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Conclusions and Future Work

En España, en el siglo XVI existían varias Órdenes Militares:669 Santiago, Calatrava y

Alcántara, en Castilla, Montesa en Aragón, Christo en Portugal, y San Juan de Jerusalén en todo el territorio. Terminada la Reconquista e incorporadas a la Corona en 1525, finaliza su misión militar, las obligaciones religiosas y litúrgicas de sus miembros son menores, y quedan dispensados de los votos de pobreza y castidad. Pero son instituciones ricas, su pertenencia a las mismas proporciona beneficios económicos y sobre todo honra y distinción social. Caballeros de la alta y baja nobleza aspirarán a gozar de un hábito y sobre todo de una encomienda, o de una maestría. Sólo en Castilla, su número superó los mil, para unas 180 encomiendas, la mitad destinadas a titulados, y el resto eran premios por servicios a la Corona.670 El Consejo de Órdenes fue el

instrumento del monarca para su gobierno y control.671

En relación a la Orden de Montesa,672 tenemos noticias de la existencia de un Colegio

para que sus frailes pudieran cursas estudios en la universidad de la ciudad de Valencia: el Colegio de San Jorge, o Real y militar Colegio de “San Jorge de Alfama” o de “Santa Maria de Montesa”.673 Se creó por decisión de Felipe II, por R.O. de 22 de noviembre

de 1593, para que adquiriesen los conocimientos que les permitieran desempeñar sus cargos (capellanías, rectorías…) con conocimientos de teología y jurisprudencia.674 A

través de sus Constituciones, actualizadas por Felipe III en 1611 y por Felipe IV en 1625 y 1653 y conservadas en el Archivo Universitario de Valencia,675 conocemos el

669 Seguimos en este epígrafe a VICO, M. “Educación en las Órdenes Militares”, en DELGADO CRIADO, Buenaventura (coord.). Historia de la Educación en España y América. 2. La Educación en la España Moderna (siglos XVI-XVIII). Madrid: Ediciones S.M. Fundación Santamaría, 1993, pp. 319-325 670 FLORIÁN IMICOZ, A. El estamento nobiliario”, en Historia general de España y América. La época de plenitud. Hasta la muerte de Felipe II (1517-1598). Madrid: Rialp, 1985.t. VI, p. 280, cit. por VICO, M. “Educación en las Órdenes Militares”, en DELGADO CRIADO, Buenaventura (coord.). Historia de la Educación en España y América. 2. La Educación en la España Moderna (siglos XVI-XVIII). Madrid: Ediciones S.M. Fundación Santamaría, 1993, pp. 319-325, conf. pp. 319-320.

671 ÁLVAREZ-COCA GONZÁLEZ, María Jesús. “El Consejo de las Órdenes Militares”. Cuadernos de

Historia Moderna, 15 (1994) 297-323.

672 REAL MAESTRAZGO DE MONTESA. Tratado de todos los derechos, bienes y pertenencias del

patrimonio y Maestrazgo de la real y militar Orden de Santa María de Montesa y San Jorge de Alfama. Valencia: Benito Monfort, 1787, 2 v.

673 VIVO MONTEOLIVA, M. Los antiguos colegios de estudios valencianos. Zaragoza: Anubar, 1978, pp. 13-16; y Los colegios de estudios valencianos post-tridentinos. Valencia: Nau Libres, 1981, pp. 111- 128, conf. VICO, M. “Educación en las Órdenes Militares”, en DELGADO CRIADO, Buenaventura (coord.). Historia de la Educación en España y América. 2. La Educación en la España Moderna (siglos XVI-XVIII). Madrid: Ediciones S.M. Fundación Santamaría, 1993, pp. 319-325, p. 320.

