«Estúpidos imberbes» 1 de Mayo
Desde los balcones de la casa Rosada, Perón rompe definitivamente su maridaje político con Montoneros y la «Tendencia». Estos se retiran de Plaza de Mayo, fustigados por Perón que los trata de («imberbes, traidores, estúpidos, mercenarios»). «SEVERA CALIFICACION PARA LOS INFILTRADOS» El siguiente es el texto del discurso pronunciado por el Presidente de la Nación en la plaza de Mayo al celebrarse la «Fiesta del Trabajo y la unidad nacional». «Compañeros: Hace hoy veinte años que en este mismo balcón y con un día luminoso como éste, hablé por última vez a los trabajadores argentinos. Fue entonces cuando les recomendé que ajustasen sus organizaciones, porque venían días difíciles. No me equivoqué ni en la apreciación de los días que venían ni en la calidad de la organización sindical, que se mantuvo a través de veinte años, pese a estos estúpidos que gritan» (aplausos).
«Decía que a través de estos veinte años, las organizaciones sindicales se han mantenido inconmovibles, y hoy resulta que algunos imberbes pretenden tener más méritos que los que lucharon durante veinte años» (aplausos).
«Por eso, compañeros quiero que esta primera reunión del Día del Trabajador sea para rendir homenaje a esas organizaciones y a esos dirigentes sabios y prudentes que han mantenido su fuerza orgánica, y han visto caer a
sus dirigentes asesinados, sin que todavía haya sonado el escarmiento» (aplausos) «Compañeros: Nos hemos reunido durante nueve años en esta misma plaza, y en esta misma plaza hemos estado todos de acuerdo en la lucha que hemos realizado por las reivindicaciones del pueblo argentino. Ahora resulta que, después de veinte años, hay algunos que todavía no están conformes de todo lo que hemos hecho» (aplausos) «Compañeros: Anhelamos que nuestro movimiento sepa ponerse a tono con el momento que vivimos. La clase trabajadora argentina, como columna vertebral de nuestro movimiento es la que ha de llevar adelante los estandartes de nuestra lucha. Por eso, compañeros esta reunión, en esta plaza, como en los buenos tiempos, debe afirmar la decisión absoluta para que en el futuro cada uno ocupe el lugar que corresponde en la lucha que, si los malvados no cejan, hemos de iniciar» (aplausos)
«Agradecimiento del gobierno»
«Compañeros: deseo que antes de terminar estas palabras lleven a toda la clase trabajadora argentina el agradecimiento del gobierno por haber sostenido un pacto social que será salvador para la República» (aplausos)
«Compañeros: tras ese agradecimiento y esa gratitud puedo asegurarles que los días venideros serán para la reconstrucción nacional y la liberación de la Nación y del pueblo argentino» (aplausos) «Repito, compañeros, que serán para la reconstrucción del país, y en esa tarea está empeñado el gobierno a fondo. Serán también para la liberación, no solamente del colonialismo que viene azotando a la República a través de tantos años, sino también de estos infiltrados que trabajan adentro, y que traidoramente son más peligrosos que los que trabajan desde afuera, sin contar que la mayoría de ellos son mercenarios al servicio del dinero extranjero» (aplausos)
«Finalmente compañeros, deseo que continúen con nuestros artistas que también son hombres de trabajo; que los escuchen y los sigan con alegría, con esa alegría de que nos hablaba Eva Perón a través del apotegma de que en este país los niños han de aprender a reír desde su infancia».
«Queremos un pueblo sano, satisfecho, alegre, sin odios, sin divisiones inútiles, inoperantes e intranscendentes. Queremos partidos políticos que discutan entre sí las grandes decisiones».
«No quiero terminar sin antes agradecer la cooperación que le llega al gobierno de parte de todos los partidos políticos argentinos» (aplausos)
«Para finalizar, compañeros, les deseo la mayor fortuna, y espero poder verlos de nuevo en esta plaza el 17 de Octubre» 20.
Luna comenta el acto de la siguiente manera: «El acto conmemorativo del 1° de mayo mostró dramáticamente la fractura del peronismo. En su discurso,
Perón reafirmó su apoyo a los dirigentes sindicales y descalificó duramente a los sectores juveniles llamándolos «malvados», «imberbes» y «estúpidos». Estos plegaron sus banderas, callaron sus voces de protesta y la Tendencia abandonó la plaza dejando un enorme vacío que las cámaras de televisión se empeñaron en ignorar. En las calles laterales, hubo disparos de armas de fuego. El abandono de la plaza daba la medida del drama que vivían los jóvenes peronistas desde la caída de Cámpora. Habían prometido que la revolución se lograría cuando Cámpora estuviera en el gobierno y Perón en el poder, pero ahora Perón ocupaba el gobierno y el poder, y los jóvenes, que para lograrlo habían abrazado el camino de la violencia, arriesgando sus vidas, eran perseguidos y rechazados... o asesinados. Habían caído en la trampa de su propia inexperiencia política, al olvidar que lo más coherente del discurso anterior de Perón había sido su anticomunismo, su repugnancia por todo lo que fuera izquierda. Los «soldados de Perón», aunque pudieran sentirse traicionados, estaban obligados a mantener un discurso absurdo: en el que afirmaban que Perón era un revolucionario pero estaba cercado por «gorilas», reaccionarios, fascistas y burócratas» 21.
