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Estructuras:

• Tumba 1. Probablemente se trataba de los restos de una cremación en urna depositada en un hoyo de 0.50 m de profundidad desde el nivel superficial (Arribas y Wilkins 1969: 218).

• Tumba 2. Cremación en urna depositada en un hoyo a 0.50 m de profundidad. Pudo estar cubierta con una ta- padera ya que no se encontró tierra en el interior de la urna (ibidem: 219).

• Tumba 3. Cremación en urna depositada en un hoyo de 1.50 m de profundidad delimitado por grandes blo- ques de conglomerado (ibidem: 220, lám. IX, 1). • Tumba 4. Cremación en urna depositada en un hoyo.

La urna estaba cubierta con una tapadera y el conjun- to estaba cubierto por una losa de esquisto (ibidem: 221, lám. IX,2).

• Tumba 5. Cremación en urna depositada en una espe- cie de encachado tumular de planta aproximadamente cuadrangular. La urna estaba cubierta con un cuenco como tapadera y por una laja cuadrada de pizarra de unos 0.70 m de lado (ibidem: 195 fig. 4, 222-223, lám. X).

• Tumba 6. Cremación en urna depositada en un hoyo a 0.50 m de profundidad. A 0.25 m de esta sepultura se encontró un hogar con restos de madera quemada en la misma. La urna debió estar cubierta con un cuenco a manera de tapadera y por una laja de conglomerado de forma más o menos triangular de 0.70 m de base y 0.70 de altura (ibidem: 223).

• Tumba 7. Cremación en urna depositada en un hoyo a 0.40 m de profundidad. La urna estaba cubierta por un plato a manera de tapadera. A 1 m de esta sepultura se documentó un hogar igual que en la tumba 6 (ibidem: 225-226).

• Tumba 8. No documentada. Los restos: huesos crema- dos, cerámica, etc; aparecieron a 0.25 m de profundi- dad (ibidem: 227).

• Tumba 9. Cremación en urna depositada en un hoyo a 0.20 m de profundidad (ibidem: 228).

• Tumba 10. Posible cremación en urna depositada en un hoyo. Sólo se ha conservado el fondo de la urna, habiendo sido arrasado el resto del enterramiento (ibidem: 230).

• Tumba 11. Conjunto de materiales concentrados en una zona muy limitada pero sin haberse documentado nin- gún tipo de estructura (ibidem: 230).

• Tumba 12. Posible cremación en urna depositada en un hoyo (ibidem: 231).

• Tumba 13. Cremación en urna depositada en un hoyo. Estaba cubierta por una laja de conglomerado de 0.62 m de longitud, 0.40 de anchura y 0.16 de grosor. La boca de la urna se encontró a 0.50 m de profundidad (ibidem: 231, lám. XI).

• Tumba 14. Cremación en urna depositada en un hoyo a 0.50 m de profundidad. La urna estaba cubierta por una tapadera y el conjunto se cubría con una laja cir- cular de esquisto (ibidem: 235).

• Tumba 15. Cremación en urna depositada en un hoyo (ibidem: 237).

• Área 13, 14, 15. Estructuras no documentadas, sólo se define a partir de los hallazgos arqueológicos. • Área 16. Conjunto de cerámicas tal vez rotas intencio-

nadamente cubierto por grandes rocas cristalinas, dos

de las cuales pesan cincuenta y doscientos kilogramos respectivamente (ibidem: 238-239).

• Extensión del área 16. No hay documentadas estruc- turas arqueológicas, sólo hallazgos de materiales.

Rituales:

Tratamiento del cadáver. Los difuntos fueron crema- dos en ustrina, ninguno de los cuales ha sido localizado en la necrópolis y los restos recogidos en una urna cine- raria. Se trata, por lo tanto, de cremaciones secundarias (Arribas y Wilkins 1969: 187).

Ritos fúnebres.

• Sacrificios de animales. De la tumba 2 tal vez proce- da la rama de la mandíbula izquierda de una cabra, pu- diendo incluso no pertenecer este resto óseo a la tum- ba (Arribas y Wilkins 1969: 219).