674 “Pragmática y asiento entre las jurisdicciones de su majestad como rey, y como gran maestre de la ínclita, real y militar religión de N. Sra. De Montesa y S. Jorge de Alfama…” (con Varias Reales Órdenes Pragmáticas). Valencia: Benito Monfort, 1776, t. I, n 2. 26, pp. 106-109. Conf. VICO, M. “Educación en las Órdenes Militares”, en DELGADO CRIADO, Buenaventura (coord.). Historia de la Educación en España y América. 2. La Educación en la España Moderna (siglos XVI-XVIII). Madrid: Ediciones S.M. Fundación Santamaría, 1993, pp. 319-325, p. 321-324.

675 Constituciones del Real y Militar Collegio de Sant Jorge de la Orden de Santa María de Montesa. Dadas por la Sacra Católica y Real Magestad del rey Nuestro Señor Don Phelipe IV el Grande Administrador perpetuo de dicha Orden por Authoridad Apostólica. Y remitidas al Muy Ilustra Sr. D. Juan Crespo y Brisuela Maestre por su Magestad en ella. En octubre de MDCLIII. Lib. De D. V. Marqués, Valencia, 1653. Conf. VICO, M. “Educación en las Órdenes Militares”, en DELGADO CRIADO, Buenaventura (coord.). Historia de la Educación en España y América. 2. La Educación en la España Moderna (siglos XVI-XVIII). Madrid: Ediciones S.M. Fundación Santamaría, 1993, pp. 319-325,

escaso número de sus colegiales, tres o cuatro, sus obligaciones y régimen disciplinario, que regula desde su atuendo, similar al de los colegiales de Calatrava en Salamanca, hasta sus estudios y exámenes cuatrimestrales para comprobar su rendimiento.

Jovellanos,676 como visitador de los tres Colegios de las Órdenes Militares en

Salamanca, se preocupará por la reforma de sus estudios, que centra en el Reglamento del Colegio de Calatrava (Inmaculada Concepción). Aspira a introducir una enseñanza más práctica, con una bibliografía moderna, y amplios recursos. Da prioridad a la evaluación de los conocimientos a través de exámenes públicos, como una manera de implicar a la sociedad en la marcha de la institución, y plantea el control económico y administrativo y la necesidad de transparencia en la gestión.

Las aristocracias provinciales y locales, alejadas del ámbito cortesano, no podían aspirar a ingresar en las Órdenes Militares, o a ser condecoradas con el Toisón de Oro o con la Cruz de Carlos III.677 Las Maestranzas,678 herederas de antiguas hermandades nobles,

llenaban este hueco, y preparaban a sus miembros para la milicia, ejercitándolos en el manejo de las armas y en las prácticas ecuestres, reforzaban su espíritu de cuerpo y satisfacían sus aspiraciones honoríficas. Las de Ronda (1572), Sevilla (1670), Granada (1686), y Valencia (1697), tras la Guerra de Sucesión serán restablecidas dotándolas de privilegios judiciales, honoríficos y económicos: Sevilla (1729), Granada (1738), Ronda (1753) y Valencia (1754), a las que se sumarán las de Antequera (1729) y Jerez (1739). Estaban presididas por un “hermano mayor”, que era también juez protector o conservador, cargos que solía recaer en un infante, que lo delegaba en un lugarteniente, de ordinario el capitán general de la provincia, asistido por un magistrado de la Chancillería o Audiencia en sus funciones jurisdiccionales. Eran a modo de clubs donde los jóvenes gentilhombres realizaban simulaciones bélicas y practicaban la doma y ejercicio del caballo.

Hay dos estudios importantes para el conocimiento de la nobleza en el siglo XVIII, el de Morales Moya y el de Álvarez Santaló y García Baquero; además del artículo que nos sirve de guía para este período,679 y el Gil Muñoz sobre el Arma de Infantería en el

último tercio del siglo.

A finales del siglo XVIII la nobleza no pierde, en líneas generales, ni su significación social ni su vinculación con al carrera militar, aunque se cuestiona su utilidad como grupo social, y se amplían los criterios selectivos de la oficialidad del ejército, por la

p. 321.

676 NEGRÍN FAJARDO, Olegario. “Algunos modelos formativos propuestos por Gaspar de Jovellanos”, en VERGARA CIORDIA, Javier; SÁNCHEZ BAREA, Fermín; COMELLA GUTIÉRREZ, Beatriz (coords.). Ideales de formación en la historia de la educación. Madrid: Dykinson, 2011, pp. 307-329.

