V.7.1 Capitalistas, propiedad, ganancias y gestión
Cuando los capitalistas ceden su dinero a las empresas en forma de capital dinerario, éstas tienen la posibilidad de utilizarlo en su actividad económica para comprar medios de producción y fuerza de trabajo. Por su parte los capitalistas se convierten en propietarios de la empresa, con lo que obtienen dos derechos con esta cesión: el de recibir una parte de los beneficios (derecho económico) y el de tomar parte en el proceso de toma de decisiones (derecho de gestión). Si bien la aportación de capital solía ser una operación individual y directa entre capitalista y empresa en los primeros tiempos del capitalismo, en la actualidad las grandes compañías captan su capital mediante sistemas complejos de compraventa abierta de participaciones. A estos sistemas los llamamos mercados de capital.
V.7.2 Sociedades y acciones
Según su propiedad, las empresas pueden ser de dos tipos:
― Empresas individuales. Aquéllas en las que un solo capitalista aporta todo el capital y, por lo tanto, es el único con derecho a recibir las ganancias y a gestionar la empresa.
― Empresas societarias o sociedades. Aquéllas en las que el capital es aportado por varios capitalistas que comparten tanto las ganancias como la capacidad de decisión según su participación en dicho capital.
En España existen varios tipos de sociedades entre los cuales el más importante es la Sociedad Anónima (S.A.), un tipo de empresa en la que las aportaciones de los capitalistas (socios o accionistas) toman la forma de acciones y son compradas y vendidas en un mercado de capital, como enseguida veremos.
Las acciones son partes iguales del capital de la empresa materializadas en forma de título-valor. Su funcionamiento se estructura en dos grandes fases: ― Fundación. Cuando una sociedad anónima se funda, el capital necesario
para ponerla en marcha se divide en un determinado número de acciones que se ponen a la venta en el mercado de capital a un precio estipulado. Quienes lo deseen, pueden comprar el número de acciones que quieran a dicho precio inicial. En ese caso, se convertirán en propietarios de una parte de la empresa que será proporcional al número de acciones que hayan adquirido en relación al total.
― Actividad económica. Una vez que la empresa ha logrado recaudar todo el capital que necesita a través de la venta de las acciones, comienza su actividad productiva. A partir de ese momento, los socios pueden optar por mantener la propiedad de sus acciones o vendérselas a otras personas en el momento que deseen al precio que resulte de la negociación entre comprador y vendedor en el mercado de capital. Así, las acciones podrán ir pasando de mano en mano a través de ventas sucesivas a distintos precios que variarán en función de la oferta y la demanda de cada momento.
V.7.3 El mercado de capital y la Bolsa de Valores
En cualquiera de los dos casos (la fundación original o la actividad económica posterior), las operaciones de compra y venta de acciones de las
empresas se realizan, como hemos dicho, a través del mercado de capital. El
mercado de capital es el mecanismo por el que se compran y venden las
participaciones en el capital de las empresas a través de los intermediarios financieros (bancos). El ejemplo más importante de mercado de capital, aunque no el único, es la Bolsa de Valores o, simplemente, la Bolsa. La Bolsa es un tipo de mercado de capital especialmente desarrollado en el que se compran y venden las acciones, además de otros instrumentos de deuda.
Los precios de las operaciones de compraventa de acciones, a los que se suele llamar cotizaciones, fluctúan según la oferta y la demanda de acciones que, a su vez, depende de otros muchos factores entre los que destacan la situación presente y la evolución esperada de la empresa, la de la economía del país y la de la economía mundial en general. Por ello, el comportamiento de las cotizaciones de la Bolsa se interpreta como un indicador importante de la situación de la economía en un momento dado, aunque, en realidad, su evolución depende en gran medida de las operaciones realizadas por grupos reducidos de grandes capitalistas y especuladores.
Aunque antiguamente las operaciones de compraventa de acciones se llevaban a cabo en los edificios de las correspondientes Bolsas (mercados de corros), en la actualidad, prácticamente la totalidad de las operaciones se lleva a cabo en mercados virtuales de intercambio de anotaciones en cuenta (mercados continuos) gestionados a través de sistemas electrónicos.
Las Bolsas más importantes del mundo son las de Nueva York (Wall Street), Londres, Frankfurt, París y Tokio. En España existen cuatro Bolsas oficiales: Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao, aunque la más importante y antigua es la primera. Todas ellas están integradas por una sociedad llamada Bancos y Mercados Españoles (BME) y están sometidas a la vigilancia de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y del Banco de España.
La evolución general de las Bolsas suele analizarse mediante los índices
bursátiles, indicadores conjuntos del comportamiento de los precios de las
utilizado es el IBEX-35, que agrupa los precios de los títulos de las 35 empresas con mayor capitalización. Los índices más importantes del mundo son el Dow Jones, el Standard & Poor’s 500 y el Nasdaq 100 estadounidenses, el Eurostoxx 50 europeo, el FTSE 100 británico, el DAX 30 alemań, el CAC 40 francés y el Nikkei 225 japonés.