Éste es el tipo más común de debilidad. El pri mer ejemplo muestra una explotación básica de casilla débil y un esquema restringido de piezas que conduce a una ventaja más clara.
Karpov - Lobron Baden-Baden 1 992
Se aprecia con rapidez que las blancas van por delante en el desarrollo, y que las piezas negras por desarrollar no están especialmente bien coordinadas. Además, la casilla "f5 " es fácilmente alcanzable para el caballo blanco de "f3", y de eso, como veremos, se derivarán todo tipo de problemas para las negras. 15.lt:lh4! .if8 1 6. lt:l f5 gd7?!
Esta jugada la considera dudosa Dautov en CBM, mientras que en Informator Karpov só lo menciona la alternativa 1 6 .. . lt:la6, indicando como réplica 1 7 .ih3 c±>h8 1 8 .\t>g2. Está claro que las negras tampoco pueden estar contentas con esta posibilidad. Buscar contrajuego ac tivo con jugadas como 1 6 .. . c5 sólo producirán más debilidades en el centro y flanco de dama, si bien, dadas las alternativas, posiblemente fuese la mejor opción para las negras. Ahora las blancas tienen varios objetivos.
1 7.lt:l e3 !
Se amenaza 1 8.ih3 , ganando calidad, pero también presionan sobre el peón de "d5".
1 7 ... Wfd8 1 8.ie5! c6
Es triste, pero las negras no tienen elección, pues 1 8 .. . lL'le8 permite 1 9.ih3 !!e7 (o bien 19 . . . f6 20.ie6+ c±>h8 2 1 .Wi'g6 ! fxe5 22.dxe5 , con 23 .if5 en el horizonte) 20.lt:lcxd5 ! ixd5 2 1 .lL'lxd5 W!xd5 22.ig2 (Karpov).
1 9 . .ih3 ge7 20 . .ixf6 gxf6
La primera oleada del ataque se ha apaga do, pero la estructura de peones negros en el flanco de rey está fragmentada. En la siguien te fase de la partida, las blancas incorporan sus fuerzas al flanco de rey, gracias, sobre to do a las debilitadas casillas blancas enemigas. 2 I .li:l f5
En este punto también era fuerte 2 1 .Wi'f5, seguido de Wlg4+ y lL'lf5 .
2 1 ...ge8 22.Wfd2 i>h7 23.Wfd3 ! Aa6
Esta jugada parece empujar la dama blanca en la dirección que quería tomar, pero las ne gras también necesitan expulsarla de la dia gonal "b l -h7", donde está causando quebrade ros de cabeza a su rey.
24.W!f3 Ac8
El alfil debe reconducirse hacia el flanco de rey para ayudar en la defensa de las muchas debilidades en casillas blancas.
25.Wfh5 Ae6 26J�d3! ig7
Por alguna razón, Dautov indica 26 . . . lt:ld7 27.!!f3 ig7 28.!!f4 !!g8 como claramente me jor para las blancas. Un comentario eufemís tico, pues lo cierto es que después de 29.!!h4 W!f8 30.lt:lxg7 Wlxg7 3 l .if5+, todo ha termi nado para las negras, que como mínimo pier den pieza.
27.e4 !
Las blancas siguen echando más leña al fuego y juegan de forma coherente sobre casi llas de su color. Durante el resto de la partida, las negras son un mero testigo de su propia ejecución.
27 ... dxe4 28.lt:l xe4 gg8 29J�f3 li:ld7 30.gc l La última pieza se incorpora al ataque. 30 .. .Af8
O bien 30 .. . id5 3 l .lL'lfd6 ! , amenazando 32.Wi'f5+, o 32.Wfxd5 cxd5 33 .if5+ c±>h8 34.lt:lxf7++, o 32.É!xc6 !
3 l .g xc6 gg6
Aquí, a 3 l .. . id5 se replica 32.lL'lxh6 ! 32.lt:l h4 lt:l es
O bien 32 . . . 1xh3 3 3 .tt:lxg6 fxg6 34.'!tlxh3 ,
y las blancas ganan. 33.ixe6
Las negras se rindieron.
El siguiente ejemplo es aún más caracterís tico.
Rublevsky - Volkov Smolensk 1 99 1
Esta posición resulta de una Defensa Fran cesa, de la que conserva algunas caracterís ticas: el eterno alfil malo de "c8", el peón re trasado en "e6" (consecuencia de que las ne gras avanzasen . . . f6 y las blancas cambiaran peones), el peón blanco aislado en "d4" y ca sillas oscuras débiles junto a los peones ne gros del centro y flanco de rey. Por tiempo indefinido, las negras pueden defender con el caballo las casillas centrales de su color, y el peón de "e6" está suficientemente protegido por el alfil malo. Las blancas cambiarían de buen grado su alfil por el caballo negro, de fensor de las casillas negras centrales, que además presiona sobre el peón blanco de "d4". Teniendo esto presente, parece extraño que las negras cometan un error tan obvio en su pró xima jugada.
17 ... id7?
