2 William S Burroughs and Meaning-Making
3.6 Conclusion “The Recording is Incomplete and Cuts Off Abruptly”
Desde el punto de vista económico, la década del cincuenta se caracteriza por el estancamiento y la fuerte espiral inflacionaria. En este contexto, el Gobierno del General Ibañez aceptó la idea promovida por El Mercurio, en torno a importar desde EE.UU. una misión de expertos economistas para que elaboraran un diagnóstico y plan sobre el tema de la inflación. La razón por la que El Mercurio recurrió a esta Misión llamada Klein Sacks (1955-1958), fue el hecho de que contase con excelentes relaciones con el mundo financiero norteamericano, en particular el FMI, lo que favorecía el objetivo del Gobierno de conseguir préstamos extranjeros.312
La característica más sobresaliente de la inflación en aquella época era su marcada tendencia a crecer en forma acelerada, extendiéndose a todas las áreas de la economía, incluso en aquellas controladas por el Gobierno. El proceso inflacionario era paralelo al estancamiento de la industria, a la caída de la inversión, a la contracción del comercio exterior de materias primas (debido a la finalización del proceso expansivo de la reconstrucción europea y el termino de la guerra de Corea), y al financiamiento fiscal expansivo en un contexto de aumentos automáticos de sueldos al alero de un fuerte movimiento sindical.
Hacia 1955, la política seguida por el gobierno, se debe a la influencia del Fondo Monetario Internacional. En este sentido, las políticas de la Misión estaban bastante lejos de operar bajo esquemas conceptuales objetivos y científicos, sobre todo si se considera que era una misión que venía apoyando a una dictadura derechista en Perú y que más que elaborar un diagnóstico sobre la situación del país, se limitó a concretizar las políticas que
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Tal es el caso por ejemplo de Human Rights Watch (HRW), dirigido por el chileno José Miguel Vivanco. Esta organización cuenta entre sus fuentes de financiamiento al especulador financiero George Soros, financista de múltiples proyectos de creación de inteligencia bajo directrices ideológicas neoliberales. Otro tenebroso personaje asociado a HRW es Marc Garlasco, principal analista militar en Human Rights Watch y acusado de estar relacionado en torturas y asesinatos en Irak, además de otras operaciones de inteligencia en ese país y en Serbia, donde HRW se destaco por ser la agencia que mayor cantidad de acusaciones hizo contra Slodovan Milosevic. Por otro lado, HRW ha recibido fondos por parte de la National Endowment for Democracy (NED) creada por el Departamento de Estado para ―secuestrar el discurso de los derechos humanos‖ y participar en una guerra soterrada contra la revolución cubana y otros movimientos progresistas en América Latina. Entre otros ―socios‖ de HRW están las fundaciones Ford y Rockefeller, esta última directamente emparentada con las actividades de la CIA en el Golpe de Estado en Chile.
311―La Doctrina del Shoch‖, Noami Klein, op. cit 312
―Políticas económicas en Chile 1952-1970‖, Ricardo Ffrench-Davis, Editorial Nueva Universidad, Santiago de Chile 1973.
ya habían sido definidas por el FMI313. Las bases de la política y el conjunto de medidas que la conformaron fueron negociadas por el Fondo Monetario Internacional, por el Ministerio de Hacienda y el Banco Central, para lo cual, tanto este último como el Gobierno cambiaron la concepción que tenían del proceso inflacionario chileno314. Por este motivo, el Gobierno abandonó la tesis de que la inflación se debía a una insuficiencia de oferta por una que partía de la idea contraria: la inflación era la expresión de un exceso de demanda, siendo indispensable liberalizar el sistema de precios a fin de corregir esta anomalía fortalecida con el intervencionismo de precios restrictivos del gobierno. De este modo ―El propósito central era conducir a la
economía a un equilibrio natural en el sistema de precios, aún a riesgo de contraer transitoriamente las actividades productivas y de incentivar la elevación de algunos precios. Ello se estimaba como un mal necesario, pues, una vez normalizado el sistema de precios y estabilizada la economía, se suponía que se iniciaría un proceso de expansión natural. Consecuente con lo anterior, las directrices de la política formulada apuntaban hacia una contracción del gasto o de la demanda interna, y a liberar al mercado de las limitaciones impuestas por la intervención. Una tercera línea de acción lo constituía la reorganización administrativa con que se pretendía hacer más eficiente el aparato público.‖315
Para esta estrategia se planteo la disminución del gasto fiscal, la racionalización y la probidad fiscal, la restricción del crédito, la eliminación de los ajustes automáticos de sueldos, la eliminación gradual de los controles sobre los precios, la supresión de los subsidios, el aumento de las tarifas cobradas por los servicios de utilidad pública, la destrucción de los subsidios y cuotas que pesaban sobre el comercio exterior. Por su parte la contracción de la demanda se realizó mediante la reducción de las remuneraciones, recurriendo a ajustes menores que la inflación del año anterior, la contracción del gasto público, el aumento de la tributación, y la restricción de la masa monetaria circulante. Por su parte la política de liberalización se centraría en erradicar los controles de precios corrigiéndolos a precios de mercado. Además se estableció un cambio libre y fluctuante y se regularon las importaciones basándose en instrumentos indirectos. La idea básica era corregir los precios del mercado interno y ponerlos acorde con los precios de los mercados externos, estimulando las exportaciones y el ingreso de capital extranjero. Por esta última razón, se recomendaron tasas de interés libres y liberalización a la entrada de capitales.