• Fuegos de ofrenda. En las tumbas 6 y 7 se han halla- do restos de hogares que posiblemente tengan algún tipo de significado ritual (ibidem: 223, 226).

Ajuares:

Tumba 1. Urna cineraria a torno de pie rehundido, cuerpo ovoide y borde exvasado con dos asas que arrancan del labio y se apoyan en el hombro de la pieza. Presenta decoración de bandas pintadas horizontales de color negro (Arribas y Wilkins 1969: 193 fig. 3,1, 218, lám. IV, 1).

• Tumba 2. Urna cineraria a torno de perfil globular cu- bierta por una tapadera que encaja sobre el borde per- fectamente a la manera de las urnas de orejetas y una fíbula de doble resorte (ibidem: 193 fig. 3,2, 198 fig. 5, 219-220, lám. IV, 2).

• Tumba 3. Urna cineraria a torno de perfil ovoide y borde exvasado decorada con bandas pintadas de color negro vinoso y rojo, además de un motivo esteliforme de ocho puntas sobre el hombro. También se localizó una fíbu- la de doble resorte y unas pinzas de bronce (ibidem: 193 fig. 3, 3; 198 fig. 5, 220-221, lám. V).

• Tumba 4. Urna de orejetas de cuerpo globular decora- da con bandas horizontales pintadas de color negro vi- noso y una fíbula de doble resorte (ibidem: 193 fig. 3,4, 221-222, lám. VI,1).

• Tumba 5. Urna cineraria de cuerpo globular y borde exvasado, plato de paredes rectas y abiertas con el fondo rehundido que fue usado como tapadera de la urna, frag- mentos de una fíbula de doble resorte y plancha rec- tangular de cobre con las esquinas redondeadas (ibidem: 200 fig. 6, 222-223 fig. 12).

• Tumba 6. Urna cineraria de tipo Cruz del Negro pero con una sóla asa, tapadera en forma de plato de care- na media, borde convexo y base plana, una fíbula de doble resorte y una hachita plana (ibidem: 200 fig. 6, 224-225 fig. 13, lám. V, 2).

• Tumba 7. Urna cineraria de tipo Cruz del Negro y plato usado como tapadera que sigue la tipología de los de barniz rojo, presentando un ancho de arandela de 70 mm (ibidem: 226-227 fig. 14).

• Tumba 8. Pieza macho de cinturón muy deteriorada por la acción del fuego, fíbula de doble resorte con placa y diversos fragmentos de hierro (ibidem: 202 fig. 7, 228). • Tumba 9. Pequeña olla con un asa que sirvió como urna cineraria, cuenta discoidal de cornalina, varilla plana de

102 MARIANO TORRES ORTIZ cobre o bronce con las puntas redondeadas y fragmen-

to de un pendiente amorcillado de bronce (ibidem: 207 fig. 9, 228-230 fig. 15,1).

• Tumba 10. Fondo de una urna de cuerpo globular in- completa y fragmentos de una fíbula de doble resorte con placa (ibidem: 229-230 fig. 15, 2).

• Área 11. Brazalete espiral de bronce rematado en sus extremos por sendas manos estilizadas y planas, pieza hembra de un broche de cinturón formado por un alam- bre curvado en forma serpentiforme con cinco vueltas y rematada en un extremo por una cabeza o mano estili- zada, tres anillas de bronce (ibidem: 210 fig. 10, 230- 231).

• Tumba 12. Urna de tipo Cruz del Negro de cuerpo glo- bular muy estilizado y cuello troncocónico invertido de- corada por una banda de motivos espiraliformes, bra- zalete formado por una delgada lámina de bronce decorada con círculos incisos y fíbula de doble resorte (ibidem: 212 fig. 11, 231-233 fig. 16, lám. VII). • Tumba 13. Urna cineraria de cuerpo ovoide, cuello corto

cilíndrico y borde exvasado con asa geminadas que arran- can del borde y apoyan sobre el hombro de la pieza; dos fíbulas de doble resorte, unas pinzas de bronce, una aguja de bronce, fragmentos de hierro correspondien- tes a la empuñadura de un cuchillito de hoja curva, un fragmento de hierro de utilidad desconocida y un esca- rabeo de pasta vítrea amarilla (ibidem: 205 fig. 8, 229 fig. 15,3, 234, láms. VIII, XII:2).

