimina el tubérculo geni separando el músculo geniogloso. En el caso de tener necesidad de profundizar el surco en esta región, se sutura el geniogloso al músculo geniohioideo que se halla por debajo del mismo.

El músculo geniohioideo se origina en la parte inferior de los tubérculos geni. Corre posterior e inferiormente y se inserta en el hueso hioides. Durante su contracción lleva este hueso, hacia arriba y adelante o bien a la mandíbula hacia abajo y atrás, dependiendo ello de la fijación del mismo, ya sea en la mandíbula o en el hueso hioides.

Piso de la Boca

Formado, principalmente, por los músculos milohioideos que se insertan en las líneas oblicuas internas o milohioideas, abarcando sus 4/5 partes (Figuras 2-96, 2-97, 2-98, 2-99).

Se unen entre sí en la línea media formando el rafe medio central o milohioideo y, hacia atrás, en el hueso hioides. El músculo milohioideo se pone tenso durante la deglución, llevando el piso de la boca hacia arriba, presionando la lengua contra el paladar. Eleva el hueso hioides y su acción se circunscribe al espacio situado entre el 2º bicúspide y el 2º molar. Se completa con los músculos genioglosos y geniohioideos que se insertan adelante en las apófisis geni y hacia atrás en la lengua y el hueso hioides, respectivamente. El piso de la boca está gobernado en su altura por los movimientos de la lengua y su nivel está cambiando continuamente su posición; es el músculo geniogloso el que disminuye el surco lingual anterior cuando entra en actividad, propulsando la lengua.

Figura 2-96

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El piso de la boca funciona entre ambos niveles, alto y bajo y, muchos intermedios. El piso de la boca está en el nivel alto cuando la boca está en el nivel alto cuando la lengua alcanza uno u otro carrillo o hacia arriba al techo de la boca, mientras que el nivel bajo ocurre cuando la lengua cae debajo de la superficie oclusal de los dientes mandibulares. El piso de la boca se completa con abundantes masas glandulares, con tejido conjuntivo laxo que facilita la movilidad de la zona y con tejido adiposo.

Figura 2-97 Músculos de interés protético:

1.- Constrictor superior de la faringe. 2.- Ligamento pterigomandibular. 3.- Músculo buccinador. 4.- Músculo geniogloso. 5.- Músculo milohioideo. 6.- Músculo palatogloso. 7.-

Borla de la barba. 8.- Cuadrado de la barba. 9.- Lengua. (Doxtater)

111 Figura 2-98

Sección transversal de la mandíbula y estructuras asociadas a la altura de la primera molar. La posición normal que está entre el nivel bajo y alto, debe ser determinado cuidadosamente haciendo que, solamente, el paciente coloque la lengua en una posición normal del piso de la boca.

Figura 2-99

Piso de la boca en relación con la actividad de los músculos y ligamentos. A. Posición que toma el piso de la boca en el sector posterior cuando la punta de la

lengua se encuentra donde estarían los bordes incisivos de los dientes inferiores. Ésta es la posición óptima de la lengua al tomar la impresión inferior. B. Posición que toma el piso de la boca cuando la lengua sale de la boca en propulsión.

Tanto las cubetas individuales como la impresión obtenida, serán muy cortas y la impresión será insuficiente.

C. Posición deprimida que toma el piso de la boca con la lengua en reposo. La

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