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Conclusions and Recommendations 1 Conclusions

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5. Conclusions and Recommendations 1 Conclusions

A través del estudio que hemos realizado en la presente investigación, hemos analizado la conformación del Estado Mexicano a través de sus presidentes, se observó que en el siglo XIX y principios del XX los representantes que rigieron al país dentro de los que destacan Antonio López de Santa Anna, Benito Juárez y Porfirio Díaz, estos personajes presidenciales formaron un absolutismo monárquico en el territorio de México. El uso y ejercicio del poder por los presidentes mencionados fue un factor fundamental para el reeleccionismo y el despotismo desmesurado.

Con la entrada del siglo XX fue posible la apertura para un nuevo régimen, el cambio de un Estado autoritario, con hegemonía del poder presidencial, a un supuesto régimen democrático, el cual cambiaría todo el paradigma político que dejaba como legado el siglo XIX. Las propuestas del presidente Madero fueron excepcionales y radicales para la transición política que vivía el país, el cambio de un sistema presidencial que no fuera vitalicio y que se realizara conforme a elecciones periódicas a través del “sufragio efectivo, no reelección”, eran sin duda propuestas tendientes al cambio político, económico y social, empero, estas propuestas se fueron tergiversando con el paso de los sexenios, si bien es cierto se eliminó el reeleccionismo del Presidente de la República, perduro el reeleccionismo en los cargos a Diputados y Senadores a nivel federal y local con el cual dichos representantes de elecciones populares han formado una empresa capaz de mantenerlos en dichos puestos de representación, brincando de un puesto a otro, el llamado efecto chapulín en los puestos del Poder Legislativo. En la segunda década del siglo precedente, se creó el primer partido político en México el Partido Nacional Revolucionario (PNR), el cual se conformó para institucionalizar al país y sus militantes dentro de la política, las intenciones de crear un partido con las ideologías revolucionarias y post revolucionarias no eran una mala idea, sin embargo, sólo competían candidatos a puestos de elección popular del mismo partido, y la población en general sólo votaba por una ideología

política, sin abrir oportunidad a una bifurcación de ideas. Con el paso de los años desaparece la denominación de este partido, para nombrarlo Partido de la Revolución Mexicana (PRM) y con él apareció un nuevo partido político, con la denominación de Partido Acción Nacional (PAN), el cual surge como un partido de oposición conformado por partidarios intelectuales con características conservadoras, la creación de este nuevo partido sólo fue una ilusión óptica para los ciudadanos, fue una argucia por parte del partido que controlaba al país, puesto que los requisitos para optar por un puesto para cargo de elección popular eran inaccesibles para un partido joven que contaba con poca militancia y al cual se le ponían obstáculos por delante.

Con el paso de las décadas y en el sexenio del ex presidente Adolfo López Mateos se reforma la Constitución Federal, para crear un nuevo concepto, los Diputados de partido, otorgando una viabilidad de obtener curules dentro del Congreso a los partidarios de los partidos de oposición y reduciendo el porcentaje de votación nacional, el cuál se disminuiría aún más en la siguiente década, no obstante, esto no sirvió a gran escala y la mayoría en el Congreso de la Unión seguía siendo el partido en el poder.

En 1977 con el sexenio del Presidente José López Portillo se crean los candidatos de elección popular por representación popular, con ello se incrementa el porcentaje de representantes por otros partidos, en especial el Partido Acción Nacional, pero aún sin llegar a ser competencia para el partido que se encontraba en el poder, una nueva reforma en el sexenio del ex Presidente Miguel de la Madrid es llevada a cabo como una estrategia política por parte del PRI, se incrementan las curules de representación proporcional de cien a doscientas, con ello el partido aseguraría la mayoría en el Congreso de la Unión en el caso de que algún partido de oposición ganare porcentaje dentro de la Cámara de Diputados. Sobre las bases de las ideas expuestas, en la década de los noventa, en el sexenio del Presidente Salinas de Gortari se llevan a cabo varias reformas, como la creación del Instituto Federal Electoral y el Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal, el primero se encargaría de hacer válidas y efectivas las elecciones para cargos de elección popular, mientras que el segundo resolvería todas las

impugnaciones de los partidos políticos, los cuales estarían condicionados a las facultades que les delegaba el Congreso de la Unión, el cual era regido por la mayoría del PRI. Para 1996 es nuevamente reformada la ley suprema y con ella se incrementa el porcentaje que necesitaba un partido para tener derecho a curules por el sistema de representación proporcional, del 1.5 al 2 por ciento, para quedar en la actualidad en un 3 por ciento, este incremento es debido a la alza de partidarios que ocuparon un lugar en el congreso de la unión contrarios al partido en el poder.

Con la entrada del siglo XXI se coloca un nuevo presidente de un partido distinto al que se había encargado de gobernar por setenta años al país, este representante de la nación sólo fue electo por el descontento de las mayorías, empero, el Congreso de la Unión siguió siendo regido por la mayoría del PRI y con ello prevalecían los principios de este partido, ejerciendo el poder a través de ambas Cámaras. En los años subsecuentes con la entrada del nuevo Presidente Felipe Calderón, el partido del PAN obtuvo una votación en la Cámara baja por encima de los otros partidos, pero sin poder superar al PRI en el Senado.

A través de las maniobras empleadas por el PRI, en el año 2012 regresa al poder en todos sus sentidos, vuelve a ser mayoría en todos los cargos de representación popular a nivel federal, con ello el presidente Enrique Peña Nieto pone en marcha las reformas que cambiarían y regresarían al país al antiguo régimen, crea un nuevo aparato institucional, encargado de llevar a cabo las elecciones en todos los niveles de gobierno y reforma el artículo 59 de la Constitución Federal, para que se transparente una reelección por parte de Diputados y Senadores, obteniendo el control indefinidamente en el Congreso de la Unión.

En este sentido, podemos decir que el reeleccionismo que se suprimió al Presidente de la República no fue un cambio para la creación de una política y una democracia correcta, sino que lo mencionado demuestra que el poder está en manos de un partido político como mayoría en el Congreso de la Unión, teniendo un sin número de facultades, las cuales le permiten crear o modificar la sociedad Mexicana a su gusto, o al gusto de un partido político, el cual ha ejercido ese poder por décadas.