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1. ¿Qué es para Usted el acompañante espiritual?

Entrevistado No.1: “hombre o mujer que debe sentir respeto hacia la persona del acompañado (a).

Entrevistado No.2: “ser testigo asombrado, admirado y agradecido”; “compañera de camino”; “me ha tocado ser mamá”.

Entrevistado No.3: “facilitador para que la persona se encuentre con Dios y con su historia”.

Entrevistado No.4: “es la persona que invita al otro a ver el paso de Dios en su vida”.

Entrevistado No.5: “ayuda a la persona que acompaña para que descubra a Dios presente en ella”. “Un guía para acompañar y conducir”.

Entrevistado No.6: “ayuda a una persona que está sufriendo a salir del embrollo en que se encuentra”.

Interpretación: Se identifica al Acompañante Espiritual como un hombre o una mujer dotado de las siguientes características: respetuoso, testigo asombrado, admirado, agradecido, facilitador de la experiencia de Dios y ayuda a salir de problemas.

2. ¿Qué experiencias significativas le han marcado como acompañante?

Entrevistado No.1: “cuando surgen muchas dificultades y puedo iluminar al acompañado (a)”.

Entrevistado No.2: “lo que me ha marcado antes de ser acompañante ha sido la experiencia de ser acompañada por alguien, ésta ha sido la principal escuela para mí, y también la experiencia de Dios y la relación con la persona que acompaño.

Entrevistado No.3: “el cambio que Dios va suscitando en la persona que acompaño”.

Entrevistado No.4: “acoger historias de dolor, pero al mismo tiempo ver la acción misericordiosa y sanadora de Dios en los acompañados(as)”.

Entrevistado No.5: “ver en la persona a quien acompaño la presencia de Dios a través de la bondad, la alegría y la capacidad de poder agradecer y la fe que se manifiesta”.

Entrevistado No.6: “el sentirse como una hermana y a veces como una madre para ayudar a otros”.

Interpretación: las experiencias más significativas que han vivido los acompañantes espirituales han sido las relacionadas con problemas que viven los acompañados; la experiencia previa de ser acompañado antes de ser acompañante; los cambios que se van registrando en la persona del acompañado(a); el acoger historias de dolor de las personas; y el sentirse hermano y madre de quien se acompaña.

3. ¿Considera al acompañante espiritual como un hombre o una mujer dotado de alguna gracia especial? ¿Cuáles?

Entrevistado No.1: “persona con capacidades y limitaciones”. Entrevistado No.2: “el acompañar a otros lo vivo como un regalo”.

Entrevistado No.3: “Dios nos regala su gracia para ejercer el ministerio del acompañamiento”.

Entrevistado No.4: “yo creo que sí. El que acompaña debe tener esa gracia especial, tiene que ser un hombre de Dios”.

Entrevistado No.5: “solamente la gracia que Dios dispone al ser humano”.

Entrevistado No.6: “no… no muy especial… para estas grandes tareas el Espíritu Santo sopla”.

Interpretación: Se reconoce que el acompañante espiritual posee capacidades al igual que limitaciones. Estas limitaciones son suplidas por la gracia de Dios, es por ello que el acompañante vive el acompañar a otros como regalo de Dios.

4. ¿Hay algún temor que surge a la hora de acompañar a alguien?

Entrevistado No.1: “sí, el temor es inherente a la hora de acompañar a otro”. Entrevistado No.2: “mis temores han tenido que ver con mis resistencias, tanto mías como de la persona que acompaño”; “siento temor cuando percibo que la persona que me pide que le acompañe tiene un horizonte vital que yo no alcanzo a vislumbrar”.

Entrevistado No.3: “sí, esto me sucede cada vez que viene una persona a pedir acompañamiento”.

Entrevistado No.4: “siempre está el temor porque se trata de acompañar vidas de personas e historias personales”.

Entrevistado No.5: “el permanecer en una sola idea y no acompañar bien a la persona”.

