Utilizando el método terapéutico llamado Regresión, mediante la hipnosis, si fuera necesario, podríamos acceder a nuestros recuerdos más lejanos, como recordar los primeros años de vida, nuestro nacimiento e incluso cómo nos sentíamos dentro del vientre de nuestra madre.
Tengo muchos ejemplos para contar y demostrar que todo lo que vivimos se guarda en nuestra mente, pero solo contaré un caso que me parece muy especial: en alguna ocasión me llevaron a un niño de 10 años a consulta porque no quería continuar sus estudios, nadie lo entendía, ni tampoco él mismo se entendía, simplemente ya no quería estudiar. Le pedí autorización a su madre para realizarle una regresión terapéutica y ella accedió, saliendo del consultorio para esperar en la sala. Al realizar la regresión me encontré con que el niño no era hijo de la señora que estaba sentada en la sala de espera de mi consultorio. Conscientemente el niño no sabía nada, pero en estado de relajación profunda o “trance”, él veía cómo una señora con aspecto de ser muy pobre y del campo, dejaba un niño de pocos días de nacido en la puerta de una casa, de una familia pudiente, al preguntarle quién era la señora, él contestaba “no sé”, pero si se daba cuenta que el bebé era él mismo.
Con la misma técnica, retrocedimos unos pocos días hasta llegar al momento de su nacimiento, mi paciente se dio cuenta que la señora que lo abandonaba era su verdadera madre biológica, quien era muy pobre y no tenía dinero para alimentarlo y darle lo que necesitaba. Mientras este niño narraba estos sucesos acaecidos en sus primeros días de vida, dejaba caer sus lágrimas con gran pena y dolor. Como
era uno de mis primeros pacientes a los cuales aplicaba esta técnica, me conmoví también, pero logré llevar la sesión con mucho éxito. La madre sorprendida, no podía creer al escuchar la cinta donde yo había grabado la voz del chico, nunca le habían confesado que fue abandonado por su madre y que la primera persona en socorrerlo fue quien ahora es el abuelo del chico; el señor, al ver que su hija no podía tener hijos, acoge al pequeño para luego entregárselo a ella... Luego de esta sesión realizamos una reestructuración cognitiva positiva del pasado y a pesar de la tristeza del recuerdo, el niño logró entender que era afortunado por tener unos padres tan buenos y generosos, pues a pesar de no ser su hijo biológico le daban todo lo que él necesitaba, entendió que su verdadera madre lo abandona por pobreza, en este caso casi absoluta, como un acto de amor. Inmediatamente retomó sus estudios y ahora después de varios años, está inscrito en la facultad de medicina.
Como pueden ver, todo se guarda en nuestra mente inconsciente, absolutamente todo y son los primeros años los más importantes para todo ser humano.
La dinámica de la personalidad se da a nivel inconsciente, es ahí donde están grabados los programas o patrones que rigen nuestro comportamiento; de acuerdo a como sea nuestro NIÑO, ADULTO y PADRE psicológico, serán nuestros sentimientos, pensamientos y por lo tanto nuestro comportamiento.
Más adelante retomaremos esta estructura para explicar como podemos cambiar patrones negativos de personalidad por otros positivos, así como también como podemos generarnos una autoestima favorable y sensaciones de automotivación.
(3) El Análisis Transaccional es un modelo teórico procedente de la psicología Humanista, es una técnica de la comunicación y conducta humana. Este modelo fue creado por el Dr. Eric Berne (1.910-1.970), psiquiatra norteamericano con formación en
psicoanálisis. Para el desarrollo de su modelo teórico, Berne se baso en los descubrimientos del neurocirujano Penfield, así como en experiencias profesionales propias. El Dr. Penfield, hizo notables descubrimientos en el campo del cerebro humano, siendo el creador de un mapa topográfico de las zonas perceptivas del cerebro. Entre sus trabajos intento demostrar que en el cerebro se graban y evocan juntos acontecimientos y sentimientos. Estos trabajos los realizó mediante una sonda galvánica en contacto con distintas zonas de la corteza cerebral con el paciente despierto. Este neurocirujano descubrió que el electrodo estimulante podía suscitar recuerdos derivados de la memoria del paciente. Una de sus conclusiones importante fue que el electrodo evocaba un solo recuerdo concreto y no una mezcla o generalización de ellos. Pero el descubrimiento mas importante fue el hecho de que se registran no solo lo acontecimientos sino los sentimientos asociados a estos. Según Penfield "el recuerdo evocado.... es la reproducción de lo que el paciente vio, oyó, sintió y comprendió". También dice Penfield que si una persona normal presta atención a algo, lo esta grabando simultáneamente en la corteza temporal de cada hemisferio.
Algunos dejaron un nombre famoso que será conservado por sus herederos. Y hay otros a los que ya nadie recuerda, que terminaron cuando terminó su vida, que existieron como si no hubieran existido, y después pasó lo mismo con sus hijos.