Aunque las negras sin duda pensaban que su ligera ventaj a en desarrollo les reportaría alguna compensación por las casillas débiles, no hay razón alguna por la que no hiciesen 17 ... a6 ! , seguido de 1 8 .. . 1d7 y 1 9 .. . E1.ac8, con buen juego. El hecho de que Volkov sea un
jugador experto en la Defensa Francesa, hace que el error resulte aún más difícil de enten der.
l S.ibS! gac8 1 9.gacl
Parece que el caballo no puede ir a ninguna parte, pero mi ordenador descubrió una interesante idea, que no me resisto a mencio nar: 1 9 .. . tt:lxd4 ! ?, que tiene una profunda cla ve: 20.tt:l xd4 1xb5 2 1 .tt:lxb5 E1.xc l 22.E1.xc l '!t!xt2+ 23.<;t>h2 a6 24.tt:ld6! '!tlxb2, y las ne gras tienen tres peones por la pieza. No obs tante, las blancas están claramente mejor tras 25 .E1.e 1 ! , y las negras pierden un peón. Por ejemplo: 25 . . . b5 26.'!t!g4, o bien 25 .. . 1!tlf6 26.tt:lxb7.
1 9 ... a6
En lugar de sentarse a esperar lo inevitable, las negras fuerzan acontecimientos para acti var sus ptezas.
20.ixc6 ixc6 2 l .�a3
Esta misma jugada sería también la res puesta, caso de que las negras hubiesen reto mado de torre.
2 I . .. ib5
Más adelante, veremos el sacrificio de ca lidad, y esto es, desde luego, lo que las negras podían haber considerado en este punto, 2 l . . .E1.xf3, tomando a continuación el peón de "d4". Pero aun así, después de 22.gxf3 '!tlxd4 23.E1.fe l '!tff6 24.f4, las blancas tienen un buen bloqueo sobre casillas negras y acabarán ga nando.
22.gfel gxcl 23.gxcl ie2 ? ! 24.ttlg5! Esta jugada es muy posible que haya sido omitida por las negras cuando permitieron a las blancas esta línea.
La clave es que a 24 .. . 1!tlxd4? podría seguir 25 .1!tlxf8+ ! <;t>xf8 26.tt:l xe6+, y las blancas ga nan. Ahora las negras están obligadas a rea lizar jugadas pasivas.
24 ... ges 25.�e3
Las blancas han dispuesto un absoluto con trol de las casillas negras centrales y cuentan con un buen caballo contra un alfil malo. 25 ... �xb2?
Las negras deberían continuar la retirada de sus fuerzas y optar por 25 . . . �d8, seguido de la retirada del alfil.
26.gc8!
En postciOnes con rey insuficientemente protegido y mala coordinación de piezas del oponente, combinaciones como ésta surgen a menudo. Además de la torre, las negras no tie nen defensores de su rey, por lo que no es sor prendente que las blancas fuercen la victoria sin mayores dificultades.
26 .. Jh c8 27.Wxe6+ c;t> g7 28.We7+! c;t> h6 29 • .!Ll fi+ c;t> g7 30 • .!Ll g5+ c;t>h6 3 1 ..!Ll e6 ! ! Wc l + 32.c;t>h2
Dama blanca, caballo y peones del flanco de rey mantienen al rey negro encerrado. 32 .. J�c6 33.Wg7+ c;t>hs 34.f4! h6
O bien 34 .. . ctig4 3 5 .i'Mf6, ganando. 35.ti'f6 g5 36 . .!Ll g7+
Las negras se rindieron.
La partida anterior ilustró el hecho de que explotar una ventaj a posicional, incluso contra jugadores fuertes, no tiene por qué ser algo
excesivamente complicado.
En la siguiente posición, parece que no pa sa nada decisivo, pero examinemos las debili dades existentes y potenciales y, basándonos en ellas, tratemos de extraer alguna directriz sobre la forma en que debe orientarse el juego.
Borgo - Portisch Reggio Emilia 1 993- 1 994
La posición blanca parece muy sólida. Su rey está seguro, sus piezas están razonable mente desarrolladas y cuentan con una ma yoría de peones en el flanco de dama. Sólo veo un problema en las casillas claras del
campo blanco, sobre todo si el caballo se re tira de "d4", pues en tal caso la casilla "d3 " resultará vulnerable. Para las negras, la prin cipal preocupación debe ser su minoría de peones en el flanco de dama, caso de que las blancas consigan avanzar los suyos. De otro modo, las piezas negras están activamente si tuadas y no existen debilidades reales en su posición.
Por consiguiente, y basándonos en las con sideraciones anteriores, parece apropiado con cluir que las negras tienen una pequeña ven taja. Teniendo esto en cuenta, el plan de las blancas habría de ser el avance en el flanco de dama, mientras que las negras deberían tratar de oponerse al mismo, antes de iniciar el jue go en casillas blancas e intentar desaloj ar al caballo de "d4". Si fuese el tumo de las blan cas, seguramente optarían por una jugada co mo a4, pero puesto que juegan las negras, in mediatamente frenan el único plan activo de su rival ...
