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Conclusions and Directions for Future Work

El autoproclamado “Concejal de la familia”, elegido para el Concejo de Bogotá 2016-2019, es la cabeza detrás de muchas de las luchas por reivindicar los valores familiares, de la vida y la moral cristiana en la capital. El político y Pastor General de la Iglesia Familiar Internacional que se moviliza por “más valores, menos condones”.

Una dictadura hoy no se hace con armas, sino con propaganda. En una era de globalización y redes sociales, la posverdad es el enemigo a combatir. Nos quieren llevar a una dictadura queer que inicia hablando de reivindicación de derechos y tolerancia. Incluso la promoción del enfoque queer está en contra de las llamadas “identidades y orientaciones sexuales”: lo que promueve es que no hay género. Así inician las dictaduras, con cara amable, elegante, prometedora e incluyente.

Todo empezó la segunda semana de julio de 2016. La diputada Ángela Hernández propuso la creación de colegios exclusivos para niños homosexuales, porque, según ella, el Ministerio de Educación hostigaba a rectores y padres de familia con ideas “absurdas”, acerca de la ideología de género. En adelante, el movimiento tomó fuerza en las redes sociales donde hubo apoyo y rechazo para trascender a los sectores políticos y religiosos, quienes empezaron a convocar marchas de protesta, entre ellos, Marco Fidel Ramírez.

La controversia de las cartillas no fue un escándalo, fue una realidad que venía construyéndose desde finales de los años 90. Desde esa época, se empezaron a conocer quejas

de estudiantes y de padres de familia, porque los estaban obligando a adoptar material pedagógico estimulando a la masturbación y a la exploración del cuerpo para averiguar por sí mismo si se estaba en una “genitalidad equivocada”. Pocos creían en esas denuncias. Hacia 2005 algunas instituciones educativas comenzaron a denunciar imposiciones de gobiernos locales y nacionales sobre la autonomía escolar respecto de cómo enseñar sexualidad. Pasó a ser una preocupación social.

Figura 8 Hashtag de las campañas contra la ideología de género

Esta era uno de los slogans con los que los políticos, grupos religiosos y padres de familia abanderaban su manifestación recalcando el naturalismo de los géneros y la fuerza de pie de lucha.

Al revisar sentencias de la Corte Constitucional, pronunciamientos de la ONU y autores mal denominados “progresistas” como Judith Buttler, descubrimos que la Ideología de Género no era un cuento, sino un propósito intencional y planificado, que había que estudiar con detenimiento. Así las cosas, el 10A (10 de agosto de 2016, día de la marcha) no se hizo por generación espontánea, ni por una sola organización. Fue un proceso lento de pedagogía en hogares, fundaciones, colegios, iglesias y otros escenarios donde nos quisieran escuchar. En mi caso, lo hicimos desde el debate político y, por supuesto, fuimos atacados y ridiculizados. No nos importó, pues son millares los que nos apoyan sin ruido, ni violencia, y sin necesidad de propaganda a través de los medios de comunicación. «No, ni derechas ni izquierdas. Mi política es el Evangelio, el del buen samaritano y el del amor al prójimo. El de no matarás y no robarás.»

La cartilla verdadera fue realizada en el marco de un convenio de 2015 entre Unicef, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas y Min Educación. Sin embargo, el documento que apareció en las páginas de las Naciones Unidas es un borrador abierto a modificaciones, pero muchos afirmaron que era una estrategia para “adoctrinar a sus hijos” e introducir la ideología de género en los currículos académicos. Para su elaboración fueron consultados varios colectivos: La Escuela de Estudios de Género de la Universidad Nacional, Colombia Diversa, La red de mujeres diversas, Parces y la Secretaría de Educación de Bogotá.

Algunos de los apartes de dicho texto provocaron que sectores políticos, religiosos y padres de familia convocaran a un plantón, sobre las 2 y media de la tarde, en las diferentes de regiones del país como Bogotá, Bucaramanga, Medellín, Cali, ese miércoles 10 de agosto, liderada por el movimiento “Abanderados por la Familia”.

