Negative out come
CONCLUSION
Claudia Orleans, María Laura Lavarello, Julieta Veloz
Uno
La experiencia que nos proponemos compartir aquí, se encuadra como proyecto de extensión del Centro de Extensión de la Facultad de Psicología, de la UNLP, efectuado por integrantes de la cátedra de Psicología Institucional, a partir del pedido hecho por una Ong’s que asiste a personas mayores en situación de calle.
Contexto
La intervención institucional se inicia en el año 2011 en función de las problemáticas que se presentaban en la casa donde dicha organización ofrecía alojamiento a las personas adultas en situación de calle y/o en las callejeadas nocturnas que realizaban los voluntarios en varias zonas de la ciudad de La Plata.
Durante las dos primeras entrevistas con quienes efectuaron el encargo, se fueron configurando aquellos problemas que fundaron el pedido: situaciones suscitadas con la población asistida que eran atribuidas a problemas psicológicos (consumos, transgresiones, no querer salir de la situación de calle, etc.); por lo cual el pedido consistía en que brindemos atención psicoterapéutica a los usuarios.
Lo analizado en dichos encuentros hizo visible que la atribución a conflictos individuales y psicológicos de las personas usuarias centraba el problema en exterioridad al dispositivo institucional implementado. Se presentaban así desacoples entre los sentidos otorgados a la situación de calle, que fundaron la organización, y lo que acontecía en la materialidad del encuentro con las personas asistidas.
Esta situación nos posibilito visibilizar los grados de sobreimplicación existentes y que estaban produciendo estados de mortificación y altos montos de angustia en los/as voluntarios/as.
Uno de los hilos desplegados en los diversos encuentros posibilito pensar cómo el agrupamiento invisibilizaba la situación de exclusión social, en su dimensión política, libidinal, gremial, familiar, económica, institucional. Lo cual producía prácticas caritativas.
Dos
Se implemento un dispositivo de intervención socio analítico- institucional, organizado en encuentros quincenales con grupos pequeños, en dos franjas horarias. El mismo se sostuvo por un período de cuatro meses, que finalizó con un espacio asambleario donde participaron todos los integrantes de la institución. Asimismo el equipo interviniente sostuvo espacios de supervisión de la tarea.
El dispositivo de análisis e intervención institucional se propuso la elucidación de las significaciones productoras de la tarea institucional, la construcción y transferencia de herramientas de abordaje grupal, socio comunitaria y vincular, para intervenir en la problemática de personas adultas en situación de calle, de la ciudad de La Plata.
Tres
Lo desplegado en los diversos encuentros hizo posible problematizar los sentidos otorgados a la situación de calle, descapturandolos de un “orden psicológico o de falta de amor”.
Estas cristalizaciones se presentaban con mayor potencia y se actualizaban en cada modo de hacer con las personas asistidas, fundando una lógica de caridad-tutelar. Dichas líneas de sentido organizaban prácticas caritativas que a la vez producían-reproducían prácticas de exclusión.
Cuatro
En un segundo tiempo se implemento otra modalidad de encuentros, trabajo en un grupo amplio, dado que la fundación efectuaba diversas actividades (callejeada, alojamiento, alfabetización), y consideramos pertinente el armado de un espacio-tiempo común donde compartir las tareas que cada uno realizaba.
Cinco
“Piden pan, no le dan, piden queso, le dan hueso y le cortan el pescuezo…” (canto popular)
Canto que nos invita a reflexionar en las continuidades interior- exterior, quien da, quien pide, que dan, que damos. Interrogar capturas, cristalizaciones de sentidos.
La organización enuncia: “fuimos a la facultad de psicología a buscar psicólogos para los que están mal, que son ellos”.
Espacios de pensamiento que produjeron desterritoralizaciones. Movimientos que interrogaron objetivos institucionales, aquello que los sostenía ilusoriamente como grupo, como institución para asistir la exclusión social.
Nosotras también fuimos interpeladas. Mutar de “chicas de la facultad” a “analistas institucionales” fue posibilitado por una labor sobre nuestras implicaciones, la transferencia, el lugar de la coordinación, la supervisión como lugar estratégico en el dispositivo de trabajo.
Ulloa plantea:
Estar psicoanalista aparece como una función ligada a la existencia o no de la demanda, y ahí toma relieve la importante cuestión de la pertinencia, habida cuenta que con frecuencia un psicoanalista es convocado por una institución, o solamente tolerado, pero sin ser demandado en las funciones que le son propias…..Es posible, no obstante, que si todo queda reducido a este proceso, la situación tenga más efectos sobre el psicoanalista y su disciplina que logros psicoanalíticos sobre la institución. (1995, p 15)
Seis
La problematización del pedido, brindar atención psicoterapéutica a los usuarios, escuchando otras intensidades, al no reforzar ni instalar dispositivos tecnocráticos, sino tomar la noción de encuentro, posibilito intervenir en y con los desacoples entre los objetivos explícitos de la institución y sus prácticas cotidianas.
Elucidar las significaciones sociales que organizaban sus prácticas significando situación de calle como ahistorica, en desigualaciones “ellos- nosotros”, “buenos excluidos-malos vagabundos” dio cuerpo a las múltiples dimensiones productoras de los procesos institucionales en la exclusión social.
Dimensiones que aparecían fragmentadas, relatadas al pasar, pero que producían efectos en los voluntarios. ¿Porqué estaban ahí ellos? trabajar sus implicaciones, compartir que los unía y que los des-unía, fue creando condiciones de otros posible.
En los encuentros, hablando y pensando lo que les pasaba, de las escenas que fundaban las prácticas cotidianas, se fueron desanudando las repeticiones,
y se pudieron trabajar los padecimientos, lo que soportaban con angustia, la impotencia que devenía cuando no podían. Compartir con otros estas situaciones fue desterritorializando, armando nuevas cartografías institucionales que movilizaron los objetivos instituidos. Tornar fluida la comunicación, escucharse, permitió movimientos en la medida que se pudieron interrogar certezas.
En un encuentro se produce la siguiente escena: Juan: yo espero que la institución se termine
Se escucha murmullos e incomodidades, desconciertos… Juan: … porque las instituciones se terminan, ¿no?
Bibliografía
ULLOA, F. (1995). Novela clínica psicoanalítica. Historial de una práctica. Buenos Aires, Argentina: Paidos.
DEL CUETO, A.M. (2008). Notas metainstitucionales: el coeficiente de transversalidad y su aplicación (pp. 131-146). En: del Cueto, Ana (Comp.). Diagramas de Psicodrama y Grupos. Cuadernos de Bitácora II. Buenos Aires, Argentina: Ediciones Madres de Plaza de Mayo.