2 2 ... b5!
Además de impedir a4, esta jugada también inicia el plan a largo plazo de jugar sobre ca sillas blancas y, con la potencial amenaza . .. b4, crean cierta presión que podría forzar la retirada del caballo blanco. Al considerar todo esto, las blancas tuvieron presente que j ugar a3 dejaría las casillas blancas aún más expues tas al ataque.
Al quedar sin un plan activo, ¿cómo deben proceder las blancas? Un paso lógico es tratar de cambiar algunas piezas para reducir la ini ciativa negra.
23,gadl h6!?
En posiciones en las que no hay temas especialmente apremiantes, suele tener sentido dar al rey una casilla de escape, si puede rea lizarse sin un debilitamiento de la posición. Jugadas de este tipo se ven a menudo en par tidas de sólidos jugadores, como Kramnik, Karpov y Andersson, así como Portisch. 24 . .!Llf3 gd5 25,gd2?!
Aunque esto forma parte del plan de cam bios de las blancas, deben tener cuidado con no jugar demasiado pasivamente, como en es te caso. Sin embargo, encontrar una buena al ternativa es difícil:
a) A 25.lt'le5 se contesta 25 . . . id6 26J�xd5 exd5 y, a pesar del peón aislado, las negras mantienen la iniciativa. Por ejemplo: 27 ."1Wd2 i"!:e6 28.lt'ld3 Ei:xe l + 29.lt'lxe l lt'l e4.
b) 25 .Ei:d4 ! ? Ei:xd4 26.cxd4 (la jugada "na tural", 26.lt'lxd4, también concede mej or j uego a las negras tras 26 .. . "\Wd5 27.a3 e5 28 .ig3 f6) 26 ... lt'ld7 27.Ei:c l lLl f6, y aunque las negras están un poco mejor, las blancas tienen, al me nos, algún contrajuego sobre la abierta colum- na "e".
25 ... :Sed8 26.:Sedl ? !
Las blancas siguen con su plan d e cambios, pero van cayendo gradualmente en una po sición cada vez peor, porque los cambios son consentidos por las negras. U na vez más, de bería considerarse 26.Ei:d4. Veamos: 26 .. . Ei:xd4 27.cxd4 (también aquí sería favorable a las negras 27.lLlxd4, por 27 .. . ie7 28.f3 "l&d5 29.b3 if6 30.ie3 ih4, y las negras pueden seguir hostigando a su rival, de paso que mejoran su posición) 27 ... lt'ld7 28 .ie5 Ei:c8, con ventaja negra.
26 ... :Sxd2 ! 27.:Sxd2 :Sxd2 28.li:\ xd2 'ilJdS Las blancas han conseguido cambiar los dos pares de torres, pero las piezas negras, so bre todo el equipo dama y caballo, son muy activas. Aunque no lo parezca a primera vista, las blancas tienen ya algunos problemas. Por ejemplo: 29.b3 se refuta de forma elegante, con 29 ... lt'ld3 30.ie3 Wxg2+ 3 I .c;t>xg2 lt'le 1 +. 29.c4 bxc4 30.li:\ xc4
A 30."1Wxc4 se contesta 30 .. . lt'ld3 3 I .ie3 lLlxb2 32.Wxa6 lLld 1 ! , y las negras tienen clara superioridad.
30 ... llJ d3 3 1 ..id2
Necesario, pues 3 I .ie3? cae en 3 l ...lt'le 1 , y la lucha está sentenciada.
3 1 ....ic5 32.li:\e3 'ilYd7
La naturaleza del j uego ha cambiado mu cho. La debilidad de la posición blanca radica ahora en sus pasivas piezas. Observar cómo transforma Portisch esta ventaja resulta muy instructivo.
33.liJ d l fS!
Una continuación lógica. Con sus piezas si tuadas en casillas casi ideales, las negras ga nan espacio con sus peones, con idea de hacer retroceder aún más a las piezas blancas. 34.a3 .ie7
Por ahora, el alfil ha servido a su propósito en la diagonal "a7-gl ", y ahora quiere situarse en "f6" para apuntar al flanco de dama blanco. 3S..ie3 .if6 36.b4 'ilJdS 37.'ilYe2?
Un error innecesario, posiblemente causado por los apuros de reloj , y del que las blancas nunca se recuperarán. Las negras aún tendrían que pelear duro después de 3 7 . f3 ! , con idea de lLl f2 .
3 7 .. . 'ilYb3 3 8 . .id2 c;t>n 39..ic3? ?
Las negras quedan claramente mejor en to dos los casos, pero este error pierde pieza. 39 ... li:\ f4 40.'ilYd2 .ixc3
Las blancas se rindieron, debido a 4 l .lt'lxc3 Wxc3 42."1Wxc3 lt'le2+.
Las casillas sólo son débiles si pueden ser explotadas por el oponente. Una vez que se produce la debilidad, el bando opuesto debe tratar de aprovecharla, pues de no ser así, la oportunidad puede desaparecer, y el otro ban do tal vez consiga zafarse del castigo por ha ber incurrido en esa debilidad.