Debe destacarse también, que una practica deseable por la política de liberalización implementada, consistía en la reducción de la participación del gobierno en las negociaciones entre trabajo y capital, eliminando la intervención estatal en la fijación de salarios salvo en lo que se refiere al respaldo de establecer salarios mínimos.
El libre juego de las reglas del mercado, requirió de una reorganización administrativa que hiciera más eficiente la estructura jurídico-institucional de la economía de mercado. En este sentido se puede decir que la política formulada carecía de precisión tanto sobre la intensidad con que se reducirían o frenarían los diversos renglones del gasto en consumo e inversión como en la evaluación sobre lo que ocurriría en la oferta. Se esperaba que la liberalización de los precios, la restricción del gasto y la introducción de oferta externa de capitales inducirían al mercado para que reajustara y reactivara de manera automática al sector productivo.316 Desde el punto de vista de la implementación, la política propuesta estuvo marcada por la heterogeneidad, la incongruencia, las desadaptaciones y las omisiones. Así por ejemplo, la misión no puso el debido énfasis en la aplicación de determinadas medidas que resultaban estratégicas debido al efecto negativo que pudiesen haber tenido sobre algunos intereses, en particular de los empresarios ligados al mercado interno. Tampoco se fomentaron los sacrificios compartidos, sino más bien se endosó el costo de las medidas restrictivas a los trabajadores y los sectores populares. No obstante, las condiciones que, en un principio, acompañaron la implementación de las políticas fueron bastante favorables. Debe destacarse el hecho de que el menor grado de resistencia presentado por los sectores sociales afectados, alentaron la puesta en marcha de dicha política. De este modo, la política de remuneraciones coincidió con el debilitamiento y desorganización de la Central de Trabajadores, hecho que reveló, uno de los momentos más bajos y malos del movimiento sindical.
Desde el lado de la política monetaria, el programa implicó un alza de las tasas de interés para los créditos y una postura estricta para tratar de impedir la creación de nuevos bancos privados, confiando más en el
313
―Tres ensayos de estabilización en Chile‖, Enrique Sierra, Editorial Universitaria, Santiago de Chile 1970
314―Políticas de estabilización... .‖ y ―Tres ensayos de... .‖, op. cit. 315
―Tres ensayos de estabilización... .‖, op. cit. Pág.55
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provecho que se le pudiera sacar a la banca estatal. Esto último en el marco de la utilización de instrumentos como una alta tasa de interés para encarecer los créditos. Sin embargo, el hecho de que las políticas dependieran de un menor o mayor grado de resistencia social condujo a que las políticas tributarias y fiscal no fueran consistentes y pasaran por grandes oscilaciones. De este modo, los indicadores muestran signos de recuperación en un año y deterioro en otro. En este contexto podemos comprender el hecho de que las políticas de gasto público tendieran más a su contención que a su reducción. Por su parte, la tributación se ligó, más a una carga de las actividades económicas del mercado interno que a las actividades ligadas a las altas finanzas y a la comercialización internacional. A este respecto cabria hacer una precisión: ―La política
contenía dos tipos de medidas: Una que incidía en el alza del nivel de precios como eran la devaluación y la liberación de los precios internos, además de los reajustes de algunos impuestos indirectos, de la tasa de interés, y los mayores costos que significaban los depósitos para importaciones, y otras destinadas a contraer el gasto, como la menor capacidad de compra del sector asalariado, las menores disponibilidades de crédito de las empresas y el debilitamiento que se pretendía imponer al gasto público. A esto, hay que agregar los controles selectivos de precios, las medidas de abastecimientos tomadas y los incrementos en los subsidios familiares.‖317
Desde el punto de vista político la creciente resistencia social al plan antinflacionario del gobierno, junto al período eleccionario supusieron el término de las condiciones que hicieran posible la implementación del plan.