1 de julio, a las 13,15 hs. muere el teniente general Juan Domingo Perón sus exequias tuvieron lugar el 4/7. López Alonso en su obra «Cincuenta Años de Historia Argentina», expresa: «Su gobierno duró nueve meses escasos. Su permanencia en el país, desde el retorno definitivo, alcanzó a pocos días más de un año. María Estela (Isabel) Martínez de Perón, asume la presidencia de la República».
«El diario La Nación informa: «El 1º de Julio falleció el presidente de la República, Teniente General Juan Domingo Perón. Su muerte provocada por la agravación de enfermedades anteriores, como consecuencia de una broncopatía infecciosa que comenzó a gestarse el 17 de junio pasado, se produjo a las 13.15 hs., en la residencia presidencial de Olivos» (La Nación, 2 de Julio de 1974, p. 1)».
«Por su parte el diario La Prensa, en la nota necrológica publicada el 2 de julio de 1974 expresa: «Tres veces elegido presidente, mediando entre los dos primeros períodos y el último una revolución que lo destituyó y una ausencia de dieciocho años, Juan Domingo Perón presenta una biografía pública paralela con la historia del país en las últimas tres décadas. Aún después de ejercer, en efecto, durante sus dos primeras presidencias, una gestión de corte totalitario, gravitó en los acontecimientos argentinos, sea por propia voluntad, sea por acciones u omisiones de contrarios y adictos. Incondicionalmente apoyado y férreamente combatido, ha merecido ya, sin embargo, juicios certeros por parte de los que aman la libertad, la verdadera justicia y las instituciones republicanas heredadas de nuestros mayores. Su historia y la del país, en las tres décadas mencionadas, es también la historia de una alternativa entre la autocracia y la demagogia y, asimismo, la de un desencuentro entre el ideal de libertad y la práctica de principios destinados a ampararla...» 22.
Su sucesora, la vicepresidenta María Estela Martínez de Perón, decía en su discurso oficial: «Debo comunicar la muerte de un apóstol de la paz y de la no violencia» 23. La guerra civil acotada 1/7/74 23/12/75 Durante dieciocho meses, la guerrilla siguió operando en la Argentina, ya no sólo huérfana por muerte y abandono de un líder político que la condujera, (al menos la guerrilla peronista) sino que ahora se sumaba el enfrentamiento con grupos de extrema derecha cuya presentación en sociedad venía de los episodios de Ezeiza.
La Alianza Anticomunista Argentina, (AAA) dirigida por López Rega, paradójicamente permitía que sus seguidores también invocaran la condición de peronistas auténticos.
Durante este período se registraron más de 800 asesinatos, producidos todos ellos por los distintos sectores en pugna, alrededor de 40 atentados con explosivos y tres asaltos a unidades militares. El país vivió en guerra a partir de ese momento. Una guerra civil desatada entre sectores que habían sido astillas de un mismo palo y otros que habiéndose confesado antiperonistas desde sus inicios, también eran blanco de los grupos parapoliciales. 5 de febrero de 1975 El Operativo Independencia Ese día, el PE Nacional dictó el decreto N° 261 que disponía ejecutar las operaciones necesarias a efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos que actuaban en la provincia de Tucumán. Con esta medida, se daba inicio al operativo independencia.
A partir de este decreto, en el Monte Tucumano dice Luna: «Se vivían horas decisivas. El Operativo Independencia, comandado por el General Acdel Vilas, se empeñó duramente los últimos meses del año en cortar los vínculos entre el ERP y la población rural. Paulatinamente el Ejército localizó los escondites de los guerrilleros e impidió que desde las ciudades se les enviaran refuerzos. Algunos combates particularmente sangrientos, como el de Acheral, disminuyeron en Tucumán la capacidad combativa del ERP. Hacia fines de 1975 los sobrevivientes de la guerrilla rural se trasladaron a los centros urbanos, aunque todavía quedaron algunos campamentos en la provincia Tucumana 24.
El 28 de febrero, la organización Montoneros relata Piñeiro se adjudicó el