Figura 9 Poster que corrió en redes para anunciar la marcha del 10A

La marcha fue un momento histórico. Visibilizó el empoderamiento de los padres de familia y la unidad en torno a causas, a tal punto que los políticos, los gremios, los medios, la academia, etcétera, dejó de menospreciarnos y reconocer que, además de ser millares,

somos ciudadanos en una democracia y tenemos criterio. Ese evento le costó la cabeza a una Ministra y también permitió que la agenda activista queer que venía a toda velocidad, desacelerara y perdiera muchas batallas.

Figura 10 Meme "Comentario burla cartel" Figura 11 Meme "Parody bromea sobre cartilla"

La inconformidad ante una marcha que protestaba por una Ministra impopular y la independencia que demandaban los papás en la educación sexual de los niños movió bastantes memes de parte y parte con un solo sentido: el cinismo de la autoridad y la apropiación de la denuncia para criticar su validez.

Un libro no hace que los humanos se homosexualicen, pero cuando la institucionalidad se parcializa ideológicamente y toman partido mediante las sentencias, las leyes, la educación, la literatura, el cine, las artes y un largo etcétera financiado con los impuestos de todos los colombianos, evidentemente esto empuja a que la cultura colombiana sea condicionada cada vez más. Si solo fuera aprender que hay teorías acerca de identidades y orientaciones sexuales, pues no se obliga a nadie a convertirse a ellas. Pero cuando toda ideología se presenta como una única verdad desde temprana edad, aparece la polarización, se vulnera la libertad y se desnaturaliza la realidad. Es lo que sucede hoy.

La ideología de género no se ofrece como una información, sino como aquella en la que los que pensamos diferente con base en la realidad natural y biológica, se nos tilda de retardatarios, arcaicos, ignorantes, homofóbicos y discriminadores. «Nos convierte para

algunos en objetivos a eliminar, especialmente si se es religioso. Es lo que han ambientado: “la iglesia que ilumina, es la que arde”.»

Figura 12 Fragmento del RESUELVE de la T-478-15

Esta es la orden que dio la Corte, junto con otros siete mandatos tras el caso de Sergio Urrego al que Marco Fidel afirmó: La orden de la Corte es la protección de las personas que consideran que tienen identidades y/u orientaciones sexuales diferentes. Nunca el de promocionar una ideología como única verdad en la que la sexualidad es solo un performance cultural y que la biología es inexistente. Quienes aprovechan los fallos para forzarlos a hacer más de lo que establecen, actúan como dictadores.

Solo puedo afirmar que leímos los Acuerdos de Paz en detalle al menos 3 veces junto con mi equipo de trabajo y con otros profesionales. Fue una labor interdisciplinaria y transdisciplinar. Encontramos que la ideología de género con su vocabulario sí permeó los textos de La Habana. Queríamos apoyar el SÍ, pero introdujeron conceptos que no tenían que ver con el conflicto interno armado. El concepto “género” nunca se limitó a reivindicar a la mujer, fue ampliado sutil e innecesariamente al ámbito queer.

Figura 13 Gráfica de cuadrantes memes pro LGBT

Quienes están a favor de los derechos y demandan una educación incluyente y antidiscriminatoria convocan más al absurdo de los argumentos de su contrincante haciendo uso de los tabús que se le asignan y sobre exaltando su caracterización antinatural para crear su propio discurso reivindicador.

Con un balance como este: políticamente correcto (12) políticamente incorrecto (20) apropiación de la expresión gay (9) individualización/apropiación (9) los memes Pro LGBT se enorgullecen de su expresión y reafirma sus estereotipos como forma de reconocimiento; se burlan de ellos mismos. Aunque los memes son más conciliadores al no llevar tanto al discurso del odio, tienen una carga emocional positiva, recurren más seguido a la desacreditación del otro por medio de la burla y el chiste incómodo. Una persecución y reducción del otro que lo limita al hermetismo al no aceptar opiniones contrarias al predisponerse a la violentación de sus derechos en vez de hacerlos reflexionar como grupo.

La estética está mejor formada en cuando a eficiencia del mensaje y elegancia visual. Parte del sentimiento que evoca el movimiento también se tambalea en la ambivalencia: el solo hecho de estar presente y decir que están ahí es un ejercicio de resistencia, pero, al mismo tiempo, el resentimiento que hay al encontrarse con los demás alienta a un discurso más fanático, más extremo. Para ver más en detalle los memes, vaya a ANEXO.