La política de estabilización implicó una severa restricción en el crecimiento de la industria manufacturera y el empleo ligados al mercado interno, generándose una situación recesiva en el período de aplicación de la política. Esta recesión se circunscribió al nivel interno de la economía en la medida que la demanda se restringió; sin embargo, en el ámbito externo la situación fue favorable registrándose una expansión del sector exportador. Los efectos recesivos de esta política se hicieron patente con la disminución de la inversión bruta y el consiguiente aumento del desempleo. Las causas de estos resultados fueron: por un lado, la reducción monetaria y el brusco cambio en la estructura de la demanda repercutieron desfavorablemente en la actitud de los grandes empresarios (no así los sectores ligados a la especulación financiera que siempre apoyaron el esfuerzo de la misión), que si bien es cierto al principio estuvieron con la misión, después le quitaron el apoyo amén de la recesión y contracción interna; por otro lado, la controvertida medida de limitación a las importaciones elevó el costo de estas con lo que la oferta interna se vio mermada, toda vez que a las empresas les fue muy difícil importar la maquinaria y los insumos necesitados por el proceso productivo. Por lo tanto, la excesiva restricción monetaria y las políticas de liberalización de mercados provocaron el reforzamiento de las fuerzas inflacionarias. Empero, en este contexto de contracción interna de la demanda, hay sí una tendencia del consumo suntuario a incrementarse por medio de las importaciones. Esta tendencia revela que esta expansión del consumo se realiza por parte de algunas facciones de clase burguesa y grupos oligárquicos. Conviene señalar que, en el período que transcurre entre 1957-58, el precio de las exportaciones baja y el precio de las importaciones sube, creando un agudo déficit en la balanza de pagos. Esta negativa tendencia, trato de ser subsanada por el masivo flujo de capital financiero aportado por el Fondo Monetario Internacional a través de los créditos stand by. En consecuencia, se producen proyecciones duales en la aplicación del programa. De un lado, se restringen la demanda interna, la inversión externa, el consumo interno y se castiga al sector asalariado, pero, por otro lado, aumenta el endeudamiento externo, crece la inversión externa, aumentan las importaciones acrecentando el comercio exterior, se favorece el consumo de los sectores con mayores ingresos no asalariados, y se liberalizan las trabas jurídicas que tenía la clase patronal para bajar los costos salariales.
Pero en lo fundamental, la política de estabilización no cumple sus objetivos dadas las siguientes consideraciones:
El déficit fiscal se contuvo pero no desapareció (Esto se logro a base de un decrecimiento de la actividad productiva).
El déficit de la balanza de pagos es creciente en los años 56-57, disminuyendo las reservas de divisas y aumentando el endeudamiento externo.
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La inflación mermó del 80 % alcanzado en 1955 a un 25-30 % en los años 56-57; no obstante, estos niveles fueron mayores a los alcanzados en el período 50-52, donde la inflación alcanzó un 12 y 23 % anual.
La política creo desequilibrios pues al generar una equivalencia entre ahorro e inversión, hubo que disminuir esta última obligando al decrecimiento de la producción. Por otro lado, si bien menguó el consumo, esta situación afectó más al sector asalariado de la población en tanto el sector no asalariado vio crecer el consumo.318
Desperfilada la política de estabilización y desgastado el gobierno de Ibáñez, se dio paso a una nueva política, esta vez encabezada por el gobierno de Jorge Alessandri. La política formulada entre 1959 al 62, recogió el espíritu del momento en el sentido de reactivar y estabilizar la economía. En lo fundamental, la política del gobierno se inspiró en la creencia de que la inflación era producto de una escasez de oferta. El espíritu del programa económico de Alessandri era propender a una menor participación gubernamental en los asuntos económicos, la supresión de los controles cambiarios, crediticios y de precios, y la estabilización de la inflación. El núcleo de ese programa puede ser resumido de la siguiente manera: ―a)aplicación de un solo
tipo de cambio fijo; eliminación de cuotas y prohibiciones en el comercio exterior y, posteriormente, supresión de los depósitos de importación; b)eliminación de los efectos inflacionarios de los déficit del presupuesto fiscal, mediante la reducción de los gastos corrientes, y obtención de financiamiento de origen externo e interno, de carácter “inflacionario”; c) reajuste de remuneraciones según los aumentos de productividad, con un reajuste general, por una sola vez, equivalente a la inflación acumulada en el año previo a la estabilización; d) con el propósito de incrementar la inversión, ofrecimiento, tanto a los capitales extranjeros como a los nacionales, de un marco libre de “controles” del Estado, pero, no obstante, pleno de franquicias y exenciones tributarias.‖319
Consecuente con lo anterior los instrumentos utilizados tendieron a reforzar la liberalización del mercado y del comercio exterior, pero, a la vez se pretendía incentivar la producción de las empresas. En este sentido, el aumento de producción debía ser seguido por una reactivación de la demanda y la elevación de la inversión pública y privada. Esto último se materializó estimulando los ahorros, atrayendo los flujos de inversiones extranjeras y fomentando la importación de bienes de capital.