Entrevistado No.6: “no hay temor, porque antes de la entrevista le rezo a María, para que no hable nada de lo que no deba, y que hable lo que deba, nada más”.

Interpretación: Por lo general, existe reconocimiento en los acompañantes de temores a la hora de acompañar. Estas se deben a: resistencias personales; temor a acompañar historias de vidas personales; el permanecer con ideas fijas que no ayuden al acompañado(a). Sólo un entrevistado (No.6) señaló que no siente temor a la hora de acompañar.

5. ¿Existen algunas temáticas afectivas-espirituales que le cuestan acompañar?

Entrevistado No.1: “sí, cuando tiene que ver con un problema de familia y hay que trabajar desde la historia de la primera infancia”; “cuando me involucro afectivamente con la otra persona”.

Entrevistado No.2: “me cuesta acompañar la experiencia homosexual porque siento que es un mundo tan distinto al mío, no es prejuicio, sino que me siento tremendamente ignorante de su mundo”.

Entrevistado No.3: “sí, la experiencia de acompañar a una joven que estaba en la vida religiosa y tuvo que abandonarla”.

Entrevistado No.4: “me cuesta el cómo introducir estas temáticas afectivas- espirituales en el acompañamiento para que el otro pueda acogerlas”.

Entrevistado No.5: “sí, me cuesta acompañar a las personas que están privadas de libertad”.

Entrevistado No.6: “recuerdo una, en donde un chico venía mucho a visitarme, yo no me sentía bien por esta situación”.

Interpretación: Los entrevistados manifestaron que existen temáticas que les cuesta acompañar, entre ellas se destacan las siguientes: historias de familia, primera infancia, afectivas, personas privadas de libertad, homosexualidad.

6. ¿Ha existido alguna experiencia en el acompañamiento que Usted no haya podido acompañar? ¿Por qué?

Entrevistado No.1: “cuando la gente tiene problemas complejos y me siento incapacitado para responder o por lo menos para ofrecer una instancia de ayuda”.

Entrevistado No.2: “sí, alguna vez ha tenido que ver con mi propia situación personal”.

Entrevistado No.3: “sí, cuando acompañé a una joven religiosa en proceso de salida de su congregación, pues ella atravesaba por problemas comunitarios y me hizo contratransferencia porque yo también había vivido lo mismo que ella en la vida religiosa”.

Entrevistado No.4: “la verdad no. En general no, hemos ido compartiendo experiencias con quienes acompaño, dando algunas luces”.

Entrevistado No.5: “me cuesta acompañar a las personas privadas de libertad por el temor a la veracidad de lo que me dicen”.

Entrevistado No.6: “no, porque yo lo he hecho tan sencillo que le he dicho a la persona si te sirve tómalo o sino no. Por lo menos no recuerdo algo que me haya costado”.

Interpretación: En general los entrevistados 1,2, 3 y 5 se han encontrado con algunas experiencias en el acompañamiento que les ha costado acompañar entre ellas: problemas complejos que vive la gente; situaciones que han tenido que ver con su propia experiencia personal como acompañante; cuando han sentido contratransferencias y no las han podido manejar. Los entrevistados 4 y 6 han manifestado no haber tenido dificultades a la hora de acompañar.

7. ¿De qué manera su experiencia de vulnerabilidad le ha permitido ayudar a otros?

Entrevistado No.1: “me ha ayudado a conectarme con lo bueno y lo frágil que tengo y a tomar conciencia de ello”.

Entrevistado No.2: “me ha ayudado para tener compasión y para acoger a los que acompaño”.

Entrevistado No.3: “mucho me ha ayudado, porque cuando uno se reconoce frágil puede entender y comprender a los que acompaña”.

Entrevistado No.4: “ayuda en la medida en que uno se torna más misericordioso con uno mismo y con los que acompaña. Ayuda el darse cuenta de que estás frente a un ser humano que es frágil, que tiene debilidades y que en medio de ello el Señor quiere ir actuando”.

