Como vemos, la tasa de mortalidad infantil (TMI) es el número de defunciones de niños menores de un año por cada 1,000 nacidos vivos en un determinado año. En los países menos desarrollados, la tasa ha sido estimada hasta en 200 por 1,000, mientras que en los países industrializados está por debajo de 10 por 1,000.
La tasa de mortalidad infantil indica el grado de desarrollo de un país. Cuanto menor sea esa tasa mejores niveles de desarrollo, o al menos mejores prestaciones sanitarias para la población en general.
La tasa de mortalidad infantil es un indicador útil de la condición de la salud no solo de los niños, sino de toda la población y de las condiciones socioeconómicas en las que viven. La tasa de mortalidad infantil es un indicador sensible de la disponibilidad, utilización y efectividad de la atención de la salud, particularmente, la atención perinatal. Se dan grandes diferencias en las tasas de mortalidad infantil, como la observada entre los países menos desarrollados y los más desarrollados. También hay amplias variaciones dentro de países - por ejemplo, entre las diferentes áreas geográficas, entre áreas urbanas y rurales y entre grupos de población de distintos niveles socioeconómicos.
La TMI no solo refleja la magnitud de los problemas de salud directamente responsables de la muerte de los niños, como diarrea, infecciones respiratorias y malnutrición, junto con otras enfermedades infecciosas y condiciones perinatales, sino que también refleja el nivel de salud de las madres, la política de planificación familiar, las condiciones de salud ambiental y,
en general, el desarrollo socioeconómico de una sociedad. Dentro de una sociedad también se ha encontrado, tanto en países desarrollados como en desarrollo, que la TMI muestra una correlación inversa con la condición socioeconómica del padre y/o madre, independientemente del criterio utilizado para determinar la condición socioeconómica. También se ha encontrado que la TMI es un buen indicador de los cambios a través del tiempo de las condiciones de salud de un país. En países donde los datos sobre la TMI han sido calculados por largos períodos, se han notado reducciones constantes en esta tasa, junto a mejoras paralelas en los niveles de vida y en las condiciones sanitarias, así como un aumento en la disponibilidad y accesibilidad de los servicios de salud para la población.
Una característica demográfica observada no solamente en el Perú, sino también en América Latina y en la mayoría de los países del mundo, es la constante declinación de los niveles de la mortalidad temprana, en especial de los infantes o niños menores de un año.
Según el Boletín de Análisis Demográfico Nº 37, la tasa de mortalidad infantil (TMI) ha venido descendiendo en el Perú, desde la segunda mitad del siglo veinte, primero lentamente desde niveles altos: 158,6 defunciones de menores de un año por mil nacidos vivos en 1950- 1955 a 110,3 en 1970-1975, representando una reducción de 30,5%, a partir de ese quinquenio se aceleró la caída de la tasa, llegando a 41,1 defunciones de menores de un año por mil nacidos vivos hacia 1995-2000, en 25 años ocurre una disminución de 62,7%; esta tendencia continúa en forma más acentuada en los últimos quinquenios, situándose en 21,0 defunciones de menores de un año entre el 2005-2010, lo que representa una reducción de 61,8% en relación al quinquenio 1990- 1995. Es sabido que los niveles de mortalidad están asociados a factores biológicos, socioeconómicos, culturales y políticos. Cabe destacar, el mayor acceso de la mujer a la educación, particularmente a educación superior, a los servicios de salud para la población en general, a la atención del parto en establecimientos de salud, al programa de inmunización de los niños menores de un año, a la intensiva difusión de la lactancia materna, a la información, al mercado laboral y la mejora de la situación económica del país en la presente década, han influido positivamente en el descenso de este indicador.
La evolución de la mortalidad infantil se presenta de distintas formas, no solo en los diferentes países sino también dentro del propio país. Así por ejemplo, en el departamento de Huancavelica, donde se registran elevadas tasas de mortalidad infantil, tasas que oscilan alrededor de los tres dígitos, la declinación se aproxima al 17%, en tanto que el departamento de Lima, de baja mortalidad infantil, la declinación es cercana al 22%. Estas diferencias en los niveles y tendencias de la mortalidad infantil indudablemente están asociadas a factores económicos, sociales, culturales, atención de la salud y por su puesto a ciertas características demográficas, para abreviar, podría entenderse como las condiciones de vida de los pobladores y las estructuras demográficas son importantes determinantes de los niveles, tendencias y diferenciales de la mortalidad infantil.
Las principales causas de la mortalidad infantil están asociadas a enfermedades perinatales, infecciones respiratorias, accidentes, enfermedades congénitas, desnutrición, entre otras.
Las condiciones de salud de la madre también están directamente relacionadas con los niveles de supervivencia de un recién nacido. Un mal estado nutricional de la madre, así como la baja cobertura de los servicios de salud afectan significativamente los indicadores.
Nº de Defunciones por una causa “X”
Población enferma de esa causa x 1000
x 1000 Total de nacidos vivos durante el año
Fallecidos menores de 1 año en un lugar que se estudia en un año
Nº de Defunciones por una causa “X”
N° total de defunciones x 1000
2.4.4. Tasa de mortalidad proporcional por causa
Expresa el porcentaje de defunciones por una causa (o grupo de causas) en relación al total de muertes. Este indicador no mide riesgo de muerte sino la importancia relativa de cada causa (o grupo de causas) respecto al total de muertes.
2.4.5. Tasa de letalidad (LT)
La tasa de letalidad es la proporción de personas que mueren por una enfermedad entre los afectados por la misma en un periodo y área determinados. Es un indicador de la virulencia o de la gravedad de una enfermedad.