677 MOLAS I RIBALTA, P. “Els cavallers cataláns de l’ordre de Carles III”. Pedralbes. Revista

d’Historia Moderna, n. 16 (1996)

678 MORALES MOYA, Antonio. “El reino de Valencia y su nobleza en el siglo XVIII”, en: IGLESIAS, Carmen (dir.). Ciclo Nobleza y Sociedad (3º. 1997. Madrid). Las noblezas españolas, reinos y señoríos en la Edad Moderna / Carmen Iglesias (dir.); Fernando de Arvizu [et al.]. Oviedo: Ed. Nobel, [1999], pp. 215-247, conf. pp.227-228.

679 MORALES MOYA, A. Poder político, economía e ideología en el siglo XVIII español: la posición de la nobleza. Madrid: Universidad Complutense de Madrid, 1983. Tesis doctoral.- ÁLVAREZ SANTALÓ, L. L. y GARCÍA BAQUERO, A, “La sociedad española del siglo XVIII: nobleza y burguesía (una revisión historiográfica)”, en Actas del Coloquio internacional sobre Carlos III y su siglo, t. I. Madrid, 1990, pp. 351-386.- MARTÍNEZ RUIZ, Enrique. “Nobleza y milicia: contornos y tendencias de una nueva relación (1780-868)”, Nobleza y Sociedad En la España Moderna, II, 1997, pp. 159-173.

complejidad de la guerra; y por otro lado, los militares desempeñan también cargos gubernativos de prestigio fuera del marco castrense. Para muchos ilustrados, la sociedad estamental no está justificada y es poco propiciadora del progreso.

Muchas familias aristocráticas mantendrán la tradición militar, que identificaba nobleza y milicia, avalada por una legislación (Reales ordenanzas de Carlos III de 1768) que ofrecerá posibilidades de promoción impensables hasta el momento.680 La

reorganización de los ejércitos en el s. XVIII significará un punto de encuentro entre milicia y nobleza, con la implantación progresiva del servicio militar obligatorio para todos los ciudadanos. La alta nobleza seguirá conservando los altos mandos; la oficialidad irá perdiendo la exclusividad a favor de la burguesía, pero eso será tras la guerra de Independencia. El ingreso se producía como cadete o como soldado distinguido, y como soldado. Los primeros podían ingresar más jóvenes, lo que les otorgaba una superioridad en los escalafones y ascensos posteriores. Las pruebas de nobleza para ingresar en los cuerpos militares se mantendrán hasta 1836, y en los cuerpos de la Guardia Real y de Guardias de Corps hasta 1841; y fueron substituidas por pruebas de limpieza de sangre y legitimidad, exigidas en los colegios militares hasta que fueron también abolidas en 1865.681 Así que puede afirmarse que hasta 1836

existía un criterio de selectividad estamental para ingresar en la carrera militar, y será, pues, ya en el s. XIX cuando el Ejército se vuelva atractivo para las clases medias, y se convierta en uno de los medios más importantes de promoción social

Los intentos de reforma de los estudios superiores emprendidos por Jorge Juan en el siglo XVIII, con planes de estudios novedosos y libros de texto fundamentados en una actualización de los conocimientos científicos a partir de Newton (1687), y al avance de la Matemática europea, no tuvieron éxito por el rechazo de la Universidad, que seguía sin aceptar a Copérnico (1543), pero sí consiguió incorporarlos en las Academias de la Armada, que como el resto de estas instituciones proporcionó la educación más avanzada de la época, sin disminuir el desfase respecto a la ciencia europea, sólo superado en el siglo XX. Marinos, artilleros, ingenieros, e incluso la oficialidad de la infantería y la caballería, se formaron en las nuevas habilidades técnicas y conocimientos militares.682

3.2.3.2. Documentos, fondos, archivos

680 Ordenanzas de S. M. para el régimen, disciplina y subordinación y servicio de sus exércitos, editadas reiteradamente. V. t. GÁRATE CÓRDOBA, J. M. “Las Ordenanzas de Carlos III. Estructura social de los ejércitos”, en Historia social de las fuerzas armadas españolas. Madrid, 1986, t. I, pp. 101-174.

