• No results found

Durante décadas se ha tratado de dar el salto del discurso intercultural a la praxis intercultural. En los siguientes puntos se proponen algunas rutas concretas y validadas para generar este camino fundamental para la consolidación del enfoque intercultural, es decir marcos teóricos, para plasmar en políticas públicas los procesos de transformación que requieren los Estados para atender su diversidad y desarrollarla.

a) La experiencia de ciudades europeas

Zapata-Barrero, R. y Pinyol Jiménez, E. (2013). Manual para el diseño de

políticas interculturales. Barcelona. Universitat Pompeu Fabra: GRITIM.

En el primer caso, el Manual para el diseño de políticas interculturales es el resultado de un proceso de aprendizaje de las experiencias dispersas de ciudades de Europa y particularmente de España que han tenido en ejecución programas interculturales. Su objetivo es ser un instrumento que busca inspirar el diseño de estrategias interculturales con la finalidad de favorecer el mayor desarrollo de dichas políticas y la misma práctica intercultural. Creemos que iniciativas pragmáticas, como el proyecto europeo17 que está detrás de este Manual, aportan al tema de esta investigación cuyo “… principal objetivo (es) promover a medio plazo una cultura de la diversidad, resumible en dos ideas centrales: por un lado, el principio que debe aceptarse en una sociedad diversa es el reconocimiento de la diversidad, y, por otro lado, la diversidad debe gestionarse como una nueva cultura pública, que circunscribe pautas de conducta institucionales y ciudadanas para conseguir una cohesión social.”

17 Red de Ciudades Interculturales (RECI), como acción de Intercultural cities, proyecto conjunto entre el Consejo de Europa y la Comisión Europea iniciado en 2008.

52

b) La experiencia ecuatoriana

Víctor Hugo Torres Dávila18 plantea una serie de recomendaciones para el contexto del Ecuador pero, dadas las similitudes, es posible recoger varios aportes para la reflexión nacional. Se trata de un material situado en el proceso de transformaciones que está viviendo el Ecuador, a partir de su nueva constitución y que busca consolidar los cambios en favor de la diversidad desde políticas interculturales.

Este trabajo de Víctor Torres Dávila va más allá de una presentación académica, ya que plantea rutas de trabajo para todo el ciclo de las políticas públicas aplicado a la interculturalidad. Su trabajo es crítico y necesario para revertir una cultura de “superior a inferior” en el trato entre el Estado y las Comunidades Indígenas, cuya aplicación no gusta a todos. No siempre es fácil de transmitir y llevar a cabo, pero lo creemos útil para la presente investigación, en un medio muy similar al ecuatoriano. De este documento, pensado para el proceso del Ecuador, extraemos estos principios que aportan una visión muy propia de los pueblos amerindios.19

18 Torres Dávila, Víctor H. (2010). Acción Pública Intercultural. Las políticas interculturales en los gobiernos locales: una pauta para su formulación, implementación y evaluación. Quito: Universidad Politécnica Salesiana-UPS.

53

“Principios de las Políticas Interculturales:

- El Principio del valor de la palabra: las culturas orales profesan la

cultura absoluta en el valor de la palabra hablada, lo que se dice se practica, pues la palabra expresa al sujeto y sus intenciones.

- El Principio de dualidad integradora: se refiere al fundamento que

constituye la creación y manutención del cosmos que está en todas las ideas y acciones de los pueblos indígenas y afro ecuatorianos.

- El Principio de equilibrio fluido: es un principio organizador y

mantenedor del cosmos y la moral, que se muestra distinto al concepto griego de homeostasis porque es un balance de conjuntos en flujo, donde mantener el equilibrio es concertar los opuestos, no es negar lo opuesto sino avanzar tratando de encontrar el punto de equilibrio fluctuante.

- El Principio de corporalidad: permite diseñar e implementar políticas

interculturales basadas en la inter-seccionalidad de los conocimientos y prácticas de economía, salud, educación, bienestar, recreación, religión y espiritualidad de los pueblos indígenas y no indígenas.

- El Principio de Sistematizar sin estandarizar: supone dar cuenta de los

procesos colectivos sin inmovilizar a los protagonistas, insertándoles en la realidad fluida, donde hay que tener presente quien dirige el movimiento y qué es lo que selecciona para cambiar.

