6. Reviewing and Analysing Patient Themes (Phase 5 part 1)
6.8 Parental Landscape
6.8.1 Confusing / neglectful parenting
En lo que se refiere al concepto de trabajo, la ética protestante parte del planteamiento
bíblico recogido en ―el Génesis‖59, de considerarlo como un castigo divino derivado del
pecado original. No obstante, existen múltiples interpretaciones en relación con la manera en la que se afronta este planteamiento, desde las distintas ramas o denominaciones protestantes.
La denominación de protestante o más genéricamente de protestantismo, se utilizó inicialmente para identificar tanto a las personas como a los colectivos de cristianos que, a partir del siglo XVI, se separaron de la Iglesia Romana y abrazaron las ideas
luteranas, en lo que dio en denominarse la ―Reforma Protestante‖60, basada en las
―cinco solas‖61. El origen etimológico de esta denominación se atribuye a la posición de
resistencia, de disconformidad o de ―protesta‖, que se originó contra la Resolución de la
Dieta de Espira celebrada en el año 152962, en la que se condenaron las conclusiones
de la anterior Dieta de Espira del año 152663, pretendiendo conseguir una uniformidad
religiosa en Alemania, y prohibiendo las creencias y las enseñanzas de los postulados
luteranos, al oponerse al acuerdo del edicto de la Dieta de Worms64 del año 1521.
59- El Génesis: Primer libro de los cinco que componen el Pentateuco del Antiguo Testamento.
60- Reforma protestante: Movimiento religioso que tuvo su origen Alemania, a partir de la publicación en el año 1517, en la puerta de la iglesia de Wittenberg, de las "95 tesis" contra la venta de indulgencias de la iglesia de Roma, por el fraile y teólogo agustino Martin Lutero.
61- Las Cinco Solas: Denominación por la que se conocen las cinco frases en latín surgidas de la Reforma Protestante, sobre las
que los reformadores o protestantes basan sus diferencias doctrinales oponiéndose a la doctrina la Iglesia Romana. (Sola Scriptura, Sola Christus, Sola Gratia, Sola Fide, Soli Deo Gloria.).
62- Dieta de Espira de 1529: Asamblea de deliberación del Sacro Imperio Romano Germánico celebrada en la Ciudad Imperial Libre
de Espira en el año 1529 y en la que se condenaron los resultados de la anterior dieta de la Espira del año 1526, al tiempo que se prohibieron futuras reformas.
63- Dieta de Espira de 1526: Asamblea de deliberación del Sacro Imperio Romano Germánico celebrada en la Ciudad Imperial Libre
de Espira en el año 1526. En esta reunión se acordó que no debía forzarse la aplicación del Edicto de Worms, por lo que cada príncipe podía decidir sobre si se permitía o no las enseñanzas y los cultos luteranos.
No obstante, el mismo término se ha utilizado y continúa utilizándose para identificar de forma genérica, al conjunto de las distintas iglesias reformadas, puritanas o ascéticas que, dentro del ámbito cristiano, fueron apareciendo posteriormente, desarrollando sus principios teológicos a partir de esta reforma, a pesar de que no responden a una doctrina homogénea y cada una de ellas cuenta con especificidades diferentes y bien definidas.
Uno de los postulados reformistas más importantes y de mayor trascendencia, fue el considerar como obligación conocer, obedecer y predicar la verdad, poniéndose bajo la autoridad de las Escrituras y ajustándose a sus mandatos. Por tanto, todo creyente tenía la obligación de conocer las Escrituras, a través de su lectura y de su estudio, y la libertad de sacar sus propias conclusiones y debatirlas con otras personas, lo que
entraba en conflicto directo con los postulados del Concilio de Trento65. Este hecho
unido a la traducción de la Biblia a las diferentes lenguas vernáculas y a la aparición de la imprenta, provocó que proliferasen distintas corrientes de pensamiento, basadas en diferentes formas de interpretación de los contenidos bíblicos, (luteranos, calvinistas, anglicanos, pietistas, metodistas, bautistas, presbiterianos, entre otras muchas). Al mismo tiempo la necesidad de aprender a leer representó un enorme avance cultural, al disminuir notablemente el analfabetismo en grandes sectores de la población bajo la influencia del credo protestante.