681 PALACIO Y PALACIO, J. M., en el prólogo a OCERÍN, E. Índice de los expedientes matrimoniales de militares y marinos que se conservan en el Archivo General Militar (1761-1856). Madrid, 1959, p. XX. Cit. por MARTÍNEZ RUIZ, Enrique. “Nobleza y milicia: contornos y tendencias de una nueva relación (1780-868)”, Nobleza y Sociedad En la España Moderna, II, 1997, pp. 159-173. p. 164.

682 Ver las aportaciones a la obra coordinada por IMÍZCOZ BEUNZA, José María; CHAPARRO SÁINZ,

Álvaro, coords. Educación, redes y producción de élites en el siglo XVIII, Madrid: Sílex, 2013: GONZÁLEZ-RIPOLL NAVARRO, María Dolores: “Vidas pendientes de una habilidad: Cosme de Churruca y la formación de los marinos ilustrados”, pp. 265-279; HERRERO FERNÁNDEZ DE QUESADA, María Dolores. “La formación de los militares en el siglo XVIII. El colegio artillero de Segovia o la creación de un modelo”, pp. 317-336; GALLAND-SEGUELA, Martine. “Diversités et dominantes dans la formation des ingénieurs militaires espagnols du XVIIIe siècle », pp. 337-346 ; GARCÍA HURTADO, Manuel-Reyes. « Formación militar de infantería y caballería en las academias del

XVIII”, pp. 347-372.- GONZÁLEZ DE POSADA, Francisco. Jorge Juan: innovador de la Educación

Superior en la España ilustrada. Revista complutense de educación, Vol. 19, Nº 1 (2008) 115-136. [Dispone de Resumen y Texto completo].

Los expedientes de concesión de hábitos de caballeros son los documentos más representativos en relación a la documentación de las Órdenes Militares. Su trámite ha sido estudiado por Álvarez-Coca683, que nos introduce en sus variantes de expedientes y

expedientillos, entre otros. Alós, Cadenas, Ocerín y Vignau-Uhagon, han contribuido con catálogos, e índice al conocimiento de estos expedientes de los caballeros de las órdenes de Santiago, Calatrava, Alcántara, Montesa, San Juan y Carlos III, y de sus extractos.684

Los fondos, tanto del Consejo de Órdenes Militares como de las propias Órdenes de Santiago, Calatrava, y Alcántara, se guardan en el Archivo Histórico Nacional, y cuentan con una guía y diversos catálogos sobre los conventos.685 El fondo del Gran

Priorato de Cataluña de la Orden de San Juan de Jerusalén, se incorporó al Archivo de la Corona de Aragón, en 1939, tras su depósito en el Monasterio de Pedralbes; custodia este centro también el fondo del Monasterio de Santa María de Jonqueres, de la Orden de Santiago. Son fondos complementarios los pleitos entablados por los caballeros en los distinto ámbitos jurisdiccionales, entre los que podemos citar los de la Real Audiencia de Galicia.

En cuanto a los militares, sus hojas de servicio686 son de gran interés por el valor

probatorio que tenían de la nobleza de sus titulares, como afirmaba el Marqués de Hermosilla a la Comisión Oficial de Heráldica, encargada de redactar el “Estatuto Nobiliario” en 1927. Según Cadenas y Vicent, en todas las que se consignara la posesión del grado de capitán o procedencia de la clase de cadete debía considerarse evidencia de nobleza. 687

683 ÁLVAREZ-COCA GONZÁLEZ, María Jesús. “La concesión de hábitos de caballeros de las Órdenes

Militares. Procedimiento y reflejo documental (siglo XVI-XIX)”. Cuadernos de Historia Moderna, 14 (1993) 277-297. ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL. Sección de Órdenes Militares. Índice de expedientillos y datas de habito de caballeros en Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa. Madrid, 1975.