Entrevistado No.5: “traspasando mi vida personal, trayendo a la memoria alguna experiencia personal que yo haya podido vivir y que pueda servir de ayuda a la persona que acompaño”.

Entrevistado No.6: “no sé…no sé contestar”.

Interpretación: Los entrevistados 1, 2, 3, 4 y 5 han manifestado que la experiencia de vulnerabilidad les ha permitido conectarse consigo mismo, con sus fortalezas y debilidades y que les ha facilitado las relaciones con los

acompañados. El entrevistado 6 no quiso responder o no entendió la pregunta. Se puede intuir que no entendió el concepto “vulnerabilidad” o evadió responder a esta pregunta.

8. ¿Qué herramientas psicológicas y espirituales le han ayudado para trabajar sus vulnerabilidades, heridas y límites?

Entrevistado No.1: “herramientas psicológicas, hartos talleres de autoconocimiento, test, eneagrama, terapias psicológicas”.

Entrevistado No.2: “me ha ayudado el tomar conciencia de mis límites, estar en contacto con mis vivencias y el cómo hacerme cargo de esas experiencias. También me han ayudado algunas herramientas psicológicas que presenta Cabarrús”.

Entrevistado No.3: “mi primera herramienta fue el darme cuenta, reconocer dónde estaban mis heridas, mis límites”.

Entrevistado No.4: “el hecho de participar en talleres, ir reconociendo mis fortalezas, en el fondo, ir amando lo que soy, y también el cultivo de la oración, retiros, el dejarse acompañar”.

Entrevistado No.5: “regularmente talleres, el diálogo con otras personas, textos libros, acontecimientos, terapias, conversaciones con sacerdotes, confesión. Entrevistado No.6: “una de las herramientas son las espirituales, puesto que siempre me encomiendo al Señor. Psicológicas no, porque en mi tiempo la psicología no era bien acogida”.

Interpretación: En general, los entrevistados han hecho uso de recursos psicológicos para trabajar sus propias vulnerabilidades. El entrevistado 6 no ha tenido acceso a estas herramientas psicológicas debido a prejuicios que en su momento se tuvo a esta ciencia. Los entrevistados 2 y 3 manifiestan que su primera herramienta fue el darse cuenta de sus límites y fortalezas. Por otro lado, los entrevistados 4 y 5 manifiestan que les ha ayudado la lectura de libros, retiros, conversaciones con sacerdotes, confesión, cultivo de la oración y

el dejarse acompañar. El entrevistado 6 no recomienda medios psicológicos para el trabajo de su propia vulnerabilidad, si no más bien apela a las herramientas espirituales. Según se lee y se interpreta en su discurso en su tiempo la psicología no era bien acogida en la vida religiosa.

9. ¿Le resulta complicado ayudar a otros desde la experiencia de vulnerabilidad?

Entrevistado No.1: “no resulta complicado cuando acepto que soy vulnerable y que de mí no dependen las grandes soluciones a los problemas de la gente”. Entrevistado No.2: “creo que no. Al contrario, como que me acerca más a quienes acompaño”.

Entrevistado No.3: “no, más bien lo veo como un camino que facilita acompañar a otros”.

Entrevistado No.4: “siento que no, porque hay una mayor comprensión y una mayor invitación a mirar desde lo vulnerable y caer en la cuenta de que, a pesar de lo débil que somos, el Señor va haciendo algo en nosotros”.

Entrevistado No.5: “no, no, porque siento en realidad que el Señor obra con misericordia en nosotros”.

Entrevistado No.6: “no”.

Interpretación: Los entrevistados manifiestan que no les resulta complicado acompañar a otros desde su experiencia de vulnerabilidad, más bien esto facilita el proceso de acompañamiento. Se detecta que el entrevistado 6 respondió de manera cerrada con un “no” a la pregunta formulada, pues la misma le faltó ser abierta para que el entrevistado pudiera expresarse en relación al tema indagado. Se deduce una falla en la pregunta formulada en el entrevistado 6.

10. ¿Cómo enfrenta las vulnerabilidades personales?