• Tumba 14. Urna de cuerpo globular de base rehundida, cuello troncocónico invertido y borde recto, tapadera có- nica que encaja perfectamente con la urna y dos bra- zaletes de bronce (ibidem: 235-236 fig. 17).

• Tumba 15. Pequeña olla con un asa usada como urna cineraria y una fíbula de doble resorte (ibidem: 236-237 fig. 17).

• Área 13, 14, 15. Restos de fondo y labio de un plato de barniz rojo, fíbula de bronce con resorte de tipo de ballesta y arco ligeramente acodado, anilla de bronce de sección circular y fusayola troncocónica (ibidem: 227- 228 fig. 18,1, 240 fig. 19).

• Área 16. Fragmentos de un gran cuenco con borde en- grosado y exvasado, borde de una olla o urna que pre- senta un exvasamiento casi perpendicular al cuello de la pieza y fondo de un plato que sigue la tipología del barniz rojo fenicio con cazoleta interna y un ancho de arandela conservado de unos 40 mm aproximadamente (ibidem: 238-239 fig. 18,1-3).

• Extensión del área 16. Plato de barniz rojo con cazo- leta y borde acanalado con un ancho de arandela de 60 mm, plato que sigue la tipología de los de barniz rojo fenicio, aunque no lo conserva, con un ancho de aran- dela de 60 mm y cuenco de cerámica gris de perfil de casquete esférico y borde reforzado al interior (ibidem: 238-240 fig. 18,4-6).

Sin contexto:

• Cerámica. Parte superior de una urna similar a las de las tumbas 3 y 13, parte superior de una urna asimila- da al tipo Cruz del Negro a la que falta la boca y la mitad inferior del cuerpo y fondo de una urna de per- fil globular (ibidem: 242-244 fig. 21).

• Metal. Brazalete abierto de bronce de sección circular decorado con estrías en los extremos, fragmentos de bra- zalete muy posiblemente acorazonado rematado por un botón cónico en el único extremo conservado, varilla de bronce de sección aplanada y muy curvada remata- da en uno de sus extremos por un disco decorado con incisiones, extremo de otra varilla similar, tres fragmentos de bronce pertenecientes a un brazalete, cuatro anillos de bronce, un fragmento de anillo de plata, fragmen- tos de una fíbula de doble resorte con placa, fragmen- to de una aguja de fíbula, fragmentos pertenecientes a varias fíbulas de doble resorte, anilla de bronce dobla- da en forma de ocho y dos pequeños fragmentos de brazalete de bronce (ibidem: 240-242 fig. 20).

Cronología: La tipología de los platos de barniz rojo, la

presencia de urnas de orejetas y la recuperación de una fí- bula de resorte de ballesta parecen apuntar a una cronolo- gía centrada entre el último cuarto del siglo VII a.C. y fina- les del segundo tercio del VI.

2. EXTREMADURA Y LA SUBMESETA SUR

FIGURA 17.—Necrópolis del Bronce Final y el Período Orientalizante en Extremadura y la Submeseta sur.

1. LA NECRÓPOLIS DE MEDELLÍN (MEDELLÍN, BADAJOZ)

Localización: La necrópolis se ubica aproximadamente

a quinientos metros al oeste de Medellín, al pie del «Cerro del Castillo». En éste estaba establecido el antiguo hábitat proto-histórico, que controlaba el vado del Guadiana por donde discurría una importante vía de comunicación que en época romana dio lugar a la denominada «Vía de la Pla- ta». La necrópolis se emplazaba sobre una suave e imper- ceptible elevación situada en las terrazas formadas por la orilla izquierda del Guadiana y entre los cauces antiguo y moderno de este río. Las coordenadas aproximadas de la misma son 38º 57’ 50” N y 2º 16’ 40” W (Almagro-Gorbea 1971: 162-163; 1977: 287-288).