684 ALÓS Y DE DOU, José María de. Índice y Extracto de las pruebas de los Caballeros y Señoras del

Hábito de San Juan en el Gran Priorato de Cataluña. Barcelona: Tipografía Católica Casals, 1925, VIII, 332 p.- CADENAS Y VICENT, V. Caballeros de la Orden de Santiago. Siglo XVIII. v. IV. Madrid, 1979; Ídem. Caballeros. Extracto de los expedientes de la Orden de Carlos III., 1771-1847. v. III. Madrid, 1981; Ídem. Caballeros de la Orden de Calatrava que efectuaron sus pruebas de ingreso durante el siglo XVIII. v. II. Madrid, 1987.- VIGNAU, V; UHAGON, F. R. de. Índice de pruebas de los caballeros que han vestido el hábito de Santiago desde el año 1501 hasta la fecha. Madrid, 1901. - VIGNAU, V; UHAGON, F. R. de. Índice de de pruebas de los caballeros que han vestido el hábito de Calatrava, Alcántara y Montesa desde el siglo XVI hasta la fecha. Madrid, 1903.

685 ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL. (Madrid). Guía de la sección de Ordenes Militares / Aurea

Javierre Mur y Consuelo G. del Arroyo. Madrid: [Diana, Artes Gráficas], (s.a.), XII, 301 p.- ÁLVAREZ- COCA GONZÁLEZ, María Jesús. “Los Fondos de las Órdenes Militares del Archivo Histórico Nacional. Aportaciones a la historia de los Archivos”. Boletín de la Anabad, XLVI, 1 (1996) 95-118.- ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL (Madrid). Catálogo de los documentos referentes a los conventos de Santiago, Calatrava y Alcántara, que se conservan en el Archivo Secreto del Consejo de las Ordenes Militares. Madrid: Dirección General de Archivos y Bibliotecas, D.L. 1958, 338.

686 BALDUQUE MARCOS, Luis Miguel. “Las fuentes archivísticas para el estudio sociológico de la oficialidad del Ejército Borbónico durante el siglo XVIII”, en La investigación y las fuentes documentales de los archivos. I y II Jornadas sobre Investigación en Archivos. Guadalajara: ANABAD Castilla-La Mancha: Asociación de Amigos del Archivo Histórico Provincial, 1996, pp. 967-973.

687 CADENAS Y VICENT, Vicente de. “La hoja de servicios de los militares como prueba de nobleza”. Cuadernos de Doctrina Nobiliaria, I.- OCERÍN, E. “La nobleza en las hojas de servicio de los militares”. Hidalguía, n. 30.- “La hoja de servicios de los militares como prueba de nobleza”, editorial de la revista Hidalguía, n. 39, pp. 147-150.- RODRÍGUEZ DEL PINO, C. “Las hojas de servicios como prueba de nobleza”. Hidalguía, n. 48, pp. 657-660. Citados todos por MARTÍNEZ RUIZ, Enrique. “Nobleza y milicia: contornos y tendencias de una nueva relación (1780-868)”, Nobleza y Sociedad En la España

Los expedientes de militares y marinos de la Edad Moderna se conservan, mayoritariamente, en el Archivo General Militar de Segovia, ubicado en el Alcázar de esta ciudad, y en el Archivo General de la Marina, en el palacio del Marqués de Santa Cruz, en el Viso del Marqués. La obligación de solicitar autorización para sus matrimonios originó expedientes matrimoniales, de los que existen diversos índices de los conservados en el Archivo General Militar.688 Otros documentos referidos al

personal (nombramientos y registros varios) se localizan en el Archivo Central del Servicio Histórico Militar. La Guía de Archivos Militares Españoles689 nos ayuda a

comprender el complicado sistema archivístico de Defensa, del que dependen éstos y otros archivos de interés sobre el personal militar.690

