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Concurrent Face Alignment and View/Illumination Estimation

CHAPTER 7 CONCURRENT FACE ALIGNMENT AND ANAL-

7.4 Concurrent Face Alignment and View/Illumination Estimation

En términos de reglas formales e informales alrededor de los sistemas de usos múltiples del agua, se pueden distinguir los siguientes tipos: (i) normas para la asignación equi- tativa, (ii) normas relativas a la prioridad para usos domésticos y para abrevar animales, (iii) normas sobre quién está autorizado a usar el agua y (iv) normas para el uso eficien- te del agua.

Asignación equitativa: la regla de asignación de agua en las tres áreas de estudio de Nepal, que ha sido integrada en el diseño, es que todo el mundo debe tener el mismo acceso a los nuevos servicios para usos múltiples, independientemente del tamaño de la tierra u otras variables. Esto benefició a los pobres.

Prioridad para los usos domésticos y para abrevar los animales: Es ampliamente aceptado, implícita o explícitamente, que cuando se tiene que compartir una cantidad de agua relativamente limitada en un sistema comunitario, se debe garantizar una cantidad básica para todos, para el uso doméstico y para abrevar los animales Esto es importante cuando los niveles de servicio son tan mínimos, como el ‘doméstico básico’, debido a la pobreza general y a bajos niveles de servicio, altos costos de bombeo de agua, escasez durante la temporada seca, sequía o suministro errático. En tales casos, las limitaciones de los usos no domésticos se establecen a través de reglas simples que pueden formalizarse en los estatutos o reglamentos de la asociación de usuarios y de los proveedores del servicio.

En el Ward 16 de Bushbuckridge, Sudáfrica, se aplica la norma de 2-3 baldes: una nor- ma no escrita por la cual las personas no están autorizadas a tomar más de dos o tres baldes de una pila, correspondientes a aproximadamente a los 25 litros a los que tienen derecho los sudafricanos, conforme a la ley de Servicios de agua Básicos y Gratuitos. La misma norma se aplicaba en Samundi, India, antes del proyecto de intervención, cuando la comunidad dependía de una bomba manual. También es frecuente que los vecinos se ayuden entre sí a acceder agua: los que tienen llaves de jardín pueden compartirla con sus vecinos cuando no está funcionando la pila pública. En Lege Dini, Etiopía, el agua para la higiene (lavado) tiene una prioridad menor que el agua para abrevar el ganado. No hay restricciones formales sobre el uso del agua, pero el administrador conoce el tamaño de cada familila y permite a los usuarios tomar sólo lo suficiente para las nece- sidades domésticas básicas y distribuye el excedente para pequeños rumiantes y riego. En el manantial de Kora, en Lege Dini, las vacas y las cabras pueden beber de los abre- vaderos para ganado y para el riego sólo se permite usar el excedente de agua. En el sistema de Ajo, en Lege Dini, se permite la irrigación si los usuarios compran el diesel en el pueblo. De esta manera, se transfieren los costos del diesel y el esfuerzo de recoger el agua al usuario y se reducen en general los riesgos para la comunidad (Jeths, 2006).

En Senapuk, a fin de abordar la escasez durante la en temporada seca, se incorporó la prioridad del agua doméstica sobre el agua productiva en el sistema de suministro (Sección 3.3.4) y se estableció un sistema de turnos para compartir el agua para usos productivos, una práctica que es también común en los sistemas convencionales de agua doméstica. El acceso medido se ajustó por temporada, dependiendo de la dispo- nibilidad de agua en el sistema.

En Challacaba, Bolivia, se permite abrevar el ganado y regar las huertas del sistema de suministro entubado pero no se permite el riego de las parcelas, ya que la capacidad del pozo no es suficiente. No hay definiciones exactas de lo que constituye una huer- ta, por eso aplican las reglas informales. Esta es también una práctica común en otros lugares, como en el valle de Cochabamba, donde la mayoría de los sistemas de abas- tecimiento de agua administrados por la comunidad son únicamente para consumo humano y ganado.

En los casos antes mencionados, por lo general las reglas se ponen en práctica pero cambian tan pronto hay más agua disponible. En Las Palmas (zona de El Chocho, Co- lombia) el riego sólo está permitido durante la noche, cuando la demanda doméstica es menor. Se multa a las personas que riegan fuera de ese horario. En la Palma-Tres Puer- tas, de acuerdo con las reglas de la asociación de usuarios el abastecimiento de agua es sólo para uso doméstico, pero la mayoría de las personas la usan para otros propósitos y esto no ocasiona problemas. Pero en Campoalegre en la zona del Chocho, está pro- hibido usar el agua para propósitos productivos y la asociación multa a las personas que atrapan usándola para esos fines. Pero juzgando por el alto porcentaje (49%) de personas que lo hacen, la asociación lucha por hacer cumplir esta norma.

Normas sobre quién está autorizado a usar el agua. El uso del agua está permitido para alguien que sea “usuario”, es decir, miembro de la asociación de usuarios. En muchos sistemas, para ser miembro hay que invertir en el sistema, ya sea en efectivo o en es- pecie, convirtiéndose de esta manera en copropietario del sistema, como se describe en el caso de Challacaba, Chaupisuyo, en todos los casos de Nepal y en Cajamarca-San Isidro. Durante la construcción se puede excluir a los usuarios potenciales que no pue- dan o que no tengan voluntad de invertir en el abastecimiento de agua. Sin embargo, en ninguno de los casos presentados se señala esto, aunque en Senapuk, se mencionó que los que no cumplieran con sus deberes de construcción tendrían que pagar una multa. También puede haber preocupación acerca de los futuros usuarios. Por ejemplo en Challacaba y Chaupisuyo, la tasa de conexión para los recién llegados a la zona es bastante superior a la pagada por los miembros originales. Esto podría excluir a los re- cién llegados de acceder al agua.

Normas para evitar el desperdicio de agua. En los sistemas entubados, las pérdidas en la conducción son comunes. Como resultado, existe generalmente una discrepan- cia significativa entre el volumen de agua que deben obtener los hogares y lo que en realidad reciben. En los sistemas entubados de los casos en Colombia, las pérdidas son de la misma magnitud que el agua que se necesita para las actividades productivas. Donde los canales no tienen revestimiento, el 50% del agua puede infiltrarse en la tie-

3 modelos para mus a escala de predio y comunitaria

rra. En Senapuk, Nepal, las personas dejaban los grifos funcionando “porque de todas maneras era agua superficial”. En el sistema recientemente construido, en esa aldea la cantidad de agua disponible para riego depende de la cantidad de agua que sobra de los usos domésticos, ya que estos últimos están incorporados como prioridad en el sis- tema. Esto ha llevado a la gente a conservar mejor el agua.

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