Es difícil de realizar porque es preciso registrar todos los enfermos por esa enfermedad y en muchas enfermedades los casos asintomáticos o leves no son declarados
Es diferente de la tasa de mortalidad en que se da la proporción de muertes por una o varias enfermedades entre una población general en un periodo, que pueden estar afectados o no por la enfermedad, y por ello más fácil de establecer. Si es por una causa es la tasa de mortalidad específica y si es por todas las causas es tasa bruta de mortalidad.
2.4.6. Tasa de mortalidad infantil (TMI)
Como vemos, la tasa de mortalidad infantil (TMI) es el número de defunciones de niños menores de un año por cada 1,000 nacidos vivos en un determinado año. En los países menos desarrollados, la tasa ha sido estimada hasta en 200 por 1,000, mientras que en los países industrializados está por debajo de 10 por 1,000.
La tasa de mortalidad infantil indica el grado de desarrollo de un país. Cuanto menor sea esa tasa mejores niveles de desarrollo, o al menos mejores prestaciones sanitarias para la población en general.
La tasa de mortalidad infantil es un indicador útil de la condición de la salud no solo de los niños, sino de toda la población y de las condiciones socioeconómicas en las que viven. La tasa de mortalidad infantil es un indicador sensible de la disponibilidad, utilización y efectividad de la atención de la salud, particularmente, la atención perinatal. Se dan grandes diferencias en las tasas de mortalidad infantil, como la observada entre los países menos desarrollados y los más desarrollados. También hay amplias variaciones dentro de países - por ejemplo, entre las diferentes áreas geográficas, entre áreas urbanas y rurales y entre grupos de población de distintos niveles socioeconómicos.
La TMI no solo refleja la magnitud de los problemas de salud directamente responsables de la muerte de los niños, como diarrea, infecciones respiratorias y malnutrición, junto con otras enfermedades infecciosas y condiciones perinatales, sino que también refleja el nivel de salud de las madres, la política de planificación familiar, las condiciones de salud ambiental y,
en general, el desarrollo socioeconómico de una sociedad. Dentro de una sociedad también se ha encontrado, tanto en países desarrollados como en desarrollo, que la TMI muestra una correlación inversa con la condición socioeconómica del padre y/o madre, independientemente del criterio utilizado para determinar la condición socioeconómica. También se ha encontrado que la TMI es un buen indicador de los cambios a través del tiempo de las condiciones de salud de un país. En países donde los datos sobre la TMI han sido calculados por largos períodos, se han notado reducciones constantes en esta tasa, junto a mejoras paralelas en los niveles de vida y en las condiciones sanitarias, así como un aumento en la disponibilidad y accesibilidad de los servicios de salud para la población.
Una característica demográfica observada no solamente en el Perú, sino también en América Latina y en la mayoría de los países del mundo, es la constante declinación de los niveles de la mortalidad temprana, en especial de los infantes o niños menores de un año.
Según el Boletín de Análisis Demográfico Nº 37, la tasa de mortalidad infantil (TMI) ha venido descendiendo en el Perú, desde la segunda mitad del siglo veinte, primero lentamente desde niveles altos: 158,6 defunciones de menores de un año por mil nacidos vivos en 1950- 1955 a 110,3 en 1970-1975, representando una reducción de 30,5%, a partir de ese quinquenio se aceleró la caída de la tasa, llegando a 41,1 defunciones de menores de un año por mil nacidos vivos hacia 1995-2000, en 25 años ocurre una disminución de 62,7%; esta tendencia continúa en forma más acentuada en los últimos quinquenios, situándose en 21,0 defunciones de menores de un año entre el 2005-2010, lo que representa una reducción de 61,8% en relación al quinquenio 1990- 1995. Es sabido que los niveles de mortalidad están asociados a factores biológicos, socioeconómicos, culturales y políticos. Cabe destacar, el mayor acceso de la mujer a la educación, particularmente a educación superior, a los servicios de salud para la población en general, a la atención del parto en establecimientos de salud, al programa de inmunización de los niños menores de un año, a la intensiva difusión de la lactancia materna, a la información, al mercado laboral y la mejora de la situación económica del país en la presente década, han influido positivamente en el descenso de este indicador.
La evolución de la mortalidad infantil se presenta de distintas formas, no solo en los diferentes países sino también dentro del propio país. Así por ejemplo, en el departamento de Huancavelica, donde se registran elevadas tasas de mortalidad infantil, tasas que oscilan alrededor de los tres dígitos, la declinación se aproxima al 17%, en tanto que el departamento de Lima, de baja mortalidad infantil, la declinación es cercana al 22%. Estas diferencias en los niveles y tendencias de la mortalidad infantil indudablemente están asociadas a factores económicos, sociales, culturales, atención de la salud y por su puesto a ciertas características demográficas, para abreviar, podría entenderse como las condiciones de vida de los pobladores y las estructuras demográficas son importantes determinantes de los niveles, tendencias y diferenciales de la mortalidad infantil.
Las principales causas de la mortalidad infantil están asociadas a enfermedades perinatales, infecciones respiratorias, accidentes, enfermedades congénitas, desnutrición, entre otras.
Las condiciones de salud de la madre también están directamente relacionadas con los niveles de supervivencia de un recién nacido. Un mal estado nutricional de la madre, así como la baja cobertura de los servicios de salud afectan significativamente los indicadores.
Nº de Defunciones por una causa “X”
Población enferma de esa causa x 1000
x 1000 Total de nacidos vivos durante el año
Fallecidos menores de 1 año en un lugar que se estudia en un año
Nº de muertes maternas
Nº de Nacidos vivos x 100,000
a. Tasa de mortalidad neonatal (T.M.N.)
b. Tasa de mortalidad neonatal precoz (T.M.N.P.)
c. Tasa de mortalidad neonatal tardía (T.M.N.T)
d. Tasa de mortalidad pos-neonatal (T.M.P.N)