A. The Privilege in General 126
2. Confidential Communications and Third Party
(Porcentajes)
Nota: Los valores de «N» sobre los cuales se calcularon los porcentajes son los siguientes: Vecinos: Guatemala, 30; El Salvador, 68 y Honduras, 137. Para comerciantes: Guatemala, 137; El Salvador, 79 y Honduras, 118.
que ocurre en El Salvador, la incorporación de los «niños de la calle» a sus actividades:
«Han limpiado la ciudad de huela pegas, los han limpiado y organizado, han mejorado su nivel de vida, y son su primera línea de acción.» (Infor- mante clave de El Salvador y grupo focal).
La participación de las maras y pandillas en el narcomenudeo no se considera exclusiva de El Salvador, aunque también se detecta en Guatemala y en Honduras. Algunos informantes señalan que en Honduras, a este nivel, las maras y pandillas no tienen la misma capacidad de desarrollo de negocios que en Guatemala y El Salvador. Las entrevistas con mareros y ex mareros ciertamente reconocen una implicación en el narcomenudeo y su potencial de lucro. Como señalaba un ex marero hondureño «las drogas nos permiten conseguir armas para guerrear.»
Conviene destacar que la relación entre narcome- nudeo y pandillas es una cuestión que ha sido ampliamente debatida por estudios previos sobre el tema en otras latitudes. Estudios realizados en Estados Unidos sugieren que aunque muchos pandi- lleros venden drogas (con excepción de las denomina- das «pandillas especializadas» (Klein y Maxson, 2006)), éstos lo hacen de forma individual y no como una actividad organizada de las pandillas. A la luz de los testimonios de nuestros informantes clave parece que algunas de estas pandillas en la región sí están implicadas en el narcomenudeo de forma organizada por una clica, lo que no excluiría que también haya mucho narcomenudeo realizado por pandilleros no organizados.
Se señala, por las autoridades, que la relación entre las maras y pandillas y las redes de narcotrafi- cantes se está intensificando de forma rápida, cons- tante y está en crecimiento como consecuencia de la retirada del Estado y de la corrupción política, económica y social. Prácticamente, todos los infor- mantes clave reconocen que en las maras o pandillas «hay negocios con el narco y el crimen organizado». Hay quienes, incluso, sugieren que en países como El Salvador, la distribución de la droga está evolucio-
nando al control del tráfico y competencia con los carteles, aunque conviene destacar que esto no es algo confirmado en nuestras entrevistas con mareros y pandilleros. En ese sentido, también hay informan- tes clave que afirman que «lo que se conoce de sus negociaciones en el campo delictivo y narco es poco o nada».
Esta relación entre crimen organizado, narcotrá- fico y maras o pandillas también se daría en otras zonas de la región. Por ejemplo, informantes que pertenecen al sector de seguridad de Guatemala y Honduras tienden a concebir las maras o pandillas como «mano de obra del crimen organizado». Para las redes transnacionales del crimen organizado, las ventajas de contar con el apoyo de las maras y las pandillas se podrían resumir en: el conocimiento y el control del territorio donde operan, su eficiencia en la distribución y el poco daño que las bajas les causa («son sustituidas con rapidez»). En Honduras, en particular, algunos informantes ponen el acento en los vínculos entre maras y pandillas y el crimen organizado en cuestiones relativas a secuestros, extorsiones y muertes por encargo.
Esta relación entre los grupos violentos y el crimen organizado es posiblemente más informal y desorganizado de lo que a veces se puede percibir de la lectura de los medios de comunicación social. En las palabras de un ex líder marero de Guatemala interrogado sobre quiénes se benefician de las actividades de las maras y pandillas:
«Gente como políticos, como el narcotráfico. Bueno, por un lado los políticos porque tienen mucha relación con el narcotráfico. Entonces, son como distractores. Y es una parte de la sociedad que a la propia sociedad no le interesa. O sea, qué suceda, qué no suceda con ellos. Entonces, yo creo que la política y el narcotráfico están de la mano y a ellos no les interesa que este grupo desaparezca porque son distractores. Por otro lado son herramien- tas de trabajo para ellos, para ejecutar muchas cosas. Porque como te digo han encontrado en ellos los soldados perfectos, asesinando gente, volviendo a los pandilleros sicarios, cosas como ésas. (Ex líder marero, Guatemala).
59 Las actividades de las pandillas
Los datos de las entrevistas cualitativas y grupos de discusión con informantes clave se pueden com- plementar con los datos de la encuesta económica a vecinos y comerciantes de zonas pandilleras. En estas poblaciones existe la percepción de una estrecha vinculación entre estos grupos, el crimen organizado y el narcotráfico. El cuadro 22 ilustra la percepción de las poblaciones estudiadas expresada en términos
de «contratos» para la realización de trabajos especia- les, propios del crimen organizado.
Para todas las poblaciones analizadas la tenden- cia es muy consistente en relacionar a los mareros y pandilleros con el crimen organizado y el narcotrá- fico. Los comerciantes son los que expresan mayores opiniones de no vinculación. No obstante, esta posición, que oscila entre el 25% al 14% entre los tres países, no afecta el carácter significativo de los que sí los vinculan.
La contratación para trabajos especiales va adquiriendo ciertas actividades de mayor dedicación. El equipo de investigación en Honduras amplió el cuestionario económico a los ex mareros e incluyó preguntas similares al respecto. De acuerdo con ellos el 93% de los ex pandilleros hondureños reconocían que el crimen organizado o el narcotráfico contrata a los mareros y pandilleros para realizar trabajos especiales, en particular la muerte por encargo (34%), la venta de drogas (17%) y las venganzas por deudas (5%). Existe un porcentaje importante de ex pandilleros que no responden la pregunta (36%) sobre el tipo de trabajos, lo que quizás indica el carácter tabú del tema. Estos mismos mareros y pandilleros hondureños señalan que las maras y pandillas reciben apoyo o asesoría de otros grupos organizados entendiendo por ello a los narcotraficantes (35%) o a los mafiosos (10%), aunque de nuevo aquí la respuesta modal es
Cuadro 22
VECINOSYCOMERCIANTESQUEDECLARAN