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Conclusions and Recommendations

En esta oportunidad la lección que Lisa aprendería sería, ¿Cómo ser libre? Esta pregunta se la hizo Lisa a su Gurú.

Lisa:

Guruji, meditando me siento libre, siento que ni siquiera mi cuerpo me pertenece ¿Realmente soy libre?

-  Mi querida y amada Lisa, gracias por el amor infinito que brota de tu corazón. Ser libre, es tomar las riendas del hoy. Ser libre, es tomar  tus propias decisiones, sin ver el fracaso como un impedimento. Ser  libre, es dar libertad en tus palabras, palabras de amor que llenen un corazón. Recuerda que cada vez que meditas en Dios, tu cuerpo no le  pertenece a nadie. Pero debes entender, que tienes una vida mundana

a la cual le tienes que cumplir. Sólo te digo que ser libre, es sentirse  sin ataduras, la única cadena que nos ata es el ego.

Ser libre, es sentir más que pensar. Ser libre, es no llegar nunca a la conclusión de nuestros pensamientos. Los pensamientos no son libres,  pareciera que fuera lo más libre que un ser humano pueda tener. Pero

los pensamientos se relacionan con el tiempo, cuando hablo de tiempo, me refiero a la relación de pasado y futuro. Cuando pensamos, nos  proyectamos al pasado y al futuro. ¿Qué pasa con esto? Lo que sucede es que el ego es el que se proyecta hacia los tiempos, hacia lo que  pasó, hacia lo que me gustaría que sucediera. El ego es la proyección

mental que tenemos todos los seres humanos hacia el tiempo.

Lisa responde:

-  Es decir que el ego, es que el hizo que yo me prepara para utilizar  la violencia cuando tuve esa discusión con mis vecinos.

Su Gurú muy sabiamente responde:

-  Por supuesto hija mía, cuando actuamos desde el ego, no tenemos la capacidad de ver las cosas como son, sino como nos gustaría que  fueran. Nos sentimos burlados. Evaluamos un pasado que ya no existe  y lo proyectamos hacia un futuro que no sabemos si llegará, para

mejorar lo sucedido.

Lisa pregunta:

-  Entonces, ¿no debo mejorar lo que pasa?

Su Gurú rió, y le responde:

-  No digo, que mejorar las cosas no sea bueno. No me refiero a eso. Sólo digo que lo mejores en el ahora, en el aquí, en el presente, no en

 futuro incierto, que no sabes si llegará. No sabes si será como lo deseas. Por eso, la solución a cada problema está en la meditación.  Nunca caigas en provocaciones, porque siempre perderás. Opta por 

meditar, y verás que tu alma ganará porque buscará la paz y la tranquilidad.

Lisa habiendo entendido la lección, agrega:

-  Entiendo amado Gurú, pero ¿qué pasa con el futuro? Su Gurú le responde:

- Si yo lanzo una piedra hacia arriba, ¿qué esperas mi querida  Lisa?

Lisa responde:

- Yo espero que caiga. Su Gurú responde:

-  Ahí está el problema, te adelantas hacia el futuro, si tu fe es auténtica y verdadera en Dios, no esperas que caiga, sólo esperarías que siempre subiera, sin importar ninguna ley de gravedad.

 Es obvio que existen leyes que son inquebrantables y son hechas por   Dios,pero esperaba por respuesta, que sólo verías la trayectoria que

haría la piedra, y no su futuro. Viendo y proyectándote que la piedra caerá te perderás lo hermoso que es que suba.

 Para que adelantarse a lo que viene, para que sufrir por lo que viene,  para que planificar lo que viene, si no sabemos cómo vendrá. Mejora lo que realmente ves, en lo que realmente estás y tendrás resultados llenos de tranquilidad. Sólo el hoy necesita mejora, en el ayer o mañana no podrás hacer nada, el primero ya tuvo su hoy, y el segundo  pronto lo tendrá.

Lisa ante estas enseñanzas, se sentó en posición de loto, y comenzó a meditar  en Dios y en su Gurú. Sintió como es abrazar la vida y su propia alma.

EL EGO

Lisa estaba discutiendo con un amigo acerca de las leyes de la física cuántica. Ella decía una cosa y el terminaba diciendo otra.

Jaime:

-  Lisa estás equivocada, el Gran Acelerador de Hadrones fue lo que hizo posible que la partícula de DIOS fuera descubierta.

Lisa:

-  No es así Jaime, todo tiene su tiempo y espacio, y ese era el  momento que DIOS predijo para que sucediera.

Jaime:

-  No puedo creer lo que dices, es decir, ¿qué los científicos no valen? Y ¿qué sus descubrimientos no son de ellos sino de DIOS?