Excavación: La necrópolis fue localizada con motivo de

la perforación de un pozo a mediados de los sesenta (Alma- gro-Gorbea 1991a: 160). Fruto de ésta fue el hallazgo del famoso kylix ático que, una vez conocido y publicado por Almagro-Gorbea (1970), llevó a la recogida de materiales procedentes de la perforación del pozo y a la excavación de este interesante yacimiento. Los materiales hallados en la trinchera del pozo fueron publicados por Almagro-Gorbea (1971), habiéndose publicado igualmente los resultados de las dos campañas de excavaciones llevadas a cabo en 1969 y 1970 (Almagro-Gorbea 1977: 287-413) y permanecen inédi- tos los resultados de las campañas de 1982, 1985 y 1986, de las que sólo se han publicado dos breves avances (Alma- gro-Gorbea 1991a; 1991b).

104 MARIANO TORRES ORTIZ

Estructuras: En sucesivas campañas de excavación se han

localizado cerca de doscientas estructuras (Almagro-Gorbea 1991a: 160). Éstas corresponden a cremaciones en urna depo- sitadas en un hoyo, busta o fosas de cremación in situ (a veces rodeados de encachados tumulares circulares o rec- tangulares) y estructuras que no contienen restos humanos y que han sido interpretadas como silicernia, dado que se ha documentado que se realizaron con posterioridad a los enterramientos (Almagro-Gorbea 1977: 299; 1991a: 161). Existen evidencias estratigráficas fiables que indican la pos- terioridad de los enterramientos en busta respecto a las cre- maciones en urna depositadas en un hoyo. Sólo presenta- mos aquí las estructuras exhumadas en las campañas de 1969 y 1970 al ser las únicas publicadas detalladamente.

Cremaciones en hoyo con o sin urna.

• Conjunto 3a. Hoyo de planta circular que presentaba unas dimensiones de 0.80 m de diámetro. A 1.10 m de profundidad se localizó un guijarro que servía de cu- bierta tanto a la urna cineraria como al plato de cerá- mica gris que servía de tapadera (Almagro-Gorbea 1977: 289 fig. 102c, 300, lám. LXII,1).

• Conjunto 4. Hoyo de 0.60 m de diámetro que apereció rodeado en su lado oeste por cantos de río alineados. No se documentó la presencia de urna cineraria, ya por mala conservación, estuviera realizada en materia orgánica o no existiera (ibidem: 301, fig. 102c, lám. LXIII,1). • Conjunto 5. Hoyo de planta oval con un diámetro, de

0.75 m. La urna estaba depositada con un plato como tapadera en su extremo este (ibidem: 308, fig. 102c). • Conjunto 6. Urna depositada directamente sobre el suelo

a 1.20 m de profundidad respecto al punto 0 (ibidem: 304, fig. 102c).

• Conjunto 7. Hoyo de planta aproximadamente rectan- gular aunque con las esquinas redondeadas de aproxi- madamente unos 0.50 m de longitud. Se documentó debajo del túmulo 1 a 1.20 m de profundidad (ibidem: 345, fig. 102c)78.

• Conjunto 10. Hoyo de planta circular de 0.40 m de diá- metro y 0.35 de profundidad. La urna se encontraba en su interior entibada con nueve piedras, habiéndose cu- bierto posteriormente con tierra (ibidem: 305, fig. 102c, lám. LXIII,2).

• Conjunto 11. Hoyo de planta irregular con 1.10 m de longitud en su eje nordeste-sudoeste y 0.75 en el nor- te-sur. La urna se encontraba en su extremo norte cu- bierta por un cuenco a mano (ibidem: 306, fig. 102c, lám. LXII,2).

• Conjunto 15. Hoyo de planta irregular excavado en el suelo natural. La urna se encontraba a 1.28 m de pro- fundidad con las asas orientadas de este a oeste entibada con algunos guijarros y sin cuenco o laja de piedra que sirviera como tapadera (ibidem: 308, fig. 102c). • Conjunto 16. Hoyo de planta oval encontrada a 1.30

m de profundidad respecto al punto 0. La urna estaba entibada por cuatro guijarros en su lado oeste y tapada con un plato y un guijarro (ibidem: 310, fig. 102c, lám. LXIII,3).