Entrevistado No.1: “primero hay dolor de sentirse vulnerable, porque no es lo propio de uno, pues me gustaría que no existiera en mí la debilidad, pero también hay conciencia de que la vulnerabilidad es parte de mi ser y que puede ser una oportunidad de crecimiento”.

Entrevistado No.2: “tiene que ver con atreverme a vivenciarla, aceptarla, a relacionarla con la experiencia de Dios, pero también afloran en mí sentimientos de impotencia, desconcierto y descontrol; mis resistencias personales las intento trabajar, ver de dónde vienen, por qué me resuenan”. Entrevistado No.3: “mi primer mecanismo es chequear (verificar, revisar) mi ánimo, mi disposición interna y externa y esto lo hago a diario, por eso puedo caer en la cuenta de cuándo estoy en un momento límite”.

Entrevistado No.4: “siendo muy misericordioso con uno mismo, ayudándome a salir adelante, como dice san Pablo creyendo que la gracia de Dios me ayuda a sobreponerme”.

Entrevistado No.5: “reconociendo mis faltas en lo que yo me he equivocado”. Entrevistado No.6: “aceptando todas las consecuencias que vienen de optar por el Señor, pero me cuesta asumirla”.

Interpretación: Según los entrevistados, hay diversas reacciones al darse cuenta de su vulnerabilidad personal, entre éstas se anotan las siguientes: dolor, desconcierto, inseguridad, darse cuenta, reconocerlas y finalmente elaborarlas positivamente. Nuevamente el entrevistado 6 no responde de acuerdo a la pregunta formulada. Se puede deducir, como se dijo anteriormente, que no comprende el concepto “vulnerabilidad” o está evadiendo la respuesta.

11. ¿Desea agregar algún comentario con relación a la vulnerabilidad del acompañante espiritual?

Entrevistado No.1: “el acompañante debe ser consciente de que es humano y, que por supuesto, abierto a conocer sus debilidades y fortalezas, asumirse como un ser completo e integral y abierto a la experiencia de Dios”.

Entrevistado No.2: no se le formuló la pregunta porque se consideró que en sus respuestas anteriores se había acotado el tema.

Entrevistado No.3: “la vulnerabilidad es un puente de humanización tanto del acompañado como del acompañante. Creo que el tema de la vulnerabilidad no está del todo bien integrado, porque yo percibo que los acompañantes tienen a veces actitudes de superman, se sienten salvadores”.

Entrevistado No.4: no se le formuló la pregunta porque se consideró que en sus respuestas anteriores se había acotado el tema.

Entrevistado No.5: “es importante la vulnerabilidad porque tú tienes que acompañar, desde tus raíces, y esto te hará ser compresivocon la persona que acompañas. La vulnerabilidad apela a la necesidad que existe en el acompañante de darse cuenta de que también tiene falencias tanto humanas y físicas que te impiden de cierta manera ayudar a otros, pero que, con la gracia de Dios, puede ser posible una ayuda al otro.

Entrevistado No.6: “yo creo que es bueno que el acompañado tenga conciencia de que uno también cae (que el acompañante tiene debilidades)”.

Interpretación: Los entrevistados manifiestan la importancia del reconocimiento y elaboración de las propias vulnerabilidades, constituye una tarea importante en la formación permanente del acompañante espiritual. Un dato curioso en esta pregunta es que el entrevistado 6 es capaz de responder a la invitación de hacer un comentario final con respecto a la vulnerabilidad, cosa que se negó en la pregunta No.7 donde manifestaba no saber contestar con respecto a la vulnerabilidad.

12. ¿Considera necesario disponer de espacios para elaborar temáticas que se desarrollan en el acompañamiento espiritual? ¿De cuáles dispones?

Entrevistado No.1: “puede ser según los casos, por lo menos poner algún marco de referencia que ayude a revisar o a evaluar los objetivos del acompañamiento”.

