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Pilar Mendieta, historiadora

Los liberales tenían varios argumentos de lucha, rechazaban los pactos que los conservadores hicieron con Chile, su discurso también era antichileno; acusaban a la oligarquía del sur de ser pro chilena. Pero, con la Asamblea Constituyente de 1871, el Estado se descentraliza y surgen fuertes poderes locales. Aparecen municipios que luego, con el tiempo, desaparecen. Además, la estructura de la sociedad era más bien rural, había pueblos importantes, con poderes locales fuertes. Los liberales, como no tenían opciones de ganar en la contienda a nivel del Congreso, focalizaron su lucha en los municipios que tenían un discurso anticentralista y antisureño. Los sureños eran los centralistas y los municipios reclamaban descentralización. No obstante, la rebelión indígena y la participación activa de los poderes locales asustaron a los liberales una vez que alcanzaron el poder. En un primer momento se les echó la culpa a los indígenas, se los calificó como no aptos para vivir en democracia. El discurso de los federalistas fue cambiando: adujeron que los municipios eran cuna de líos políticos y entraron en contradicción con lo que dijeron antes de la guerra civil.

P: Entonces, en el fondo, ¿la guerra sólo sirvió para cambiar de elite?

R: Hay un trasfondo económico. El sur empezó a perder su

hegemonía económica y en consecuencia política. La cotización de la plata estaba bajando y, paralelamente, comenzaba a surgir la economía del estaño en el norte del país. Muchas cosas coincidieron para provocar el traslado de la hegemonía económica hacia el norte. Lo que deseaban los liberales era tomar el poder. Económicamente ya lo tenían, pero faltaba la parte formal. Una vez en el poder, buscaron concentrar y no ceder espacios. Optaron por mantener un Estado unitario y por restarles poder a los municipios.

P: ¿Cómo se financió esta guerra?

R: Si bien el ejército liberal no tenía mucho armamento, tenía todo

planificado y sólo esperaba el momento para iniciar la guerra.

1907 Revisión de los Convenios de la Haya

Esto da a entender que el conflicto no fue improvisado. Lo que hicieron fue pedir a todas las provincias y comités federales que les envíen armas. Mucha gente donó sus armas, pero aún se vieron débiles en contraposición al otro bando que tenía al ejército del Estado. Por ello acudieron a Zárate Willka.

P: ¿Cómo procedió el ejército indígena al mando de Zárate Willka?

R: Los indígenas desarrollaron una estrategia de guerra de

guerrillas, de guerra psicológica a través de pututus y fogatas. Rodeaban al ejército de Severo Fernández Alonso y lo amedrentaban. Pero también pasaban información de manera que los liberales sabían lo que estaban haciendo los conservadores. El ejército de Zárate Willka estaba en permanente comunicación con Pando, sus acciones estaban coordinadas, los indígenas no actuaban sin una orden conjunta de Pando y Zárate Willka, los dos eran los jefes. Era una alianza, los indígenas confiaron en Pando.

P: ¿Cómo se rompe esa alianza que parecía tan sólida?

R: El rompimiento llega por el hecho de Mohoza, del 28 de febrero

de 1899, cuando un escuadrón liberal, supuestamente aliado, fue atacado por los indígenas. Como en todo acto político, las bases estaban cometiendo ciertos abusos aunque, en realidad, estaban cobrando lo que les habían ofrecido antes de la contienda: la restitución de sus tierras y acabar con el latifundio. Cuando se dan las primeras quejas de toma de tierras de parte de los indígenas, Pando apoya a los hacendados. Es cierto que ambos bandos tenían sus propios intereses y el objetivo común era acabar con los conservadores. Sin embargo, Zárate confió que participando en la guerra, Pando iba a devolver las tierras a los indígenas, como se dio en 1871, cuando los indígenas, aliados con Morales, derrocaron a Melgarejo y lograron que la Asamblea Constituyente de 1871 les devuelva sus tierras.

P: ¿No se enjuicia a Pando por la muerte de Zárate Willka? R: No se tienen datos sobre reclamos a Pando por su traición y

sobre la muerte de Zarate Willka se tejen varias historias. La sociedad, hasta antes de la Guerra Federal, era más móvil y permisiva. Las relaciones entre el campo y la ciudad eran más fluidas; la gente de la ciudad hablaba aymara con la del campo y la convivencia era más natural. La rebelión indígena y lo de Mohoza marcan la separación de los tiempos históricos. Con la rebelión indígena se lo toma preso a Zárate y a los líderes indígenas y no se cuestiona a Pando. Bautista Saavedra, como abogado, ayudó a los indígenas, pero la sociedad o la elite en su conjunto, permitió que los indígenas sean apresados. Era una sociedad asustada que permite resurgir un racismo que aunque siempre existió no era tan evidente. Después de Mohoza nadie quiere ser indio y todos quieren alejarse de esos “crueles salvajes”.

1898 Guerra Federal

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Andrés Muñoz

Andrés Muñoz nació en 1859 y murió en 1922. Estudió medicina en la Universidad de San Marcos de Lima. Cuando aún estudiaba, sirvió en las ambulancias durante los combates de Chorrillos y Miraflores en la Guerra del Pacífico.

Fue profesor y Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de San Andrés y participó en el Congreso Sanitario Americano realizado en Lima 1898. Como cirujano militar, comandó las Ambulancias Paceñas en la Revolución de 1898. Fue miembro prominente del partido liberal. El presidente Pando lo designó delegado nacional en el Territorio Nacional de Colonias o del Acre y el Purus, al inicio de la Guerra del Acre (1899-1901), con la misión de controlar el movimiento separatista.Tuvo notable actuación pública como Senador por Cochabamba y Beni (1914- 1920), y fue Ministro de Instrucción Pública y Fomento, Guerra, Gobierno y de Relaciones Exteriores.También fue Prefecto de Oruro y Ministro Plenipotenciario en Brasil.

Elías Sagárnaga

Elías Sagarraga, médico paceño, profesor y Decano de la Facultad de Medicina de La Paz. En la campaña del Acre, fue Cirujano Militar, Director de Sanidad Militar. Fue director de la Revista Médica de La Paz. Por su participación en la campaña del Acre, fue denominado como “un soldado vestido de blanco”. En ese conflicto bélico, estuvo bajo el mando del general José Manuel Pando, que dejó “en manos del Vicepresidente de la República el manejo de los asuntos políticos y administrativos para tomar el mando de las tropas”37.

Sagárnaga no se limitó a apoyar las acciones militares, también realizó observaciones sanitarias, como las referidas a la Leishmaniasis y a la organización sanitaria en campaña. A su retorno, se hizo conocer por sus trabajos sobre la Higiene y Salubridad.

37 Mendizábal lozano, Gregorio, op. cit. pag 116.

1907 Revisión de los Convenios de la Haya

38 Finot, Enrique. “Nueva Historia de Bolivia: Ensayo de Interpretación sociológica. De tiwanaku al Siglo XX, Quinta Edición, Editorial Gisbert Cia. S.A., 1976. pag 357

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