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8 Conclusions and future work

Lo importante es avanzar, a fuerza de prueba y error, sacarle partido a la vida, y descubrir lo que se es, lo que se quiere ser, sabiendo lo que uno no es. Santiago Álvarez de Mon Pan de Soraluce

Índice de Contenido

Introducción ... 181

La percepción de democracia ... 183

¿La democracia está en crisis? ... 186

La perspectiva de la región en opinión de los “Líderes latinoamericanos” ... 188

El reto a solventar ... 190

Lo que consideramos como liderazgo político ... 192

¿Son posibles los anti-liderazgos? ... 197

¿Es el poder una condición para el liderazgo? ... 201

Hacia un liderazgo político ... 205

El liderazgo político y el tema de los valores ... 209

Pasar a la acción ... 213

Conclusiones ... 217

Bibliografía ... 221

EL MITO DEL LIDERAZGO EL MITO DEL LIDERAZGO EL MITO DEL LIDERAZGO EL MITO DEL LIDERAZGO EL MITO DEL LIDERAZGO

I n t r o d u c c i ó n I n t r o d u c c i ó n I n t r o d u c c i ó n I n t r o d u c c i ó n I n t r o d u c c i ó n

La democracia no sólo consiste en realizar elecciones. Se vincula también con la ciudadanía democrática, que se sustenta en la ampliación de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales. Sin embargo, la palabra democracia ha perdido todo significado, y quizá es una de las palabras más tergiversadas, asociada además a liderazgo, a un liderazgo político. Es necesario descubrir la esencia del significado de un líder y ante esta pregunta pueden surgir variadas respuestas en especial porque “el hombre busca respuestas y encuentra preguntas”. En general, las capacidades que se asocian a un líder son en primer lugar, olfato poco común para rastrear y husmear por dónde discurren los anhelos y ansiedades del pueblo. En segundo lugar cuentan con una habilidad excepcional para comunicar, captar y retener la atención, para provocar y mantener altos los ánimos. En tercer lugar, un talento para influir en las conductas y formas de pensar de los dirigidos. En cuarto lugar, una fuerza descomunal, una osadía sin igual para movilizar a las masas que le siguen. Pero en realidad ¿esto caracteriza a un líder? El ensayo tratará de demostrar que no sólo esto define a un líder, a un líder político. Se pretende interiorizar, lograr una interpelación propia para reflexionar y descubrir que el liderazgo es algo interior, que se construye, que se cultiva y crece con la persona. En cada uno puede haber un líder y en algunos, un líder político. Vaclav Havel indica que “la política debe ser la expresión del deseo de contribuir a la felicidad de la comunidad más que a una necesidad de estafar o destruir la comunidad”. Enseñar a los demás y a nosotros mismos que la política no puede ser el arte de lo posible, especialmente si lo posible incluye el arte de la especulación, del cálculo, de la intriga, de los negocios secretos y de la pragmática manipulación, sino que debe ser el arte de lo imposible, el arte de mejorar al mundo y a nosotros mismos. Hacer ver que necesitamos más de hombres responsables que de hombres importantes. No de personas que Helen Deutsch llama “camaleones sociales” por ser de una personalidad de extraordinaria plasticidad para adaptarse a las presiones de quienes los rodean.

El ensayo aborda al líder político vinculado al compromiso inquebrantable con la educación en valores. Insistir entonces en que la política no es un medio para conseguir un fin, sino enfocar la política como servicio a la comunidad, el interés generoso y altruista por la república y por el bien común. Si estamos ante quien persigue el poder como fin, entonces no tenemos frente a nosotros a un líder, sino a un demagogo.

L a p e r c e p c i ó n d e d e m o c r a c i a L a p e r c e p c i ó n d e d e m o c r a c i a L a p e r c e p c i ó n d e d e m o c r a c i a L a p e r c e p c i ó n d e d e m o c r a c i a L a p e r c e p c i ó n d e d e m o c r a c i a

La familia humana está siendo sometida a constantes e importantes procesos de cambio.

Cada día la presencia laboral de la mujer es mayor, disminuye el crecimiento de la población aunque aumenta la expectativa de vida; aumenta el soporte tecnológico, surge el desarrollo de las economías emergentes, se agudiza la migración en busca de mejores oportunidades, queda atrás el debate de la guerra fría para dar paso a otras controversias políticas y flagelos como el narcotráfico y el crimen organizado.

A pesar del crecimiento económico de la mayoría de países muchos no logran disminuir la pobreza. Más de 800 millones de personas padecen hambre crónica y malnutrición. El hambre dista mucho de estar erradicada. Aunque 140 países del mundo viven hoy bajo regímenes democráticos – lo que se considera un gran logro- sólo en 82 países existe una democracia plena.1 La democracia no se reduce

al acto electoral sino que requiere de eficiencia, transparencia y equidad en las instituciones públicas, así como de una cultura que acepte la legitimidad de la oposición política y reconozca y abogue por los derechos de todos.2 Constituye

esto un reto para los líderes mundiales a manera de proveer las necesidades reales de la comunidad mundial de forma equitativa sin destruir el medio ambiente. Se debe tener en mente que históricamente uno de los objetivos principales de los movimientos democráticos ha sido buscar compensación en la esfera política para los efectos de las desigualdades en la economía y en la sociedad.3

La democracia es una inmensa experiencia humana, no está inventada, pero ante todo no debe ser un proceso de instrumentación. Está ligada a la búsqueda histórica de libertad, justicia y progreso material y espiritual.4 Quizá por ello se

considera una experiencia permanentemente inconclusa. En ocasiones motiva a la lucha por el poder. “Pero la democracia como proceso es una construcción permanente, tal parece, un tanto incierta. Pero sus posibilidades también dependen de lo que nosotros hagamos. Incluso, aunque no podamos contar con impulsos benignos que la favorezcan, no somos meras víctimas de fuerzas ciegas sobre las que no tenemos ningún control. Con una adecuada comprensión de lo que exige la democracia y la voluntad de satisfacer sus requerimientos, podemos actuar para satisfacer las ideas y prácticas democráticas y, aún más, avanzar en ellas”.5

El ejercicio de la democracia es una afirmación de la soberanía de una nación, se requiere de un marco democrático que le devuelva a la noción mermada de soberanía su sentido político prístino: no hay nación soberana en el concierto internacional si no es soberana en el orden nacional, es decir, si no respeta los

1PNUD 2002, Informe sobre Desarrollo Humano 2002, Madrid, Mundi-Prensa, Pág. 23 2Ibid., Pág. 23

3Beit, C.R. (1989) Pág. xvi 4Ibid., Pág. 33 5Dahl, R. (1999) Pág. 33

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