LAS 4 ACTITUDES FRENTE A LA VIDA
Como dice la Escritura: “Ni le sobró al que había recogido mucho ni le faltó al que había recogido poco.”
2 Corintios 8, 15
Siguiendo el modelo del Análisis Transaccional (AT), el Dr. Thomas Harris, quien era un gran admirador y estudioso del Dr. Eric Berne (creador del AT), escribe un libro llamado “I´m OK – you´re OK” (Yo estoy bien – tú estás bien), convirtiéndose en un (best seller) superventas mundial. Actualmente se dictan muchos cursos y se escriben otros libros sobre desarrollo personal, comunicación y motivación, pero que lamentablemente pierden la esencia de los conceptos de los doctores Harris y Berne; estoy hablando precisamente del famoso concepto GANAR – GANAR. Veamos dónde nace, qué base tiene y qué significa en realidad. El Dr. Harris en su libro explica la importancia de determinar qué parte de nuestra personalidad es la que entra en juego en una comunicación con otra persona. Él dice: “el análisis conciliatorio es el método de examinar esa transacción o conciliación en la cual -Yo te hago algo a ti y tú me haces algo a mí en respuesta- y de determinar qué parte de las naturalezas múltiples del individuo entran en juego”. Y esas partes del individuo son las que usted ya
conoció en el tema anterior, (PAN). Más adelante hablaremos sobre la comunicación y usted comprenderá mucho mejor a que nos referimos cuando pedimos a nuestros participantes de los cursos sobre IE, “identificar o diagnosticar la personalidad de los otros” para comunicarnos efectivamente, venciendo las barreras de la comunicación. Un pequeño ejemplo, como adelanto, sería el siguiente, si identifico que la persona con la que estoy hablando se proyecta desde su Padre psicológico, mal haría yo en tener la misma actitud de comunicación, pues chocaríamos en la mayoría de veces, así, conscientemente podría cambiar a una comunicación desde mi Niño psicológico, para que sea complementaria y eficaz. Importante es activar siempre asertivamente mi Adulto y el del interlocutor. De todo esto resultan comunicaciones o transacciones “mágicas” y efectivas para propósitos de negocios, relaciones de pareja, hijos, empresa, etc.
Pero el Dr. Harris va más allá y como resultado de sus investigaciones expone en su libro el tema de las cuatro actitudes vitales, que han dado mucho de qué hablar desde los años 70 hasta la actualidad (en el año 70 muere el Dr. Eric Berne, pero deja un gran modelo de autoconocimiento y superación).
Las 4 actitudes frente a la vida
En mis propios análisis reconfirmo la tesis del Dr. Harris, pero a continuación expongo mi interpretación.
Observando a los niños recién nacidos podemos notar que ellos no pueden cumplir muchas funciones vitales, necesitando de sus padres para su supervivencia. Son entonces los padres quienes le dan de comer, lo bañan, lo visten, lo acomodan, lo transportan, etc. es así como en la psiquis del niño se crea la primera actitud frente a la vida, a la cual llamamos “Yo estoy mal – Tú estás bien”.
El bebé, en esta etapa percibe que no es capaz de hacer las cosas por sí mismo y asume que desde fuera de sí mismo recibe la ayuda necesaria.
El bebé sigue creciendo y cuando está por los dos años aproximadamente hasta los siete u ocho años, siendo ya un niño, siente y cree que es el dueño del mundo, todo lo quiere hacer, él todo lo sabe y todo lo puede. Entonces en su psiquis pasa a la segunda etapa llamada “Yo estoy bien – Tú estás mal”. Esta es la etapa del egoísmo. Asume que desde dentro de sí, tiene la ayuda necesaria.
Luego el niño pasa a la etapa de prepubertad y pubertad; psíquicamente también da el paso a la tercera etapa llamada “Yo
estoy mal – Tú estás mal”, esta etapa se destaca la rebeldía del
adolescente, el cual percibe que algo no muy bueno pasa dentro de él, pero que afuera, en el mundo tampoco pasan cosas buenas, generándose una actitud rebelde. Rebeldía con sus padres, colegio, religión, gobierno, etc. Es cuando sienten que sólo ellos mismos se pueden entender y apoyar, formándose los famosos grupos de amigos que todos hemos tenido y recordamos (en algunos casos se forman las pandillas juveniles), a este fenómeno lo llamamos “identidad juvenil”.
Hasta aquí son las tres primeras actitudes frente a la vida, que van de la mano con el desarrollo físico y social.
Tiene 40 años pero parece de 5
Sin embargo, le invito a observar a su alrededor o mejor a usted mismo, encontrará que hay personas que ya tienen 20, 30, 40 o más años de vida, pero sin embargo actúan como si tuvieran 2 meses de nacidos, 3 años o 15 años. Sí, efectivamente hay personas que no se han desarrollado o no han madurado psíquica y emocionalmente se han quedado en una de estas tres etapas.
Veamos a continuación: