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D.   RECOMMENDATIONS FOR ECONOMIC DEVELOPMENT

VII. CONCLUSION 69

La iniciativa empresarial surge del trabajo conjunto durante varios años de los grupos de investigación de la Universidad de Antioquia GIMEL (Grupo de Manejo Eficiente de la Energía)

15 “Por la cual se dictan normas de fomento a la ciencia, tecnología e innovación mediante la creación de empresas de base tecnológica (spin offs) y se dictan otras disposiciones”.

y MicroE (Grupo de Microelectrónica y Control), ambos grupos clasificados como de excelencia por Colciencias y adscritos a la Facultad de Ingeniería.

Mediante la Resolución Superior 1577 del 25 de agosto de 2009 del Consejo Superior Universitario, la iniciativa “Conoser” se acoge como proyecto pionero en la creación de empresas de base tecnológica tipo spin-off. Una vez realizado el proceso de valoración, la propuesta de composición accionaria y estatutos para dicha iniciativa, se autoriza la participación de la Universidad de Antioquia en la constitución de la empresa, a través de la Resolución Superior 1609 del 23 de febrero de 2010; y por medio de la Resolución Rectoral 33284 del 21 de octubre de 2011, se designa al Decano de la Facultad de Ingeniería como representante de la institución en la Junta Directiva de la sociedad.

La empresa se constituyó legalmente en el 2010, bajo la modalidad de sociedad anónima simplificada, identificada con la matrícula mercantil 21-438367-12 y Nit 900.389.253-1. Su objeto social consiste en realizar consultoría especializada en problemas de sistemas eléctricos y diseñar las soluciones respectivas mediante paquetes tecnológicos a la medida (Universidad de Antioquia, 2011).

Teniendo en cuenta que no existía norma que expresamente habilitara a las universidades públicas y a sus servidores para participar en el proceso de creación de spin-off académicas, el porcentaje accionario de la Universidad corresponde a la inversión de los recursos del fondo de capital de riesgo Capital Medellín, por medio del patrimonio autónomo No.3083 administrado por Fiduciaria Bancolombia, donde la Universidad ostenta la calidad de fideicomitente, según lo manifestó Alba Inés Castellanos Gómez (A. Castellanos, comunicación personal, 30 de octubre de 2017).

Por otra parte, dada la exigencia por parte de la Universidad de que sólo pudieran participar en la compañía profesores vinculados, los investigadores realizaron algunos acuerdos extra estatutarios para efectuar distribuciones negociadas de las acciones e incluir a otras personas con un tipo de nexo diferente, o que ya no tuvieran vínculo vigente con la Universidad, pero que hubieran participado durante todo el proceso de gestación de la idea empresarial.

La creación de la primera spin-off universitaria fue un proceso largo que implicó enfrentar muchos opositores al interior de la Universidad y superar la falta de experiencia y preparación para fomentar este tipo de empresas por parte de la Institución (Pérez & Agudelo, 2017).

Actualmente la empresa se encuentra en funcionamiento, continúa en etapa de consolidación, y la Universidad sigue brindando apoyo en calidad de accionista. Con el objetivo de reducir costos de operación y evitar que sea competencia para el centro de extensión de la Facultad de Ingeniería, la empresa se instalará físicamente en la Universidad, para de esta forma continuar con la comercialización de las innovaciones que se desarrollen al interior de esta Facultad y aprovechar su capital de relacionamiento (Pérez & Agudelo, 2017).

Por otro lado, debido a la terminación del convenio que da origen al fondo de capital de riesgo Capital Medellín, se procedió a liquidar el Patrimonio Autónomo No.3083 y a transferir los recursos existentes y las acciones de la empresa al Patrimonio Autónomo No. 9734, constituido el 4 de mayo de 2017, administrado también por la Fiduciaria Bancolombia. No obstante, según conversación sostenida con algunos funcionarios del Programa de Gestión Tecnológica, por los altos costos mensuales que implica el manejo del patrimonio autónomo, la Universidad tomó la decisión de liquidarlo (C. Ruiz, comunicación personal, 30 de octubre de 2017).

Lo anterior implica que la Universidad se convertirá en el accionista mayoritario de la spin-off. Para el ejercicio del nuevo rol en la empresa, es importante que la Universidad cuente con la asesoría de expertos en el mundo empresarial que le permitan prepararse para la operación desde los siguientes ámbitos:

- Financiero: La inversión en la empresa deberá ser proporcional a la participación accionaria. Por lo tanto, la institución deberá fijar una política clara de inversión y desinversión en la compañía, puesto que dichos recursos provienen de los fondos generales de la Universidad y tienen el carácter de recursos públicos. Bajo dicha política, es pertinente apropiar los recursos que se requieran para una capitalización y/o inversión de tecnología, talento humano o materia prima necesaria para que la compañía pueda seguir operando y alcance la consolidación añorada en el mercado.

- Administrativo: La orientación y apoyo administrativo por parte de la Universidad a la spin-off es de vital importancia en esta etapa de la empresa. Por esta razón, deberá designarse el personal de apoyo calificado, para ayudar a una acertada toma de decisiones al interior de los órganos de administración de la sociedad. Para esto se recomienda la implementación de unas políticas claras de gobierno corporativo que regulen posibles conflictos de interés entre el personal adscrito a la Universidad con la empresa y entre la Universidad y la spin-off.

- Jurídico: Teniendo en cuenta la nueva composición y modelo de operación de la empresa, es pertinente el análisis de los estatutos sociales, con el fin de evaluar la necesidad de reformas estatutarias acordes con la nueva proyección y que permitan mayor flexibilidad en la operación.

Como puede observarse, este modelo de transferencia implica una experiencia y condiciones empresariales especiales para que pueda ser exitoso y sostenible a largo plazo, aspectos con los que la Universidad no cuenta y podrían desenfocarla de la ejecución de sus actividades misionales. Así mismo, bajo esta experiencia se tomó la errónea decisión de asignar funciones gerenciales a un investigador, quien no estaba preparado para asumir este rol y no continuó con su labor investigativa, la cual finalmente fue la que dio origen a esta iniciativa (Pérez & Agudelo, 2017).

No obstante, si la Universidad realiza los cambios adecuados con relación al direccionamiento y manejo de la empresa, esta experiencia puede consolidarse y obtener resultados satisfactorios para la Institución.