Entrevistado No.2: “sí necesario, pero no imprescindible. Estos espacios me ayudan a clarificarme sobre los temas que estoy acompañando”.

Entrevistado No.3: “sí, teniendo un grupo podríamos encontrarnos y conversar qué nos pasa a la hora de acompañar a alguien y, de esta manera, podríamos ayudarnos. Son espacios de gratuidad”.

Entrevistado No.4: “yo creo que sí, yo creo que es necesario crear estos espacios para la formación permanente, la retroalimentación y la actualización de experiencias”.

Entrevistado No.5: “es bueno tener herramientas para ti y para ayudar a otros, por medio de cuestionarios de acompañamiento, test y otras técnicas más”. Entrevistado No.6: respuesta dudosa. Parece ser que no comprendió lo que se le preguntaba.

Interpretación: Por lo general, los entrevistados consideran de importancia los espacios y herramientas necesarias para elaborar las temáticas que van abordando en el proceso de acompañamiento, excepto el entrevistado 6 que al parecer no comprendió lo que se le preguntaba. Los entrevistados entienden por espacios para elaborar sus temáticas que se desarrollan en el acompañamiento espiritual los siguientes: formación permanente: talleres, encuentros, charlas, supervisión; herramientas psico-espirituales para acompañar. Los espacios son entendidos como esas instancias de encuentro, oración y formación.

13. ¿Actualmente dispones de otro espacio además del que ya tienes en supervisión grupal?

Entrevistado No.1: “sí, por lo menos para los que son religiosos se tiene un espacio para elaborar las temáticas propias del proceso”.

Entrevistado No.2: no se formuló esta pregunta al entrevistado porque se consideró que ya se había acotado el tema con las respuestas dadas anteriormente.

Entrevistado No.3: “sí, pero no en forma regular, tengo un grupo en donde me reúno, pero lo siento un poco frágil todavía; otros espacios también que se pueden cultivar es el salir a caminar, subir a la montaña, tomar contacto con el silencio, velar por mi salud”.

Entrevistado No.4: “para mí, el espacio es el lugar donde trabajo, tengo la oportunidad de contactarme con formadores de los cursos, hermanos y hermanas y esto posibilita el acompañamiento de otros”.

Entrevistado No.5: “a veces, no siempre”.

Entrevistado No.6: no se le formuló la pregunta al entrevistado porque se consideró que ya se había acotado el tema con las respuestas dadas anteriormente.

Interpretación: En cuanto a los espacios (encuentros, talleres de formación, supervisión, oración, etc.) extra para el trabajo y elaboración de las temáticas del acompañamiento espiritual, aparentemente, según los entrevistados son pocos los espacios que tienen para dicha actividad: algunos lo poseen pero en forma no regular (entrevistado 3); los entrevistados 2, y 6 se optó por no realizarle la pregunta porque se consideró que sus respuestas anteriores arrojaron abundantes datos a lo preguntado.

14. ¿Ha tenido experiencia de terapia personal y/o supervisión? ¿Qué valoración tiene de ella? ¿Es necesaria? ¿Le ha servido?

Entrevistado No.2: “no he tenido propiamente terapia psicológica, pero he realizado procesos fuertes, esporádicos de revisión y trabajo de historia personal”.

Entrevistado No.3: “estuve en terapia cerca de un año y se me dieron herramientas en lo que respecta al manejo de las relaciones humanas”.

Entrevistado No.4: “no he tenido terapia personal, sólo cuando estuve en el curso de formadores tuvimos algunos talleres, pero creo que es necesaria, porque le da a uno otra mirada con relación a lo que está viviendo”.

Entrevistado No.5: “he tenido cursos de espiritualidad y acompañamiento, y en el curso de formadores recibí algo de psicología”.

Entrevistado No.6: “sólo una vez que una monjita nos dio una charla de psicología”.

Interpretación: El entrevistado 3 ha tenido terapia psicológica, los demás han participado en talleres de espiritualidad, cursos y talleres de psicología. Por lo general, lo consideran necesario en algunos casos.

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