• No results found

3 Results Error! Bookmark not defined

5.2 Conclusions

Según el Glosario de términos económicos del BCRP (2016), este término se refiere al “Relación entre el PBI y la población de un país en un año determinado. Generalmente, se asocia con el grado de desarrollo relativo de un país. El Banco Mundial clasifica a los países de cuerdo al nivel del PBI per cápita”.

Los investigadores Herranz, Barraza y Legato (2009) realizan un estudio acerca del impacto de la IED en el crecimiento económico de 14 países latinoamericanos durante el periodo entre 1996 y 2003, considerando su relación con el incremento del PBI per cápita como aproximación al crecimiento económico y a la acumulación del capital privado per cápita, afirman que el éxito de las políticas económicas de los países, se mide a través de su impacto en el crecimiento económico de los países debido a que en el periodo estudiado la movilidad de capitales aumentó de manera significativa por lo que consideran como un factor de estudio por su posible impacto en el crecimiento económico, siendo la variable representativa de la movilidad de capitales la IED per cápita; como aspecto metodológico desarrollan un modelo multiecuacional con datos de panel de 14 países latinoamericanos.

Respecto a la evolución del PBI per cápita en el Perú (US $) en el periodo 1985- 2015, su valor promedio anual ha sido del orden de US $ 3,605 y el valor máximo el año 2013 del orden de US $ 1,930 (ver figura 5).

Figura 5. Evolución del Producto Bruto Interno per cápita en el Perú durante los años 1995-2015 (expresado en dólares). Datos tomados del PBI per cápita en el Perú años 1995 al 2015 del Banco Mundial. Recuperado de

http://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.PCAP.CD?locations=PE

Al igual que la tasa de crecimiento del PBI, IED, el PBI per cápita ha tenido un crecimiento constante hasta el año 2013, luego del cual durante los años 2014 y 2015 ha ido decreciendo (ver figura 5).

2.1.2.5 Riesgo país

Según el Glosario de términos económicos del BCRP (2016), el riesgo país es la “medida de la probabilidad de que un país incumpla las obligaciones financieras correspondientes a su deuda externa, el término asociado a Riesgo País es el de Riesgo Soberano, que da lugar a calificaciones crediticias (rating crediticio) que Agencias Calificadoras de Riesgo

crediticios están usualmente designados por un conjunto de letras, y signos o números, que indican la graduación de dicho rating o calificación”.

Según Dans (2012), al referirse a riesgo país resume que son los riesgos que inevitablemente enfrenta una empresa a la hora de abordar un proyecto de IED, el cual se puede subdividir en dos aspectos: los que resulten como resultado de su propia gestión en un país al que se les denomina riesgos comerciales y los que se derivan del aspecto político y macroeconómico de un determinado país, este último caso está en la categoría de riesgo país, las características y circunstancias económicas, políticas y sociales del país anfitrión de estas inversiones son factores que pueden provocar pérdidas económicas a los

inversionistas extranjeros.

El concepto de Riesgo país es amplio, así investigadores como Moosa (2002), lo define como una “exposición a una pérdida económica en operaciones transnacionales causada por eventos producidos en un determinado país que están, al menos en cierto modo, bajo el control de gobierno”, eventos que puede ser de carácter económico como el caso de una inflación galopante, un deterioro de la cuenta corriente de la balanza de pagos, un sobreendeudamiento externo entre otros. En el caso del Perú, la inflación galopante ocurrió en la década de 1985-1990 debido a las políticas monetarias y fiscales

descontroladas del gobierno en ese período.

También este concepto está asociado a eventos económicos como la quiebra de una empresa por falta de financiamiento bancario que son directamente causado por la gestión de las autoridades del país anfitrión, entonces estos aspectos de carácter económicos y políticos tienen su origen en la política por lo que al utilizar la expresión riesgo político se está refiriendo al riesgo país (Dans, 2012).

Por otro lado, Ritab & Umaima (2013) definen al riesgo político como “la probabilidad de que un Estado soberano no quiera o no pueda garantizar un entorno favorable para los inversionistas, ya sea por políticas del Estado o políticas fuera de su control (como la inestabilidad social), que podría afectar la incertidumbre económica, la seguridad del capital invertido y las perspectivas económicas de la economía de acogida, a menudo el riesgo político se refiere a la calidad del entorno institucional”.

La información disponible del riesgo país del Banco Central Reserva del Perú (BCRP) data a partir del año 1998, por lo que este indicador se analizará en el período 1998-2015, el cual ha ido decreciendo desde 655 puntos básicos en el año 1998 hasta 200 puntos básicos el año 2015, cabe anotar que presentó el valor más bajo el año 2007 con 151 puntos básico, lo cual denota una mejora en la performance de este importante indicador para la decisión de los inversores (ver figura 6).

Figura 6. Evolución del Riesgo País en el Perú durante los años 1995-2015 (expresado en puntos básicos). Datos tomados del riesgo país en el Perú en el periodo del 1995 al 2015 del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Recuperado de

Como se observa en la figura Nº 6, el riesgo país denota una buena performance en base a la buena calificación de riesgo expedida por las calificadoras internacionales de riesgo, siendo para el Perú en la actualidad un buen indicador que deben de tomar en cuenta los inversionistas.

Según Treviño y Mixon (2004) no solo las variables macroeconómicas afectan la afluencia de IED, también las afectan las variables institucionales, es decir las instituciones proporcionan las reglas del juego que estructuran las interacciones en las sociedades y plantea que la acción organizativa está obligado por estas normas (North, 1990), dentro de este ámbito se encuentra el riesgo político, que puede definirse como el riesgo de que un gobierno de un país anfitrión inesperadamente cambiar el entorno institucional en el que operan las empresas (Butler y Joaquín, 1998).

Related documents