1. Introduction and Classical Methods of Model Selection
2.5 Confidence Intervals
Todas las palabras antes de ser habladas tuvieron la caracterís ca de ser originarias o hablantes, el lenguaje es la
sedimentación progresiva de la palabra hablante. (Micieli, 2003, pág. 74)
El lenguaje, este que usamos a todo momento, parece ser un algo
“desconocido”, sin embargo si partir de la idea, que es él, el lenguaje, el único que nos conecta con la realidad y a la vez hace posible esta realidad,
entendiendo entonces que tiene la capacidad de construirse a sí mismo, porque “el lenguaje no se da en el cuerpo como un conjunto de reglas, sino
en el uir en coordinaciones conductuales consensuales” (Maturana, 1991,
pág. 10), es decir en el acuerdo con el que me comunico, con el otro.
El mismo lenguaje que está unido a la historia del hombre, entretejido y
vinculado con él, en su esencia, visto y estudiado como un fenómeno propio del ser vivo que “nos aparece como un sistema simbólico que nos permite comunicarnos sobre los objetos que nos rodean” (Maturana, 1991, pág. 18) y que además es el dominio del símbolo. Para Maturana, entonces, la pregunta no recae sobre ¿qué es el lenguaje?, si no ¿cómo surge el símbolo?, ese que nos permite entender, mediar, establecer relaciones, comprender el gesto, la expresión, la manera de caminar, el tono, la intensidad del lenguaje.
El símbolo no es primario y para operar con símbolos necesitamos estar ya en lenguaje. ¿En qué consiste el lenguaje? Cuándo vemos a través de la ventana a dos personas sin oír lo que dicen, ¿qué tendríamos que observar para afirmar que están conversando? Yo digo que lo que tendríamos que observar es el curso que siguen sus interacciones, y que si las vemos en un fluir de interacciones
recurrentes que nos aparecen como un fluir en coordinaciones conductuales de coordinaciones conductuales que podemos señalar como un ponerse de acuerdo, entonces diríamos que están en el lenguaje. (Maturana, 1991, pág. 27), Sujeto Vive en el lenguaje Se crea en el lenguaje y a través de él Modela su identidad
Lenguaje
Cuerpo
Emociones
Social Dominio consensual Individual No se desarrolla el lenguaje Recursivo Se desarrolla a sí mismo Describe la realidad Acción
Dominios primarios de la existencia humana
es
desde la praxis humana su función es:
La escritura proveniente del dibujo
Dibujo Pienso Escribo
Trazos Representaciones del mundo Procesos
de aprendizaje
Aprendemos a través del dibujo y la escritura El dibujo y la escritura son representaciones Niño - Sujeto en el Lenguaje
El trazo como huella, rastro, marca. El dibujo como trazo Emotiva Exclama Conativa Interroga e impera Referencial Declama y enuncia Es el código mismo Fática Acciona Poética Metalingüístico Funciones del lenguaje
Arriba: Dibujo de Tomás, 5 años 3 meses: “Las nubes y el sol que me enseño Nana” (Nana: La profesora) Gráfico . Construcción del
concepto “Lenguaje”, dentro de los dominios de la existencia humana.
Perspectiva desde Humberto Maturana. Elaboración propia.
Dibujando escribo
Dibujando escribo
demarcar significar comunicar Pág. 72-73El hombre, como ser social, que elabora símbolos y los signi ca, es quien produce estos pensamientos al interior de un conocer posible, y puede o no comunicarlos, también puede comunicar lo que no conoce, es decir puede comunicar algo para ser pensado, y es en esta relación (interacción) donde surge el lenguaje.
Así, este “sujeto” que conoce y quien conocer es “destinador y destinatario”, ya que a través del lenguaje comunica y conoce de lo
comunicado, a través de una práctica (praxis), “Mis palabras me sorprenden a mí mismo y me enseñan mi pensamiento”, dice Merleau Ponty, una tarde, tratando de ilustrar esta estrecha relación, entre lenguaje y pensamiento, porque este (el lenguaje) se funda “cuando se incorpora al vivir, como modo de vivir” (Maturana, 1991, pág. 21), cuando sucede algo entre estos “otros” y el otro, en la convivencia, en la aceptación, dirá Maturana.