- El Principio de Articulación: en las políticas interculturales está

relacionado con la aceptación de la heterogeneidad societal y funciona como la conexión que une los elementos diversos sin fijarlos en un orden clasificatorio ni homogéneo, permitiendo organizar las intervenciones públicas de manera flexible al juntar lo imprevisto y lo imprevisible.

54

- El Principio de Alteridad: se refiere al carácter dinámico y relacional de

las políticas interculturales, específicamente alude a las relaciones de poder entre las culturas hegemónicas y las culturas indígenas y afro ecuatorianas.”

c) La cooperación alemana

Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit-GIZ ha logrado plasmar en el Perú un instrumento útil a partir de la experiencia del Programa “Buen Gobierno y Reforma del Estado”20

Este tercer caso se sustenta en lo que el equipo de la GIZ del Perú, en el marco del Programa “Buen Gobierno y Reforma del Estado”, proponen a través del documento: “El Perú es considerado el tercer país con mayor población

indígena de América Latina, solo superado por Bolivia y Guatemala (Cepal 2007). De acuerdo al Censo Nacional 2007, se identificó a 3’919,314 personas mayores de 5 años como indígenas a partir de su lengua materna, cifra equivalente al 16% del total de la población en dicho rango de edad (Instituto Nacional de Estadística – INEI 2008). Si además de la población indígena, consideramos a otros grupos culturales que habitan nuestro territorio, como los afroperuanos o los descendientes de inmigrantes europeos, veremos que el Perú es uno de los países más diversos culturalmente. Sólo en la Amazonía se encuentran 42 grupos étnicos, lo que evidencia también la gran diversidad al interior de los propios pueblos indígenas. Esta diversidad nos enriquece, pero también nos enfrenta al desafío de cómo gestionarla adecuadamente, lo que nos lleva a la necesidad de trabajar las políticas públicas desde un enfoque intercultural. La importancia de aplicar un enfoque intercultural se fundamenta, no solo en valores y derechos- justicia social y vigencia de los derechos humanos-, sino

20 Guía metodológica de Transversalización del enfoque de interculturalidad en programas y proyectos del sector gobernabilidad. Lima.

55

también en su utilidad, ya que el reconocimiento y la adecuada gestión de la diversidad, generan mejores resultados y mayor sostenibilidad de los impactos de nuestras acciones (…).

Para implementar este concepto en la cooperación estatal, los pueblos indígenas deben ser integrados adecuadamente en todos los programas y proyectos realizados en América Latina y el Caribe a través de un enfoque transversal, especialmente en los países y regiones con un alto porcentaje de población indígena, como Bolivia, Ecuador, Guatemala y Perú”

En este material se precisa que una política intercultural se logra a través de un proceso complejo que se guía por tres criterios:

“Se analizan estas experiencias con el fin de identificar los aprendizajes con respecto a los factores que contribuyeron a su éxito o fracaso desde un enfoque de interculturalidad. En este sentido, se identifican si las estrategias usadas:

i. Mantienen las barreras lingüísticas, geográficas, económicas, políticas y culturales a determinados grupos culturales que impiden satisfacer sus necesidades; o contribuyen a desaparecerlas.

ii. Imponen o mantienen barreras para la participación de la población que pertenece a un grupo cultural en la toma de decisiones sobre sus vidas o en el acceso a los recursos, o les impiden que tengan capacidad de influenciar sobre las decisiones públicas que les afecta. O, por el contrario, han desarrollado estrategias para ampliar los espacios de participación en la toma de decisiones.

iii. Reproducen las estructuras simbólicas de nuestra sociedad que ven las diferencias culturales de manera jerarquizada o, por el contrario, ayudan a desmantelarlas.

56

Estas estrategias deben ser usadas en el diseño de las acciones a manera de cadena de resultados.

Estas acciones deben incluir estrategias exitosas, novedosas y creativas que conduzcan a tener los siguientes resultados:

Desaparecer progresivamente las barreras lingüísticas, geográficas,

económicas, políticas y culturales que se les impone a determinados grupos culturales para satisfacer sus necesidades.

Ampliar los espacios de participación del grupo cultural en la toma de

decisiones sobre sus vidas o en el acceso a los recursos, y ampliar sus capacidades para influir sobre las decisiones públicas.

Desmantelar las estructuras simbólicas de nuestra sociedad que justifican

57