La apertura al mercado extranjero se realizó reacondicionando el tipo de cambio pues: ―Se proponía
reorganizar el sistema de cambio a base de un tipo de cambio único y de ajuste automático según la oferta y la demanda, eliminando la influencia del Banco Central; además se pretendía suspender las disposiciones que restringían o acondicionaban los movimientos de capitales y, en general, de los flujos de divisas, con excepción de las que provenían de los principales productos de exportación; también se tendió a reestructurar el sistema de regulación de las importaciones sustituyendo los depósitos previos por recargos arancelarios y suspendiendo las listas prohibitivas. La idea central de esta parte del esquema era abrir la economía al comercio exterior para que los costos y la productividad de las empresas internas se ajustaran a las tendencias internacionales.‖320
En cuanto a la masa monetaria, esta fue entregada a la variación de las tasas de interés y de encaje mientras los precios eran dejados al arbitrio del libre mercado al tiempo que la distribución era desregulada. En cuanto a las remuneraciones, se conservó la política del gobierno anterior, sin embargo, se prestó atención a que no subieran los costos de la subsistencia, toda vez que este era el principal mecanismo utilizado por la masa asalariada para pedir aumentos de remuneraciones.
Sin embargo, los resultados no fueron satisfactorios pues, si en un principio el gobierno se puso como objetivo la reactivación de la economía y la disminución del intervencionismo estatal, pronto tuvo que priorizar la inversión sobre la base de un fuerte gasto fiscal, toda vez que la inversión privada fue lenta en un contexto de disminución del ahorro. Por este motivo los resultados del programa de estabilización de Alessandri fueron opuestos a las intenciones iniciales sobre todo si se consideran los siguientes factores:
318
―Tres ensayos de estabilización en... .‖, op. cit. También ver: ―El proceso de cambio en Chile‖ de Sergio Molina, Editorial universitaria 1970.
319
―Políticas económicas en Chile... .‖, op. cit. Pág.42
320
1.- El déficit fiscal continuó creciendo debido a la presión social de los sectores involucrados. Este déficit fue cubierto con préstamos externos, pero se convirtieron en un factor desestabilizante desde el momento en que las exportaciones no crecieron.
2.- Se produjo un déficit en cuenta corriente por el crecimiento desigual entre exportaciones e importaciones agudizado por la importación de capital financiero. Esta situación genera una crisis en la balanza de pagos. 3- Fracasó el pilar de la política de gobierno: la liberalización del comercio exterior se había traducido en una pesada carga de endeudamiento externo.
4.-Se abandono el tipo de cambio fijo y se recurrió en 1962 a la devaluación del tipo de cambio, provocando un aumento en los precios internos y la inflación.321
En estas condiciones se planteo e implemento el tercer programa de estabilización. Fue Jorge Ahumada, quien inspiro y dirigió el programa y la política económica del primer año del Gobierno de Eduardo Frei Montalva. El pilar básico de tal programa eran las reformas estructurales.322
El programa de Frei contenía varias transformaciones, entre las que se destacan: la reforma agraria destinada a terminar con el latifundio, la reforma a la constitución política del Estado, el mejoramiento de la calidad y cobertura de la educación, y la creación de la Consejería Nacional de Promoción Popular. Esta última reforma estaría destinada a desarrollar instituciones entre el Estado y la familia, con tres finalidades: por un lado, que la voz de los marginados (y no solo de los grupos organizados) fuese considerada por las autoridades en la toma de decisiones; por otro lado, que se descentralizara administrativamente la autoridad mediante la creación de cuerpos intermedios y, por último, generar la incorporación de los trabajadores al proceso de desarrollo económico con la idea de mejorar las comunicaciones y evitar la agitación social y las movilizaciones. Por su parte, el Gobierno se comprometió a la creación de ODEPLAN (Oficina de Planificación Nacional), con la idea de asesorar al Presidente en materias de planificación económica del desarrollo y la estabilización inflacionaria. Se suponía que entre las organizaciones intermedias y ODEPLAN las capas populares se incorporarían de lleno al proceso de planificación del desarrollo.