Lisa:

-  DIOS nos ha dado la capacidad para entender. Es él, el que nos da el entendimiento para que se puedan descubrir lo que él ya sabe. Y si últimamente existe la maldad, es porque nuestros conocimientos se han volcado para mal y nunca para bien.

Jaime:

-  Lisa los físicos no creen en DIOS, y yo soy físico. Lisa:

-  Por lo visto, nunca llegaremos a un acuerdo. Lo mejor será hablar  de otra cosa.

De esa manera culminó la conversación de Lisa y Jaime acerca de la física cuántica. En cierta forma Lisa se sintió burlada por Jaime, ya que no pudo convencerlo de la existencia de DIOS.

Al regresar a casa, Lisa fue hasta su cuarto y no se sentía cómoda por aquella conversación que había tenido con su amigo Jaime. En ese momento su Gurú le dice:

-  Lisa quiero volverte a explicar acerca del ego, y su mala influencia en el alma.

Lahiri Mahasaya continuó agregando:

-  Debes saber que el ego es una mala huella que deja el ser humano. Lisa pregunta:

- ¿Una huella?

El Gran Gurú sonríe y responde:

-  Por supuesto es una huella, por eso nunca pretendas dejar como huella entre los caminos que recorres, entre las personas que conoces, entre las experiencias vividas, la huella del ego. El ego es algo muy  sutil que cuando llega a nuestras acciones, no nos damos cuenta cuando actuamos por su fuerza. Muchas veces, cuando los actos están  guiados por el ego, podemos lastimar a otros, o en vez de crear 

expansión entre las personas, lo que se genera es una contracción de la libertad.

Ante esa sabia respuesta, Lisa pregunta:

- Pero entonces, ¿yo puedo dejar una buena huella? ¿verdad? Lahiri Mahasaya:

- Claro Lisa, deja la huella del amor en los corazones que toques.  Deja la huella del perdón en los corazones que te lastimaron. Deja la huella de la verdad en los corazones que en ti creyeron. Deja la huella de la paz en los corazones que sentiste. Deja la huella de tu ser, en los corazones que te conocieron a ti en esencia. Deja la huella del alma, en los corazones que vieron tu mirada. Deja la huella del vivir en cada vida que toques. Deja la huella de lo positivo, en cosas negativas.  Deja la huella del desapego en cosas materiales, cosas que no te enriquecerán el alma. Deja la huella de quien eres en verdad, y no de quién quieres ser. No de quién te hubiese gustado ser. Deja la huella de ti mismo, y dejarás una buena huella.

Lisa:

Lahiri Mahasaya:

- Claro hija mía, sé tú misma. Vive hoy, disfruta hoy, ama hoy,  perdona hoy, siente hoy. El ayer ya pasó, el mañana, no sabes si llegará, sólo hoy podrás ser lo que quieres ser, sólo hoy podrás hacer  lo que quieres hacer. Sé la transformación que pide el mundo. Sé la transformación que DIOS quiere ver en el mundo. Sé el ejemplo que otros quieren seguir. Sé el arma de libertad que DIOS puede utilizar   para libertar a otros. Sé libre como la arena del desierto, que en un

momento puede formar parte de un puño de arena, y en otra oportunidad será parte de otro puño. Muévete en el mundo, como se mueve la arena del desierto, sin ataduras, sin cadenas, sin moldes. Vive hoy, porque no sabes si mañana serás un puño o un grano de arena. No permitas que la sociedad te haga predecible. Sé libre, sé impredecible. Sé como las olas del mar, libres. Paséate en el mundo, como una ola en el mar, que pueden estar quietas, pero formando una ola más grande. Sé como ellas, impredecibles porque no sabes en qué momento dejarán de ser olas y se convertirán en gotas de agua. Sé el  arma de paz, que DIOS puede utilizar para ayudar a otros. Sé el  instrumento de DIOS hoy.

Lisa:

-  Eso lo intento a diario mi amado Guruji, no sé si llegue el día en me desprenda del ego, pero hoy por hoy lo estoy intentando.

Lahiri Mahasaya:

- Tu esfuerzo es recompensado, recuerda que la constancia, la disciplina y preparación te condujeron al éxito que tienes ahora. Ten en cuenta esos principios en tu vida espiritual, banat banat ban jai .

Tampoco olvides dar servicio al que te necesita, independientemente de su condición, credo, ideología, posición económica. Ayuda a quien te necesita, esa es la mejor arma para acabar con el ego, para arrancarlo de lo más profundo de tu corazón.

De esta manera, culminaba una lección más que Lahiri Mahasaya le decía a Lisa, en esas conversaciones Lisa terminaba renovada, escuchar a su Gurú y sentir su presencia era para ella un honor.

CAPITULO 13