• Conjunto 17. Urna aparecida a 0.95 m de profundidad en contacto con el bustum 19 por su lado oeste. Apa- reció cubierta por un plato y con piedras (ibidem: 311, fig. 102b, lám. LXIII,4).

• Conjunto 18. Hoyo de planta circular documentado a 1.30 m de profundidad respecto al punto 0 por debajo del bustum 19. En el mismo apareció una urna sin ta- padera (ibidem: 312, fig. 102c, lám. LXI,2).

• Conjunto 21. Hoyo de planta irregular aparecido a 1 m de profundidad y 0,70 m de longitud en el eje nor- te-sur y 0.40 en el este-oeste. La urna apareció cubier- ta con un cuenco y un guijarro (ibidem: fig. 102c). • Conjunto 22. Restos de una cremación en urna que fue

destruída al construir el encachado número 3, asocia- do al conjunto 12 (ibidem: 315).

Busta.

• Conjunto 3b. Fosa de cremación de planta aproxima- damente oval, con orientación nordeste-sudoeste y unas dimensiones de 1.95 m de longitud y 1.30 m de ancho aproximadamente79. La fosa se encuentra rodeada por

una acumulación de piedras que se cierra hacia el cen- tro de la misma (ibidem: 289 fig. 102b, 317). • Conjunto 3c. Fosa de cremación de planta aproxima-

damente rectangular que no se conserva completa al ser cortada por el bustum 3b. Posee una orientación nor- deste-sudoeste y unas dimensiones aproximadas de 2.70 m de longitud y 1.45 de ancho (ibidem: 289 fig. 102 b, 300, 317-318).

• Conjunto 9b. Fosa de cremación de planta oval irre- gular con una orientación nordeste-sudoeste (tendente a norte-sur) y unas dimensiones aproximadas de 1.70 m de longitud y 1.12 de anchura. Se superpone al tú- mulo rectangular, cuyas piedras aparecen saltadas por el fuego en su esquina más meridional (ibidem: 289 fig. 102a, 320).

• Conjunto 9d. Fosa de cremación de planta aproxima- damente rectangular con una orientación nordeste-su- doeste y unas dimensiones aproximadas de 2.25 m de longitud y 0.95 de ancho. Esta estructura es cortada en parte en su extremo nordeste por el bustum 9b (ibidem: 289 fig. 102b, 320-321)80.

• Conjunto 12. Fosa de cremación de planta aproxima- damente oval con orientación nordeste-sudoeste y unas dimensiones aproximadas de 1.91 m de longitud y 1.04 de ancho. Estaba rodeado por un encachado tumular de planta oval (encachado 3) al que se superponía un en- cachado tumular de planta rectangular de 3.50 m por 2.60 m. Contenía los huesos cremados de varios indi- viduos en varias urnas cinerarias a mano (ibidem: 289 fig. 102a-c, 325-326, láms. LIX; LX,2; LXI). • Conjunto 19. Fosa de cremación de dimensiones y orien-

tación no bien documentadas al perderse en las pare- des del perfil de la excavación. Rompía el encachado 2 (ibidem: 289 fig. 102c, 331).

• Conjunto 20. Fosa de cremación de planta aproxima- damente rectangular con una orientación nordeste-su- doeste y unas dimensiones aproximadas de 2.30 m de

78 Almagro-Gorbea (1977: 345) publica este conjunto entre los silicernia,

pero señala que puede pertenecer a los restos muy destruidos de un

bustum o de una cremación en hoyo. Las dimensiones de la estruc-

tura son las que me han llevado a incluirla entre estas últimas.

79Las dimensiones de los busta son todas aproximadas y tomadas a partir

de la figura 102 de Almagro-Gorbea, 1977.

80Almagro-Gorbea (1977: 321) baraja la posibilidad de que los busta

9b y 9d se traten en realidad de un único bustum y su correspondiente

105 EXTREMADURA Y LA SUBMESETA SUR

longitud y 1 de ancho (ibidem: 289 fig. 102c, 335, lám. LX,1).

Silicernia.

