Existen diferentes alternativas que permiten a la empresa proteger sus innovaciones tecnológicas. Éstas se engloban dentro del amplio concepto de propiedad industrial. Un conjunto de diferentes formas de protección caracterizadas por la concesión de un derecho en exclusiva sobre la explotación durante un cierto período de tiempo, de un conjunto de conocimientos o símbolos. Estos diversos derechos están limitados en su alcance, necesitan diferentes etapas para su adquisición y permiten otorgar diferentes derechos a sus propietarios.
Existen distintas formas de propiedad industrial que pueden agruparse en torno a cuatro figuras específicas:
Protección de invenciones. Protección de marcas.
Protección del diseño industrial. Protección del saber hacer.
La elección entre una u otra alternativa no es una decisión sencilla. Depende de factores tales como el ciclo de vida de la tecnología o la probabilidad de que se obtenga la patente solicitada.
Protección de invenciones
Las invenciones son los avances tecnológicos producidos por una empresa, que se protegen mediante las patentes y los modelos de utilidad. Los modelos de utilidad protegen una invención de menor rango inventivo que la patente, y son de carácter nacional, mientras que en la patente se exige que sean novedad mundial.
Protección de marcas
La marca es el símbolo distintivo de la empresa, de sus productos y servicios, y forma parte de su estrategia de marketing. Para que ésta sea registrada debe reunir las características de ser distintiva, no descriptiva de un producto y no causar confusión con otras marcas ya registradas anteriormente.
Protección del diseño industrial
Al ser una de las fases más creativas del proceso de innovación, es más vulnerable de ser copiado. Se puede proteger mediante los modelos y dibujos industriales dirigidos a la protección de los rasgos ornamentales, de estructura y la configuración externa. En ningún caso el registro del diseño industrial incluye la función, uso o aplicación del mismo.
Protección del saber hacer.
Son el conjunto de conocimientos relacionados con el proceso de desarrollo tecnológico que no son patentables por no satisfacer los criterios de patentabilidad. Es la transferencia asociada a un período de formación y aprendizaje para el usuario de la nueva tecnología.
La empresa quieren evitar que otras organizaciones imiten la innovación para mantener así los beneficios, de modo que existen ciertos conocimientos y actividades que un innovador puede hacer para prolongar el tiempo durante el cual éste continúe obteniendo beneficios de monopolio.
Secreto industrial. Es el conocimiento no patentado sobre un producto o proceso de producción que la empresa no revela a otras.
Activos complementarios. Necesarios para cumplir el objetivo principal. Incluyen recursos como acceso a la distribución, relaciones con clientes y proveedores, productos complementarios.
Efecto experiencia. Una actividad o tarea puede realizarse mejor y más eficazmente llevando a cabo repeticiones de la misma.
Tiempo de liderazgo. Tiempo del que dispone el innovador hasta que los competidores examinan el producto y realizan lo necesario para producirlo ellos mismos y poner su producto competitivo en el mercado.
Carrera tecnológica. Las empresas realizan innovaciones continuamente, volviendo obsoletas algunas de sus propias tecnologías y de sus productos actuales.
Estándar tecnológico (diseño dominante). Clase de producto que gana la lealtad del mercado y al que deben adherirse competidores e innovadores.
Colaboración. Establecer acuerdos con competidores, proveedores y clientes. También otorgar o intercambiar licencias, o compartir patentes dentro de un acuerdo de colaboración.
Esfuerzos en marketing y servicios. Uso de la publicidad para influir en el consumidor.
Retención de trabajadores. Para que los competidores no tengan acceso a los conocimientos de la empresa.
Otra forma que tiene la empresa para seguir obteniendo beneficios de monopolio son la creación, la obtención y el uso de propiedades industriales.
Los títulos de propiedad industrial se refieren a las invenciones, los diseños industriales, los signos distintivos y las topografías de productos semiconductores. Una vez concedido los títulos de propiedad industrial, estos se pone a disposición del público para generar conocimiento. Éstos tienen una duración temporal que, salvo en el caso de los signos distintivos, suele ser improrrogable.
El organismo que en nuestro país se encarga de la tramitación y concesión de los derechos de propiedad industrial es la oficina española de patentes y marcas (OEPM).
