Hypothesis 2: Competition between PE-funds
5. Conclusions
Para Freud los sueños son vía regia para llegar al inconsciente. De ahí que los sueños sean de suma importancia para llegar al a cura. Los sueños son verdaderas radiografías para interpretar.
El análisis del sueño de Irma es un ejemplo de la aproximación que hace Freud entre el sueño y los síntomas de la paciente. En este análisis se evidencia la escucha analítica como una teoría particular.
Freud propone que el método de la interpretación de los sueños sea una de las principales fuentes de acceso al material inconsciente. Según Freud, interpretar un sueño significa revelar su sentido.
Para Freud como médico resulta inquietante el trabajo con la vida onírica. En la introducción al análisis del sueño de Irma Freud manifiesta lo importante que le resulta revelar el sentido de los sueños durante el tratamiento analítico. Agrega en este estudio que ciertas teorías científicas no apoyan estos estudios y se inclinan hacia una explicación de índole orgánica. Durante esta etapa de su práctica clínica Freud explica que aborda el tratamiento con sus pacientes de manera muy diferente a la manera en la que lo hacía en su práctica médica con Breuer.
Freud relata y analiza un sueño que él mismo tuvo relacionado con una paciente llamada Irma quien es una amiga cercana. La cura en su tratamiento fue parcial, ya que los síntomas somáticos persistieron y los síntomas histéricos fueron eliminados.
Freud narra que en cierta ocasión él se encuentra con un amigo llamado Otto, quien le comentó que vio a Irma. Freud le preguntó sobre su estado y este le respondió que estaba mejor pero no del todo. Freud en sus adentros se siente ofendido y molesto por este comentario, y además piensa recientemente en el poco criterio profesional que tiene su amigo Otto. Después de este acontecimiento, Freud tiene un sueño: sucede en una sala donde habían muchas mujeres. Aparece Irma, Freud se acerca para reprocharle no haber aceptado la solución que él le proponía, además le dice que si aún tiene dolores es por culpa de ella. Irma le describe algunos síntomas diferentes a los que le manifestó en el tratamiento. Freud le revisa la garganta y ve algunas manchas, el Dr. M (quien luce diferente a lo acostumbrado) también revisa y confirma el reconocimiento. Aparecen dos amigos, que también revisan a Irma.
Al final del sueño el Dr. M afirma que es una infección, la cual procede de una inyección con la jeringa sucia que Otto le había aplicado a la paciente.
Al utilizar la palabra solución Freud hace una relación que tiene que ver con el final del tratamiento de Irma y la conversación final en la que Freud pensaba que la cura (idea que posteriormente cambió) tiene que ver con revelar el sentido oculto de sus síntomas; si el paciente aceptaba o no esa solución, de eso dependía el éxito del tratamiento.
En el sueño Freud se propone quedar libre de responsabilidad del tratamiento de Irma, ya que él es un médico que trata la psicopatología y no la patología de orden orgánico. En el sueño a su vez, Freud también siente miedo de haber descuidado una afección orgánica.
La frase importante en este análisis es por fin abre la boca. Freud la relaciona con el hablar de Irma, que en el sueño es revisar la garganta.
La inyección, aplicada por su amigo, con el cual ha tenido un disgusto, es por una jeringa sucia. En ese mismo análisis Freud hace énfasis en lo cuidadoso que él es con las jeringas, haciendo alusión a su responsable y crítica práctica médica, diferente a la de su amigo. Freud pretende librarse de toda responsabilidad en el sueño.
En este sueño Freud plantea el poder de la palabra que hay en la garganta de la paciente. Habla de la falta de compromiso de Irma de hablar y llegar hasta el fondo donde está la mancha, o sea el origen del síntoma. También hay un temor del abandono de la práctica médica, un reproche.
Freud con el sueño de Irma enfatiza la importancia de la colaboración del paciente para lograr la cura.
En el sueño al hablar de la “solución” Freud se refiere a la cura médica o sea la supresión de los síntomas físicos. El éxito de un médico se basaba en la eliminación de los síntomas de sus pacientes. El medicamento constituía la solución usual; por el contrario, en el tratamiento de la histeria, Freud utilizará la palabra de la paciente como método eficaz para la cura. Esa era la solución. Sus palabras hacen descifrar algo para interpretar los síntomas
“Abrir la boca” tiene un doble significado. Por un lado revisar la garganta para curar un mal, y por otro, abrir la boca para hablar de lo que le pasa, en el tratamiento analítico, ambos son equivalentes oníricos. La posición activa de Freud en el tratamiento era constante, la responsabilidad le pertenecía como efecto del lugar del médico. Un lugar de saber y de poder. Además el recurso medicamentoso era un aliado en esos momentos preliminares del psicoanálisis.
En el sueño de Irma aparece Freud libre de culpa, limpiando su nombre como médico responsable y reconocido, capaz de lograr una labor eficaz frente a sus pacientes, librándose del comentario que Otto hizo con respecto a su praxis.
Freud comentará que existe un médico para tratar los trastornos orgánicos y otro para trabajar los trastornos psíquicos.
Al realizar esta diferenciación, al adentrarse en el terreno de la interpretación de los sueños, Freud se aleja de la medicina y se aferra a sus estudios sobre el inconsciente y eso que el sujeto desconoce.
Freud afirma que los sueños expresan de manera velada la realización de un deseo. La solución (química) es lo que acepta Irma. Ella no quiere abrir más la boca y decir todo lo que le disgusta. Ella se aferra al saber médico que la mantiene enferma y desautoriza al psicoanálisis. Ella quiere una solución rápida, ella no quiere colaborar. Freud llamaría a eso reacción terapéutica negativa, donde el paciente no quiere renunciar a un síntoma porque piensa que su estabilidad depende de estos.
En la conclusión el análisis de este sueño Freud afirma: “Siguiendo el método de interpretación onírica aquí indicado, hallamos que el sueño tiene realmente un sentido, y no es en modo alguno, como pretenden los investigadores, la expresión de una actividad cerebral fragmentaria. Una vez llevada a cabo la interpretación completa de
un sueño, se nos revela éste como una realización de deseo”. (1996, p.420) Para
Freud los sueños son parte importante del saber inconsciente y deberán ser tomados en cuenta en el tratamiento y la cura analítica. Por medio del análisis de este sueño Freud se diferencia como analista, establece con claridad las diferencias en su práctica clínica y asume la responsabilidad de su posición de analista. Deja caer su posición de médico, abandona la medicina y se reconoce psicoanalista.