• Conjunto 1. Fosa de planta oval que presentaba el suelo y las paredes cubiertas por una capa de arcilla cocida por efecto del fuego. Las dimensiones de la misma eran de 1.40 m de longitud de norte a sur y 1.10 de este a oeste. En su interior se documentó la presencia de tie- rra quemada y huesecillos (ibidem: 337, fig. 102a, lám. LXIV,1)81.

• Conjunto 2. No presenta ninguna característica estruc- tural peculiar (ibidem: 289 fig. 102b, 339, lám. LXIV,1). • Conjunto 8. No existe ninguna estructura aparente. Los objetos aparecieron en la superficie del estrato arqueo- lógico mezclados con carbones y tierra negra quemada en una superficie que no llegaba al metro cuadrado (ibidem: 340)82.

• Conjunto 9a. Pequeña estructura circular rellena de tierra negra, carbones y huesecillos quemados de unos 0.50 m de profundidad (ibidem: fig. 102a, 342)

• Conjunto 9c. Conjunto de materiales que no confor- man una estructura concreta (ibidem: 323-4 fig. 124). • Conjunto 13. Fosa de planta ovoide delimitada por una línea de guijarros que se disponía en paralelo respecto al túmulo rectangular construido sobre el encachado 3, estructuras ambas asociadas al conjunto 12. Sus dimen- siones aproximadas son 1.50 m de longitud de norte a sur y 1 de este a oeste. En su interior se reconocieron dientes de cabra u oveja (ibidem: fig. 102a, 343, lám. LXIV,2)83.

• Conjunto 14. Estructura de planta irregular aparecida a 0.40 m de profundidad y rellena de carbón y huesecillos quemados (ibidem: fig. 102a, 344).

Rituales:

Tratamiento del cadáver. En todas las sepulturas exca- vadas hasta el momento en esta necrópolis los cadáve- res han sido cremados. Sin embargo, las cremaciones do- cumentadas han sido tanto primarias (fosas de cremación o busta) como secundarias (cremaciones en urnas depo- sitadas en hoyo), existiendo además una diferenciación cronológica a la hora de usar uno u otro método de tra- tamiento del cadáver: más antiguas las cremaciones en urna (siglos VII-VI a.C.) y más modernas las cremacio- nes en bustum (siglos VI-V a.C.).

Ritos fúnebres.

• Ofrendas funerarias en el interior de las tumbas. En el interior del bustum 20 se documentó la presencia de la taba de una cabra o carnero y el cráneo posiblemente de una cabra, por lo que tal vez existiera algún tipo de sa- crificio u ofrenda al difunto (Almagro-Gorbea 1977: 335).

• Silicernia. Son todos aquellos depósitos formados por objetos que no parecen formar parte del ajuar de las tumbas ni constituir sepulturas. Sin embargo, aparecen en las cercanías de las mismas, por lo que deben tener un sentido ritual muy concreto, tal vez fuegos de liba- ción sobre las sepulturas. Igualmente se ha documen- tado en los mismos la presencia de pequeñas esquirlas de hueso de animales, por lo que no hay que descartar la existencia de sacrificios (Almagro-Gorbea 1977: 337, 381-382).

• Cánticos fúnebres. La presencia en el silicernia 9a de dos crótalos parece sugerir la existencia de alguna prác- tica ritual que implicara la existencia de música y, pro- bablemente, cánticos. Esta práctica pudo tener su ori- gen en Oriente (Almagro-Gorbea 1977: 381).

Ajuares:

• Conjunto 1. Plato de barniz rojo de carena interna y externa con un ancho de arandela de 63 mm y un co- ciente de 3.3; dos platos de cerámica gris con carena alta y borde convexo y tres platos de cerámica gris con perfil de casquete esférico (dos con el borde biselado al exterior y uno con el borde engrosado al interior) y una pequeña masa circular de arcilla (Almagro-Gorbea 1977: 337-338 fig. 132, 406).

• Conjunto 2. Plato de barniz rojo con un ancho de aran- dela de 55 mm y un cociente de 3.6, dos platos de ce- rámica gris carenados con borde convexo y un fragmento de la pared de un gran recipiente a torno (ibidem: 339- 340 fig. 133).

• Conjunto 3a. Urna cineraria de tipo Cruz del Negro

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