La OEPM es un organismo autónomo del ministerio de industria, turismo y comercio que impulsa y apoya el desarrollo tecnológico y económico otorgando protección jurídica a las invenciones. Para la protección jurídica de las invenciones la OEPM concede patentes y modelos de utilidad.
Los modelos de utilidad, consisten en dar a un objeto una configuración o estructura de la que se derive alguna utilidad o ventaja practica.
Las patentes.
Las patentes son títulos de propiedad otorgados por el estado, los cuales reconocen el derecho de explotar en exclusiva la invención patentada, impidiendo a otros su fabricación, venta o utilización sin el conocimiento previo del titular. Conceden a su poseedor un monopolio temporal, permitiendo excluir a terceros del empleo comercial de una invención tecnológica, sea ésta de producto o de proceso.
La patente se pone a disposición del público para generar conocimiento, pero esto no conlleva la apropiación de la patente. Las patentes constituyen la figura de propiedad industrial más efectiva destinada a proteger el proceso de innovación tecnológica en la empresa.
La duración de la patente es de veinte años a contar desde la fecha de la presentación de la solicitud y para mantenerla en vigor es preciso pagar una tasa anual a partir de la concesión. Transcurrido ese tiempo la patente puede explotarse libremente, sin la necesidad del conocimiento previo del titular, lo que propicia al poseedor un descenso en sus ingresos.
Para la concesión de patente, la Convención Europea de Patentes exige que la invención cumpla los siguientes requisitos:
Ser nueva, una novedad, no haberse hecho pública anteriormente. Implica una actividad inventiva.
Apta para realizar aplicaciones industriales, lo que implica que pueda formar parte de un equipo, un nuevo producto, un proceso industrial o de un método operativo.
El objetivo principal de las patentes que otorga al proceso de innovación en la empresa es facilitar la recuperación de las inversiones realizadas, al protegerse de la competencia durante un periodo de tiempo determinado. Es decir, las empresas remuneran el esfuerzo realizado en la creación de la innovación.
Las patentes desempeñan tres funciones básicas en la empresa: protección de la innovación, transferencia de tecnología y fuente de información.
Las patentes transforman el conocimiento tecnológico en una mercancía negociable y transferible que se puede adquirir, vender o incluso arrendar a través de los contratos de licencia, desempeñando un papel de gran importancia en los intercambios tecnológicos a nivel internacional. Las patentes constituyen una valiosa fuente de información tecnológica para la empresa, pues son el medio de difusión por el que se configuran las invenciones tecnológicas en la mayoría de las ocasiones.
Otras características asociadas con la importancia de la patente como fuente de información son las siguientes:
La información tecnológica que contiene.
La información que contiene no se difunde apenas por otros medios, pues más del 80% de los conocimientos tecnológicos incluidos en los documentos de patentes no se divulgan.
Fácil accesibilidad gracias al sistema único de la clasificación internacional de patentes.
La utilidad de la información contenida en las patentes para la empresa es básica para las siguientes funciones:
Planificación de las actividades de investigación y desarrollo. Resolución de problemas técnicos específicos.
Análisis de la viabilidad de inversiones en el desarrollo de una tecnología. Análisis de los países y mercados donde se comercializa la tecnología.
Seguimiento de las actividades de investigación de empresas competidoras. Conocimiento de las principales líneas de desarrollo tecnológico en un sector
determinado y en un momento dado.
Las patentes tienen una efectividad limitada en algunas industrias, aunque es muy alta en las industrias químicas y farmacéutica y media en las de alta tecnología, como las de ordenadores y semiconductores. Las invenciones que afectan a la defensa nacional establecen un régimen de secreto.
También podemos encontrarnos en que la empresa pueda preferir mantener los avances tecnológicos en secreto, no proceder a patentar las invenciones, puesto que sería necesario realizar una descripción completa de la misma al solicitar la patente. Lo cual conlleva un riesgo elevado, porque la empresa puede ser víctima de espionaje industrial o bien ser adelantada por un competidor que, independientemente, desarrolle la misma invención, perdiendo el liderazgo en el mercado y no teniendo la capacidad legal para reclamar.
3.9. Análisis de la innovación en los sistemas de producción en la industria.