Del Archivo General Militar de Segovia,691 del que existe una guía de Vázquez

Montón, son de interés en la sec. 1º Personal, las series de expedientes personales (s. XVI-XX) con 44.000 legajos / expedientes personales de militares profesionales del Ejército de Tierra, la Armada y el Aire, desde las Ordenanzas de la Santa Hermandad, en 1476, Guardias Viejas de Castilla en 1493, Guardias de Corps, Alabarderos, Tudescas, Tercios, y en época borbónica, Regimientos, de Infantería, Caballería, de Artillería, Guardias de Corps, Alabarderos, Carabineros Reales, de interés genealógico, nobiliario, heráldico, estadístico y administrativo; expedientes personales célebres, s. XVI-XX, Gobiernos Militares, s. XVIII-XX; la serie de pensiones, retiros, pagas de tocas, s. XVIII-XIX, 2309 expedientes; y las series de expedientes matrimoniales, s. XVI-XIX, sin cuantificar. También son de interés los registros del Archivo Central del Servicio Histórico Militar, procedentes del Depósito de la Guerra, que van del s. XVI al XX.692

El Archivo General de la Marina está descrito en una guía de una cierta antigüedad.693

Conserva varios miles de expedientes personales y hojas de servicio de los cuerpos patentados y de suboficiales de la Armada desde 1603 hasta 1936, la sección de escuelas y academias, centros dedicados a la formación de jóvenes en sus diferentes aprendizajes, y tipos de enseñanzas que se impartían en centros tales como la Compañía

Moderna, II, 1997, pp. 159-173, p. 173.

688 OCERÍN, E. Índice de expedientes matrimoniales de militares y marinos que se conservan en el

Archivo General Militar (1761-1856). Madrid, 1959.

689 Guía de archivos militares españoles. [Madrid]: Ministerio de Defensa, Secretaría General Técnica. D.L. 1995.

690 GONZÁLEZ QUINTANA, Antonio. “Los Archivos Militares en España”, en: La investigación y las fuentes documentales de los archivos. I y II Jornadas sobre Investigación en Archivos. Guadalajara: ANABAD Castilla-La Mancha: Asociación de Amigos del Archivo Histórico Provincial, 1996, pp. 929- 9-39.

691 VÁZQUEZ MONTÓN, José Ignacio. Guía del Archivo General Militar de Segovia. Madrid: Ministerio de Defensa, 1997, pp. 81-101. V.t. HERRERO FERNÁNDEZ-QUESADA, María Dolores. “La investigación en historia militar de la Edad Moderna y sus fuentes. El Archivo General Militar de Segovia, decano de los Archivos Militares Españoles”. Cuadernos de Historia Moderna, n. 3 (2013) 165- 214

692 Guía de archivos militares españoles. [Madrid]: Ministerio de Defensa, Secretaría General Técnica. D.L. 1995, pp. 26-27.

693 VIGÓN SÁNCHEZ, A.M. Guía del Archivo General de la Marina “Don Álvaro de Bazán”. Madrid:

Instituto de Historia y Cultura Naval, 1985. Además: HIGUERAS RODRÍGUEZ, Mª Dolores. “El Archivo General de la Marina Álvaro de Bazán (Viso del Marqués). Marina y Ciencia. Fuentes documentales para la Historia de la Ciencia Moderna”, en La investigación y las fuentes documentales de los archivos. I y II Jornadas sobre Investigación en Archivos. Guadalajara: ANABAD Castilla-La Mancha: Asociación de Amigos del Archivo Histórico Provincial, 1996, pp. 949-955.

de Guardiamarinas creada por Patiño en 717, después Colegio Naval Militar y Escuela Naval Flotante, los Colegios de San Telmo en Málaga y Sevilla, el Instituto Asturiano, y las diversas Escuelas de Condestables, de Contramaestres, Maquinistas, Marinos Especialistas y las Escuelas de Náuticas particulares establecidas en muchas poblaciones del litoral o próximas a él.694 Añadamos los expedientes de limpieza de

sangre de guardiamarinas custodiados en el Museo Naval de Madrid, desde 1717 a 1866, en 230 legajos.695

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