El niño aprende a hablar sin captar símbolos, transformándose en el espacio de convivencia configurado en sus interacciones con la madre, con el padre, y con los otros niños y adultos que forman su mundo. En este espacio de convivencia su cuerpo va cambiando como resultado de esa historia, y siguiendo un curso con ngente a esa historia. Y el niño que no es expuesto a una historia humana y no vive
transformado en ella, en el vivir en ella, no es humano. Esto es y debe ser parte de nuestra preocupación co diana: los niños que crecen bajo una dictadura, crecen corporalmente de manera dis nta de los niños que crecen en una democracia. En el fondo, es a eso a lo que hacemos referencia cuando decimos: “lo ene incorporado” (Maturana, 1991, pág. 37).
Es entonces, una forma del pensamiento, es la materia ya que a través de él, nombramos lo que creemos conocer y lo comunicamos. Es él quien produce pensamientos y/o los comunica al nombrar, dentro de una especie de dualidad signica, que es una y es la otra a la vez.
Lo que es externo (para algunos) al lenguaje, es decir aquello que no es, que no lo de ne, no podría no ser, sin el lenguaje que lo nombra. Un árbol, por ejemplo, existe sin el lenguaje, pero para que exista como realidad comunicable debe ser nombrada por él (el sujeto), como árbol.
El lenguaje tomado como “expresión simbólica”, no es particular de la lengua, entendiendo a esta, como “un hecho anónimo” elaborado a partir de signos que giran en torno a unas leyes especí cas que la componen, entonces es el que re-presenta la realidad circundante dándole sentido, es un
“universo de sentido”, más allá de solo nombrar o informar. Es decir que “cualquier sistema simbólico que me permita exteriorizar aquello que tengo en mi mente, bien sea para tenerlo realmente o para comunicarlo a otros, constituye un lenguaje”, (Cajiao, 1997, pág. 6) y que se materializa como primera instancia por el habla. Es por tanto el signo, el que compone el lenguaje dentro de la escritura entendiéndola a partir de una amplia diversidad conceptual, esto es: fonética, gestual y/o grá ca.
El habla, entonces, se constituye como “un acto de voluntad e inteligencia” dirá Saussure, porque permite al sujeto hablante, combinar los signos y códigos que componen el habla, poniendo en juego mecanismos diversos que le permiten exteriorizar estas combinaciones, a n de re-presentarse y re- presentar su entorno, cual un “algo” conocido o por conocer.
Dibujo de Tomás, 4 años 4 meses:
“La casita del árbol de Sara”
Dibujando escribo
Dibujando escribo
El Escribir
“El concepto de la escritura como técnica al servicio del lenguaje y la exaltación del habla como núcleo originario y
genuino del lenguaje corresponden a un largo y necesario momento del desarrollo del pensamiento, en el cual éste logró
ocultar que el lenguaje no es sino una especie de la escritura.” (Tuchsznaider, 2007)
La escritura, la que conocemos y practicamos, la misma que permea nuestra vida diaria, es suceptible de ser asumida como una proyección del
lenguaje, desde el punto de vista de Maturana en tanto que “el concepto de
escritura excede e implica el de lenguaje” (Tuchsznaider, 2007), siendo el lenguaje oral un modo de estar en la escritura, pero no el único.
¿Cómo acercarse a la escritura? La respuesta, desde esta perspectiva, es
“la conversación”. La conversación que nos acerca a lo humano, a lo biológico y a lo ecológico, apuntara de nuevo Maturana y como intermediario en esta conversación, el “amor”, vehículo propio de lo humano y fundador de la comunicación entre los iguales.
“… así hoy se empieza a entender que escritura es mucho más que la inscripción literal, pictográfica o ideográfica: es la totalidad de lo que la hace posible, es...todo aquello que pueda dar lugar a una
inscripción en general, sea o no literal e inclusive si lo que ella
distribuye en el espacio es extraño al orden de la voz: cinematogra a, coreogra a, por cierto, pero también 'escritura' pictórica, musical, escultórica, etc...También es en este sen do que el biólogo habla hoy de escritura y de programa a propósito de los procesos más
elementales de la información en la célula viva. En fin,...todo el campo cubierto por el programa ciberné co será un campo de escritura.” (Tuchsznaider, 2007)
La escritura, así vista, también es re ejo del pensamiento, una manera de
relación con lo interior (intrínseco), que muestra al exterior lo pensado, en una huella o marca que es posible de ser trazada al ser pensada.