En todo este entorno existen diferentes apreciaciones, en relación con la manera en que se afronta el concepto de trabajo, desde las distintas ramas o denominaciones protestantes. Así, en tanto para el protestantismo temprano el trabajo es una forma de expiación permanente de los pecados y su forma de afrontamiento está íntimamente
relacionado una ―profesión‖66 establecida por el destino, los postulados calvinistas
plantean, que dado que Dios es omnipotente y omnisciente, conoce quienes están predestinados a la salvación o a la condena eterna, por lo que el trabajo es una forma de ofrenda a Dios, dirigida a glorificarle y a aliviar los posibles efectos de esa condena.
Desde otro punto de vista, para el pastor y evangelista Baxter67, el trabajo es un
65- Concilio de Trento: Concilio ecuménico celebrado entre los años 1545 y 1563, convocado por el Papa Paulo III para responder a
la reforma protestante y fijar el dogma católico, en el que entre otras conclusiones se aprueba con categoría de dogma la reserva a la Iglesia Católica de la interpretación de las Sagradas Escrituras
instrumento para prevenir la vida sucia o disipada y las inclinaciones de la carne, y mantiene que un estado de disgusto en el trabajo, es signo de una falta en el estado de gracia, por lo que debe buscarse la salvación a través de una actitud de conformidad, con un trabajo espiritual o corporal sufrido y continuado.
Éstas y otras muchas de las interpretaciones, surgidas de los distintos ámbitos derivados de la reforma protestante, dieron lugar a distintas formas de interpretar el concepto de trabajo, que han ido evolucionando a lo largo del tiempo. De esta manera, conceptos presentes en el protestantismo temprano, tales como el de la obligación de conformarse con un destino predeterminado, fueron poco a poco superados por el protestantismo tardío, a medida que se evolucionaba hacia la idea de entender el trabajo como un fin requerido por Dios y una forma de honrarle y de alabarle, lo que dio lugar a nuevas formas de concebir tanto la organización social como la economía.
No obstante, en cuanto a la relación o a la influencia que pudiera tener la reforma sobre
los postulados mantenidos por el capitalismo, Max Weber68 mantiene que no se
demuestra que
―…haya un vínculo que se pueda comprobar entre la Reforma Protestante y el espíritu del capitalismo, dado que no se manifiesta ninguna intencionalidad por parte de los reformadores en generar cambios de tipo económico o de acumulación de
capital, o enriquecimiento a partir de la profesión‖ 69
.
Esta afirmación se basa en que Lutero se manifiesta en muchas ocasiones en contra de la usura, de los préstamos con interés o de las formas en las que realizaban sus actividades económicas los grandes mercaderes, basando la moral protestante en el amor al trabajo, en la honradez, en el ahorro y en un cierto apego a lo material, pero dentro de unos márgenes permitidos.
Por otra parte, los colectivos calvinistas trataron de combatir que en el interior de sus comunidades, florecieran actitudes basadas en la avaricia, la usura o la obtención de beneficios a costa de la explotación de los seres humanos.
En las sociedades bajo la influencia de los postulados protestantes, el trabajo no sólo es un modo de conseguir recursos para satisfacer necesidades, sino que se convierte en una obligación derivada de un mandato divino. Pero al mismo tiempo este mandato debe abrirse al exterior, lo que choca frontalmente con los criterios mantenidos hasta principios del siglo XX, en las sociedades bajo la influencia de la Iglesia Romana, muy condicionada por la idea de que el trabajo era indigno y sólo una actividad propia de las clases inferiores o de los entornos monacales, llegando en algunos casos a glorificar la mendicidad, actividad completamente desterrada por el entorno protestante.
El trabajo concebido desde estos planteamientos, es la base sobre la que se asienta el análisis sociológico llevado a cabo por Max Weber, al que se me hará referencia más adelante y con más extensión, en el punto 4 de este capítulo relativo a la sociología del trabajo. Este trabajo se basa en una serie de estudios estadísticos realizados a principios del siglo XX, en cuya conclusión se afirma que el mundo protestante es más exitoso económicamente que el mundo católico. No obstante, en la actualidad, la sociedad globalizada en la que vivimos, guiada por nuevos conceptos tales como la productividad, el beneficio, la eficacia, la eficiencia, etc., ha ido provocando una homogeneización en la práctica del concepto de trabajo, de manera que cada vez se hace más difícil mantener la existencia de diferencias radicales, basadas en estos criterios. Sin embargo, si se analizan en profundidad las actuales formas de organización del trabajo, por zonas o por países, pueden observarse múltiples signos que aún hoy persisten, y que evidencian la influencia de la filosofía originaria desde las que han ido evolucionando y marcan y a veces pueden justificar, las distintas maneras de concebir el progreso de las personas y/o de los pueblos, así como las Normas y las Leyes sobre las que se han ido asentando.